<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263</id><updated>2011-07-28T07:46:15.150-07:00</updated><category term='clase politica'/><category term='narcopolíticos'/><category term='PRIAN'/><category term='estado fallido'/><category term='crimen organizado'/><category term='Fondo monetario Internacional'/><category term='Ernesto Zedillo'/><category term='sistema político mexicano'/><category term='Miguel Angel Granados Chapa'/><category term='seguridad'/><category term='extorsión'/><category term='inseguridad'/><category term='Exámen a profesores'/><category term='Relación México-Estados Unidos'/><category term='crimenes de Estado'/><category term='Educación'/><category term='impunidad'/><category term='yucatán'/><category term='fox'/><category term='Israel'/><category term='sosa Nostra'/><category term='Fuerzas armadas'/><category term='decadencia'/><category term='Guerra narcotráfico'/><category term='Historia de México'/><category term='aborto'/><category term='élites políticas'/><category term='El miedo a Gobernar'/><category term='Manlio Fabio Beltrones'/><category term='Eiisa'/><category term='Libro Historia ¿para qué?'/><category term='Centenario Revolución'/><category term='Obama'/><category term='corrupcion'/><category term='Gómez Morín'/><category term='Derecho de Réplica Carlos Ahumada'/><category term='Cacicazgos'/><category term='suprema corte de justicia'/><category term='voto nulo'/><category term='Bicentenario Independencia'/><category term='Elba Ester Gordillo'/><category term='Elecciones 2009'/><category term='Palestina'/><category term='Estados Unidos'/><category term='Efraín González'/><category term='terrorismo'/><category term='democracia mexicana'/><category term='autoritarismo'/><category term='economistas'/><category term='crisis global'/><category term='crisis económico-social de México'/><category term='iluminemos méxico'/><category term='Atlas histórico de México'/><category term='Gaza'/><category term='Visitas de presidentes norteamericanos a México'/><category term='PAN'/><category term='movimiento estudiantil de 1968'/><category term='Huelga Colegio de Posgraduados'/><category term='Florescano'/><category term='SNTE'/><category term='Educación Pública'/><category term='Huntington'/><category term='Economía'/><category term='narcotrafico'/><category term='General Tello Quiñones'/><category term='Vicente Fox'/><category term='Cosecuencias de las elecciones intermedias 2009'/><category term='Huelga de Cananea'/><title type='text'>Lorenzo Meyer</title><subtitle type='html'>Espacio dedicado a reunir las opiniones del Dr. Lorenzo Meyer</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>41</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-5780485126751928297</id><published>2009-07-09T18:29:00.000-07:00</published><updated>2009-07-09T18:30:25.899-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosecuencias de las elecciones intermedias 2009'/><title type='text'>Vencieron ¿pero convencieron?</title><content type='html'>Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desencanto con la democracia es común, lo que ya no es común es que la frustración lleve al ciudadano a abrir la puerta para el retorno al viejo sistema&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos casi igual&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, pasó la elección intermedia y ya están electos seis nuevos gobernadores, aunque uno -Sonora- está en disputa, 500 nuevos diputados federales, los representantes en la Asamblea de la capital más un buen número de diputados locales y presidentes municipales. Los partidos ya tienen al grueso de "su gente" en sus puestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hubo una auténtica sorpresa: en términos generales ya se preveía la caída del PRD y del PAN, y el triunfo del viejo PRI, aunque este último se dio con más enjundia de la esperada -"El PRI aplasta al Presidente", anunció el titular de un diario nacional (Milenio Diario, 6 de julio)-, con lo que una vez más se confirmó entre nosotros el dictum de William Faulkner cuando en Réquiem para una monja (1951) el novelista hizo decir a uno de sus personajes: "el pasado nunca muere. Ni siquiera es pasado". El México actual es faulkneriano: desde los 1940 la oposición ha hecho un buen número de intentos para superar el sistema priista vía elección, rebelión o movilización, pero hoy seguimos casi en lo mismo: el PRI y, sobre todo, su espíritu -la búsqueda del poder por el poder mismo- parecen dominar de nuevo nuestro horizonte político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los partidos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayoría se repartió entre la abstención (55 por ciento) y el voto anulado (5.8 por ciento), aunque sin efecto formal en la elección de gobernadores, alcaldes o congresistas. Con el apoyo explícito de una minoría de los ciudadanos (dos quintos del total) las dirigencias de los partidos seguirán recibiendo el gran subsidio público, los diputados cobrarán sus dietas, pronunciarán discursos, emitirán declaraciones y harán o modificarán leyes como si tuvieran efectivamente el respaldo entusiasta de la mayoría ciudadana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que hace a la posición de las nuevas autoridades electas y a la de la clase política en general, conviene recurrir a otro clásico. Esta vez a un español, a un vasco, a Miguel de Unamuno, filósofo y novelista que el 12 de octubre de 1936 en su calidad de rector de la Universidad de Salamanca se encontró en una situación límite: con la Guerra Civil en marcha, en el paraninfo de la universidad y en presencia de un franquista duro -el general Millán Astray-, los fascistas denunciaron a Cataluña y al País Vasco como parte de una anti-España a la que se debía extirpar por la fuerza. Unamuno reaccionó y la síntesis de su respuesta fue: "Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con todas las salvedades del caso, lo mismo se le puede decir aquí y ahora a los partidos y a la clase política mexicana: vencieron y efectivamente están al frente de las estructuras de poder, pero en medio de un México polarizado y desmoralizado y muy lejos de haber convencido a sus conciudadanos -incluidos muchos de los que votaron- de su utilidad, capacidad y derecho a ser "los que mandan".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hacia dónde y en qué condiciones?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la elección y el reacomodo relativo de las fuerzas partidistas -el PRI muy recuperado, el PAN disminuido y el PRD en un lejano tercer lugar-, la clase política tratará de volver a la "normalidad", es decir, a negociar el presupuesto, hacer cambios en la legislación electoral, administrar el día a día cada vez más mediocre y violento y confiar en que las fuerzas económicas internacionales (Estados Unidos) superen su actual crisis y de ahí surja la recuperación del PIB mexicano. Y así, mientras esperamos que el "factor externo" nos vuelva a insuflar vitalidad, los políticos y los administradores de lo público, que en lo individual tienen asegurada su confortable forma de vida, pueden concentrarse en los tres próximos años en su gran pugna de cara a la elección presidencial del 2012.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este escenario inercial, lo más probable es que el futuro inmediato resulte muy parecido al pasado inmediato y al presente. A lo más a que podríamos aspirar es a que la inseguridad no siga aumentando, a que la economía formal deje de hundirse, a que la economía informal absorba parte del desempleo creciente, a que las remesas no caigan más y que esos envíos de la diáspora mexicana más los programas asistenciales continúen paliando la pobreza aunque sin tocar sus raíces, a que la corrupción se mantenga pero evite llegar al escándalo, a que los caciques sindicales mantengan el orden en sus gremios y, en fin, a que la resignación y la preocupación por la salvación individual impidan que el grueso de los mexicanos se ocupen de la cosa pública, que no se movilicen para exigir y romper las inercias que nos impiden salir del círculo vicioso en que se ha convertido nuestro proceso político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En relación con ese futuro inmediato hay varias incógnitas. El PRI, apoyado política y económicamente por sus 19 gobernadores va a tratar de negociar sus diferencias internas y preparar el camino de su candidato presidencial, que puede ser Enrique Peña Nieto pero también Beatriz Paredes o, incluso, Manlio Fabio Beltrones. El PAN, por su parte, va a tener que ocuparse de apoyar a su "jefe nato", a Felipe Calderón, que con esta derrota de mediados de sexenio corre el peligro de transformarse en un zombi político -un muerto viviente- que va a tener que hacer enormes concesiones a los priistas para negociar cualquier medida política fuera de la rutina e incluso la rutina misma. Si Fox trató de "cogobernar el cambio" con Roberto Madrazo, Felipe Calderón se verá obligado a "cogobernar la rutina" con las varias cabezas nacionales y locales del PRI y que buscarán dirigir la rutina como un largo preámbulo de su retorno a Palacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la oposición de izquierda, lo importante será la medida en que el gran movimiento social que encabeza Andrés Manuel López Obrador (AMLO) logre afirmar y acrecentar sus raíces en el "México profundo". Para volver a la carga en 2012, el lopezobradorismo deberá aprender de sus errores políticos y de organización de seis años atrás. En cualquier caso, AMLO tendrá que enfrentar esa gran coalición de derecha que siempre preferirá el retorno del PRI a "Los Pinos" a cualquier intento por modificar la estructura social mexicana. Para los "poderes fácticos" el PRI en la Presidencia ofrece la seguridad que se desprende de una relación entre conocidos y, llegado el caso, volverá a intentar parar el movimiento social de AMLO "a como dé lugar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los tres años por venir, el choque entre las fuerzas políticas legales se puede y se debe conducir por los imperfectos canales institucionales que existen. Izquierda y derecha saben que cualquier otra ruta entraña enormes peligros. Sin embargo, hay una fuerza creciente que cada vez se muestra más desafiante de la precaria institucionalidad y que, ella sí, es efectivamente el gran peligro político para México. Se trata del crimen organizado, ése que un estudio norteamericano ya definió como "narcoinsurgencia" (El Universal, 5 de julio).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hace años se planteó con ánimo entre especulativo y socarrón la cuestión "1810, 1910, ¿2010?", nadie pensó que efectivamente en el aniversario del bicentenario y centenario del inicio de dos grandes movimientos armados que marcaron la historia mexicana el país estaría en medio de otra lucha entre las Fuerzas Armadas del gobierno por un lado y paramilitares fuertemente armados, financiados y organizados por los cárteles de la droga que desafían al orden establecido por medio de una eficaz combinación de corrupción y terror. Y lo peor es que no se vislumbra la salida militar o política de éste, nuestro laberinto del crimen organizado, construido a partir de decisiones tomadas hace decenios, justamente bajo los gobiernos priistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conclusión&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado de las elecciones intermedias de 2009 abre la posibilidad de tener al pasado como futuro. Una parte de la sociedad mexicana simplemente pareciera haber desistido de su interés por el cambio vía una derecha dura que resultó tan corrupta como la del pasado pero más ineficaz y más alejada del ciudadano común. Los electores priistas se han resignado al "más vale malo por conocido que bueno por conocer" y buscan refugio en un tipo de política que si bien se ha caracterizado por el autoritarismo y la corrupción, ha ofrecido un mínimo de seguridad y "profesionalismo" en la gestión de lo público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estas condiciones, quien enfrenta el reto mayor es la izquierda real. Hoy y en los años por venir tendrá que enfrentar la oposición de la elite del poder -los grandes intereses creados- y el desaliento y desencanto de muchos mexicanos ante la oferta de un cambio de fondo. Sin embargo, ése es el camino que aún nos queda por intentar para superar la mediocridad e injusticia históricamente dominantes en nuestro país.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-5780485126751928297?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/5780485126751928297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=5780485126751928297' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5780485126751928297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5780485126751928297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/07/vencieron-pero-convencieron.html' title='Vencieron ¿pero convencieron?'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-3308725409931146295</id><published>2009-07-02T18:36:00.000-07:00</published><updated>2009-07-02T18:37:25.083-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='voto nulo'/><title type='text'>El voto nulo o consecuencias de la inconsecuencia</title><content type='html'>Por: LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gran cambio político de 2000 -el hipotético inicio de la consolidación de la democracia electoral- ha resultado básicamente un hecho inconsecuente: nada realmente sustantivo ha cambiado en la dirección esperada. Al contrario, por lo que hace al sentido de rumbo, confianza, crecimiento económico, gobernabilidad, seguridad, combate a la corrupción, confianza en las instituciones, calidad de la educación y otros temas similares, estamos igual o peor que antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inconsecuencia del supuesto parteaguas de 2000 ya tiene consecuencias; una de ellas es el rechazo activo de una parte de los ciudadanos a la clase política usando su boleta electoral este 5 de julio para negarle su apoyo a todos los partidos registrados y dejar constancia de su total inconformidad con la situación existente. El objetivo de depositar la boleta en blanco, anularla o votar por un candidato sin registro, es actuar dentro del marco institucional para hacer patente la ausencia de alternativas auténticas o, lo que es lo mismo, la falta de contenido real de la fórmula electoral. Se tratará, en cualquier caso, de un acto con claro contenido político aunque su significado está sujeto a su importancia cuantitativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el proceso político actual tuviera sentido -si el votante pudiera decidir entre programas realmente contrastantes y encarnados por políticos con carreras que confirmaran su honestidad y eficacia-, entonces el llamado a anular el voto, otorgarlo a un candidato sin registro o depositarlo en blanco, sería una estupidez, un sinsentido. Sin embargo, la innegable ineficacia, deshonestidad e impunidad de la actual clase política mexicana -existen excepciones notables, pero son pocas y sistemáticamente neutralizadas por la mayoría dominante-, es lo que hace que, pese a todo, el destino del voto de protesta sin referente partidista sea hoy el más digno y el menos malo de los posibles. Así de dañados nos encontramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que en los 1980 se inició la insurgencia electoral mexicana, la parte más viva y emprendedora de la ciudadanía empezó a imaginar que el voto, hasta entonces un instrumento históricamente deleznable frente a las posibilidades de la violencia y la revolución, había modificado su naturaleza y por fin la vía pacífica podría llegar a tener sentido, a tener consecuencias. El descalabro que fue el fraude salinista de 1988 no acabó con este sentimiento de esperanza, aunque sí lo hizo más realista. En los 1990 un grupo cada vez más numeroso de ciudadanos se entusiasmó con la posibilidad de estar viviendo y protagonizando un cambio histórico. Esta sensación de haber encontrado una razón de ser del ciudadano, alcanzó su cima con la expulsión pacífica del PRI de "Los Pinos" en el año 2000. Sin embargo, muy pronto una parte del electorado se vio obligada a llegar a la conclusión de que su esperanza había vuelto a naufragar, que la clase política volvía a estar por debajo de las circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La razón de fondo de la actual desilusión ciudadana es el estancamiento e incluso el retroceso de lo que podría llamarse el proyecto mexicano. Y una de las fuentes de esa ausencia de horizontes es la incapacidad de los partidos de tomar en cuenta, de asumir como propios y transformar en políticas efectivas los intereses de la mayoría. Aunque los términos crisis y permanencia son, en principio, contradictorios, en muchos círculos domina la sensación que el país está sumergido en una "crisis permanente". Domina la sensación, por un lado, que en el último cuarto de siglo el desarrollo material del país se ha estancado y, por el otro, que una minoría abusiva ha prosperado de manera tan notoria que resulta obscena y, finalmente, que hay una relación de causalidad entre lo uno y lo otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las razones más inmediatas y concretas del descontento prevalente está el sistema electoral. Las encuestas de opinión muestran que una mayoría de ciudadanos ve al sistema de partidos como un conjunto de organismos no confiables ni respetables. Desde la izquierda, el agravio es mayor por la negativa de las autoridades electorales, apoyadas por el grueso de los partidos y de los "poderes fácticos", de nulificar la elección de 2006 y ordenar su reposición como resultado de la interferencia ilegal y reconocida en el proceso electoral del presidente Vicente Fox y del Consejo Coordinador Empresarial. En el mismo sentido opera la negativa a proceder con el recuento de los sufragios para dar certeza a un resultado donde la diferencia entre el supuesto ganador y su rival más cercano fue de apenas medio punto porcentual y con muchos errores en las actas. La certidumbre de que en la actualidad los dados electorales están tan cargados como en el pasado, se afirma al ver que la composición de la directiva del IFE se integra, no con representantes de los ciudadanos sino de las dirigencias de los partidos o de feudos tan notables como el SNTE y que en el TEPJF sucede lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes ganaron en 2000 el control de las estructuras del poder político decidieron mantener la Presidencia en 2006 bajo la divisa de "haiga sido como haiga sido". Consideraron entonces que "Los Pinos" bien valía los costos que implicaba primero el desafuero de Andrés Manuel López Obrador, el líder de la izquierda, luego una campaña electoral basada en el miedo y finalmente el desgaste de las instituciones electorales que hicieron de lado su supuesta neutralidad y privaron al proceso de su necesaria pulcritud y certidumbre en sus resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 2006 el tema de la legitimidad fue relegado a un plano secundario por los supuestos triunfadores de la contienda y lo mismo volvió a ocurrir en la lucha interna de un PRD ya muy polarizado por la derrota electoral. Sin embargo, es justamente ese tema de la legitimidad -de la ausencia de legitimidad en el sistema político- lo que ahora da sentido a la conducta de quienes rechazan al conjunto de los partidos y a sus políticas. Mediante ese rechazo se pretende desaprobar la naturaleza misma del poder imperante y poner la base de otro donde la legitimidad tenga posibilidades de ser lo que siempre debió ser: su columna vertebral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema de la legitimidad política es fundamental en cualquier sociedad y época. Todo ejercicio del poder necesita justificarse a los ojos de aquellos que están sujetos a sus dictados. Max Weber identificó tres formas históricas básicas de autoridad legítima: la tradicional, la carismática y la legal-racional. En los estados modernos, esta última debe ser la dominante aunque no la única. Como bien lo señaló Seymour Martin Lipset -uno de los grandes politólogos del siglo XX- este tipo de legitimidad implica "que el sistema político imperante tiene la capacidad de engendrar y mantener la idea que las instituciones políticas existentes son las más apropiadas para la sociedad en cuestión" (Political Man: The Social Bases of Politics, 1963). Sin embargo, es justamente eso lo que no sucede hoy en México: nuestra estructura institucional es cuestionada por muchos y, de nuevo, las encuestas lo prueban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que simplemente echando una mirada a lo que nos rodea, se llega a la conclusión que las instituciones, desde la Presidencia, pasando por la economía hasta llegar a las guarderías para niños de madres trabajadoras, están fallando de forma espectacular o trágica. Felipe Calderón pidió el voto definiéndose como "el presidente del empleo", pero con la caída de 8% del PIB lo que domina es el desempleo. La violencia relacionada con el crimen organizado no disminuye sino aumenta 67% respecto al mismo período que el año pasado. El director general de la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Delito no ha vacilado en admitir que "México es un caso extraordinariamente violento y una situación sin par en el mundo" (El Universal, 25 y 30 de junio). Por su parte, el Banco Mundial, en su Indicador Global de Gobernabilidad 2009 reprobó a nuestro país en cuatro de los seis índices que lo forman: a) estabilidad política y ausencia de violencia, b) Estado de Derecho, c) rendición de cuentas y participación ciudadana y d) control de corrupción. Sólo lo aprobó, y no por mucho, en: a) calidad regulatoria (calidad de la burocracia) y b) efectividad de Gobierno, (Reforma, 30 de junio).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La próxima elección tendrá ganadores y perdedores formales. Sin embargo, los resultados de las urnas deberían de leerse e interpretarse a la luz de la abstención, de las diferentes modalidades del voto nulo y, sobre todo, de las fallas en la legitimidad del poder político como un todo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-3308725409931146295?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/3308725409931146295/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=3308725409931146295' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3308725409931146295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3308725409931146295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/07/el-voto-nulo-o-consecuencias-de-la.html' title='El voto nulo o consecuencias de la inconsecuencia'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-1403266374386828528</id><published>2009-06-25T18:29:00.000-07:00</published><updated>2009-06-25T18:36:30.836-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sistema político mexicano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PRIAN'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis económico-social de México'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PAN'/><title type='text'>El foxismo-panismo ¿fase superior del priismo?</title><content type='html'>Por:  LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En Mexico el cambio ha sido más de forma que de contenido; aún no hay un régimen realmente nuevo"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. La interrogante o propuesta que da título a esta columna la formuló un colega, José Luis Reyna, el pasado día 19 en un seminario donde se presentaron los cuatro tomos que forman Una historia contemporánea de México, (Océano-Colegio de México, 2003-2009). La propuesta es una clara referencia a la famosa definición leninista del imperialismo como fase superior del capitalismo (1916). Obviamente, la caracterización de la naturaleza del actual sistema político mexicano como un tipo superior de priismo apela, en la forma, a nuestro sentido del humor, pero tiene un fondo muy serio. &lt;br /&gt;Veamos más de cerca y con reflexión la definición sugerida por Reyna. Para empezar, supone, y con razón, que el foxismo no es sinónimo de panismo, y que pese a que han desembocado en lo mismo, para propósitos de análisis, conviene no subsumir al primero en el segundo. El foxismo fue una especie de populismo de derecha impulsado por el carisma de un personaje que se colgó del PAN para llegar al poder, pero que también requirió y obtuvo otros apoyos. Los "Amigos de Fox", por ejemplo, fueron parte fundamental del foxismo inicial y aunque se trató de una fuerza de derecha, resultaron ser distintos del panismo. Por otro lado, bajo el lema del "voto útil", Fox apeló con éxito a los votantes independientes e incluso a antipanistas y simpatizantes de la izquierda, deseosos todos de poner fin al largo monopolio priista como una condición necesaria para proceder a introducir a México al auténtico pluralismo democrático. Con Felipe Calderón el elemento carismático desapareció por entero y ya fue el PAN propiamente dicho -el PAN duro- la fuerza que llegó a la Presidencia. Ahora bien, ese PAN que sustituyó al foxismo poco tenía que ver ya con el original, con el de Manuel Gómez Morín y sus "místicos del voto". El panismo contemporáneo, al que encarnan, además de Calderón, personajes como Diego Fernández de Cevallos y Germán Martínez, lo mismo que Manuel Espino o el desaparecido Juan Camilo Mouriño, es uno ya transformado por las "concertacesiones" con el Gobierno de Carlos Salinas en los 1990 así como por el ejercicio del poder. Se trata de un partido que ha aprendido bien y a fondo cómo y para qué negociar con los priistas desde la Oposición primero y desde el poder después y que, en el proceso, se fue haciendo cada vez más parecido al PRI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el capítulo publicado por Reyna en el tomo 3 de Una historia contemporánea de México -"El sistema político: cambios y vicisitudes"- se muestra que desde hace ya algunos años nuestro país cuenta con las condiciones mínimas necesarias para avanzar en la construcción de una efectiva democracia política, pero que para empezar a andar ese camino con paso firme es necesario -en realidad indispensable- proceder a desmantelar la vieja estructura autoritaria. Sin embargo, eso es justamente lo que no ha sucedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El foxismo y el panismo llevan ya más de ocho años ejerciendo el poder desde la Presidencia, en varios estados y un buen número de municipios, pero ni uno ni otro han mostrado auténtica disposición a abatir el viejo arreglo. Al contrario, lo encontraron conveniente a punto que más bien pareciera que el proyecto de ambos -y esta es su coincidencia fundamental- es remozarlo por la vía de la alternancia entre PRI y PAN y de un cambio en el discurso, pero sin tocar el arreglo fundamental, el heredado, salvo por lo que toca al viejo arreglo del PRI con el narcotráfico. En enero de 1989 Salinas buscó "ganar la Presidencia desde la Presidencia": usar al Ejército para dar un golpe espectacular a un viejo cacicazgo sindical -el petrolero- para luego volverlo a recrear a su imagen y semejanza. Calderón decidió hacer algo parecido en diciembre de 2006, pero de una manera mucho más arriesgada: usar al Ejército para declararle "la guerra" al narcotráfico; la moneda calderonista aún está en el aire pues en su caso no ha logrado el equivalente del "Quinazo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Hoy ya no vivimos bajo el signo de un "sistema de partido" sino que tenemos un sistema de partidos, cuya forma no es muy distinta de la que es común en muchas democracias efectivas: dos partidos grandes, uno mediano y cinco pequeños más algunos regionales. Como consecuencia de ese cambio, se modificó de manera sustantiva la característica distintiva del viejo régimen priista: la gran concentración del poder en manos del presidente. Esta transformación se inició en la fase final del priismo clásico. Como bien lo muestran Rogelio Hernández, Luisa Béjar o Arturo Alvarado, en otros tantos capítulos de la obra sobre el México contemporáneo ya citada, y que fijan la atención en los cambios en las arenas de los partidos, los gobiernos estatales, el federalismo, los congresos y los municipios. Las reformas administrativas y los cambios económicos de los 1980 y 1990 fueron el arranque de la migración de una parte del poder histórico de la presidencia hacia los partidos, gobiernos estatales, municipales y los congresos. &lt;br /&gt;Ahora bien ¿esas modificaciones de las formas en el ejercicio del poder han significado, también, un cambio en sus contenidos? Aquí la respuesta tiene que ser: no mucho. El sistema electoral está lejos de ser transparente y sin manipulación. En un buen número de estados, el PRI sigue aumentando cuentas a su rosario de años de dominio ininterrumpido sobre el poder ejecutivo, legislativo y judicial: en Veracruz, Puebla, Estado de México, Oaxaca y muchos más, ese monopolio ya ha cumplido ochenta años y va por más. La relación entre el Gobierno Federal y los grandes cacicazgos sindicales -SNTE, STPRM, CTM- es hoy tan estrecha o más que en la época priista. La muy buena asociación que el priismo post revolucionario estableció con el gran capital fue reforzada durante el salinismo y hoy se mantiene a ese nivel, no en balde, por ejemplo, el Consejo Coordinador Empresarial rompió en el 2006 la legalidad con tal de apoyar de manera efectiva a Felipe Calderón en el momento electoral crucial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La corrupción es un campo donde se esperaba un cambio natural y sustantivo al ocurrir la transferencia de poder del priismo al foxismo-panismo, pero no fue el caso. Desde la persistencia de monopolios o cuasi monopolios a pesar de su prohibición constitucional hasta el tráfico de influencias, los contratos inflados entre Gobierno y proveedores pasando por las tristemente célebres subrogaciones sin control efectivo y la omnipresente cooptación de autoridades por el crimen organizado, el lavado de dinero o la trata de personas. Y la lista puede seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La impunidad, característica central del régimen autoritario priista, era otra de las arenas donde se suponía que era posible y obligado el cambio de fondo. Sin embargo, ningún "pez gordo" cayó durante el foxismo ni después. Obviamente el respeto a los derechos humanos fue letra muerte en el régimen que nos dio la "Federal de Seguridad", el 68 y el 71 -entre otros- y que se empeñó en "guerras sucias" contra sus enemigos armados, desde los cristeros hasta los neozapatistas. Sin embargo, la situación no ha cambiado mucho desde el año 2000 hasta nuestros días, como lo demuestran las acciones y juicios injustos contra dirigentes de la APPO o de Atenco o con activistas como Lydia Cacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El campo más importante en la medición de los efectos del juego político en el mundo del ciudadano promedio, es el social, el de la distribución de los costos y los beneficios de las actividades productivas. Echando mano de los cálculos sobre la distribución del ingreso monetario en los hogares mexicanos elaborados por Gerardo Esquivel -"The Dynamics of Income Inequality in Mexico since NAFTA" (PNUD, 2009)-, se puede constatar que la desigualdad social se acentuó en nuestro país a partir de la crisis del modelo económico a inicios de los años ochenta del siglo pasado y que luego disminuyó, pero sólo para volver a tener casi la misma forma que cuando el priismo clásico entró en crisis al final del Gobierno de José López Portillo. Veamos las cifras; en 1984 el ingreso del 10% de los hogares más ricos equivalía a 31.9 veces el del 10% de los más pobres, pero en 1998 la cifra aumentó a ¡54.8 veces! Ahora bien, para el final del foxismo, en 2006, ese 10% de los hogares más afortunados disponían de un ingreso "sólo" 34.3 veces mayor que el del 10% de los más pobres. Esto significa que, en materia de distribución del ingreso, tras un periplo de más de veinte años, apenas si logramos retornar a donde estábamos en la etapa final del priismo clásico. Recordando un título de Shakespeare, el cambio político en México pareciera haber sido "mucho ruido y pocas nueces".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-1403266374386828528?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/1403266374386828528/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=1403266374386828528' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/1403266374386828528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/1403266374386828528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/06/el-foxismo-panismo-fase-superior-del.html' title='El foxismo-panismo ¿fase superior del priismo?'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-7557321912252898047</id><published>2009-06-18T19:58:00.001-07:00</published><updated>2009-06-18T20:09:11.404-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis económico-social de México'/><title type='text'>Fallido</title><content type='html'>Por:  LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Lo que ha fallado no es sólo el Estado, sino el régimen y el proyecto mismo que da sentido a la comunidad nacional"&lt;br /&gt;. Es obvio que han estado fallando de manera sistemática, muchas cosas en México. De seguir por donde vamos, el resultado es tan predecible como inaceptable: una nueva pérdida de la oportunidad histórica, al estilo de lo ocurrido entre los 1810 y los 1870. Indicadores del mal camino que llevamos, sobran. &lt;br /&gt;La guerra contra el crimen organizado es hoy el centro de la agenda del Gobierno, pero cada vez más el conflicto se parece en su desarrollo al que hace ochenta años tuvieron el Gobierno y los cristeros: ninguno de los bandos pudo imponerse de manera contundente y al final todo quedó como al inicio, sólo que con un montón de horrores y vidas segadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de 1994, el Tratado de Libre Comercio de la América del Norte aumentó notablemente las exportaciones mexicanas, pero no hizo crecer mucho a la economía en su conjunto y finalmente no pudo evitar la desindustrialización del país: hoy México es, en términos relativos, un país menos industrializado de lo que era hace veinte años. Y lo que es peor, en el último cuarto de siglo el crecimiento real del PIB es de los más bajos en América Latina y este año puede caer entre 6% y 8%. Desde fines de los 1970 el país dejó de reservar para sí su petróleo y volvió a ser proveedor para el exterior de un recurso natural estratégico y no renovable. Pero esa exportación sólo se ha traducido en gasto burocrático, en paliativos de los efectos de la pobreza y, sobre todo, en sustituto de una reforma fiscal auténtica. La renta petrolera no ha dejado inversiones significativas para el bienestar futuro del grueso de los mexicanos. La privatización y subrogación de los servicios del Estado han desembocado en monopolización o disminución de la calidad de esos servicios a la vez que la supuesta lógica del mercado -objetivo teórico del proceso-, se ha visto distorsionada por los efectos de la corrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La democracia electoral tiene apenas nueve años de funcionar, consume recursos fiscales excesivos y ya está sumida en una crisis de credibilidad. Existe un sistema de partidos, pero sus componentes, hinchados de dinero público, naufragan en un mar de ilegitimidad proveniente de su ineficacia, alto costo y falta de representatividad. La importancia que ha adquirido en las últimas semanas una campaña a favor del voto en blanco, nulo o por candidatos sin registro, es la medida de la desilusión ciudadana, en particular de los jóvenes, con los partidos y la clase política. Y la lista de indicadores del mal rumbo que lleva el país, se puede alargar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. ¿En qué plano se encuentra la acumulación de elementos que componen lo fallido del México actual? ¿En el de la clase política, del Gobierno, del régimen, del Estado o de plano del proyecto nacional mismo? En realidad, todo apunta a una bancarrota sistémica y que, por tanto, abarca todos los niveles mencionados. &lt;br /&gt;El proyecto nacional, es decir el conjunto de grandes ideas motrices que le dan sentido histórico a la comunidad nacional, a la acción cotidiana de ciudadanos, líderes e instituciones, simplemente no existe. Nadie lo ha reformulado de manera efectiva después del rápido fracaso del neoliberalismo salinista que, a su vez, no fue otra cosa que diluir y subordinar el proyecto mexicano al norteamericano. El dejar que en una sociedad terriblemente desigual, las supuestas fuerzas impersonales del mercado global decidan quién, dónde, cuándo y cómo se distribuyan, se inviertan o se consuman los recursos económicos, ha sido el equivalente a abandonar, en beneficio de unos cuantos, la aspiración histórica colectiva de un desarrollo justo y con autonomía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin un proyecto propio y efectivo de largo plazo, el régimen político ha quedado un tanto a la deriva. Por régimen se entiende aquí el conjunto de valores e instituciones que regulan la lucha y el ejercicio del poder. Se supone que vivimos en un régimen presidencial y democrático. Sin embargo, un poder caciquil sindical como el de Elba Esther Gordillo y su Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación se hacen cargo lo mismo de la Secretaría de Educación y de su política educativa, que del ISSSTE o de la Lotería Nacional. Justamente por transferencias de poder como ésta, queda claro que son poderes fácticos y no la Presidencia quienes definen al régimen. Igualmente, al declarar Felipe Calderón en 2006 que "haiga sido como haiga sido" él ganó la contienda presidencial, se hace patente que no son ya los valores democráticos los que hacen latir el corazón del régimen. Y qué decir de las instituciones y la democracia si en una elección tan cerrada como la de 2006 el IFE se negó a recontar los votos a pesar de que las inconsistencias en las boletas electorales arrojaron un número mayor que la diferencia oficial de votos recibidos por Calderón y su rival, Andrés Manuel López Obrador. Desde luego, que también entra en esta descomposición institucional el Tribunal Electoral, que por un lado reconoció la falta grave en materia de imparcialidad del presidente Vicente Fox en 2006, pero acto seguido se declaró incapaz de encontrar remedio a una falla que reconoció mayúscula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación está igualmente malograda por lo que se refiere al Estado mismo, es decir, al conjunto de instituciones que dentro de un territorio delimitado organizan la dominación, en nombre del interés general, y con el respaldo que les da su control sobre los medios de la violencia. Por un lado, el Ejército -el centro del monopolio estatal de la supuesta "violencia legítima"- se encuentra una y otra vez en lucha abierta con policías locales como resultado del enorme poder de corrupción que ejerce el crimen organizado. Un resultado de ésa y otras contradicciones que impiden al Estado enfrentar con eficacia a los productores de la "renta criminal", es que un líder político del municipio más rico del país y miembro de la élite del poder de Nuevo León -Mauricio Fernández Garza candidato panista a la alcaldía de San Pedro Garza García- admitió hace poco ante un grupo de sus pares, que la clave para mantener la tranquilidad en zonas como la que él pretende gobernar, no está en la acción de las instituciones del Estado sino en llegar a un acuerdo con los grupos criminales que, de tiempo atrás, ya viven en medio de las clases poderosas y también demandan zonas de tranquilidad para sus familias: los narcotraficantes, (El Universal con datos de Reporte Índigo, 12 de junio).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un largo reportaje aparecido en Le Monde diplomatique, México (junio), David González y Jean-Francois Boyer documentan la imposibilidad del Estado de garantizar la seguridad de los periodistas de Tamaulipas, los cuales simplemente no pueden publicar nada que disguste a los dirigentes del Cártel del Golfo, al punto que la prensa local ha eliminado de su vocabulario términos como "Cártel del Golfo", "Zetas" o "crimen organizado" para no irritar a los aludidos. La Ley que impera en ese estado ya no es la del Estado Mexicano ni la del "Estado Libre y Soberano de Tamaulipas" sino aquélla impuesta por los narcotraficantes que, entre 2000 y 2009 han asesinado entre nueve y once comunicadores, dependiendo de la fuente consultada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea, actualmente el crimen organizado es tan organizado en Tamaulipas, que ya cuenta con un representante dentro de casi todos los periódicos locales y ese personaje es consultado por el editor al momento de decidir si una noticia se debe o no publicar. En temas de narcotráfico, la censura sobre la prensa tamaulipeca es hoy tan o más efectiva que esa que ejercía Gobernación o los gobernadores en materia política en la época del supuesto "antiguo régimen" el autoritario priista. Como bien lo señalara en Nuevo León, Mauricio Fernández, si se quiere vivir en paz en Tamaulipas, el ciudadano no debe obedecer tanto a la autoridad formal sino a esa que cada vez gana más espacios: a "La Compañía", que es como los narcos exigen que se les llame en ese estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. La mediocridad material y espiritual que hoy caracteriza a nuestro país es lo que le da el tono de marcado desánimo a la época. &lt;br /&gt;La cortedad de miras y corrupción de la clase política, la mediocridad de la élite del poder, nos hizo perder la oportunidad de renovación que se abrió con el cambio político de 2000 y eso condujo al desánimo de hoy. Ningún dedo de Dios escribió nuestro destino. Estamos obligados a demostrarnos que no nos merecemos el sistema de autoridad que tenemos, a repensar de manera radical nuestro modelo de desarrollo y hacer de nuestro siguiente encuentro fundamental con las urnas, que ya no puede ser el de ahora sino el de 2012, la nueva gran oportunidad de cambiar de dirigentes y rumbo. De lo contrario el fracaso se convertirá en crónico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-7557321912252898047?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/7557321912252898047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=7557321912252898047' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/7557321912252898047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/7557321912252898047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/06/fallido.html' title='Fallido'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-7426857563747713253</id><published>2009-06-11T19:00:00.000-07:00</published><updated>2009-06-11T19:16:42.637-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='voto nulo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Elecciones 2009'/><title type='text'>El voto sin partido o cómo usar la crisis</title><content type='html'>Por:  LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se va a echar de menos la presencia de Javier Wimer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Una buena razón para ir a las urnas el próximo mes, pero sin darle el voto a un partido, la resume un titular: "La clase política contra el voto nulo. Las dirigencias partidistas califican de peligroso el sufragio en blanco" (El Universal, 5 de julio). Para aquellos ciudadanos más que insatisfechos con la actual clase política y sus partidos -de todos sus partidos-, la irritación de la élite del poder -políticos, empresarios, Iglesia Católica, etc.- ante la idea de anular el voto o mejor aún, dárselo a un personaje sin registro usando para ello la casilla en blanco de las boletas, es todo un incentivo para seguir adelante con ese propósito. . El título de esta columna está inspirado en una propuesta que se le atribuye a Rahm Emanuel, el astuto y realista Jefe de Gabinete del presidente de Estados Unidos, Barack Obama. La gran crisis económica y política que Obama heredó de la Administración de George W. Bush, dentro de la calamidad que era, tenía un lado bueno: facilitaba reencauzar el desarrollo general del país. El estado de emergencia económica, el fracaso de la invasión de Irak y el triunfo electoral de los demócratas habían destruido buena parte de los argumentos y capacidades de las fuerzas conservadoras que se oponían a una reestructuración a fondo del sector financiero, a un cambio en el unilateralismo que dominaba a la política exterior de Washington, a proteger de manera efectiva al medio ambiente, a una redistribución más justa del ingreso, a una mejora a fondo del sistema educativo, a un mayor gasto en ciencia y tecnología, etcétera. Así, la crisis era o podía ser la vía para deshacerse de lo malhecho e iniciar su reconstrucción. . En términos relativos, en México tenemos una crisis más profunda que la norteamericana. Nuestra crisis general lleva decenios y se compone de una gama de atolladeros sin salida fácil, de fracasos rotundos. Para empezar está el económico, que lleva ya un cuarto de siglo y que, a su vez, puede subdividirse en laboral, financiero, industrial, agrícola, fiscal, turístico, etcétera; seguido por el de seguridad, de representación política, de impartición de justicia, el educativo y finalmente, englobándolos y resultado de todos, el atasco moral. &lt;br /&gt;Lo mismo las encuestas que la experiencia individual, muestran que en el México actual hay una buena cantidad de ciudadanos insatisfechos -algunos muy insatisfechos-, con el estado que guarda nuestra vida pública, que se sienten encolerizados por la persistencia de la corrupción a todos los niveles, desde la ventanilla hasta la presidencia, defraudados por la forma en que se llevó a cabo la última elección presidencial, burlados por el comportamiento de cada uno de los partidos políticos y por la no representatividad del sistema en su conjunto, decepcionados con todas y cada una de las instituciones que se supone regulan la vida partidaria y defienden la legalidad del voto -IFE, Trife, FEPADE, los institutos electorales estatales-, irritados con la forma en que se comportan los supuestos representantes populares -los legisladores locales y federales-, desesperados por la ineficacia de las burocracias, temerosos y contrariados por la imposibilidad de contar con una adecuada protección policiaca, desalentados por la ausencia de un proyecto nacional y por la pérdida de oportunidades al tiempo que países como China, India o Brasil, parecen dirigirse con confianza a un mejor futuro. Todo este conjunto de inconformidades y más, caracterizan la crisis actual mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para hacer de una gran crisis una gran oportunidad de reconstrucción se necesita lo que hoy tiene Estados Unidos, pero de lo que México carece: un liderazgo con poder, con un gran proyecto, con una visión generosa, con enorme legitimidad, respaldado por un Gabinete seleccionado de entre los mejores y por un partido -el Demócrata- que ganó claramente la mayoría en las urnas y no como resultado de una campaña de miedo -ésa corrió a cargo de sus adversarios- sino de una propuesta imaginativa para rediseñar el capitalismo norteamericano sometiéndolo a reglas, poniéndole límites a las fuerzas del mercado y reviviendo el papel del Estado en beneficio de la mayoría, al estilo de Franklin D. Roosevelt hace poco más de setenta años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en México, simplemente no existe ninguna de esas condiciones. Ningún partido registrado, de izquierda, centro o derecha, tiene un liderazgo que esté mínimamente a la altura de las circunstancias. Todas las oligarquías partidistas son notables por su mediocridad moral e intelectual, su voracidad y corrupción. Sin embargo, forzados por un calendario implacable e ineludible, esa clase política dividida en tres grandes partidos -con un grupo de rémoras- tiene que convocar a la ciudadanía para que, en las urnas, emita un juicio sobre el resultado de sus acciones, sobre los frutos de su conducta tanto reciente como histórica. Se trata, pues, de un México convocado a elecciones intermedias en medio del desastre y del desánimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es ahí donde los ciudadanos podemos tener una oportunidad de emitir una evaluación, de deslegitimar un arreglo cupular trágico y pasar así una factura, aunque sea simbólica, a las élites políticas y del poder e intentar abrir una brecha por donde, más adelante y con mayor esfuerzo, pueda introducirse el cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. En este momento, las urnas no le ofrecen al ciudadano eso que constituye el sentido mínimo de la democracia electoral: la posibilidad de elegir entre proyectos realmente alternativos. El PRI se mantiene básicamente fiel a su esencia oportunista original: tiene intereses no ideología y ni siquiera ha cambiado al grueso de sus cuadros dirigentes. Y cuando aparecen líderes jóvenes, éstos resultan ser, en su esencia, una copia casi fiel de sus ancestros. Un buen ejemplo es el caso del gobernador del Estado de México, formado en la escuela de Isidro Fabela, continuada por Carlos Hank González y seguida sin cambio hasta Arturo Montiel. &lt;br /&gt;Desde el sexenio de Miguel Alemán el PRI se escoró a la derecha y justo cuando adoptó el neoliberalismo como proyecto a fines de los 1980, se encontró con la posibilidad de forjar una gran alianza con un PAN que había nacido en la derecha. En esas circunstancias, PRI y PAN trocaron características y papeles: a cambio de un apoyo indispensable tras el desastre de la elección de 1988, el PRI integró al PAN al círculo del poder y ya una vez ahí y por la vía de la negociación, el PAN dejó fuera su compromiso histórico con la democracia y la honestidad administrativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, la izquierda, tras la enorme frustración producto de de dos derrotas a la mala en las urnas, llevó sus divisiones originales a sus últimas consecuencias en medio de una guerra interna dominada por la pasión fratricida. En esa lucha, el ala más "negociadora" o "moderna" contó con la simpatía y ayuda del Gobierno, de los medios de comunicación, y de toda la gama de intereses que conformaron el gran frente antilopezobradorista de 2006. En esas condiciones, el PRD dejó de ser opción para quedar simplemente en una burocracia más, alimentada por los subsidios que dispensa el IFE, y que no se distingue en nada sustantivo de las del PRI y el PAN excepto por tener una cuota de poder menor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solución de fondo es una nueva fuerza electoral pero en la coyuntura actual sólo queda el rechazo al arreglo existente. La mejor vía no es la abstención electoral porque se confunde con la simple desidia e indiferencia. Hay que mostrar voluntad yendo a las urnas y demandar lo que aún no existe: una auténtica opción. Una forma de hacerlo es votando en blanco o anulando el voto. Desde que en 1997 los votos más o menos se cuentan, este voto promedia el 2.76%; cualquier porcentaje que supere la cifra anterior sería un claro indicador de protesta. Otra posibilidad aún mejor es hacer uso del espacio en blanco de la boleta y poner ahí, de puño y letra, el nombre de un personaje real o ficticio que encarne nuestra esperanza o frustración; la autoridad electoral está obligada a registrarlo y dejar constancia que no fue una equivocación del votante sino un acto consciente de rechazo a la calidad de la vida política mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actuar el 5 de julio de manera contraria a lo que nos pide la élite del poder mexicana, podría ser un paso, modesto si se quiere, en la deslegitimación de un sistema partidista que no cumple con su función y, por eso mismo y si hay suerte, una oportunidad para empezar la construcción, de nuevo y desde abajo, de algo mejor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-7426857563747713253?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/7426857563747713253/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=7426857563747713253' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/7426857563747713253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/7426857563747713253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/06/el-voto-sin-partido-o-como-usar-la.html' title='El voto sin partido o cómo usar la crisis'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-6856246016335556439</id><published>2009-06-04T18:17:00.000-07:00</published><updated>2009-06-04T18:31:52.085-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cacicazgos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='clase politica'/><title type='text'>Poderes tras el trono</title><content type='html'>Por:  LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La existencia de 'poderes tras el trono' es un indicador más de la debilidad&lt;br /&gt;Institucional de nuestra política",&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. El contenido del concepto "el poder tras el trono" es tan viejo como la política misma. Se refiere a la persona o grupo que sin tener un cargo de autoridad formal -sin sus prerrogativas y responsabilidades- es quien, en la práctica, toma las decisiones, ejerce el poder y recibe sus beneficios. Un ejemplo clásico es el cardenal-duque de Richelieu, el fraile capuchino que fue primer ministro de Luis XIII en la Francia del siglo 17. Richelieu jugó un papel mayor al de primer ministro: influyó en la toma de decisiones al punto de ser él y no el rey, el verdadero hacedor de la política del Estado francés. &lt;br /&gt;Y el tema de los poderes formales y reales en la política mexicana viene al caso por el papel que ha desempeñado el ex presidente Carlos Salinas de Gortari a partir de su retorno de esa especie de exilio que se impuso o le impusieron durante el Gobierno de Ernesto Zedillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En varias ocasiones, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha sostenido que Salinas fue personaje central en la maquinación para impedir que él, en tanto candidato de la izquierda y favorito en las encuestas, triunfara en la elección del 2006. De acuerdo con AMLO, Salinas sigue siendo uno de "los que mandan" en México. Por su parte, Carlos Ahumada, el excontratista del Gobierno capitalino, describe al detalle en el libro Derecho de réplica, la manera en que Salinas intervino en 2004 para lograr que las videograbaciones hechas por Ahumada al momento de entregar dinero a personas cercanas a AMLO llegaran al Gobierno, a Televisa y se difundieran de manera que lograran hacer el mayor daño a la imagen de AMLO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las últimas semanas los medios -ver, por ejemplo, Reporte Índigo- documentaron la forma como Salinas movió a los suyos dentro del PRI para hacer que el ex presidente Miguel de la Madrid, aduciendo una supuesta incapacidad mental, se retractara públicamente de lo que había declarado a Carmen Aristegui en torno a Salinas y sus hermanos: su falta de honradez en el manejo de los recursos públicos durante el sexenio 1988-1994 y sus posibles ligas con el narcotráfico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si fijamos la vista en las élites, una buena parte de la historia política mundial puede explicarse vía la influencia de "poderes tras el trono", a veces como simple resultado de su cercanía al personaje en posición de mando -esposas, amantes o amigos con derecho de picaporte-, reforzada por la mezcla de carácter fuerte del influyente y débil del influido. Así, las grandes decisiones de Justiniano encaminadas a recrear desde Bizancio la grandeza del Imperio Romano en el siglo VI no se entienden si se hace a un lado la influencia que sobre el emperador tuvo Teodora, su dura y astuta esposa. En el siglo pasado, un ejemplo de la cónyuge que asumió el papel de tomadora de decisiones políticas, es Edith Bolling Galt, esposa del presidente norteamericano Woodrow Wilson en la etapa final de su Gobierno (1919-1921), especialmente cuando el mandatario quedó recluido, como resultado de un mal cardiaco. A una escala mucho más baja, sin tomar en cuenta la influencia de su esposa, Martha Sahagún, tampoco es posible entender a cabalidad la forma tan irresponsable y mezquina como Vicente Fox desperdició la oportunidad histórica que tuvo de cambiar el carácter de la política mexicana a partir de su triunfo en la elección presidencial de 2000.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. En el siglo XIX mexicano hay una abundancia de "poderes tras el trono" justo porque la vida institucional era precaria en extremo. En realidad, la capacidad de ciertos caciques de ejercer poder sin estar investido formalmente con el manto de la autoridad, es un indicador del pobre desarrollo político mexicano de la época. Para empezar, está el caso del ministro norteamericano, Joel R. Poinsett, que se convirtió en el líder de la logia yorquina mexicana -el "partido popular"- y su influencia llegó al punto que fue necesario su retiro en 1829. Desde luego, el general Antonio López de Santa Anna pudo, en ocasiones, dejar la Presidencia y el mando del Ejército y retirarse a su hacienda "Manga de Clavo" en Veracruz y desde ahí mantenerse como el verdadero amo del país (en la medida en que había país y que este permitía algún tipo de amo). Sólo la rebelión de Ayutla pudo sacarle de nuestra historia. A mediados de ese siglo, Mariano Riva Palacio fue el factótum político del Estado de México por casi un cuarto de siglo; dos veces fungió como gobernador, pero cuando no lo era siguió ejerciendo el poder. . Fue durante el liberalismo maduro -el Porfiriato- cuando las instituciones del Estado Mexicano dejaron de ser meras entelequias para convertirse en marcos más o menos organizadores de la sociedad. Sin embargo, los "poderes tras el trono" de carácter caciquil se mantuvieron. Por ejemplo, en el Norte del país los generales Gerónimo Treviño, Francisco Naranjo o Bernardo Reyes, ejercieron una influencia que fue siempre más allá de sus cargos formales al punto de subordinar a varios gobernadores de "estados libres y soberanos". . Durante la guerra civil, cada caudillo ejerció el poder que le permitieron sus armas. Iniciada la institucionalización, la situación cambió, pero más en el papel que en la realidad. En el Gobierno de Plutarco Elías Calles (1924-1928), la sombra del gran caudillo, Álvaro Obregón, se proyectó al punto de opacar al presidente y crear una diarquía. Tras el asesinato de Obregón como presidente electo en 1928, Calles reintrodujo el principio de la "no-reelección" y cumplió escrupulosamente con sus términos formales, pero a nadie escapó que el verdadero centro de poder en México no era el presidente en turno -de Emilio Portes Gil a Abelardo Rodríguez- sino el creador del gran partido oficial (PNR) y "Jefe Máximo de la Revolución Mexicana", es decir, Calles. Sólo cuando, en 1935, el presidente Lázaro Cárdenas expropió al expropiador su capacidad de decidir sobre los asuntos del Gobierno, el poder formal y el real volvieron a ser casi equivalentes. . Como ex presidentes, Cárdenas y en menor medida Miguel Alemán, también proyectaron sombra sobre sus sucesores, pero ya nunca con la intensidad que lo había hecho Calles. A partir de 1940 se logró eso que Porfirio Muñoz Ledo llamó la "autonomía sexenal" del presidente en turno. Sin embargo, a nivel local persistieron "poderes tras el trono". Esos fueron los casos, entre otros, de Gonzalo N. Santos en San Luis Potosí o más tarde de Joaquín Hernández Galicia "La Quina" en la región petrolera del Golfo. Ellos, y otros como ellos, subsistieron en tanto no estorbaran al poder presidencial. . A partir de 2000, al concluir el priato a nivel nacional e iniciarse el panato, la pérdida relativa del poder presidencial se convirtió en un juego suma cero y parte del gran poder que había ejercido la Presidencia autoritaria abandonó "Los Pinos" y migró a otras zonas y no precisamente ciudadanas. Fue así que los "poderes tras el trono" volvieron por sus fueros. Uno de ellos, como ya se señaló, es Carlos Salinas, jefe de facto de una parte del PRI y con quien están en deuda otros partidos, empresarios de altos vuelos, dirigentes religiosos o sindicales, intelectuales y, sin duda, los dos últimos presidentes. &lt;br /&gt;No es ésta la única fuerza que desborda hoy el marco institucional. La maestra Elba Esther Gordillo, líder indiscutible del poderoso SNTE es, otro notorio "poder tras el trono", pues ella es el actor dominante en la Secretaría de Educación, en el Partido Nueva Alianza o en zonas del PRI y del IFE, entre otras. Difícil pensar que en Pemex se puedan tomar decisiones como la construcción de una nueva refinería sin tener la anuencia del líder del SNTPRM, Carlos Romero Deschamps. La misma situación se repite en materia de la legislación sobre radio y televisión; en su momento, la llamada "Ley Televisa" pasó tal y como las dos grandes televisoras privadas quisieron y no como lo hubiera determinado una libre discusión y voluntad de los supuestos representantes de la "soberanía nacional" en el Congreso. Finalmente, si se confirman las causas que llevaron al arraigo de una decena de presidentes municipales en Michoacán, entonces quedaría claro que es el crimen organizado y no la autoridad electa quien realmente maneja la cosa pública en algunas estructuras que forman la base de la organización política mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. En materia de responsabilidad política no estamos de regreso al siglo XIX, pero tampoco estamos donde podríamos y deberíamos estar: hoy nos sobran muchos "poderes tras el trono".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-6856246016335556439?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/6856246016335556439/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=6856246016335556439' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/6856246016335556439'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/6856246016335556439'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/06/poderes-tras-el-trono.html' title='Poderes tras el trono'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-8175666009142564315</id><published>2009-05-29T17:47:00.000-07:00</published><updated>2009-05-29T17:58:07.695-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis económico-social de México'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='clase politica'/><title type='text'>Un país de los pocos</title><content type='html'>Por: LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"México sigue siendo un país de millones dominado por los intereses de un puñado, igual que en 1810 y 1910. conviene sacar en eso una conclusión"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un artículo sobre Carlos Slim que aparecerá en The New Yorker, (1° de junio) Lawrence Wright cita a un corresponsal del The New York Times que, al saber del préstamo por 250 millones de dólares que el magnate mexicano acababa de hacer (enero, 2009) a su periódico -y de las duras condiciones impuestas por Slim al prestigiado, pero endeudado diario-, se pregunta si a esa venerable empresa periodística le convenía asociarse con "un monopolista consumado" como Slim. Wright aprovecha la observación para definir al fundador del Grupo Carso como algo más que un monopolista: "nadie en la historia moderna ha dominado a una economía de las dimensiones de México -un país de ciento diez millones de habitantes con un ingreso per cápita superior a los diez mil dólares- como lo ha hecho Carlos Slim".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ingeniero mexicano de origen libanés es el eslabón más reciente -y el más notable- de una cadena de personajes similares que viene de muy atrás. En realidad, una manera de resumir la historia de México -lo mismo política que económica, social o cultural- es la narración de lo sucedido en un país que siempre ha sido posesión efectiva de un puñado. Desde que hay memoria histórica, a nuestra sociedad se le puede definir como una estructura de poder diseñada para organizar y explotar la desigualdad social extrema. Y esta definición es válida lo mismo para el período indígena que para el colonial, el independiente o el actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el pasado profundo, el dominio de los muchos por los muy pocos fue aceptado como natural, como legítimo, pero a partir de la independencia cada vez menos. Esa pérdida progresiva de legitimidad del poder de las minorías en un país estructurado de siglos por y para beneficio de los pocos, es lo que en gran medida explica la dinámica de la historia política de México en su etapa nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta de celebrar el año entrante el bicentenario del inicio de la insurrección de independencia de México y el centenario de la derrocó a la dictadura de Porfirio Díaz, representa un problema para nuestra élite del poder. El sentido profundo de ambos acontecimientos -estallidos justos de violencia social- fue la el rechazo de los sectores mayoritarios a la permanencia de su estatus como eternos explotados, como meros objetos cuya única razón de ser era el servicio a unos supuestos "superiores naturales". Seguramente es por eso que hoy la maquinaria burocrática encargada de la "celebración" de dichas insurrecciones tiene el perfil más bajo posible. Y es que exaltar el espíritu de rebeldía de los muchos contra los pocos no cuadra bien con los que manejan el poder en el México actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es frecuente en la plática informal escuchar la pregunta (¿el deseo?) de que quizá la magia del número 10 se vuelva repetir en este siglo: "1810, 1910, y ¿2010?" Por un lado, razones sobran para que el mexicano normal considere que siguen presentes en el México actual motivos como los que llevaron a los estallidos que pronto celebraremos. Por el otro, lo probable es que 2010 pasará a nuestra historia como el año que simplemente se ahondó la actual crisis económica, social y política y no como el que dio inicio a otra revolución. Y esto último es así porque las revoluciones ya no se ven como solución o porque, como lo señalara hace mucho Clarence Brinton, (Anatomy of Revolution, Nueva York, 1938), éstas no suelen estallar en sociedades exhaustas, que viven una etapa de depresión, sino en aquellas que combinan un agudo sentido de agravio, de injusticia colectiva con el empuje de una economía en ascenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En México el empuje económico se perdió en 1983 y desde entonces no se ha recuperado, pero por otro lado, el sentido de la injusticia va en ascenso. ¿Cuál de los dos términos de la ecuación de Brinton es más importante? El presidente del banco Mundial, Robert Zoellick, acaba de señalar que debido a los efectos negativos en el empleo de la crisis financiera mundial, "hay riesgo de una grave crisis social" en el sistema global, (El País, 24 de mayo). Por otra parte, México y Centroamérica, por depender desproporcionadamente de la economía de Estados Unidos, no saldrán de su depresión hasta que ese país se recupere&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el Gobierno y los círculos que le apoyan, se señala que la actual crisis económica viene de fuera y no es culpa de nuestra dirigencia. Sin embargo, el hecho rotundo e innegable es que México dejó de crecer desde 1983. La liga tan estrecha con Estados Unidos no es casualidad sino diseño de Carlos Salinas -el TLCAN- y nunca se tradujo en el crecimiento prometido para el país en su conjunto. La gran exportación hacia el mercado norteamericano nunca se hizo como parte de una cadena productiva ligada al resto de nuestra economía sino a importaciones, de ahí que el saldo comercial haya sido sistemáticamente negativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El TLCAN ha beneficiado sólo al México donde señorean los pocos, el México ligado a las exportaciones, el México ligado al sector financiero (que básicamente es extranjero), el México de las actividades monopólicas o cuasi monopólicas (teléfonos, televisión, cemento, etc.), el México de la alta burocracia (alimentada por la renta petrolera). Sin embargo, hubo otro México mayoritario que no creció, que no crece porque su mercado, el interno, ha desaparecido o casi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los indicadores sobre la distribución del ingreso del INEGI nos dicen que hoy el 60% de las familias mexicanas se las tienen que haber con el 26% del ingreso disponible mientras el 10% superior disponen del 36% de ese ingreso. El salario, ya sea el mínimo o el promedio, ha caído desde el inicio de la crisis del modelo económico en 1982. Peor aún, los aumentos en la productividad, cuando los hubo, no pasaron mayoritariamente al trabajo sino al capital. Y es que, finalmente, la razón de fondo de la desigualdad creciente es la que señala el economista Ravi Batra de la Southern Methodist University de Estados Unidos ya citado antes por esta columna (23 de abril): el sistema neoliberal actual está expresamente diseñado para que el aumento de la productividad apenas si llegue a los trabajadores y el grueso se quede como ganancia del capital. Este fenómeno lo ha mostrado Enrique Dussel para nuestro país. Por ejemplo, Dussel sostiene en 2004 que en la industria automotriz "el empleo aumentó en 40.1% durante 1988-2001, los salarios reales disminuyeron en 17.3% y la productividad aumentó en 213.2%" (http://www.jussemper.org/Inicio/Resources/DusselPetersBreviario.pdf).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y la Democracia? Se supondría que con el advenimiento de la democracia política a nuestro país, por primera vez los muchos tendrían en sus manos el instrumento adecuado para empezar a revertir una situación que por siglos (¿milenios?) les ha sido desfavorable. Que mediante el voto, de manera pacífica, sin necesidad de repetir la violencia de hace un siglo y dos, podrían empezar a dar vuelta a la tortilla y hacer de México un país donde la mayoría se reconociera en el Gobierno y en sus políticas al punto de hacer de éste un país de todos o, al menos, de la mayoría. Sin embargo, no ha sido el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que los partidos y las estructuras dentro de las cuales se empezó a dar el actual juego electoral simplemente fueron capturados por la vieja red de minorías. El sistema de partidos se alejó y distorsionó hasta desaparecer su papel de aglutinador y transmisor de las demandas e intereses de la mayoría. En estas condiciones no extraña, por ejemplo, que en la encuesta de opinión ciudadana llevada a cabo por Reforma hace un año, (20 de mayo, 2008) a la pregunta "Diría que su país es gobernado por los intereses de unos cuantos, para su propio beneficio, o es gobernado para el beneficio de toda la gente", el 83% respondiera que esa acción gubernamental está encaminada al beneficio de unos cuantos. Ese resultado sobre la naturaleza de la acción del Gobierno se puede complementar con lo que encontró la Encuesta Nacional Sobre Cultura Política que llevó a cabo la Secretaría de Gobernación también en 2008: que apenas el 48% de los ciudadanos consideraba que México vivía en una democracia, (www.encup.gob.mx).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. La crisis económica ocupa hoy el centro del debate público, Ayer ese lugar lo tuvo la epidemia de influenza y anteayer el problema de la seguridad. Sin embargo, nuestra verdadera crisis es la incapacidad histórica para hacer que México transite del país de los pocos al de los muchos. Y ese es el tema -y lección- que nos deben de recordar los dos aniversarios que se aproximan.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-8175666009142564315?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/8175666009142564315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=8175666009142564315' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8175666009142564315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8175666009142564315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/05/un-pais-de-los-pocos.html' title='Un país de los pocos'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-7979516995685719415</id><published>2009-05-21T21:54:00.000-07:00</published><updated>2009-05-21T21:56:02.130-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='élites políticas'/><title type='text'>El círculo cerrado</title><content type='html'>Por:  LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En esta etapa, resulta imposible saber cuándo y cómo se iniciará la regeneración política de México".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El círculo de lo político pareciera haberse cerrado: lo antiguo no funciona pero persiste porque lo nuevo ni siquiera tuvo la oportunidad de cuajar. El grueso de la sociedad está insatisfecho con el arreglo en que mal operan las instituciones públicas, pero esa insatisfacción carece de salida práctica porque el juego del poder está dominado por un sistema de partidos que no está en capacidad de desempeñar su papel como representante de los intereses mayoritarios. Como conjunto nacional México no avanza, sólo gira sobre un mismo punto, está estancado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia ninguna parte, los comicios en puerta son un ejemplo de esta ausencia de salida. Las elecciones por venir se asemejan insoportablemente a las que hemos tenido desde siempre: votaciones donde no está en juego una disyuntiva real sino un mero recambio de personal. Es por ello que las elecciones son básicamente forma -muy costosa- sin contenido. Ninguna de las oligarquías que controla a los tres grandes partidos tiene la posibilidad y menos la voluntad de ofrecer una solución a la mediocridad, a la decadencia de la vida pública. Para ellas, estos malos tiempos resultan ser muy buenos: disponen de dinero público y, en la práctica, no hay forma de pedirles cuentas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-aquélla basada en el crecimiento de la economía y el mantenimiento del orden- se agotó hace poco más de un cuarto de siglo y la nueva duró apenas un suspiro. Lo que hoy domina es una clase política sin clase, inmersa en la corrupción por las vías descritas o aceptadas recientemente por el ex presidente Miguel de la Madrid en una entrevista que dio a Carmen Aristegui y donde admitió sin ambages que la impunidad es el elemento indispensable y dominante de la forma prevalente de ejercer el poder en México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente después de la difusión de lo dicho por De la Madrid, el círculo dirigente priista le obligó a retractarse públicamente, pero las propias circunstancias en que se dio esa retracción -la presión abierta ejercida por los incondicionales del ex presidente Carlos Salinas, a quien De la Madrid acusó de enriquecimiento tan explicable como ilegítimo- y la total ausencia de reacción del actual Gobierno ante las acusaciones de un ex presidente contra otro, simplemente sirvieron para confirmar las sospechas sobre la naturaleza de la oligarquía que domina la vida pública mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un personaje secundario -el ex contratista Carlos Ahumada- pero observador participante de la corrupción de las cúpulas políticas mexicanas, acaba de describir con detalle en el libro Derecho de Réplica, ese modus operandi. La clase política mexicana está dividida por siglas de partidos y está enfrascada en una lucha interna por el control de las fuentes de riqueza, pero a la vez conforma una elite unida por sus prácticas, sus privilegios y la ausencia de sentido de dignidad y grandeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hizo Suyo al Nuevo. En el año 2000 era válido suponer que en México moría un viejo régimen político y que ese evento histórico -la derrota electoral del PRI y su reconocimiento- llevaría al nacimiento de otro régimen, de otro México. Por algún tiempo, quizá hasta el 2004 o el 2006 hubo elementos objetivos -cada vez menos- para sostener esa interpretación. Sin embargo, a partir de la forma en que se dieron las últimas elecciones presidenciales y de lo ocurrido desde entonces, ya no fue posible sostener con credibilidad el supuesto de que nuestro país vivía en un marco democrático y, como consecuencia, eran posibles la vigencia del Estado de Derecho y la consolidación de la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del México de hoy es uno donde dominan casi todas las características negativas que definieron la vida pública de por lo menos los últimos 70 años pero con agravantes: la inseguridad está peor y la economía simplemente ya no crece. Lo políticamente nuevo -básicamente la pérdida de poder de la llamada "presidencia imperial"- quedó neutralizado por la forma no democrática en que se ejerce ese poder en su nueva locación: en los gobiernos estatales, en el Legislativo o en las zonas de la economía dominadas por los poderes fácticos (los únicos que verdaderamente se han beneficiado del supuesto cambio).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autoritarismo político mexicano nunca fue el más brutal de su especie, pero la masacre de 1968 marcó el momento en que las formas de sostenerse se hicieron disfuncionales. A ojos de muchos, un sistema que no encontró otra forma de resolver una protesta estudiantil -de las que hubo tantas en el mundo en ese entonces- que con un asesinato masivo y que, además, hacía lo mismo con la protesta rural, no tenía futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grupo empresarial, la represión política no era siquiera problema, pero sí lo era el que desde los 1970 y sobre todo a partir de 1982, el sistema se mostrará incapaz de sostener el crecimiento económico rápido. Desde el exterior -Estados Unidos-, el atractivo del régimen mexicano a partir del final de la II Guerra Mundial había sido su eficacia como neutralizador de la izquierda. Pero a fines de los 1980, al terminar la Guerra Fría, esa virtud dejó de ser importante y, en cambio, empezaron a ser evidentes sus inconvenientes, en especial la corrupción, que interfería con el buen funcionamiento del mercado y además abonaba el terreno para la inseguridad y el crecimiento de los cárteles de la droga. Por ésas y otras razones de la misma naturaleza, el sistema priista perdió legitimidad y tanto la oposición de derecha como izquierda pudieron echar a andar proyectos para reemplazarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En principio, estas oposiciones de ambos extremos del espectro ideológico convergieron en su propuesta de un sistema político moderno, competitivo, pluralista, democrático. Desde la óptica de la izquierda, la revolución ya no era el único camino hacia la justicia social. Desde la visión de la derecha, la democracia política era la vía hacia una economía más dinámica, menos sujeta al chantaje de la burocracia y más asentada en el Estado de derecho. Sin embargo, el encuentro con los privilegios del poder, distorsionó ambos proyectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derecha panista encabezada por Vicente Fox concluyó que la democracia política no le interesaba si eso significaba la posibilidad de que llegara a la presidencia Andrés Manuel López Obrador (AMLO) o cualquier grupo político montado en una movilización de las clases populares -a las que desde el Siglo XIX había visto como peligrosas- y proponiendo como centro de su plataforma electoral un Estado más activo y una redistribución del ingreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una alianza entre el grupo que llegó a la presidencia en el 2000 y el que la había tenido desde 1929. A veces esa asociación fue explícita -Elba Esther Gordillo y Fox, por ejemplo- y otras tácita -la que se dio entre el Gobierno Federal panista y los cuestionados gobernadores priistas de Puebla o Oaxaca. Frutos de esta asociación fueron, entre otros, el desafuero de AMLO en 2004, la composición del IFE o el apoyo a la toma de posesión de Felipe Calderón en 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay duda que si Carlos Ahumada pudo gravar sus devastadores videos sobre los actos de corrupción de René Bejarano, Carlos Ímaz y Gustavo Ponce, fue porque antes ya había fallado la fibra moral de partes importantes del PRD. Las fuertes divisiones dentro de la izquierda apenas sí lograron mantenerse bajo control hasta julio de 2006, pero a partir de su derrota, esas escisiones se manifestaron de manera espectacular y destructiva. Con apoyo de la autoridad electoral, los adversarios de AMLO tomaron el control del PRD y le negaron apoyo a su esfuerzo de largo plazo por dar forma a un auténtico movimiento social. Hoy por hoy, el grueso del PRD está más empeñado en mantener sus parcelas de poder -puestos y manejo del presupuesto del partido, delegaciones en la capital, gubernaturas, curules, presidencias municipales- que en arriesgarlas para enfrentarse de verdad con la elite del poder en un proyecto de cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La única fuerza política aún empeñada en la búsqueda de una salida al círculo cerrado en que se encuentra el proceso político mexicano, es la encabezada por AMLO. Sin embargo, el gran poder de sus adversarios combinado con la desilusión colectiva con la política -con cualquier política-, hace que la construcción de la alternativa desde la izquierda y desde la base, no logre recuperar el terreno perdido en 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora, el tiempo mexicano es uno donde aún no se vislumbra el horizonte ni es posible saber cuándo y por dónde se percibirá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-7979516995685719415?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/7979516995685719415/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=7979516995685719415' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/7979516995685719415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/7979516995685719415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/05/el-circulo-cerrado.html' title='El círculo cerrado'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-3814503524250291720</id><published>2009-05-14T19:34:00.000-07:00</published><updated>2009-05-14T19:37:00.071-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Derecho de Réplica Carlos Ahumada'/><title type='text'>Algo está (muy) podrido en la Dinamarca mexicana</title><content type='html'>Por: LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La Corrupción en la Dinamarca de Shakespeare es cosa sin importancia frente a la nuestra. Aquí, ni Hamlet sería inocente"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta columna sostuvo la semana pasada que la recién nacida democracia electoral mexicana había entrado en decadencia sin haber conocido un período de apogeo. Y como si la realidad deseara confirmar esa hipótesis, Carlos Ahumada, el tristemente célebre contratista del Gobierno capitalino enredado en una red de corrupción, lanzó ese mismo día un libro -Derecho de réplica, (Grijalbo, 2009)- donde detalla una trama de escándalo y chantaje en la que él intervino en 2004 y que sirvió de telón de fondo a la última campaña presidencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como es sabido, a mediados del sexenio pasado, Ahumada grabó varias instancias en que él entregó dinero -fajos de billetes en un caso- a dirigentes del PRD -René Bejar ano y Carlos Ímaz- o en que captó a Gustavo Ponce, entonces secretario de Finanzas del Distrito Federal, apostando en un casino en Las Vegas. Ahumada explica esas y otras entregas de dinero o regalos a personajes con poder político en el Gobierno del Distrito Federal, como parte del modus operandi de un contratista que deseaba mantener sus ligas y contratos en ciertas delegaciones del Distrito Federal. Sin embargo, al no lograr que el Gobierno capitalino presidido por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) respondiera como él deseaba -dándole el contrato para el "segundo piso" del anillo periférico-, decidió, con la mediación de un líder panista, Diego Fernández de Cevallos, vender ese material de escándalo al ex presidente Carlos Salinas, archienemigo político de AMLO, aspirante a la candidatura presidencial del PRD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en manos de Salinas, el valor de esas grabaciones dio un salto cualitativo. A cambio de una fracción de lo que Ahumada pretendía obtener -apenas el 9% de los 400 millones de pesos demandados- Salinas terminó por hacer una negociación que, de ser cierta, bien podría ser digna de los famosos casos de estudio de la Business School de Harvard. Y es que el ex presidente, según Ahumada, logró que a cambio de hacer públicas tres grabaciones que mostraban la corrupción de personajes cercanos a AMLO, el Gobierno de Vicente Fox liberara a su hermano Raúl, acusado de ser el autor intelectual del asesinato de Francisco Ruiz Massieu, le devolviera la fortuna que tenía depositada en el extranjero, y finalmente, que se pusiera en prisión a Gustavo Ponce, personaje que había sido clave en la acusación contra Raúl. Pero eso no fue todo, Salinas, según Ahumada, no sólo no le pagó al grabador de los videos la suma prometida, sino que los 35 millones de pesos que le entregó, no salieron del bolsillo del ex presidente, sino que se trató de fondos que aportaron los gobiernos de Tabasco y del Estado de México y la lideresa del SNTE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez informado Fox de la naturaleza de los videos, y con el conocimiento y beneplácito del presidente y de otros personajes del círculo foxista, como el secretario de Gobernación, el procurador general y el director del Cisen, Salinas negoció con la principal cadena nacional de televisión -Televisa-, la forma en que entregarían y se presentarían las grabaciones para lograr el más alto impacto en la opinión pública y así destruir el capital político de quien ya se perfilaba como el principal candidato opositor y enemigo político de Salinas, Fox, el PAN y el PRI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ser cierto el testimonio de Ahumada, la ganancia política y material de Carlos Salinas y su familia fue total. Sin poner un centavo recuperó una fortuna y la libertad del hermano mayor. El escándalo de los videos impactó en los resultados de 2006 y Fox, el PAN y Felipe Calderón ganaron lo que el PRD y AMLO perdieron: la Presidencia. Para el PRI el resultado del proceso desatado por Ahumada tiene claroscuros, pero finalmente ese partido tiene hoy más posibilidades de negociar con quien oficialmente ganó por 0.5% que con un AMLO que entonces tenía posibilidades de un triunfo holgado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No deja de tener su moraleja el que, en el universo de nuestra "gran política", Ahumada, un aprendiz de manipulador, terminó por ser manipulado cuando se asoció con Salinas, Diego Fernández de Cevallos, Elba Esther Gordillo o Juan Molinar, entre otros. Salinas le quedó a deber al contratista 365 millones de pesos. Además, tuvo que pasar 1,131 días en la cárcel, perder todas sus empresas de construcción y periodística y dejar el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo realmente importante de una obra como Derecho de réplica no es su autor ni los numerosos personajes que aparecen en ella, sino el constatar a través de nombres, cargos y circunstancias, que la verdadera, la perdedora absoluta del escándalo, ha sido la joven democracia mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La biografía, el contexto y el modo de operar de Carlos Ahumada -el propio de un empresario deshonesto como hay muchos-, obliga al lector a ser cauto y no aceptar al pie de la letra la veracidad de la obra bajo examen. Sin embargo, la parte medular de Derecho de réplica cuadra con lo que ya se sabía o se sospechaba en torno a la corrupción en el sector público y a las enormes fallas de la supuesta democracia mexicana. En cualquier caso, la obra en cuestión obliga a juicios sobre el estado actual de la vida pública mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer juicio es comprobar que casi al empezar a asumir sus primeras responsabilidades -y privilegios- como partido en el poder, una fracción de la dirigencia del PRD simplemente no estuvo a la altura de su historia y misión. Es decepcionante constatar cómo un empresario de segunda pudo tan fácilmente doblar la "fibra moral" de una parte de los cuadros de una izquierda que se suponía heredera de una ética forjada en la Oposición y en el espíritu de sacrificio. Con tan sólo asumir un fragmento de las deudas del partido, poner a disposición de sus líderes aviones particulares, invitarle a sitios exclusivos, apoyar sus campañas o facilitarles dinero para unas vacaciones, un contratista como Ahumada pudo poner a su servicio a un segmento importante de un partido que se presentaba y efectivamente parecía la alternativa radical a la corrupción política endémica. Igualmente significativo es evidenciar cómo parte de la cúpula del PRD -Rosario Robles y su grupo- prefirió colaborar con los enemigos históricos de su partido a cambio de no ver en la Presidencia a un correligionario: a AMLO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo es constatar la superficialidad del compromiso democrático del PAN, un partido que supuestamente nació en 1939 para, entre otras cosas, poner fin al uso sistemático del poder gubernamental en beneficio de un partido. El uso de los videos de Ahumada como munición en la guerra del PAN contra el PRD y el PAN se entiende e incluso se acepta, pues la guerra sucia ya llegó para quedarse como parte normal del paisaje electoral. Lo que ya no es de ninguna manera aceptable, porque constituye un golpe a la esencia de la democracia y del supuesto Estado de Derecho, es la negociación que Ahumada describe entre Salinas y el Gobierno -en la que intervino el Cisen, la Secretaría de Gobernación y la propia Presidencia- para que a cambio de poner a circular los videos en los medios masivos de información, se negociara la libertad de Raúl Salinas y el retorno de todos los fondos que el Gobierno mexicano le había congelado por ser de procedencia ilícita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intervención y los efectos del papel que, según Ahumada, jugaron en este asunto a favor del PAN, el presidente Fox, el secretario y el subsecretario de Gobernación así como el director del Cisen, ponen a México de regreso a la época anterior a 2000, es decir, cuando el partido en el poder y Gobierno eran una y la misma cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta la pacotilla del relato de Ahumada, revela el problema central de un régimen donde todo se puede negociar. El contratista corrupto metido a denunciante no deja muy bien parada a una Suprema Corte donde el ansia de poseer los videos puede influir en el nombramiento de sus ministros. Tampoco a la Iglesia Católica, pues el autor tiene a bien informarnos de algún donativo sustantivo para gastos particulares de un obispo y donde apenas el remanente sirve para obras piadosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Cuando en una de las grandes tragedias de Shakespeare, el príncipe Hamlet asegura que "algo está podrido en Dinamarca", esa podredumbre está concentrada en el hipócrita rey Claudius: un gobernante que llegó al trono mediante el asesinato del gobernante legítimo, el padre de Hamlet. &lt;br /&gt;Si Shakespeare hubiera podido conocer e inspirarse en el México de la actualidad, ninguno de sus personajes hubiera salido limpio, ni siquiera "la dulce Ofelia" o el propio Hamlet. Y es que en nuestra Dinamarca lo realmente difícil no es determinar lo que está podrido, sino lo que aún puede considerarse sano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-3814503524250291720?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/3814503524250291720/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=3814503524250291720' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3814503524250291720'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3814503524250291720'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/05/algo-esta-muy-podrido-en-la-dinamarca.html' title='Algo está (muy) podrido en la Dinamarca mexicana'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-5664772528117776568</id><published>2009-05-08T17:53:00.000-07:00</published><updated>2009-05-08T18:04:41.071-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='democracia mexicana'/><title type='text'>¿Decadencia sin pasar por el apogeo?</title><content type='html'>Por: LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuando se supone que apenas está empezando, nuestra supuesta 'Edad de Oro' de la democracia, ya está declinando"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Una visión del proceso político dominante en la Grecia clásica sostenía que una sociedad podía, en condiciones adecuadas, evolucionar de una organización imperfecta del poder a una mejor e incluso alcanzar la perfección -por ejemplo, transitar de la tiranía a la auténtica monarquía, donde la característica era el imperio de la justicia-, pero no podía aspirar a sostenerse ahí. Tarde o temprano, las inevitables contradicciones en su seno, se desarrollarían hasta convertirse en factores que llevaran a la decadencia y el ciclo volvería a iniciarse. Y las cosas podían ser peores: algunas sociedades simplemente no podrían siquiera aspirar a disfrutar temporalmente de una "Edad de Oro" política. Estaban tan corrompidas que nunca alcanzarían la cima y siempre vivirían en la mediocridad del llano. &lt;br /&gt;Por lo que toca a los griegos, en la evolución de cualquier arreglo político no había final feliz posible, simplemente habría unos menos malos que otros. La idea de la tragedia permeó toda la visión griega, incluyendo a la política. Y es ahí donde se encuentra el origen de nuestra ciencia política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Qué valor real tienen las consideraciones anteriores para nosotros, los mexicanos? Bueno, sin ser científicas, pueden estimular la discusión. ¿Tuvimos alguna vez algo parecido a una "Edad de Oro" política y luego decaímos o simplemente nunca llegamos siquiera a alcanzar una altura digna en nuestro desarrollo institucional? &lt;br /&gt;Alguien puede considerar que ciertas civilizaciones mesoamericanas sí vivieron momentos de grandeza antes de su caída: los mayas, los teotihuacanos, los purépechas, etcétera. Dependiendo de la definición o indicadores que se tomen, no faltará quien encuentre en los tres siglos que duró la Nueva España algún período de esplendor. El problema tiene mayor sentido si sólo se considera el tiempo a partir de que México se transformó en Estado independiente y reclamó para sí los privilegios y obligaciones de una nación soberana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nadie en su sano juicio se le ocurriría situar un momento de apogeo político en la primera mitad del siglo XIX. Sin embargo, si no se adoptan estándares muy altos y no se toman en cuenta las formas de vida de las mayorías paupérrimas, se puede considerar que la República Restaurada fue un momento de excelencia política. No faltará quien prefiera al Porfiriato maduro como candidato en esa categoría. Habría quien encontrara en el Cardenismo -período en que el proyecto nacional elaborado desde el Gobierno consideró los intereses materiales de la mayoría como el objetivo a lograr y actuó en consecuencia- el mejor momento político mexicano. Entre espíritus más conservadores, la estabilidad autoritaria priista que transcurre entre 1940 y 1968, bien pudiera colmar algunas modestas expectativas de buen Gobierno, sobre todo por la ausencia de sorpresas y esa tasa promedio de crecimiento del 6% del PIB.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de la represión de 1968 y de la crisis económica de 1982, la decadencia del régimen priista es innegable, ya sea que se le mida desde la perspectiva de represión, conflicto social, fraude electoral, falta de consenso de las élites o, sobre todo, de la pérdida de dinamismo de la economía; pérdida que no logró detener la adopción del modelo neoliberal ni el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. En los 1980 se inició en el norte del país un movimiento de insurgencia electoral que en 1988 adquirió carácter nacional y estimuló la imaginación colectiva hasta contagiar de voluntad de cambio a una mayoría. El neozapatismo desde la izquierda, desde la derecha un PAN que parecía genuinamente comprometido con la democracia y un PRD neocardenista que había aguantado el duro embate del salinismo, abrieron una brecha en las murallas del autoritarismo y en el año 2000 "tomó palacio" un heterogéneo grupo que se decía dispuesto a implantar y consolidar la democracia. &lt;br /&gt;Sin embargo, el cambio, que pudo ser real e histórico, no fue bien encauzado por los responsables y en un abrir y cerrar de ojos la energía generada se disipó. Muy pronto la nueva dirigencia pactó con los representantes del pasado, con los poderes fácticos que habían crecido a la sombra del PRI y de su corrupción. La realidad se pareció cada vez más al pasado y la promesa del cambio muy pronto fue sustituida por la persistencia, la continuidad, de la mediocridad heredada. El fracaso fue tan rápido como rotundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos los indicadores que usualmente sirven para medir el desarrollo de una sociedad muestran en México estancamiento o franco retroceso: crecimiento económico, calidad de empleo, vigencia de la justicia, seguridad social, calidad de la educación, honestidad en la administración de lo público, seguridad pública, equilibrio en la estructura social, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, la Presidencia ha perdido una buena parte del poder que tenía en el viejo régimen antidemocrático, lo que en principio está bien, pero lo lamentable son dos cosas. Por un lado, la reducción del poder presidencial como consecuencia del fin del autoritarismo debió dar paso al surgimiento en esa institución de un nuevo poder: el de la autoridad moral, el de la legitimidad democrática sin mácula, el del surgimiento de una Presidencia en manos de estadistas. Ni de lejos fue ése el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, la redistribución del poder que verdaderamente se ha dado, no ha ofrecido algo realmente mejor de lo que había sino más bien ha devenido en la reiteración de lo obsoleto, lo corrupto y lo injusto. Así, lo perdido por "Los Pinos" lo han ganado gobernadores al estilo de Mario Marín, Ulises Ruiz y otros de su misma calidad y en estados donde el PRI se mantiene ya por 80 años ininterrumpidos como el partido gobernante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese poder también lo ha ganado una Suprema Corte que ha perdido autoridad moral al emitir decisiones como la referente a Atenco, donde señala que en la represión contra los habitantes de ese pueblo en 2006 se violaron los derechos humanos de muchos atenquenses, pero al momento de nombrar a los responsables guardó un vergonzoso silencio. Los poderes fácticos, como los monopolios o cuasi-monopolios en televisión o telefonía, son más fuertes que nunca y siguen operando con impunidad a pesar de que su mera existencia viola la Constitución y afecta negativamente a la economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y qué decir de ese gran poder fáctico que es el crimen organizado: en este año un par de revistas internacionales -Forbes y Time- ha puesto al "Chapo" Guzmán como parte de la élite mundial del dinero (uno de los mil millonarios) y de la influencia (uno de los 100 personajes más significativos del mundo), es decir, en la misma categoría que Carlos Slim, el otro mexicano -y monopolista- notable. Desde luego que los partidos y el Poder Legislativo han pasado de ser casi nada a ser cogobernantes, pero su interés y su capacidad de bien representar los intereses de la soberanía son tan pocos que en todas las encuestas de opinión ocupan los últimos lugares por lo que a respeto y aprecio de la ciudadanía se refiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última encuesta de opinión pública de Mitofsky -la que se llevó a cabo en marzo y que aún no registra los efectos de la emergencia nacional provocada por la aparición del virus A H1N1- es una buena radiografía de la forma y hondura del túnel en que estamos metidos como sociedad nacional. Mientras el 46.1% de los encuestados consideró que el país marchaba por el camino correcto un número ligeramente superior -el 47.1%- suponía lo contrario: que iba por el camino equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 72.8% consideró que la situación política en México había empeorado y únicamente el 19.5% la vio mejor. En fin, que para la mayoría relativa -el 40.9%- el principal problema era el económico seguido, pero de lejos, por el de la inseguridad (20.3%) y no era optimista al respecto, pues 68.5% suponía que en el futuro inmediato las cosas se pondrán peor: simplemente no veía la luz al final del túnel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tienen razón, el PIB mexicano va a ser negativo este año. Va a caer en 4% y algún economista teme que la disminución pueda ser como en 1995: del 7%. Y los expertos nos dicen que esta vez no podremos esperar que el resto del mundo nos empuje hacia arriba pues la recuperación económica mundial va a tomar tiempo, años quizá, (The Economist, abril 25 a 1° de mayo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para coronar esta nada positiva perspectiva, las últimas encuestas nos dicen que en la medida en que los ciudadanos piensan votar en las próximas elecciones, la mayoría lo hará por el PRI. Pareciera ser entonces que en materia política, el futuro de México es un tipo de vuelta al pasado, a la decadencia sin haber experimentado el apogeo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-5664772528117776568?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/5664772528117776568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=5664772528117776568' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5664772528117776568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5664772528117776568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/05/decadencia-sin-pasar-por-el-apogeo.html' title='¿Decadencia sin pasar por el apogeo?'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-3805510209734586012</id><published>2009-04-30T18:33:00.000-07:00</published><updated>2009-04-30T18:35:11.826-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Huelga Colegio de Posgraduados'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Huelga de Cananea'/><title type='text'>De Cananea al Colegio de Posgraduados</title><content type='html'>Por: LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los problemas que tiene México como sociedad y comunidad política, especialmente ante la emergencia causada por un inesperado brote de influenza H1N1, el de unas huelgas que se prolongan sin solución pareciera marginal, perdido en medio de la montaña de temas que se acumulan en la agenda nacional. Y no es de extrañar, después de todo, apenas afecta a una minoría y cuyo discurso es muy diferente -opuesto- al que maneja la élite del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Actualmente hay dos huelgas, la de Cananea en Sonora y la del Colegio de Posgraduados (Colpos) en sus varios campus, que ya han durado mucho, sobre todo la primera, y donde la solución, desde la perspectiva del poder, puede encontrarse no en negociar un acuerdo en torno a las demandas sino en el uso de la fuerza en el primer caso y el uso del tiempo -dejar que el asunto "se pudra"- en el segundo. Ambas vías de solución no serían aceptables desde la óptica del interés general y su mera posibilidad dice mucho sobre la naturaleza del Gobierno actual, tan alejado de los intereses de los asalariados y tan cercano a los del capital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La decisión colectiva de los trabajadores de negarse a seguir laborando en las condiciones y términos que determina el empleador tiene una historia añeja, de milenios. Sin embargo, la huelga tal y como la conocemos hoy es un fenómeno económico, social y político que se desarrolló a partir del siglo XIX como resultado de la revolución industrial. Se trata del arma de última instancia de los asalariados. Históricamente, las huelgas han sido luchas muy desiguales que han requerido esfuerzos desproporcionados por parte de los huelguistas y cuyos resultados registran tantas derrotas como triunfos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En México, como en el resto del mundo, los derechos de sindicalización y de huelga tardaron en ser reconocidos y debió correr sangre antes de que, como resultado de la Revolución Mexicana, la ley los incorporara y regulara. Ahora bien, desde el inicio hubo un golfo entre el reconocimiento formal y el ejercicio efectivo de los derechos sindicales, golfo que en los últimos tiempos se ha hecho mayor. El régimen de la post revolución se dijo defensor de los derechos de los trabajadores pero, en la práctica, siempre los condicionó a los intereses de la clase política que, después de 1940, coincidieron cada vez más con los de los patrones. A partir de 2000, un "Gobierno de empresarios y para empresarios", como se autodefinió el de Vicente Fox, hizo que esa coincidencia entre autoridades y patronos resulte muy similar a la que había a inicios del siglo pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No deja de llamar la atención que una vez más sea en la políticamente simbólica población de Cananea, donde tenga lugar un conflicto laboral que resume la naturaleza actual de la relación del Gobierno con patrones y asalariados. Como se sabe, en 1906 estalló un movimiento de protesta proletaria en contra de la Cananea Consolidated Copper Co., (CCCC), que terminó por ser interpretado como precursor de la Revolución Mexicana de 1910. Los motivos entonces fueron la discriminación salarial: un obrero mexicano ganaba $3.50 diarios y un norteamericano $5.00. Además se exigió modificar la composición de la fuerza de trabajo con un 5% adicional de nacionales -los mexicanos era 5,360 y los norteamericanos 2,200-, la destitución de un capataz y, coronando esas peticiones laborales, algo que ya salía de ese ámbito para situarse en el meollo de la inconformidad política: un Gobierno efectivamente electo por el pueblo y que defendiera sus derechos y dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado fue un desastre para todos: el choque de los mineros mexicanos con los trabajadores americanos de la maderería y, finalmente, una represión que dejó 23 muertos y muchos más detenidos. El tiempo corrió y al finalizar ese siglo, en 1999, la fuerza pública volvió a entrar en Cananea, aunque ya no para defender los intereses de William C. Green y la CCCC sino los de Germán Larrea y su Grupo México (GM).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mediados de 2007 resurgió el conflicto entre la empresa minera y sus trabajadores. Esta vez las demandas de quienes laboran en una de las mayores minas de cobre del mundo se centró en las deficiencias de las medidas de seguridad -algo natural tras la tragedia en febrero de 2006 en otra mina del GM: la de Pasta de Conchos. Pero la protesta fue también o principalmente, parte de un conflicto mayor entre el Gobierno actual y el GM por un lado y el sindicato minero nacional: el SNTMMSRM. Este último es el sindicato dirigido por el hijo de Napoleón Gómez Sada, líder que fue de ese gremio por cuarenta años y uno de los pilares del corporativismo priista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En enero de 2008, los mineros de Cananea y la Policía -estatal y federal- volvieron a chocar, pero la huelga se mantuvo. Hoy estamos a punto de entrar en un nuevo capítulo de tan desafortunado proceso. La empresa y el Gobierno simplemente se proponen acabar con el contrato colectivo de trabajo por causa de "fuerza mayor", liquidar con el monto más bajo posible a los 1,200 obreros, deshacerse de 300 "rijosos", recuperar las instalaciones, recontratar y volver a abrir la mina, pero esta vez con un nuevo sindicato, uno más manejable que el viejo SNTMMSRM, (al respecto, ver los argumentos de Arturo Alcalde en La Jornada, 25 de abril).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Colegio de Posgraduados nació hace medio siglo del seno de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo. Su objetivo fue abrir una opción de posgrado para la agronomía con tres tareas propias de ese tipo de instituciones: investigación, docencia y vinculación con la comunidad. Hoy tiene siete campus donde laboran 600 profesores e investigadores de alto nivel, pero ese conjunto académico entró en huelga desde febrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La agricultura mexicana debería ser una prioridad del Gobierno -lo fue- pero hoy el campo mexicano está en ruinas o casi. El ejido dejó de ser una institución importante y con vitalidad. La capitalización y modernización de la agricultura desde hace tiempo no son prioridades oficiales, tampoco lo es la investigación científica en esa área (o en cualquier otra). La "revolución verde" que se dio en México a partir de 1943 con apoyo internacional ya es historia. Hoy Colpos da cobijo al mayor conjunto de investigadores en el área de las ciencias agrícolas en nuestro país. Hace tiempo -años- se prometió a los integrantes del Colpos homologar sus salarios con los de otra institución de excelencia afín: el Cinvestav del Instituto Politécnico. Esa promesa no se ha cumplido y es la causa principal de la huelga que se prolonga sin solución, pero no la única. Los huelguistas también demandan que quede claro cómo se han usado los dineros de un fideicomiso creado en 2005 para manejar fondos externos producto de contratos entre el Colpos e instituciones o empresas que requieren de sus investigaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin una agricultura montada en la investigación de punta y con el uso de la tecnología adecuada, el campo mexicano se continuará al margen de cualquier proyecto nacional digno de ese nombre y persistirá como lo que es hoy: una zona de miseria, proveedor ineficaz e insuficiente de la demanda, la parte más raquítica del mercado nacional y expulsor sistemático de mano de obra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Independientemente de qué tan bien o mal haya llevado a cabo su negociación, el maltrato al Colpos no puede dejar de verse como parte del desinterés del Gobierno mexicano por la actividad científica. Mientras en Estados Unidos el presidente Barack Obama acaba de comprometer a su Administración con una inversión en ciencia y tecnología equivalente al 3% del enorme PIB norteamericano, para así relanzar a su país como potencia científica -única manera de ganar el siglo XXI-, en México la ciencia y la tecnología en particular son áreas marginadas en las que se gasta menos del 0.4% de nuestro PIB. Si a la mala calidad de toda la educación elemental le añadimos ese descuido de las áreas de excelencia de la investigación científica, entonces ni esperanza de abandonar la mediocridad nacional en la que estamos envueltos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los motivos de las primeras huelgas mexicanas hoy resultan entre escandalosos e increíbles. En 1865, en las fábricas textiles de San Ildefonso y La Colmena en el Estado de México, estalló la primera huelga bien organizada en demanda de la reinstalación de despedidos y de la anulación de una rebaja salarial, y por una jornada de 14 horas para las mujeres y 15 para los hombres. La huelga fue reprimida y fracasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siglo y medio después, y en vísperas del centenario de la Revolución, ya no se debería volver a recorrer ese camino de escándalo y humillación para las organizaciones sindicales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-3805510209734586012?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/3805510209734586012/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=3805510209734586012' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3805510209734586012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3805510209734586012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/04/de-cananea-al-colegio-de-posgraduados.html' title='De Cananea al Colegio de Posgraduados'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-5162167951763671899</id><published>2009-04-24T03:53:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T04:02:47.230-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis global'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Economía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='economistas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis económico-social de México'/><title type='text'>¿Falló la ciencia económica o los economistas?</title><content type='html'>Por: LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Más que la teoría económica, fue el grueso de los economistas los que fallaron, pero una minoría reivindica a su disciplina" &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo explicar que habiendo tantos doctorados en economía, el estallido de la nueva Gran Depresión Mundial haya tomado por sorpresa a casi todos los profesionales del ramo? Aquí en México, por ejemplo, quien está al frente de la Secretaría de Hacienda tiene un doctorado en economía de la justamente prestigiada Universidad de Chicago, y ese personaje nos aseguró hace apenas unos meses que si la economía norteamericana llegara a tener gripe, una economía mexicana bien cuidada por un equipo de tecnócratas bien pagados, apenas sufriría un "catarrito".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, el resultado no ha sido ese. Hoy, el gobierno se ha visto obligado a abrir una línea de crédito con el FMI por 47 mil millones de dólares más una línea swap por 30 mil millones de dólares con la Reserva Federal norteamericana para apuntalar un peso muy tambaleante por la caída en las exportaciones y en las remesas recibidas. Las cifras del INEGI nos dicen que el sector manufacturero ha caído ya 16.1% a tasa anual, que pese al compromiso electoral de crear un millón de empleos al año, el desempleo va en aumento y el Colegio de Economistas pronostica una caída del PIB del 5% para este año, (Reforma, 15 de abril).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, el consuelo de los economistas del gobierno mexicano -que no de los mexicanos- pudiera ser que su mal es de muchos, pues sus contrapartes norteamericanos no han hecho mejor papel. El famoso Alan Greenspan, por ejemplo, jefe de la Reserva Federal de Estados Unidos entre 1987 y 2006 y llamado por muchos "the maestro", se equivocó de cabo a rabo en su manejo de la tasa de interés, en su despreocupación ante el surgimiento y expansión de "burbujas" como la hipotecaria y en su irresponsable confianza -basada más en ideología que en realidades-, sobre el compromiso de "auto regulación" de las grandes instituciones financieras. Como todos sabemos, los grandes del crédito de ese mundo -Lehman Brothers, Bear Stearns, Goldman Sach, Merrill Lynch, AIG, Morgan Stanley, Wachovia, Citigroup, etcétera- especularon hasta reventar y la "autorregulación" resultó ser, en el mejor de los casos, un concepto vacío y, en el peor, un engaño criminal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La incapacidad de predecir de los economistas que hoy le está costando al mundo entero billones de dólares -el cálculo del Fondo Monetario sobre las pérdidas financieras es de más de cuatro millones de millones (billones en español, trillones en ingles) de dólares, una cadena interminable de quiebras, millones de empleos desaparecidos y la frustración del futuro de una parte sustantiva de los jóvenes que en países ricos y pobres debieran estar entrando a laborar para empezar a ser los "arquitectos de su propio destino" pero que hoy tienen cerradas las puertas del mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien puede alegar que la falta no es realmente de los economistas sino de la ciencia económica que, como el resto de las ciencias sociales, está muy lejos de poseer exactitud en la definición de sus conceptos e hipótesis. Se puede argumentar en su descargo que pese a la aparente sofisticación de la econometría -que permitió a los economistas y tecnócratas reclamar sitio aparte en las ciencias sociales-, realmente sus supuestos básicos, como el de la competencia o la información perfectas, la racionalidad en el proceso de elección y otras, siempre fueron irreales. En suma, que la culpa no es de Ambrosio, sino de su carabina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho hay de imperfección en la economía como ciencia, pero pese a las fallas del instrumento siempre hubo un grupo de economistas, entre los que destacan Paul Krugman y Joseph Stiglitz, que empleando los mismos herramientas teóricas que sus colegas, predijeron en tiempos y términos adecuados, que la crisis venía. Particularmente interesante es el caso de Ravi Batra, un economista hindú formado en Escuela de Economía de Dehli y en la Southern Illinois University y que actualmente es profesor en la Southern Methodist University, en Dallas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Batra, según algunos de sus admiradores, hace tiempo que debió de haber recibido el Nobel de economía, pero justamente por haber anunciado de tiempo atrás la crisis en que hoy se encuentra el sistema económico mundial y sus razones en al menos dos libros -Greenspan's Fraud, (Palgrave, 2005) y The New Golden Age: The Coming Revolution Against Political Corruption and Economic Chaos, (Palgrave, 2007)-, fue mal visto por el grueso de los profesionales de la economía. Examinando las ideas de Batra, es posible suponer que quizá la incapacidad de predicción del problema que hoy afecta a la economía mundial no se encuentra tanto en la ciencia económica misma sino en los economistas que la practican.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea central de Batra, tomada de uno de sus maestros en India, es que para hacer equivalente la oferta con la demanda -punto central de la teoría del equilibrio en el sistema económico-, un aumento en esa oferta cuyo origen es el aumento en la productividad del trabajo, debe ser compensado con un aumento equivalente en el aumento de la demanda mediante el alza de los salarios reales. Sin embargo, por años eso no ocurrió porque el grueso de los economistas en posición de poder, y siguiendo a Greenspan, argumentaron en contra de un aumento en los salarios reales (argumentaron que eran inflacionarios) y se salieron con la suya (en valor constante, el salario mínimo por hora en Estados Unidos era de 10 dls. en 1969 y de menos de 7 dls. en 2008).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, como los beneficios del aumento de la productividad se fueron para el capital y no para el trabajo, la única manera de evitar la crisis y hacer que la oferta igualara a la demanda, fue suplir la ausencia de aumento en los salarios reales con diferentes formas de crédito, con endeudamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarea principal de Greenspan desde su posición de poder, fue facilitar hasta el extremo la posibilidad de más y más crédito bajando las tasas de interés e inyectando confianza en los mercados con su discurso. Con dinero barato en Estados Unidos, los consumidores de todas las clases sociales, excluyendo apenas a los realmente pobres, siguieron comprando casas, autos, muebles y toda clase de bienes de consumo, pero a crédito, endeudándose. De ahí el peculiar fenómeno de instituciones que ofrecían incluso a desempleados líneas de crédito para adquirir casas sin tener que pagar nada en el inicio. La industria de la construcción creció como la espuma y arrastró a la economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no sólo fue Greenspan el que alentó el endeudamiento como forma de vida en el país vecino del norte. Entre países también lo hizo China, al financiar el creciente déficit comercial norteamericano mediante la compra masiva de bonos del Tesoro de los Estados Unidos para alentar en ese país la adicción a importar sin exportar en la misma proporción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El crecimiento vía deuda no puede ser permanente, en algún momento la realidad alcanza a las personas y a los países que sistemáticamente consumen más allá de lo que pueden pagar. Y justamente eso le ocurrió a Estados Unidos en el 2008. Y en su caída arrastró al resto del mundo, en particular a uno de sus principales socios comerciales: México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esencia, el análisis de Batra sostiene que dar a los asalariados el beneficio de los aumentos de la productividad no es sólo un asunto de justicia social, que lo es, sino también de buena teoría económica. Batra predijo que alrededor del año 2000 habría un gran crash en el mercado accionario; acertó, pero como no se hizo nada al respecto y luego hubo una falsa recuperación -simplemente se abarató aún más el crédito pero se mantuvo el esquema de todas las ventajas para el capital y castigo al trabajo-, entonces el terreno quedó preparado para la gran depresión del 2008, la actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá Batra también sea certero en su pronóstico sobre el futuro, en ese que señala que de las cenizas de un capitalismo basado en una distribución brutalmente inequitativa de los beneficios del crecimiento económico puede surgir un sistema diferente, más apegado a la realidad y a la justicia. Claro que esa transformación no se dará de manera automática, el capital va seguir defendiendo sus privilegios y se necesita que los afectados traduzcan su justa indignación en energía política y que ésta encuentre el liderazgo que la transforme en una fuerza constructiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto pareciera estar sucediendo ya en Estados Unidos, con el resultado de la última elección y el liderazgo de Barack Obama. Sin embargo, por ahora en México no hay nada equivalente al cambio que está teniendo lugar en el país vecino. Los mexicanos seguimos avanzando en el túnel; ojalá pronto veamos alguna luz que indique la posibilidad de una auténtica salida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-5162167951763671899?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/5162167951763671899/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=5162167951763671899' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5162167951763671899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5162167951763671899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/04/fallo-la-ciencia-economica-o-los.html' title='¿Falló la ciencia económica o los economistas?'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-3326969139725846957</id><published>2009-04-10T19:47:00.000-07:00</published><updated>2009-04-10T19:57:26.031-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis global'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estados Unidos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fondo monetario Internacional'/><title type='text'>Una sopa de su propio chocolate</title><content type='html'>Por: LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. ¿Y si Estados Unidos recibiera hoy el mismo trato que por años han impuesto a través de las organizaciones internacionales, a los países que, como México, se han visto obligados a pedir ayuda externa cuando sus problemas económicos alcanzan el punto de crisis? Es claro que eso no puede ser, entre otras cosas, porque Estados Unidos es una superpotencia, pero no está de más hacer un ejercicio de imaginación para subrayar el doble rasero que ha habido en este campo. Simon Johnson, economista en jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) entre 2007 y 2008, acaba de escribir un artículo donde hace justamente el ejercicio propuesto: someter a Estados Unidos al rigor que por decenios el FMI ha usado con sus "clientes". La idea está desarrollada en "The Quiet Coup" ("El golpe silencioso"), artículo que aparecerá en la revista The Atlantic y que puede ser consultado en: http://www.theatlantic.com/doc/200905/imf-advice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Johnson encuentra que son más las similitudes que las diferencias entre los países que acuden al FMI en busca de ese gran préstamo que les permita salir de un atolladero de balanza de pagos que, finalmente, es resultado de algún exceso cometido en el pasado no muy lejano. La receta, los mexicanos la sabemos bien, consiste en disminuir las importaciones, aumentar las exportaciones y seguir una política fiscal austera. Se trata de obligar al país en cuestión a ser frugal, a "vivir dentro de sus verdaderas posibilidades", a cambio de abreviarle su recesión. &lt;br /&gt;Si la receta del FMI es conocida, también lo es su diagnóstico. Se trata, invariablemente, de los efectos que produce la captura del Gobierno por un grupo oligárquico que usa los privilegios del poder en contra del interés general. Si hasta no hace mucho ese tipo de política económica corrupta se asociaba con las "repúblicas bananeras", resulta que hoy también con Estados Unidos donde el infame, pero muy redituable "crony capitalism" ("capitalismo de compadres"), está más extendido de lo que se ha querido admitir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Para Johnson, el camino típico hacia la crisis en las economías emergentes, es así: la alianza Gobierno-grandes empresas lleva a que éstas diseñen planes muy ambiciosos de expansión, de ganancias enormes y fáciles mediante la obtención, por ejemplo, de contratos para obras públicas o de saltarse los reglamentos para lograr "oportunidades" de alto riesgo. Para los empresarios con las conexiones adecuadas, es relativamente fácil obtener recursos del sistema bancario nacional y extranjero para acelerar su acumulación de beneficios, pero tarde o temprano, la confianza excesiva les lleva a mal invertir, mal gastar y endeudarse más allá de lo razonable. &lt;br /&gt;Es entonces cuando el riesgo aumenta y alguien empieza a dudar de la conveniencia de seguir adelante, se retira y el crédito disminuye. Ante la amenaza de recesión el Gobierno echa mano de sus reservas para ayudar a los favoritos en riesgo y, además, mantener la semblanza de normalidad, pero finalmente las reservas se agotan y es entonces cuando se acude, sombrero en mano, a pedir auxilio al FMI, socializar los costos, pasar la carga al ciudadano de a pie y sacrificar a algunos de los beneficiados. Esos sacrificados son los grupos oligárquicos más incompetentes o con las conexiones políticas más débiles, lo que crea tensiones dentro de la élite además de conflictos entre Gobierno y sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. La contrapartida real a lo descrito por Johnson se puede encontrar lo mismo en las varias experiencias mexicanas desde 1982 a la fecha -ejemplos actuales son los problemas de Cemex y Comercial Mexicana, el uso de las reservas para facilitarles dólares y el préstamo preventivo contratado con el FMI por 47 mil millones de dólares más la caída del PIB para este año, entre 2% y 4%- que en las crisis recientes de Rusia, Argentina, Corea del Sur, Malasia, etc. &lt;br /&gt;Sin embargo, a esa lista hay que añadir hoy a Estados Unidos. En el caso de nuestro poderoso vecino, fue su élite financiera la que jugó el papel central en la creación de la actual crisis económica norteamericana -los créditos "tóxicos" ligados a la orgía de hipotecas sin sustento real- que en todo el proceso tuvo el respaldo implícito del Gobierno, especialmente del de George W. Bush. Los encargados de vigilar la legalidad de las operaciones hipotecarias en Estados Unidos simplemente "se quedaron dormidos al volante" y los banqueros de Wall Street aprovecharon al máximo ese descuido. Si entre 1973 y 1985 el grupo financiero norteamericano recibió el 16% de las ganancias del sector corporativo, en los 1990 su tajada fluctuó entre el 21% y 30% para, a inicios de este siglo, superar el 40%. Si entre 1948 y 1982 la paga de quienes trabajaron en la actividad financiera en el país del Norte osciló entre el 99% y el 108% respecto al promedio imperante en el sector privado, a partir de 1983 empezó a crecer más que el resto y para las vísperas de la crisis ya era de 181% respecto del promedio. Para entonces la fuente de la riqueza en Estados Unidos no estaba en producir -la desindustrialización fue vista con indiferencia e incluso como algo positivo- sino en especular: en crear y vender paquetes de documentos sin sustento económico real, los famosos "derivados". La divisa dejó de ser "lo que es bueno para General Motors es bueno para Estados Unidos" y fue sustituida por otra: "lo que es bueno para Wall Street es bueno para Estados Unidos". Finalmente, la voracidad de los banqueros llegó a su límite, la economía insignia del capitalismo entró en recesión y lo que fue bueno para Wall Street hoy no sólo es dañino para Estados Unidos sino, como un resultado no esperado de la globalización, para el resto del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La relación tan íntima entre los oligarcas de Wall Street y los políticos de Washington se ilustra bien, dice Johnson, con los casos de Robert Rubin, que de copresidente de Goldman Sachs pasó a secretario del Tesoro para regresar a Wall Street como presidente del comité ejecutivo de Citigroup, el de Henry Paulson, que de CEO de Goldman Sachs también pasó a secretario del Tesoro o el de John Snow que tras entregar esa secretaría a Paulson se convirtió en presidente de Cerberus Capital Management. Desde luego está el caso del famoso Alan Greenspan -gran arquitecto del desastre actual-, que de jefe de la Reserva Federal, pasó a ser consultor de Pimco, la mayor firma en el mercado internacional de bonos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1956 el sociólogo norteamericano C. Wrigth Mills publicó su famosa obra La élite del poder, donde sostuvo que quien controlaba la política, la riqueza y la cultura de Estados Unidos era apenas un puñado de personas que intercambiaban sus puestos al frente de la estructura institucional. Medio siglo más tarde la tesis de Mills se sostiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Hasta ahora, el Gobierno norteamericano ha respondido a la crisis como lo han hecho los de las "repúblicas bananeras": tratando de salvar a los grandes culpables -AIG, Bank of America, Citigroup, etc.- recapitalizándolos con dinero público. Sin embargo, apenas si se empezaría a hacer justicia si se aplicara a la inepta oligarquía financiera la receta que el FMI ha impuesto a muchos otros países irresponsables y que hoy Johnson o Paul Krugman -el economista, premio Nobel e intelectual público que desde hace años advirtió sobre las consecuencias del mal camino tomado por la economía norteamericana- proponen: nacionalizar todos los bancos en problemas, sanearlos -deshacerse de sus valores sin valor y de sus gerentes y directivos ineptos-, dividirlos en tantas partes como sea necesario para evitar que se repitan los males que acarrea la concentración excesiva de riqueza y venderlos. La banca norteamericana se opone a la nacionalización menos por principio y más por que se pondría al descubierto la enorme magnitud de sus pérdidas y su insolvencia, por eso prefiere endeudarse con el Gobierno. Pero eso no resuelve de raíz su problema ni permite que la banca vuelva a asumir su papel esencial, que no es especular sino facilitar crédito a las partes sanas de la economía para iniciar la recuperación. &lt;br /&gt;Dada la interdependencia de la economía mundial y la centralidad en ésta de Estados Unidos, a todos nos va algo en el drama económico norteamericano. No estaría mal que finalmente el país vecino predicara hoy con el ejemplo y tomara esa sopa de su propio chocolate que por tanto tiempo nos dijo que era la única receta económica y moral que podía funcionar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-3326969139725846957?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/3326969139725846957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=3326969139725846957' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3326969139725846957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3326969139725846957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/04/una-sopa-de-su-propio-chocolate.html' title='Una sopa de su propio chocolate'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-624764818421967221</id><published>2009-04-02T19:20:00.000-07:00</published><updated>2009-04-02T19:25:16.014-07:00</updated><title type='text'>Y por qué estamos donde estamos?</title><content type='html'>Por: LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cuando se pudo no se actuó. Se dijo que eso era política, cuando se trató de irresponsabilidad"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dicho popular que sostiene "el que la hace la paga" es expresión de un deseo, pero no reflejo de una realidad. Entre nosotros, lo más frecuente es que quien la hace no la pague y viceversa. En tanto que comunidad política, los mexicanos de hoy estamos pagando lo que otros -una minoría particularmente abusiva e irresponsable- hicieron con total impunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En buena medida, los problemas que hoy nos aquejan, desde la inseguridad hasta la ausencia de crecimiento económico a lo largo del último cuarto de siglo, son un resultado no previsto de la estabilidad autoritaria que se instaló en México a partir de la II Guerra Mundial. La corrupción que caracterizó y benefició a varias generaciones de la clase política post revolucionaria, a sus aliados -los empresarios- y en menor medida a las clases medias, está pasando hoy su factura y con intereses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al examinar el siglo XX latinoamericano, México contrasta con el resto de la región. La insurrección política que se inició en nuestro país en 1910 se transformó en una guerra civil y finalmente, en una revolución social sin contrapartida en los otros países del subcontinente. Su coincidencia con la revolución bolchevique disminuyó un tanto la percepción del proceso mexicano como algo radical, pero lo que ocurrió entre 1910 y 1940 en México sí fue un esfuerzo de ruptura de fondo con el pasado. El nuevo régimen, entre otras cosas, echó al basurero histórico a la oligarquía del porfiriato, se alejó del liberalismo, reafirmó la laicidad del Estado, redistribuyó la tierra, alentó la organización sindical, dio al Estado el control de la riqueza petrolera y reivindicó como nunca antes el pasado indígena. Ahora bien, por lo que respecta a la fórmula política, el nuevo orden no remplazó a la dictadura personal de Díaz con la democracia sino con un autoritarismo organizado en torno a un partido de masas, corporativo y cuyo eje fue una Presidencia centralizadora cuyo único límite, después de 1928, fue la no-reelección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autoritarismo mexicano post revolucionario resultó todo un éxito para sus dirigentes pues, hasta 1989, cuando el PRI perdió Baja California, el poder local se mantuvo en manos del partido de Estado y a nivel federal ese monopolio sobrevivió hasta el año 2000. Para el conjunto de los empresarios también fue un buen tiempo, pues hasta 1982 el crecimiento del PIB fue del 6% anual en promedio -el "milagro mexicano"- y la clase media se acostumbró a dar por sentado que su futuro sería siempre mejor que su pasado. Para el gran capital el buen tiempo se prolongó, pues el neoliberalismo que nació en los 1980 afectó a los pequeños y medianos empresarios, pero no a las grandes concentraciones de capital montadas en alianzas políticas que se tradujeron en ventajas monopólicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Estados Unidos, la post Revolución Mexicana también fue un buen tiempo pues el vecino del sur se convirtió en el país más predecible al sur del Bravo. El presidente y el PRI tenían todo bajo control y las diferencias entre La Casa Blanca y Los Pinos fueron más simbólicas que sustantivas; podían ser irritantes, pero no peligrosas. En el mundo subdesarrollado donde Estados Unidos y la URSS libraron sus batallas, México resultó un oasis de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La notable estabilidad de la vida pública mexicana del post cardenismo que tanto benefició a tan pocos -los Alemán, Hank González, Trouyet, Espinoza Iglesias, Garza Sada, Azcárraga, Jenkins, etcétera- estaba cimentada en la ausencia de límites entre Gobierno y partido oficial, en la ausencia de la división de poderes y en la presencia de poderes presidenciales metaconstitucionales y anticonstitucionales. Nadie podía llamar a cuentas al jefe del Ejecutivo y éste era el único que podía pedir cuentas a cualquiera, cobrarlas como le apeteciera y cuando le conviniera. Aparte de la no-reelección, sólo la falta de divisas limitaba la acción del jefe del Gobierno y del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es de extrañar que esa peculiar realidad política que México vivió entre 1940 y finales del siglo, hiciera que el sistema post revolucionario -sus dirigentes y sus beneficiarios- se durmiera en sus laureles y no viera o no quisiera ver a tiempo las imperfecciones que hoy han llevado a que, dentro y fuera de México, se hable del país como un Estado con grandes fallas o, incluso, camino de ser fallido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lista de lo que pudo hacerse durante la Paz Priista y no se hizo es larga y es en buena parte responsable de la desagradable textura de nuestra vida política y social. En teoría, el proteccionismo económico de los cincuenta debió haber sido temporal, pues la teoría elaborada por la CEPAL era que poco a poco el Gobierno abriera las fronteras a la competencia del exterior para que los productores mexicanos se hicieran eficientes y generara las divisas que la industrialización incipiente demandaba cada vez en mayor cuantía. Esto simplemente no lo hizo y sólo hasta que estalló la gran crisis de 1982 se rompió la cómoda relación Gobierno-productores ineficientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un tiempo Washington insistió en que México debía renunciar al proteccionismo, pero dejó de presionar cuando sus inversionistas saltaron las barreras arancelarias y se instalaron entre nosotros para explotar directamente el mercado mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde los 1960 resultó claro que las finanzas públicas requerían de una reforma fiscal de fondo, pero ningún presidente se atrevió entonces ni ahora, a imponer o aumentar gravámenes a los que debían pagarlos. La distribución del ingreso era entonces muy injusta, pero con el tiempo ha empeorado. La Constitución prohibió los monopolios, pero a ciertos presidentes les convino propiciarlos; hoy la OCDE nos dice que es indispensable acabar con ellos para reiniciar el crecimiento, pero aún no aparece el político que tenga el valor de hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el porfiriato se empezó a profesionalizar a la Policía mexicana, pero el nuevo régimen abandonó la tarea. A la Policía sólo se le exigió eficacia contra los enemigos políticos del régimen sin parar mientes en los medios para lograrlo. A ningún presidente se le ocurrió ir más allá y crear una Policía realmente profesional, entre otras cosas porque habría que destinarle recursos y los resultados sólo se verían en sexenios posteriores; además, una Policía de verdad podría ser menos fácil de manipular. El resultado es lo que hoy, cuando el Estado realmente está urgido de profesionales que confronten al crimen organizado -narcotraficantes, secuestradores, bandas de ladrones- simplemente no los tiene y debe recurrir al Ejército para que haga las veces de una Policía que ya no es parte de la solución sino del problema, pues a su ineficacia suma su corrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y qué decir de los ministerios públicos y de todo el sistema de justicia. Por decenios aquellos que el presidente o los gobernadores deseaban que no fueran tocados y los que podían pagar lograban lo que querían, no importó que el 95% de los delitos quedara impune. Por largo tiempo las élites no se vieron en la necesidad de decirle en público a los responsables políticos: "si no pueden, renuncien" porque el crimen aún no desbordaba los límites clasistas, pero ahora ya lo hizo, los supuestos responsables de la seguridad ni pueden ni renuncian.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Ejército y la Armada mismos, mientras sirvieron para enfrentar a la Oposición partidista -a los henriquistas, por ejemplo-, a la izquierda guerrillera o aplastar manifestaciones de estudiantes, poco hizo el régimen autoritario por su mejorar su preparación y su paga y a pocos les importaba las deserciones. Hoy los zetas se nutren, en parte, de esos ex militares desafectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La educación es hoy otra área de desastre cuya raíz está en un ejército de maestros mal pagados y mal preparados a los cuales la clase política no vio como el primer y gran instrumento para preparar a los jóvenes y crear el capital humano del que hoy carecemos para ganar el futuro. No, a los maestros se les vio y retribuyó en función del SNTE: una sólida falange del PRI; su carácter de educadores fue relegado y el resultado hoy son las pésimas notas de los estudiantes mexicanos cuando se someten a exámenes de carácter internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lista de irresponsabilidades del pasado puede aumentar, pero no es necesario ponerla toda para sostener una conclusión tan sencilla como trágica: durante la segunda mitad del siglo XX los dirigentes mexicanos, al no tener que rendir cuentas ante los ciudadanos, dejaron pasar los momentos en que debieron actuar como estadistas y se comportaron como meros oportunistas, sin sentido de la responsabilidad. Hoy todos estamos pagando por ello.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-624764818421967221?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/624764818421967221/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=624764818421967221' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/624764818421967221'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/624764818421967221'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/04/y-por-que-estamos-donde-estamos.html' title='Y por qué estamos donde estamos?'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-8647968929019784370</id><published>2009-03-26T18:58:00.000-07:00</published><updated>2009-03-26T19:07:54.365-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Visitas de presidentes norteamericanos a México'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crisis económico-social de México'/><title type='text'>Buena visita, malas razones</title><content type='html'>AGENDA CIUDADANA &lt;br /&gt;"Hace mucho que no nos visita un presidente norteamericano fuera de serie. Lástima que hoy las razones y condiciones no sean las mejores"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El inesperado anuncio de que el nuevo presidente norteamericano, Barack Obama, ocupado como está en resolver la enorme crisis de su economía, se dará tiempo para visitar a nuestro país el mes próximo debería ser, en principio, una buena noticia, por la alta calidad del personaje y de su proyecto de Gobierno. Sin embargo, el motivo de fondo de esa cortesía no es otro que tratar de hacer frente a los efectos de la mala calidad del actual tiempo mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La economía mexicana no sólo está en una situación tan problemática como la norteamericana -desde 1983 su crecimiento real promedio es cercano a cero-, sino que la fuerza del crimen organizado mexicano ha crecido de tal manera que ha sobresaltado a las autoridades norteamericanas, pues la inseguridad en México es percibida en Estados Unidos como un problema que afecta a su propia seguridad. Es por eso que la visita de Obama y sus colaboradores -la secretaria de Estado, la secretaria de Seguridad Interna, el procurador general- tiene poco qué ver con cortesías y mucho con alarma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las visitas de presidentes norteamericanos a México se iniciaron con la muy breve de William Howard Taft a Porfirio Díaz en Ciudad Juárez en 1908. Poco sabemos de la parte medular de la reunión de esos mandatarios, pero todo indica que la forma fue la sustancia pues no había entonces grandes problemas entre los dos países. Pasarían 35 años antes de la siguiente visita que hasta ahora ha sido la mejor por la calidad del visitante y del ambiente político en que tuvo lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reunión Manuel Ávila Camacho-Franklin Roosevelt en abril de 1943, en Monterrey, se dio cuando el mundo estaba inmerso en el gran drama de la Segunda Guerra Mundial. Para entonces, la política de "Buena Vecindad" enunciada por Roosevelt para América Latina llevaba ya diez años y había dado frutos muy positivos, especialmente el compromiso de Washington de guiarse por el "principio de no-intervención" en su relación con Latinoamérica. Este principio, centro de la política exterior de México, fue puesto a prueba con éxito cuando el presidente Lázaro Cárdenas nacionalizó los intereses petroleros norteamericanos en 1938. Por otra parte, los dos planes sexenales que habían dado sentido a la acción del Gobierno mexicano a partir de 1934 habían sido equiparados por los propios funcionarios norteamericanos al "Nuevo Trato" de Roosevelt, con lo cual los proyectos nacionales de México y Estados Unidos parecieron convergir como nunca antes o después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para 1943 México y Estados Unidos, por primera y única vez, habían forjado una asociación formal y efectiva de carácter económico, militar, laboral e ideológica contra un enemigo común -la Alemania nacional-socialista y sus aliados- y México esperaba que esa alianza se mantuviera cuando volviera la paz. Y es que México asumió que la visita de Roosevelt había puesto el sello de una "relación especial" entre los vecinos y que se mantendría en el futuro. Ese optimismo mexicano no sobreviviría a la muerte de Roosevelt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de la visita de Harry S. Truman a Miguel Alemán en la Ciudad de México en 1947, las visitas mutuas de los presidentes mexicano y norteamericano se convirtieron en rutina. En más de una ocasión, ese encuentro se regateó para presionar a México, como fue el caso de un Ike Eisenhower, molesto con un Ruiz Cortines que por un tiempo osó mostrarse partidario de limitar la inversión externa y renuente a dar su apoyo a la política norteamericana en contra de los gobiernos reformistas de Guatemala que, a ojos de Washington, eran inaceptablemente izquierdistas (véase sobre el tema el memorándum de Holland a secretario de Estado, del 4 de enero de 1955).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Posiblemente la única visita de un mandatario norteamericano que despertó genuino interés entre el público mexicano fue la de John F. Kennedy y su esposa en 1962; y esa fascinación se debió más al atractivo mediático de la pareja y a su catolicismo que a razones políticas de fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El presidente norteamericano que nos visitará el mes entrante es ya un personaje fuera de serie y que debería ser objeto de un genuino recibimiento popular, aunque está por verse si el humor del público y las autoridades mexicanas lo propician.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obama simboliza, en primer lugar, una gran victoria sobre la cultura racista que históricamente ha dominado a Estados Unidos y que ha tenido efectos muy negativos no sólo para los afroamericanos sino también para los mexicanos y mexicano-americanos en Estados Unidos. Políticamente, el actual presidente de ese país es portador de valores políticos que se echan de menos en México. Su campaña primero y sus acciones después, enfatizan su voluntad de sustituir al Estado neoliberal por uno que asuma como responsabilidad directa e irrenunciable el dar forma a una estructura social menos inequitativa, que provea de asistencia médica a todos los ciudadanos, que imparta una educación pública de calidad y que defienda con efectividad al medio ambiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la práctica, Obama parece dispuesto a ir con todo el poder del Estado para intervenir y reformar una economía que está en crisis por haber dejado durante decenios las grandes decisiones a la supuesta "mano invisible del mercado", pero que, en realidad, fue la excusa de la clase política para facilitar la acumulación desaforada e irresponsable de ganancias privadas en pocas manos y a costa del interés de la mayoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El presidente Obama es portador del espíritu que animó hace más de setenta años a Franklin D. Roosevelt y a su "Nuevo Trato para el Pueblo Norteamericano". Sin embargo, Obama no viene a subrayar una hipotética identificación de su política de cambio con la dominante en nuestro país. El mandatario norteamericano no tuvo dificultad en encontrar coincidencias de visión política con el presidente Lula de Brasil, pero no tiene posibilidades de hacer lo mismo con el de México. En el contexto norteamericano, Obama se sitúa en el centro izquierda en tanto que Felipe Calderón -quien durante la campaña electoral en Estados Unidos mostró su preferencia por el adversario de Obama, John McCain- está perfectamente ubicado en la derecha del espectro político. En fin, que los valores, proyectos y estilos de ambos son diferentes, casi antitéticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obama viene a México impulsado por la conciencia de que Estados Unidos no puede soslayar por más tiempo que el país vecino del sur está sometido a los efectos de una crisis múltiple -económica, social y de seguridad- que pone en peligro su estabilidad. Y en Washington se sabe que esa estabilidad es parte de la propia seguridad norteamericana. Apoyar a México en contra del crimen organizado es, por tanto, actuar también en defensa del interés norteamericano. Además y finalmente, si las instituciones mexicanas de seguridad y procuración de justicia están hoy en una situación tan comprometida, se debe en buena medida a que el crimen organizado al sur del Bravo obtiene sus recursos económicos principalmente de sus transacciones en el enorme mercado de drogas que se ha desarrollado al norte de ese río y que se abastece de armas en las armerías que operan casi sin control en el lado norteamericano de la frontera. Si hay un área en donde Estados Unidos es corresponsable directo de los problemas mexicanos, es en el área del narcotráfico y hace ya tiempo que se requería ahí de una acción conjunta y efectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy pareciera que es real la voluntad de los funcionarios norteamericanos de atacar a los cárteles mexicanos que ya tienen bases en 230 ciudades norteamericanas -hace tres años eran apenas cien-, al menos eso se puede inferir del comunicado emitido por la Casa Blanca el día 24 tras una comparecencia ante la prensa de la secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano y de dos funcionarios del Departamento de Estado y la Procuraduría General. El documento propone una política que incluya todos los elementos del complejo problema de narcotráfico: intercepción, "lavado" de dinero, tráfico de armas, consumo. Sin embargo, si tras cien años de lucha internacional contra las drogas no se ha logrado erradicar el mal ¿podrán México y Estados Unidos encontrar ahora la solución? Probablemente no. En el mejor de los casos quizá logren frenar la expansión del crimen organizado mexicano, pero mientras no den solución al consumo no habrá respuesta efectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, esperemos que en el futuro y en condiciones más propicias podamos recibir al presidente Obama y abordar con él ya no una crisis de seguridad sino su gran proyecto para dar forma a un nuevo tipo de sociedades nacionales más equitativas y a relaciones internacionales más justas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-8647968929019784370?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/8647968929019784370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=8647968929019784370' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8647968929019784370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8647968929019784370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/03/buena-visita-malas-razones.html' title='Buena visita, malas razones'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-7213247432944758721</id><published>2009-03-15T19:38:00.000-07:00</published><updated>2009-03-15T19:41:24.071-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libro Historia ¿para qué?'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bicentenario Independencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Centenario Revolución'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia de México'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Educación Pública'/><title type='text'>En torno a las historias oficiales</title><content type='html'>Contra la historia oficial&lt;br /&gt;Por: LORENZO MEYER&lt;br /&gt;AGENDA CIUDADANA&lt;br /&gt;"Todo historiador toma partido, pero algunos lo hacen más que otros"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier libro de historia puede ser un arma política disfrazada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las estructuras de poder tienden a elaborar un discurso sobre el pasado que les sirva para justificar su presente. Esta necesidad de echar mano del pasado, real o imaginado, para respaldar su presente y sus intereses, es válida tanto para estados, iglesias, partidos, empresas e incluso cárteles de la droga. Obviamente, el nivel del discurso es muy diferente: los primeros disponen de las historias oficiales y los narcos apenas de corridos. Sin embargo, lo que une a todas esas organizaciones es la necesidad de darse a sí mismos y a los otros una visión del pasado que le dé legitimidad y razón de ser de cara al futuro. Desde luego, los adversarios también pueden echar mano de la historia crítica para elaborar un pasado que condene al presente y a sus beneficiarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Para qué sirve una obra de historia? ¿Para qué hacer el esfuerzo por recrear lo sucedido hace años, siglos o milenios? En el caso de la civilización occidental el debate en torno al tema data, por lo menos, de Herodoto de Halicarnaso, (484-418 a. C.) y su lucha contra el olvido. Aquí en México, la pregunta llevó a la publicación de Historia ¿para qué?, un libro de ensayos de Carlos Pereira et al (México: Siglo XXI, 1980). Ahí, Luis Villoro desarrolló una respuesta a varios niveles. En el más profundo, siguió a Herodoto: "La historia ofrece a cada individuo la posibilidad de trascender su vida personal en la vida de un grupo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A un nivel más práctico, Villoro afirmó, "la historia responde al interés de conocer nuestra situación presente" y, por tanto, es ahí donde entran los intereses del historiador, pues es su posición frente al presente lo que le lleva a optar por ciertos datos y no por otros. Como respuesta al presente, la historia tiene dos objetivos: conocer y explicar la realidad para actuar sobre ella y justificar la situación y proyectos de actores e intereses específicos. Así, en el caso mexicano, los primeros cronistas escribieron para justificar la conquista, los misioneros para justificar la evangelización y a partir de la independencia las corrientes políticas en pugna han elaborado varias historias para explicar y justificar su posición en la lucha por el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer régimen mexicano con suficiente estabilidad para elaborar y difundir una visión del pasado que apuntalara su derecho a gobernar, fue el liberal de la segunda mitad del siglo XIX; en obras como las de Vicente Rivapalacio o Justo Sierra se expuso el valor del triunfo sobre los conservadores y lo noble del proyecto modernizador. En el siglo XX, el régimen de la Revolución Mexicana y el de la posrevolución hicieron lo mismo con mayor vigor: la suya fue una victoria sobre la injusticia social de siglos. En este último caso, la "historia oficial" realmente caló en la cultura cívica gracias a la expansión del sistema de educación pública, al largo período de dominio autoritario sobre el Estado y, finalmente, a la existencia de los millones de ejemplares de libros de texto que en las aulas diseminaban las explicaciones sobre "la raíz y razón" del régimen del PNR-PRM-PRI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La derrota del PRI ya empieza a reflejarse en la construcción de un nuevo canon, de una versión diferente de la historia. Un ejemplo es la obra de Macario Schettino, Cien años de confusión: México en el siglo XX, (México: Taurus, 2007), donde la Revolución simplemente es negada como tal. Una obra que ya puede calificarse de nueva historia oficial es el libro editado por Pablo Serrano, Ministros y secretarios de Gobernación. Dos siglos de política interior en México, (México: Secretaría de Gobernación, 2008) elaborado en el INEHRM y que contrasta muy favorablemente en materia de capacidad y devoción a su deber a tres de los cuatro secretarios de Gobernación panistas (la excepción es Santiago Creel) de cara al casi medio centenar que les antecedió, personajes surgidos de la Revolución y posrevolución. Sin embargo, por sobre todos destaca Juan Camilo Mouriño, (pp. 436-439), a cuya semblanza se añade la elegía que le dedicó Felipe Calderón en su ceremonia fúnebre, (pp. 440-446). Ahora bien, este esfuerzo panista por elaborar una nueva visión histórica de México tiene antes sí una enorme tarea: desmontar casi un siglo de historia priista y hacerlo justo cuando el PRI se prepara para intentar su regreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José Antonio Crespo acaba de publicar en Contra la historia oficial. Episodios de la vida nacional: desde la conquista hasta la revolución, (México: Random House, 2009). Se trata de un alegato a favor de una visión crítica del pasado; una que refleje y refuerce la madurez cívica de los mexicanos. El autor predica con el ejemplo, pues en los "episodios de la vida nacional" revisa pasajes de nuestra historia política y muestra fallas de fondo en la interpretación histórica dominante -desde la aceptación selectiva del canibalismo por Cortés a la ambigüedad de Juárez como defensor de la soberanía mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Crespo, es urgente que en México se abandone definitivamente la complacencia con la historia oficial y se avance en el desarrollo de otra, de una historia crítica que desmonte los mitos en que se basó la prolongada legitimación del autoritarismo. Hasta hoy, esa historia oficial ha servido para socializar, y muy bien, a la niñez mexicana en valores antidemocráticos. Sin una revisión de fondo, la historia seguirá siendo un obstáculo para el logro del tan deseado y aún distante, cambio democrático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crespo resume en siete puntos su condena a la historia política oficial del priismo: es falso que la Revolución Mexicana haya desmontado la injusta y pesada herencia social virreinal, pues ésta sigue vigente; todas las formas violentas de cambio político han terminado por ser un reciclaje del autoritarismo; ni el mejor paternalismo caudillista es sustituto a la vigilancia institucional, a los pesos y contrapesos de la democracia; no hay ejemplo de un gobernante "plenamente confiable", pues en ausencia de controles democráticos, en algún momento todos han abusado de su poder; cualquier explicación de la persistencia histórica de la desigualdad social mexicana pasa por la ausencia de democracia política; con altas y bajas, la clase dirigente mexicana siempre ha terminado por plegarse a las demandas de la gran potencia vecina del norte; finalmente, un nacionalismo y antiimperialismo bien entendidos son compatibles con un reconocimiento de los valores democráticos del sistema político norteamericano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Crespo argumenta en contra de continuar dando un lugar privilegiado a las rebeliones como instrumentos privilegiados del cambio, tal y como lo hizo la historia del viejo régimen. Sin embargo, esa visión es justamente la que el país va a confirmar el año próximo al celebrar el bicentenario y centenario del inicio de la Independencia y de la Revolución. Es comprensible que el Gobierno panista haya puesto poco interés en los preparativos para conmemorar estas fechas pues a la derecha nunca le ha gustado el cambio violento y popular y, además, no ha encontrado una alternativa legítima conque sustituir a la rebelión en el imaginario colectivo. Y es que en materia de justicia, eficiencia y crecimiento económico, los resultados concretos del "cambio pacífico" supuestamente iniciado entre 1997 y 2000 no compiten con las propuestas que encarnaron Morelos o Zapata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es verdad que la violencia ha dado frutos magros en México, pero lo mismo puede decirse de los cambios pacíficos hasta ahora experimentados. Es por eso que la legitimidad de los estallidos de 1810 y 1910 no se ha perdido. Además, la innegable brutalidad y destrucción de la Independencia y de la Revolución fue precedida por esfuerzos de cambio pacífico que fueron frustrados por los intereses creados. Así, la violencia de insurgentes y revolucionarios aún tiene como justificación la inflexibilidad, cortedad de miras, egoísmo y corrupción de las élites. Y esto ni siquiera es historia vieja: sin el levantamiento neozapatista de 1994, no se hubiera dado el tipo de elecciones que tuvieron lugar en 1997 y que sirvieron para desmontar el presidencialismo priista. En 2006 en Oaxaca se tuvo un ejemplo de imposibilidad de cambio por vía de la movilización pacífica primero y por la violencia después ¿Cuál es la salida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para que la interpretación histórica deje de privilegiar a la violencia como instrumento de cambio, primero la realidad debe demostrar que la transformación pacífica sustantiva es viable en México. Y eso aún está por verse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-7213247432944758721?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/7213247432944758721/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=7213247432944758721' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/7213247432944758721'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/7213247432944758721'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/03/en-torno-las-historias-oficiales.html' title='En torno a las historias oficiales'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-6376855060981798556</id><published>2009-03-06T04:01:00.000-08:00</published><updated>2009-03-06T04:11:30.132-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crimen organizado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Guerra narcotráfico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='extorsión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narcopolíticos'/><title type='text'>¿Responsables? Todos</title><content type='html'>Por: LORENZO MEYER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En declaraciones recientes de funcionarios mexicanos y norteamericanos en torno al explosivo problema del narcotráfico, se ha planteado la cuestión de la responsabilidad. ¿Quién permitió que el crimen organizado avanzara al punto en que hoy amenaza la viabilidad no sólo del Estado mexicano sino, en un descuido, de la nación misma? ¿Fue Vicente Fox que, según admisión propia, desde el inicio de su gestión dejó encargada su oficina para dedicarse a hacer campaña electoral y "volver" a ganar en 2006? ¿Fue el PRI que por 71 años gobernó en solitario, sin rendir cuentas a nadie y bajo cuyo mandato se formó el narcotráfico actual? Y viendo a Michoacán ¿se puede decir que el PRD también tiene ya parte de la responsabilidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas, la cuestión en torno a quien se debe asignar la responsabilidad de que el crimen organizado haya rebasado a la estructura de autoridad, puede parecer un asunto académico. Sin embargo, si se quiere dar con una respuesta realmente efectiva es indispensable conocer quiénes, cuándo y cómo dejaron que surgiera y se desarrollara el problema que amenaza con devorar el futuro nacional. Es claro que ningún grupo político está libre de culpa, pero la mayor recae en quienes debieron y pudieron atacar el problema en sus orígenes: el régimen de la post revolución mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo urgente hoy es contener a un crimen organizado que ya ha logrado derrotar al Gobierno en varias plazas. La prensa lo reporta así: "La franja fronteriza del norte, bajo el poder del narco" "Empresarios de todos los ramos le pagan 'protección'", (La Jornada, 1° de marzo). El argumento priista para justificar el "fraude patriótico" de los 1980 fue: "no se puede dejar en manos del PAN el control de la frontera" ¿Cómo puede explicar hoy el PRI (y el resto de los partidos) que por negligencia y corrupción se haya permitido al narco asumir el control efectivo de una zona que, supuestamente, la "seguridad nacional" obligaba a mantener siempre en manos de actores absolutamente identificados con la defensa del interés nacional?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El relato de primera mano de quienes viven y trabajan en Reynosa, confirma la veracidad de los titulares citados y aumentan los temores de cara al futuro, pues una vez que han arraigado las organizaciones criminales en zonas desarrolladas de nuestra geografía, tienen todos los incentivos y medios para intentar su expansión al resto del territorio. Quienes viven diariamente el drama en Reynosa, señalan que la autoridad municipal ha dejado de existir. Que el ritmo y calidad de la vida en esa zona fronteriza de más de medio millón de habitantes, se rige hoy tanto o más por las decisiones que impone "La Maña" -la organización criminal que domina la región- que por las de la autoridad formal. Es la presencia de esa organización la que explica que se observe un toque de queda virtual -"en la noche casi nadie sale y sólo el OXXO o el 'Seven' están abiertos"-, que haya un cobro de impuestos más efectivo que el de Hacienda -"'La Maña' me localizó cuando cambié de lugar mi negocio. Hoy les he vuelto a pagar y ellos me extienden recibo, con fecha, sello y todo"- y que la diversión en lugares públicos sea cosa seria-"en una servilleta me escribieron que dijera al micrófono: 'soy sobrino de Osiel, que nadie se espante, el consumo de todos va por mi cuenta y les manda una botella de 'Buchanans'".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Astorga nos dice que hace ya 70 años, en 1939, el capitán Luis Huesca, ex jefe de la Policía de Narcóticos del Departamento de Salubridad Pública, fue a dar a la cárcel acusado de proteger a narcotraficantes y vender droga decomisada, (El Siglo de las Drogas, México, 1996, p.56). Al final de la Segunda Guerra Mundial, el Gobierno norteamericano a través del Federal Narcotic Bureau se propuso actuar seriamente contra el ingreso de drogas a Estados Unidos provenientes, entre otros países, de México. Para entonces "el noreste de México, especialmente el estado de Sinaloa y de manera especial el municipio de Badiraguato, se consolida de manera indiscutible como la región de mayor cultivo de adormidera y tráfico de opio", (Ídem, p. 61).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una fuente interesante para examinar el principio de esta penosa carrera de México como país del narcotráfico, son archivos norteamericanos y mexicanos como los del Departamento de Estado o de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Para 1945, el Departamento del Tesoro norteamericano aseguraba que Irán, India y México eran los principales proveedores del opio consumido en su país y que el final de la guerra podría traer un aumento de la demanda, (The New York Times, 14, agosto, 1945). A principios de ese año el cónsul norteamericano en Mazatlán reportó a sus superiores que el gobernador de Sinaloa era parte de la red del narcotráfico y que cuando las autoridades destruían plantíos de amapola, se trataba de los que pertenecían a los competidores del mandatario. El asesinato del gobernador, el coronel Rodolfo T. Loaiza en 1944, tuvo su explicación en una disputa por el control del narcotráfico, (Departamento de Estado, 812.00/2345, 23 de enero, 1945). Para 1947, los traficantes se modernizaban y ya disponían de aviones para introducir la droga a Estados Unidos, (The New York Times, 6, julio, 1947).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, en Estados Unidos se propuso como solución básica la erradicación de los plantíos de drogas en México, especialmente en Sinaloa, (Departamento de Estado, 812.114 Narcotics/8-947, 9 de agosto, 1947) Ante las presiones, el Gobierno mexicano pidió al norteamericano que fuera Washington quien diseñara el plan maestro para lograr la meta, (Departamento de Estado, 812.114 Narcotics/11-846, 8 de noviembre, 1946).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cónsul mexicano en Phoenix, Arizona, en 1947 propuso, sin éxito, que se contestara a las críticas norteamericanos que: "ninguna culpa tiene México de que haya tantos viciosos en los EUA", (Secretaría de Relaciones Exteriores, 14, julio, III-1606-4). Era el principio de la tesis mexicana que ponía en la demanda norteamericana y no en la oferta mexicana la raíz del mal. Sobre todo, porque se sospechaba que entonces el financiamiento de una parte de los cultivos ilegales en México corría por cuenta de "gangsters" norteamericanos, (Foreign Relations of the United States, 1947, V. VII, 17 de diciembre).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A inicios de 1948 el Departamento del Tesoro de Estados Unidos contraatacó y se propuso disipar los rumores de que era el crimen organizado norteamericano el que financiaba a los narcotraficantes mexicanos. Al contrario, se dijo, quienes patrocinaban el ilícito eran "mexicanos prominentes". No se debía aceptar que ambos gobiernos fueran igualmente corresponsables del mal; para la autoridad norteamericana la responsabilidad era de México, (Departamento de Estado, 812.114 Narcotics/1-1948, 19 de enero, 1948). Es más, para entonces, Washington estaba convencido de que eran personas cercanas al presidente Miguel Alemán las que estaban involucradas en el negocio del narcotráfico y que la mejor forma de presionar a México para que pusiera fin al contubernio era la denunciarle pública e internacional en el foro que proporcionaba la Comisión de Narcóticos del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas. Junto a este instrumento de presión para "avergonzar" a México, había que continuar la cooperación con los programas de erradicación de cultivos de drogas, erradicación que para entonces ya incluía involucrar al Ejército en la tarea, (Departamento de Estado, 812.114 Narcotics/6-2548, 25, junio, 1948). Desde el principio, la descalificación del otro fue una de las reacciones defensivas de los dos gobiernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los 1950, nos dice Luis Astorga, hay una "época de oro" en la relación México-Estados Unidos en el área del narcotráfico porque prácticamente el Gobierno mexicano aceptó todas las demandas de Washington en este campo, (Drogas sin fronteras. Los expedientes de una guerra permanente, México: Grijalbo, 2003). Sin embargo, en los sesenta la demanda de drogas aumentaría considerablemente en Estados Unidos y el ciclo se repetiría, pero con una fuerza mucho mayor hasta llegar a lo que es hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los cuarenta ya estaban presentes todas las características del narcotráfico mexicano actual, aunque en una escala muy menor. El problema parecía controlable y eso fue lo que hizo el régimen priista: lo controló, no lo resolvió. Al cambiar el régimen en 2000, lo que quedaba del control priista se perdió, el panismo no supo o no quiso actuar entonces a fondo y el problema le ha estallado ahora -nos ha estallado- hasta llegar al punto de amenazar la viabilidad del Estado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-6376855060981798556?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/6376855060981798556/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=6376855060981798556' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/6376855060981798556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/6376855060981798556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/03/responsables-todos.html' title='¿Responsables? Todos'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-2931187414838354989</id><published>2009-02-26T17:41:00.000-08:00</published><updated>2009-02-26T17:43:17.231-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sistema político mexicano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Huntington'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PRIAN'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autoritarismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='decadencia'/><title type='text'>La decadencia de la vida política</title><content type='html'>Por: Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para explicar la tragedia política de muchas sociedades post-coloniales -guerra civil, golpes militares, dictaduras, cleptocracia, etc.-, el politólogo norteamericano Samuel Huntington recurrió hace cuarenta años al viejo concepto de "decaimiento político", usado por los griegos. Con el correr del tiempo, decían los clásicos, cualquier tipo de régimen político exitoso pierde su esencia y se corrompe hasta convertirse en una versión perversa del original. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo relacionado con esta concepción clásica del proceso político pareciera estar sucediendo en México: en vez de superar el autoritarismo mediante la instauración de la democracia, como se supuso en 2000, lo que estamos experimentando es un descenso a un tipo de vida pública aún por definir, pero caracterizado por un espectacular colapso de la estructura de autoridad, por el predominio ilegítimo de ciertos intereses particulares -los de las grandes concentraciones de capital o los del narco, por ejemplo- por sobre los de la comunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Huntington explicó la decadencia de un sistema político como resultado de la debilidad institucional -producto de la corrupción- frente al aumento en la movilización social y en el número de actores significativos y sus demandas. En estas condiciones, las fuerzas disruptivas -de nuevo, los monopolios o el narcotráfico, por ejemplo- terminan por imponerse y el resultado final es el envilecimiento e ineficacia de la vida pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desastre en que se ha convertido el proceso político mexicano actual puede examinarse desde varias perspectivas, pero una por demás interesante es la elaborada por la derecha inteligente. Dentro de esta categoría, uno de los enfoques más sugestivos es el propuesto por Huntington, el famoso profesor de Harvard que murió el año pasado. Fue éste un politólogo tan conservador como brillante que no se conformó con dominar y moverse dentro de la ciencia política sino que para su análisis del fenómeno del poder no tuvo empacho en tomar ideas y conceptos de la historia, la sociología, la economía, la antropología, el derecho e incluso la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los trabajos más conocidos y controvertidos de Huntington fueron los últimos: El choque de civilizaciones de 1996 y donde reemplazó al conflicto ideológico de la Guerra Fría con otro que estaba naciendo entre Estados Unidos y el Islam. En ¿Quiénes somos? Los desafíos a la identidad estadounidense (2004), el politólogo harvardiano vio en la falta de asimilación de los latinos en Estados Unidos, en particular de los mexicanos, un peligro para el mantenimiento de la ética puritana que, según él, es el corazón del éxito norteamericano. En un notable artículo de Jane S. Jaquette y Abraham F. Lowenthal sobre este académico y que será publicado por Política Externa en Brasil, señalan y con razón que fue el segundo libro del autor en cuestión y que apareció en el emblemático 1968, El orden político en las sociedades en cambio, (New Haven: Yale University Press), su trabajo teórico más original y el que más influencia y permanencia ha tenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es ahí donde se encuentra el núcleo de una explicación de lo que hoy más nos preocupa y nos afecta directa y negativamente a los mexicanos: el fracaso de las estructuras institucionales del Estado y la involución de nuestro desarrollo político, económico e incluso cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante la atmósfera dominante de Guerra Fría, Huntington propuso que la mayor diferencia entre las naciones no era su estructura económica -capitalista o socialista- o su forma de gobierno -democracia o dictadura- sino su "grado de gobierno". Desde esta perspectiva, el conjunto de los países puede dividirse siempre en dos categorías. Por un lado, están aquéllos cuyas políticas se caracterizan por el consenso, sentido de comunidad, legitimidad, organización, eficacia y estabilidad; por otro, los que fallan en esas áreas. Desde esta perspectiva, los países líderes de dos bloques entonces antagónicos, Estados Unidos y la Unión Soviética, estaban en la misma categoría vis à vis la mayoría de los países de Asia, África y América Latina, que correspondían a otra. Para Huntington lo que unía a sistemas políticos antagónicos como el norteamericano y el soviético era que en ambos "el gobierno gobierna". En los dos, sus estructuras de gobierno contaban con la lealtad de sus ciudadanos, tenían la capacidad de imponerles y recabar impuestos, de reclutarlos y de llevar a cabo las decisiones políticas tomadas. En contraste, en la mayoría de los países en desarrollo -casi todos afectados por sus experiencias coloniales-, sucedía lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los países periféricos, lo prevalente era que el cambio social rápido desembocase en la movilización de nuevos actores y que el resultado final fuera la emergencia de un tipo de demandas que por su forma, contenido y volumen, convertían a las instituciones en incapaces de procesarlas de manera eficiente. El resultado era la "decadencia política". Sin embargo, Huntington vio en ese mundo periférico excepciones y una de ellas fue precisamente México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En las 461 páginas de la edición original de El orden político, México viene citado 29 veces, la Revolución Mexicana 22 y el PRI 6. En realidad, salvo por Estados Unidos y Gran Bretaña, México es el país más citado en el índice analítico. En el capítulo cinco se aborda el tema de las revoluciones, y no obstante su orientación ideológica, Huntington hace aparecer a la mexicana bajo muy buena luz al compararla con otras. En el caso de México, dice "su revolución fue muy exitosa por lo que al desarrollo político se refiere porque fue capaz de dar forma a organizaciones y procedimientos complejos, autónomos, coherentes y adaptables, y tuvo un éxito razonable en su modernización política, es decir, en la centralización del poder necesario para llevar a cabo la reforma social y la expansión de poder necesaria para la asimilación de los grupos". La estabilidad que la revolución dio a México era excepcional. En un libro que Huntington editó poco después -Política autoritaria en las sociedades modernas, (1970)- México fue puesto como un modelo a seguir por los autoritarismos socialistas de Europa del Este, que al autor le parecieron menos avanzados que el mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Huntington, un conservador -no hay que olvidar que en 1968, justo cuando salió El orden político fungió como consejero de su gobierno, y entre lo que aconsejó fue el bombardeo de las zonas rurales de Vietnam del Sur para forzar a las masas campesinos a emigrar a las ciudades, donde se les podía controlar y alejar del Vietcong- vio con buenos ojos a la Revolución Mexicana fue precisamente por su autoritarismo eficiente, por su capacidad de crear poder político, afirmar la estructura de autoridad y producir estabilidad. Y es que, según él, la democracia -la limitación institucional del ejercicio de la autoridad por la vía de la división de poderes- sólo podía intentarse con seriedad después de que se hubiesen creado y estuviesen funcionando aceptablemente las instituciones del Estado. Lo que la teoría de Huntington ya no previó fue que el Estado autoritario mexicano, aparentemente tan fuerte, simplemente empezara a desmoronarse en cuanto intentó cambiar su naturaleza antidemocrática pero sin llevar a cabo un pacto explícito entre los grandes actores políticos para intentar una necesaria e indispensable reforma de su Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, tanto en la Unión Soviética -otro Estado no democrático, pero que había pasado la prueba huntingtoniana del orden- como en México, el alto grado de autoridad no democrática estaba limitado por el control de todos los actores aceptados por el pequeño grupo en posesión del aparato estatal, pero al intentarse el paso al pluralismo democrático todo se desmadejó. Y es que las instituciones políticas, legales, económicas y culturales estaban carcomidas por una corrupción endémica y en la coyuntura crítica, quienes encabezaron el cambio no se atrevieron a llevar a cabo la tarea de reformarlas y lo que parecía tan fuerte no supo, no pudo y no quiso, ponerse al día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El acuerdo implícito PRI-PAN, que surgió tras el fraude de 1988, se fincó en el compromiso de no interferir con los intereses creados. Sin embargo, al ocurrir el cambio del 2000, un entramado institucional no reformado simplemente fue incapaz de resistir las presiones. El choque directo de los intereses viejos y los nuevos, de los legítimos y los ilegítimos, desembocó en lo que temía Huntington: en un gobierno que no gobierna, en la fragmentación del poder y en su decaimiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-2931187414838354989?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/2931187414838354989/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=2931187414838354989' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/2931187414838354989'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/2931187414838354989'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/02/la-decadencia-de-la-vida-politica.html' title='La decadencia de la vida política'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-5379113223613432651</id><published>2009-02-19T18:11:00.000-08:00</published><updated>2009-02-19T18:19:41.801-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gómez Morín'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Efraín González'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Vicente Fox'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ernesto Zedillo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El miedo a Gobernar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PAN'/><title type='text'>Para que la cuña apriete</title><content type='html'>Por: Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;AGENDA CIUDADANA&lt;br /&gt;Cuando el régimen político mexicano cambió en 2000, una buena parte de los ciudadanos y de los observadores extranjeros, consideró que se abría una singular oportunidad para poner al día al país en todas aquellas cuestiones relacionadas con el ejercicio del poder público. Suponían que el fin del régimen de partido de Estado y de la presidencia imperial más el inicio del pluralismo democrático traerían aparejadas una Administración y una impartición de justicia menos corrupta y más eficiente, el fin de la legendaria impunidad y un ejercicio responsable de la autoridad. Ese mejor Gobierno tendría un efecto positivo en la seguridad pública y mejoraría el clima económico, etcétera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A nueve años del "gran cambio", muy poco si es que algo de lo esperado se ha cumplido. El "no nos falles" que los ciudadanos corearon frente a Vicente Fox la noche de su victoria en el monumento a la Independencia, se convirtió en una falla monumental. Hoy, cuando la economía decrece y el desempleo crece, la impunidad de corruptos e ineficaces se afianza y los asesinatos atribuibles al crimen organizado suman más de 900 en menos de dos meses, el IFE ya no garantiza elecciones creíbles y el viejo PRI prepara su retorno al centro del poder, la gran pregunta es ¿qué fue lo que llevó tan rápido a un fracaso tan estrepitoso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La interrogante en torno al fracaso del nuevo régimen mexicano casi al momento mismo del arranque, puede tener un abanico de respuestas. Desde la izquierda, por ejemplo, el corazón del problema está en el modelo económico neoliberal combinado con la resistencia de sus beneficiarios -la derecha y sus apoyos en el PRI y el PAN- a llevar a cabo un proceso electoral genuino por temor a que desemboque en un Gobierno que incline la balanza en favor de las mayorías y abra los closets donde están los esqueletos del Fobaproa, de las privatizaciones o de la Guerra Sucia. Otra posible respuesta es la que da Carlos Arriola en El Miedo a Gobernar. La verdadera historia del PAN, (México: Océano, 2008). En este libro, la clave del fracaso de la transición está en la naturaleza contradictoria del partido hoy en el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como bien lo señala el refrán: "para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo". Pocos son más duros con un partido o ideología que sus antiguos militantes que además, tienen una ventaja al elaborar su crítica: conocen bien los entresijos de la criatura a la que hacen la disección. Arriola conoce al PAN desde dentro porque en su juventud fue militante de ese partido, pero con el correr del tiempo se alejó de él. También conoce a uno de los aliados del PAN, a los empresarios, pues publicó: Los Empresarios y el Estado, 1970-1982, (México: Porrúa, 1988).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tesis central de El Miedo a Gobernar es clara: si los gobiernos del PAN con los que México inauguró su siglo XXI político no han tenido éxito, la razón básica se encuentra en los orígenes mismos de ese partido que al momento de nacer no se decidió a aceptar lo obvio: que la naturaleza de la tarea política a la que se iban a lanzar es justamente esa que Maquiavelo o Max Weber demostraron que es incompatible con la moral en la tradición cristiano-occidental. Para Arriola, Weber está en lo justo al advertir: "quien busque la salvación de su alma y la redención de las ajenas, no debe de seguir los caminos de la política, cuyas metas son distintas y sus éxitos sólo pueden ser alcanzados por medio de la fuerza". Los panistas buscaron combinar la salvación de su alma con la salvación política del país, pero se negaron a emplear los medios moralmente reprobables que requería esto último.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el fundador del PAN que retrata nuestro autor no pareciera ser alguien particularmente ajeno al ejercicio del poder en el sentido propuesto por Weber. Justo al inicio del libro hay una cita del joven Manuel Gómez Morín donde en 1919 admite que por un lado, le tienta el "lanzarme como profeta del nuevo mundo, alumbrado por el sol de la Unión Soviética", pero por el otro, no descartaba la posibilidad de "dedicarme a ser rico, navegando en los negocios con bandera de pendejo, la única que salva en este oficio". Obviamente, pronto desechó la posibilidad de acompañar a su contemporáneo Vicente Lombardo Toledano en su deslumbramiento por el sol soviético. Su biografía muestra que más bien se decidió por la otra opción: combinar los negocios -el servicio a los grandes empresarios- con la política. Sin embargo, en este campo fue realista: aunque con reticencia, acompañó como tecnócrata al régimen revolucionario en su primer tramo del camino y en una coyuntura clave -1929- optó por no jugársela con José Vasconcelos. Al final del cardenismo, Gómez Morín fundó el PAN, que pese a su nombre más pareció un grupo de presión de la derecha ilustrada que un partido propiamente dicho, pues la esencia del partido es empeñarse en alcanzar el poder en tanto que el segundo sólo pretende influir en las decisiones del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos ambigua aparece la otra figura fundadora del panismo: la de Efraín González Luna, militante católico de Jalisco cuya visión del mundo le llevó a ver la esencia de su labor y de su partido en el esfuerzo por recristianizar a México, desechando la vulgar búsqueda del poder o de negociar ventajas concretas con quienes efectivamente lo ejercían. La consecuencia final, según Arriola, fue que el PAN resultó bastante irrelevante en el proceso político real del México postrevolucionario. Para el grueso de los mexicanos, que obviamente no pertenecían a las clases medias ilustradas de los Gómez Morín, González Luna et. al. poco o nada significaron las intensas discusiones de panistas ilustres con sus afines -como las que tuvieron lugar en el I Congreso Nacional de Cultura Católica de 1953-, tampoco sus campañas electorales tuvieron mucho que ver con el México real de la época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que lo que el autor de El Miedo a Gobernar dice del PAN a mediados del siglo pasado también se puede decir de la izquierda, especialmente de la lombardista y de su Partido Popular. PAN y PP sirvieron para dar apariencia de pluralidad a un régimen autoritario y cada vez más alejado de sus orígenes revolucionarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arriola encuentra en la negativa del PAN a practicar la política de fondo -la de Maquiavelo o Weber- la razón de su irrelevancia. Habría que añadir a la timidez de los políticos de tiempo parcial del PAN, el elemento de autoritarismo, de represión, del régimen del PRI -ese partido para cuyos líderes la moral, en palabras de Gonzálo N. Santos "es un árbol que da moras y sirve para&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente ¿cómo explicar que un partido sin vocación de poder haya derrotado en 2000 a un partido de políticos seguidores de Maquiavelo, con experiencia de casi un siglo en el poder -desde Carranza- como eran los del PRI? Arriola explora dos vías. De un lado, el ascenso a la Presidencia en 1994 de Ernesto Zedillo, un tecnócrata que en los hechos no era priista. Del otro, la toma del PAN por un no panista: Vicente Fox. El primero no consideró perder nada si perdía el PRI, el segundo, con sed de triunfo y apoyado por los empresarios, vio en el PAN un mero instrumento para llegar al poder. Zedillo y Fox resultan complementarios. El uno no se explica sin el otro; fueron dos capitanes dispuestos a abandonar sus respectivas naves partidistas, salvarse con ello y plantar a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué los duchos políticos del PRI no reaccionaron a la traición de Zedillo? Arriola no ahonda en ese misterio porque lo que le importa dilucidar es por qué el PAN se dejó utilizar por Fox. La respuesta sucinta: porque el miedo de los panistas a cargar con la responsabilidad del poder les llevó a permitir que otro hiciera por ellos el trabajo sucio, como lograr vía "Amigos de Fox" los recursos económicos ilegales, pero necesarios para enfrentar con éxito los recursos, también ilegales ("Pemexgate"), del PRI partido de Estado. El resultado fue un Gobierno de irresponsables y fracasó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enfoque y trabajo de Arriola contribuyen con una pieza importante a la explicación del desastre en que ha desembocado el gran proyecto democrático de 2000. Por otro lado, al examinar al PAN vuelve a plantear un tema de fondo, inquietante y sin respuesta clara: ¿realmente para hacer buena política se tiene que suponer que la moral es sólo un árbol que da moras y nada más?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-5379113223613432651?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/5379113223613432651/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=5379113223613432651' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5379113223613432651'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5379113223613432651'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/02/para-que-la-cuna-apriete.html' title='Para que la cuña apriete'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-6446656264653014095</id><published>2009-02-12T18:12:00.000-08:00</published><updated>2009-02-12T18:20:44.777-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='General Tello Quiñones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='narcotrafico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fuerzas armadas'/><title type='text'>Dos estrellas</title><content type='html'>Por: Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;AGENDA CIUDADANA&lt;br /&gt;El secuestro, tortura y asesinato del general Mauro Enrique Tello Quiñónez en Cancún, Quintana Roo, así como la de sus dos acompañantes, el lunes 2 de febrero, representa un salto cualitativo en el desafío que el crimen organizado ha lanzado a las instituciones del Estado y a la sociedad. La lucha contra los narcotraficantes ya había cobrado en México la vida de tropa, clases, oficiales y jefes, pero hasta donde se sabe, no la de un general. Tello Quiñónez, general de Brigada -dos estrellas- es el primero. Y justamente por eso su caso es particularmente inquietante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El general en retiro no murió como mero jubilado sino como el recién nombrado responsable de dar forma a un cuerpo especial de seguridad del municipio Benito Juárez -uno de los más ricos del país y de los más expuestos a las actividades del narcotráfico-, conformado por ex militares. Se supone que ese agrupamiento tendría un centenar de efectivos, más profesionales y mejor pagados que la Policía local, y que empezaría a operar en pocos meses con el general Tello como su jefe en calidad de secretario de Seguridad Pública. Sin embargo, cuando el general apenas llevaba una semana en Cancún y empezaba a conocer la plaza, el enemigo decidió adelantarse y acabar con el proyecto eliminando a su más alto responsable. Obviamente, los asesinos actuaron con base en información interna; quizá por eso el jefe de la Policía de Cancún ya fue detenido en un operativo encabezado por el Ejército. Desde hace mucho y en materia de crimen organizado, el enemigo ya está dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sí mismo, el secuestro y el asesinato del general Tello significa un desafío mayúsculo a la autoridad estatal y federal en su conjunto, pero particularmente al Ejército, pues el general tenía el apoyo del secretario de la Defensa para la tarea que se proponía realizar, (Proceso, 8 de febrero). Pese a lo anterior, o quizá justamente por ello, el crimen organizado decidió mostrar al máximo su grado de desafío al añadir a la eliminación de tan alto mando una saña exagerada. La tortura feroz a la que fue sometido el general está condensada en los reportes de prensa: "Tenía rotos los brazos y las piernas. Las fracturas estaban expuestas todas" (Reforma, 5 de febrero). Al asesinato de un militar de la más alta graduación (en retiro, a Tello le correspondía el grado de divisionario) se le añade el mensaje implícito: ya no hay institución a la que tema y respete el narcotráfico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta donde se recuerda, la última ocasión en que altos mandos del Ejército Mexicano fueron capturados por sus enemigos y torturados hasta la muerte, tuvo lugar en los lejanos 1920, durante los años de la llamada "Guerra Cristera". En aquel desafortunado tiempo, la brutalidad fue mutua, pero con el paso del tiempo la situación fue volvió notoriamente unilateral, como ocurrió en la lucha antiguerrillera de los 1960 y durante los años de la "Guerra Sucia", donde la tortura corrió básicamente a cargo de las autoridades, incluidas las militares. El propio general Tello, cuando fue comisionado a la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, estuvo implicado en los sucesos del 8 de septiembre de 1997 en la colonia Buenos Aires, en la Ciudad de México, y que desembocaron en el asesinato de 6 detenidos como presuntos delincuentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, e independientemente de la responsabilidad del general Tello en ese caso y de las responsabilidades de otros militares en violaciones notorias de los derechos humanos -un tema grave, con mucha historia y que sigue vivo-, lo ocurrido en Cancún permite -obliga- a abordar los hechos desde otra perspectiva: una que considere sus implicaciones sobre ese tema político que hoy está entre los que encabezan la agenda mexicana lo mismo dentro que fuera de nuestras fronteras: la capacidad del Estado mexicano para recuperar el gran espacio que ha perdido frente a la extensión, fuerza y arrogancia del crimen organizado. Si el narcotráfico ya no le teme al Ejército al punto que no le importa torturar y asesinar a un general ¿quién y cómo va a reintroducir el perdido sentido de orden y seguridad que México necesita para seguir funcionando como una sociedad viable, con objetivos que vayan más allá de sobrevivir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, como pocas veces, en México se recuerda la definición de Estado propuesta en 1915 por Max Weber al abordar el tema de la distribución del poder. Ahí el sociólogo alemán tomó uno de los atributos para definir al todo: "El Estado es una asociación que reclama para sí el monopolio del uso legítimo de la violencia y no puede ser definido de otra manera", (H. H. Gerth y C. Wright Mills, eds., From Max Weber, Londres, 1948).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde esta perspectiva -excesivamente formal, pero útil-, la única violencia organizada que puede reclamar legitimidad social es, por definición, la del Estado si la ejerce dentro de los causes legales que se ha dado a sí mismo. Sin embargo, en la práctica esa "legitimidad por definición" pierde sentido cuando coexiste con organizaciones armadas no estatales que en la práctica actúan como un "Estado en las sombras", y que ejercen una violencia extrema, cotidiana y masiva, como es hoy el caso en México: el año pasado hubo más de cinco mil asesinatos atribuidos al narcotráfico y en lo que va de este año ya se han producido más de 700. Cualquier monopolio, incluido el de la violencia, por legítimo que se diga, cuando se ve obligado a convivir con una competencia que en la práctica lo desborda, ya perdió su razón de ser. Y en este caso se trata nada menos que la razón de ser del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Weber, con un realismo que raya en lo brutal, señaló que la esencia de ese Estado que tiene a su disposición el aparato de la violencia legítima, tiene "como finalidad absoluta salvaguardar (o cambiar) la distribución interna y externa de poder". Pues bien, en el aquí y ahora, el Estado mexicano está mostrando cotidianamente que es incapaz de impedir que el crimen organizado siga avanzando en su proyecto de cambiar la distribución de poder a su favor y en contra de los intereses de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la perspectiva adoptada por Weber, la "Razón de Estado" es esencialmente pragmática. En la realidad de la política, los "fines trascendentes" no son sustituto de la eficacia. En nuestro caso, no tiene mucho sentido, por ejemplo, conmemorar a la Constitución ni estar preparando los festejos del Bicentenario del inicio de la Independencia o del Centenario de la Revolución Mexicana y su esfuerzo por construir una patria justa si, mientras tanto, en Rosarito, Baja California, un pequeño empresario que invirtió todos sus ahorros en un establecimiento de comida rápida tuvo que cerrar su negocio tras apenas una semana de actividades, y no por causas económicas o de la mano invisible del mercado, sino porque alguien se presentó en su local y le exigió, so pena de violencia extrema, un pago mensual para permitirle operar. En este caso y en muchos ejemplos análogos más, el ciudadano quedó atrapado entre el Estado formal, pero impotente y el "Estado en las sombras", efectivo y prepotente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvamos a Quintana Roo. Independientemente de la responsabilidad del general Tello por lo ocurrido hace doce años en la colonia Buenos Aires, desde un punto de vista moral es inaceptable lo ocurrido en Cancún, pero también resulta inaceptable desde la perspectiva política e incluso de la dura "razón de Estado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas ya pasó el tiempo en que tenía sentido teórico e incluso práctico discutir si era apropiado o no, encomendar al Ejército y a la Armada tareas de la Policía. El general Ramón Mota Sánchez ha pedido que se acelere la creación de una Policía confiable para que el Ejército retorne a sus cuarteles (Reforma, 5 de febrero). Es una demanda razonable, pero irreal en el corto plazo, ya que en la práctica las policías que existen son inútiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estas condiciones, la responsabilidad política de las Fuerzas Armadas es hoy tan grande como intransferible. Debe responder con efectividad al reto que implican hechos como el asesinato del general Tello Quiñónez para impedir que avance el "Estado en las sombras", pero debe hacerlo dentro de la legalidad, sin repetir los errores del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solución eficiente al reto que presenta el crimen organizado nunca ha estado en manos de la Policía o del Ejército sino de la política social. Sin embargo, cuando el resultado de la corrupción e irresponsabilidad sistemáticas de las clases dirigentes lleva a una crisis de seguridad como la que hoy experimenta México, sólo la acción efectiva de las Fuerzas Armadas podría ganar el tiempo y el espacio necesarios para intentar la solución de fondo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-6446656264653014095?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/6446656264653014095/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=6446656264653014095' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/6446656264653014095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/6446656264653014095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/02/dos-estrellas.html' title='Dos estrellas'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-7705126341355818927</id><published>2009-02-08T21:04:00.001-08:00</published><updated>2009-02-08T21:09:24.540-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='estado fallido'/><title type='text'>Si no es, parece</title><content type='html'>Por: Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;AGENDA CIUDADANA&lt;br /&gt;El Debate. Hasta hace poco, el concepto de "Estado fallido" no era tema de discusión en México. Estados fallidos eran Somalia, Zimbabwe, Afganistán o Haití, pero no el nuestro. Ése ya no es más el caso. Desde afuera -Estados Unidos- se ha planteado la posibilidad de que México ya sea o vaya camino de ser un Estado fallido. Tómese como ejemplo, el artículo central de Forbes del 22 de diciembre de 2008: "La disolución de México: narcoterror, colapso de los precios del petróleo, caos económico.  Siempre es útil empezar por los clásicos y Thomas Hobbes (1588-1679) y su Leviatán (1651) vienen al cuento al sostener que la función central e insustituible de las estructuras políticas es impedir el retorno al "Estado de naturaleza", es decir, a la guerra de todos contra todos, donde ya no tiene sentido hablar de justicia sino apenas considerar cómo superar el miedo y sobrevivir. La tarea central del Estado es, pues, garantizar vida y bienes de los súbditos. Si la autoridad incumple esta responsabilidad, entonces será una autoridad inútil, fallida e ilegítima. &lt;br /&gt;Para Noam Chomsky, el término "Estado fallido" se popularizó por su uso en Estados Unidos a partir de los 1990. El que Washington declarara fallido a un Estado equivalía a considerarlo incapaz de ejercer su soberanía y marcarlo como problema (Afganistán o Somalia, por ejemplo). Así, el "Estado fallido" resultó simplemente la antítesis del "Estado ilustrado". Chomsky acepta que no hay forma satisfactoria de definir lo fallido de un Estado, pero propone dos indicadores: a) el predominio de un claro desdén por las normas legales internas e internacionales y b) una falta de capacidad o voluntad de la autoridad para proteger a los ciudadanos de la violencia y la destrucción, (Failed States, Nueva York: Owl Books, 2007).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una fundación privada con sede en Washington, The Fund for Peace, se animó a proponer y usar doce indicadores -cuatro sociales, dos económicos y seis políticos-, para elaborar una lista de 144 países del tercer mundo -desde su perspectiva, los únicos candidatos a fallar- y les asignó una calificación de más o menos fallidos siendo Somalia el número uno. Para 2008, México aparece en un honroso 105 lugar: con fallas, pero sin fallar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en otros campos, lo fallido depende del color del cristal con que se mire. Si se toma a Hobbes y a las estadísticas de los delitos cometidos en México en los últimos años, incluida la "cifra negra" (el cálculo de delitos cometidos, pero no denunciados, y que va del doble al cuádruplo de los denunciados), la conclusión sería inquietante: en 2001 el 14% de los hogares mexicanos fue víctima de delincuentes (fuente: Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad, A. C.). Desde entonces, las cifras deben haber aumentado y mucho, lo que llevaría a concluir que en México el Estado está fallando cada vez más en el cumplimiento de su deber esencial. Si se toma el punto de vista de Chomsky -la falta de capacidad o voluntad de la autoridad para proteger a sus ciudadanos de la violencia y lo relativo del estado del Estado de Derecho- la conclusión sería la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que se refiere al estudio de The Fund for Peace, (www.fundforpeace.org), México tiene problemas en más de la mitad de los indicadores: migración, crecimiento económico, derechos humanos, desigualdad, reclamos de grupos específicos, legitimidad del Estado, servicios públicos y el aparato de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Otra forma de enfocar el problema sería comparar a México consigo mismo y ver hasta qué punto se ha progresado o retrocedido en la búsqueda de un mejor país en los últimos años o decenios. &lt;br /&gt;Si se empieza de afuera hacia adentro ¿cómo está nuestra relación con el exterior? La decisión de depender de un solo y gran país como el mercado ideal para nuestras exportaciones se tomó al momento de negociar el TLCAN. Hoy el 81% de nuestro comercio global está concentrado en Estados Unidos y si a ello se suma que el 61% de la inversión externa es norteamericana y que de la Población mexicana Económicamente Activa más de siete millones tienen su trabajo en EU desde donde enviaban remesas por más de 23 mil millones de dólares (2006), entonces no podemos menos que concluir que la dependencia económica respecto de nuestro vecino del norte sólo se compara hoy con la que se tuvo durante el período extraordinario de la II Guerra. El que la base material de nuestra soberanía haya disminuido, y mucho, muestra una estrategia fallida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Entre 1935 y 1982, el crecimiento promedio anual del PIB per cápita fue del 3.17%. En contraste, de 1983 a 2006 ese crecimiento ha sido de un magro 0.87% y este año, como todos sabemos, la economía no crecerá sino decrecerá. Así pues, la política económica ha fallado y desde hace más de un cuarto de siglo. &lt;br /&gt;La razón de ser de la Revolución Mexicana fue transformar la injusta estructura social. Las políticas agrarias, obreras, educativas y de seguridad social que con altas y bajas desarrollaron los gobiernos revolucionarios y sus herederos, disminuyeron las distancias sociales. Sin embargo, a partir de la crisis de 1982 y de la instauración de las políticas neoliberales, la disminución de la desigualdad social dejó de ser una prioridad. En 2006 el 20% de los hogares mexicanos más afortunados concentraba el 59.1% de los ingresos disponibles en tanto que el 20% de los más pobres apenas recibió el 3.1%. El que esta distribución sea casi igual a la que prevalece en América Latina en su conjunto -58.4% y 3.0% respectivamente-, es la mejor prueba que en materia de justicia social la Revolución Mexicana ya no significa nada: la nulificó la brutal concentración de la riqueza de los últimos decenios. El México de hoy es igual al de los otros países de la región que nunca hicieron una revolución social. ¿De la Revolución de 1910 qué vamos a celebrar en 2010? En fin, en este campo de la equidad, la falla del Estado mexicano es hoy enorme e inocultable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a la educación, México gasta el 7.1% de su PIB en este rubro (2006) y el analfabetismo es bajo (7.9% entre los mexicanos de 15 años o más). En principio, pareciera que la situación es buena, pero en cuanto se aborda el tema de la calidad desaparece el optimismo. Por ejemplo, de los estudiantes de 56 países examinados por la OCDE en su capacidad de lectura en 2006, los mexicanos quedaron en el lugar 43, con los de Corea del Sur como los más avanzados y los de Kirgistán los meneos. Las primarias indígenas tienen al 29% de sus estudiantes por abajo del nivel básico de lectura y apenas un 13% en nivel avanzado; en contraste, las primarias de paga tienen al 72% en nivel avanzado y apenas el 2% por debajo del básico. Aquí se tiene otro indicador de lo fallido del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que se refiere a la seguridad pública, el deterioro es tan claro como grave. Hace medio siglo, los aparatos de seguridad tenían bajo control a los grupos criminales pero hoy ese aparato es claramente impotente para frenar a los cárteles del narcotráfico que operan en todo el país y que han expandido su campo de acción fuera de nuestras fronteras. En 2008, las cifras de asesinatos atribuidas a narcotraficantes fue el doble de 2007 y en este año, el promedio mensual indica un aumento cuantitativo y cualitativo, pues hoy el crimen organizado se da el lujo de torturar y asesinar hasta a generales del Ejército. Aquí nadie puede dejar de reconocer una falla fundamental, catastrófica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es justamente la incapacidad de los aparatos mexicanos de seguridad para enfrentar al crimen organizado -incapacidad producto de su falta de preparación profesional pero, sobre todo, de su enorme corrupción- lo que más preocupa a las autoridades norteamericanas, y lo que explica que al norte del Bravo se plantee abiertamente la posibilidad de calificar al mexicano como un Estado fallido. Para Estados Unidos, su seguridad requiere en México autoridades capaces de garantizar el orden interno por la vía que sea, autoritaria o democrática. Y es esa capacidad lo que se está perdiendo. De ahí artículos como el de Forbes o declaraciones como la del director saliente de la CIA, Michael Hayden, que al entregar su puesto advirtió que el incremento de la violencia en México era ya un foco rojo que la nueva Administración norteamericana debía atender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;. Si el mexicano no es ya un Estado fallido, cada vez se parece más a uno y no se ve que los responsables estén a la altura del problema.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-7705126341355818927?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/7705126341355818927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=7705126341355818927' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/7705126341355818927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/7705126341355818927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/02/si-no-es-parece.html' title='Si no es, parece'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-8570347557251181362</id><published>2009-01-29T19:55:00.000-08:00</published><updated>2009-01-29T20:04:58.340-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Atlas histórico de México'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Florescano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eiisa'/><title type='text'>Una historia de nuestra historia</title><content type='html'>Por: Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;AGENDA CIUDADANA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Registrar el Pasado. Hace más de siglo y medio el historiador escocés Thomas Carlyle, apoyándose en Montesquieu, declaró: “¡Feliz el pueblo cuyos anales son un espacio en blanco en los libros de historia!”. Si realmente esa falta de memoria histórica fuera un indicador de felicidad colectiva, tendríamos que concluir que los mexicanos estamos condenados a ser infelices, pues nuestros anales históricos conforman ya una cantidad más que respetable. Si los códices prehispánicos no hubieran sido destruidos sistemáticamente y se pudieran añadir a lo publicado sobre México desde el siglo XVI, se requeriría una auténtica megabiblioteca para albergarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente, lo afirmado por Carlyle en torno al registro del pasado de un pueblo fue sólo el desahogo ingenioso de un historiador. En la realidad, nuestra felicidad colectiva puede depender de muchas cosas, pero nunca de olvidar nuestro pasado. La tarea de crear, ensanchar y ahondar en la memoria colectiva, es un esfuerzo intelectual complejo, indispensable e insustituible para mantener la identidad nacional; conocer el pasado es parte de la explicación del presente y un elemento esencial para enfrentar el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visión General. Una porción del trabajo de los historiadores consiste en la investigación minuciosa de temas muy puntuales y que tienen como destino a otros especialistas. Otra parte es la elaboración de interpretaciones generales que asimilan los innumerables trabajos de expertos para ofrecer esa “gran visión” tan necesaria para la construcción de la conciencia ciudadana. Para llegar a la generalización o reducción inteligente y educada es necesario que antes se haya sido capaz de dominar la investigación especializada y a profundidad. Ese es el caso de Enrique Florescano que, junto a Francisco Eissa, acaban de publicar un Atlas histórico de México, (Aguilar, 2008), de una concepción inteligente, de diseño e impresión de gran calidad y una eficacia contundente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Importancia. Al discutir el surgimiento del sentimiento nacionalista contemporáneo, Benedict Anderson en su influyente Imagined Communities, (3ª ed., 1991), resalta la necesidad que los colonialistas occidentales tuvieron de reproducir masivamente mapas y otros documentos gráficos de sus dominios y que éstos terminaron por ser instrumentos al servicio de los nacionalistas y anticolonialistas, pues a ojos de los sometidos esos documentos hicieron “real” el contorno y las características de una comunidad que hasta entonces no habían imaginado y fue un paso en la construcción de las nuevas naciones. Los atlas son desde entonces, y entre otras cosas, instrumentos esenciales para fijar la idea de la nación o la patria y su complejidad social, económica, política y cultural, pues la experiencia individual nunca podrá abarcar todo lo que la imaginación educada sí puede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la obra de Florescano y Eissa, el lector tiene la posibilidad de hacer un recorrido de miles de años por lo que hoy es México a través de 267 páginas ricamente ilustradas y cobrar conciencia de los procesos de cambio físico y social de lo que hoy es nuestro país. Este viaje a través de mapas y estadísticas, dibujos, grabados, pinturas, fotografías y, desde luego, textos –aquí la imagen sólo cobra pleno sentido en compañía de la palabra-, lleva a quien se adentre en el Atlas, desde las etapas de la formación geológica continental hasta el México actual, pasando por un centenar de temas de naturaleza básicamente social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo social es el meollo de la obra y abarca desde culturas prehispánicas hasta migraciones actuales, del proceso de la Conquista europea a la infraestructura de riego de la agricultura actual, de la configuración de la Administración colonial al mapa electoral vigente, del desarrollo regional de la guerra de independencia a la red carretera presente, de la notable extensión física del I Imperio a la contracción que significó la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo en 1848 o de la traza colonial de la Ciudad de México a la que tiene hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Interpretación. En el siglo XIX, otro gran historiador y contemporáneo de Carlyle, el alemán Leopold von Ranke, consideró posible escribir una historia que no juzgara ni pretendiera instruir al presente sobre la naturaleza del futuro sino que sólo “contara lo que pasó”. Sin embargo, esa historia “objetiva” no existe, ni ha existido. Nadie puede reconstruir a plenitud y con exactitud lo que sucedió -son tantas las variables que intervienen en el drama colectivo que es imposible identificarlas a todas y darles su valor exacto- ni historiador alguno puede evitar que sus valores e intereses influyan en sus temas y enfoques. Así pues, no hay historia inocente, pero el buen historiador está obligado a intentar ese imposible que es la objetividad y este Atlas histórico de México lo intenta, y en ese empeño está uno de sus valores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Forma y el Fondo. El mapa, la fotografía, el dibujo o la pintura unidos por el texto son la forma. En este caso el texto central es breve, pero sustantivo. Las cifras y las estadísticas -condensación cuantitativa de lo cualitativo- son abundantes y numerosos los recuadros sobre temas puntuales, incluso anecdóticos, que funcionan como la sal y pimienta de la gran visión: cómo surgió el maíz, la concepción de la mujer en la Colonia, la breve biografía de Francisco Zarco en el siglo XIX o cómo y cuándo apareció el cuarto de baño en las casas particulares de los “pudientes” en el Porfiriato, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la forma del Atlas es irreprochable, el fondo es aristotélico: busca el justo medio entre los enfoques conservadores y los radicales. En el México prehispánico privilegia las “altas culturas”, de los olmecas a los aztecas, pasando por mayas, teotihuacanos, tarascos, etcétera y deja en claro lo mucho que aún no se sabe y debe investigarse sobre nuestros orígenes. La Conquista se aborda de forma ortodoxa y por ello casi no toca el enorme drama que debió significar para una civilización original y absolutamente devota a sus dioses, la magnitud de su caída. En contraste, la larga época colonial se presenta con un alto grado de complejidad: la nunca concluida conquista del Norte, las rebeliones indígenas, los laberintos de la Administración civil y religiosa, las diferentes estructuras económicas, el comercio exterior, etc. El énfasis, los autores en la vida urbana en una sociedad que fue fundamentalmente rural lleva a echar de menos a la Nueva España de la mayoría: la de los pueblos y las comunidades indígenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lucha que estalló en 1810 cuenta con suficientes datos y mapas de las campañas como para seguirlas puntualmente, pero también para definirlas como un conflicto que realmente fue significativo sólo en el centro de lo que en poco tiempo empezaría a ser México. Y en ese primer México –el del siglo XIX- los autores nos dicen e ilustran bastante los efectos de los conflictos de la nueva nación con el exterior aunque no dice mucho sobre uno de sus protagonistas centrales: el Ejército.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Donde se descarga el peso de esta historia es en ese período donde ya hay el inicio de la conjunción entre Estado y nación: el Porfiriato. Es ahí donde el Atlas recrea mejor la complejidad política, económica, social cultural de su objeto. La Revolución Mexicana tiene un espacio similar al de la Independencia y los autores la toman de 1910 hasta los 1930; casi todos los temas centrales están tratados –las grandes contradicciones sociales y luchas- pero se echa de menos el contexto externo. Un lector desprevenido no se percataría de que el campo de maniobra de ese México ya estaba muy limitado por la transformación del país vecino del Norte en una gran potencia imperial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Florescano y Eissa, la Revolución Mexicana termina y se inicia el México moderno con el Cardenismo. Sin embargo, ese singular momento de la izquierda mexicana se resume apenas en una página y en los márgenes de otra. La expropiación petrolera recibe dos menciones con un total de treinta y cuatro palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí hay un ejemplo de interpretación sujeta a debate de nuestra historia. Obviamente, es el México moderno el que ocupa el espacio mayor con abundancia de cifras, mapas y gráficas, todas pertinentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo actual, el énfasis está en lo social y en lo económico. Lo político aparece como trasfondo y temas tan álgidos como justicia, crimen, inseguridad o narcotráfico quedaron fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Suma. No hay historia inocente y menos en épocas tan crispadas y polarizadas como la nuestra, pero hay mucha historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esta última sólo puede ser accesible y útil para la mayoría si está bien narrada, documentada e ilustrada, como es el caso de este magnífico Atlas histórico de México de Florescano y Eissa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-8570347557251181362?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/8570347557251181362/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=8570347557251181362' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8570347557251181362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8570347557251181362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/01/una-historia-de-nuestra-historia.html' title='Una historia de nuestra historia'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-3941328237920220585</id><published>2009-01-22T19:08:00.000-08:00</published><updated>2009-01-22T19:10:23.805-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Obama'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estados Unidos'/><title type='text'>Obama o cambio de guardia en el imperio</title><content type='html'>Por: Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;AGENDA CIUDADANA&lt;br /&gt;“Todo cambio mayor en Estados Unidos abre la posibilidad de otro en igual sentido en su conducta hacia el resto del mundo” Lorenzo Meyer &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Significado. En principio, y debido a su posición de hiperpotencia tras su triunfo en la Guerra Fría, cualquier evento que incide en la conducción política de Estados Unidos tiene reverberaciones en el resto del mundo. Desde una óptica optimista, se puede arribar a una conclusión positiva: si hoy el presidente de la principal potencia mundial es un político inteligente y bien educado a la vez que mulato, nacido en el seno de una familia de clase media que llegó a pasar serios aprietos económicos, donde faltó la figura paterna, se educó a base de becas y ganó la grande sostenido por una carrera muy corta, entonces los tiempos norteamericanos son propicios para cambios en la política exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De entrada, hasta el observador escéptico tendría que admitir que el cambio de guardia que acaba de tener lugar en Estados Unidos indica que la cultura política de ese país tiene capacidad de transformación. Ahora bien, si se es pesimista, entonces lo que destaca del éxito de Barack Obama es que a Estados Unidos le tomó más de dos siglos y 44 cambios de la estafeta presidencial, hacer realidad el supuesto básico de su democracia: la libertad y la igualdad de los seres humanos. Una democracia como la norteamericana que desde su fundación y hasta casi ayer convivió con la esclavitud primero y la discriminación racial después y que apenas hoy es capaz de hacer realidad lo propuesto por Martin Luther King –juzgar a los individuos por el contenido de su carácter y no por el color de la piel-, es un sistema que puede convivir por largo tiempo con contradicciones de fondo entre sus principios y sus prácticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sea que se tome el inicio de la presidencia de Obama, es claro que acabamos de ser testigos de un cambio significativo. Para el resto de los miembros del sistema mundial, se abre ahora una interrogante que pronto empezará a ser despejada: ¿hasta qué punto las fuerzas de la transformación en Estados Unidos se reflejarán en su política exterior y hasta dónde los viejos intereses imperiales van a resistir el espíritu de cambio encarnado por el primer presidente afroamericano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tan Lejos se Puede Ir? Una visión pesimista subrayaría que los intereses norteamericanos en el exterior son enormes, que los imperativos de la política de toda gran potencia son los del poder y que éstos siempre se sobreponen a consideraciones tan epidérmicas –literalmente- como el color de la piel de sus dirigentes o las diferencias en las plataformas electorales de sus partidos. En fin, que el imperio es el imperio, lo encabece quien sea. En contraste, la perspectiva optimista puede señalar que en materia del cambio político no hay compartimentos estancos, que la transformación puede empezar por el discurso, pero luego puede reflejarse en las instituciones y en la conducta externa, y si bien no con la misma intensidad sí en la misma dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bases del Optimismo (Ligero). Efectivamente, el imperio es el imperio y su lógica trasciende a la coyuntura, pero la historia muestra que en épocas de crisis múltiples como la actual, la actitud del Gobierno norteamericano hacia su entorno externo puede experimentar cambios significativos. Vale pues la pena examinar lo ocurrido cuando nuestro vecino del Norte se enfrentó a su anterior crisis económica de gran envergadura –la que estalló a fines de 1929- y se vio forzado a llevar a cabo cambios internos de fondo que terminaron por tener efectos en el exterior. Evidentemente la historia nunca se repite y el equivalente de lo que sucedió en los 1930 en Washington no tiene por qué volver a darse, sin embargo estudiar lo acontecido entonces puede ser una guía en torno a posibilidades y límites del cambio actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roosevelt, el New Deal y la Buena Vecindad. Cuando estalló la Gran Depresión de 1929 los republicanos y su política conservadora ya habían marcado el ritmo de la vida pública por tres presidencias consecutivas –las de Warren Harding, Calvin Coolidge y Herbert Hoover- y el sistema capitalista sufrió un colapso que puso en duda su viabilidad misma. Ante el pasmo de la Administración de Hoover, el Partido Demócrata nombró como candidato y logró el triunfo de un aristócrata de cincuenta años -Franklin D. Roosevelt- que se comprometió a sacar a Estados Unidos de la crisis. Su programa –el New Deal (Nuevo Trato para el Hombre Olvidado)- no tuvo en el inicio la coherencia que hoy muestra el de Obama, pero sí una raíz similar: la voluntad de usar el poder y la iniciativa del Gobierno para reanimar a la economía mediante el gasto público. El corazón del proyecto era sustituir al “dejar hacer, dejar pasar” del liberalismo clásico por un Estado interventor, capaz de acometer una doble tarea: por un lado, detener la caída de la economía para volverla a hacer una creadora de empleos y, por el otro, reformar las estructuras de la industria, la agricultura y las finanzas, además de dar forma a una legislación laboral que limara la dureza del choque de intereses entre el capital y el trabajo. Al final, y pese a sus errores, el New Deal dio por resultado la creación del “Estado Benefactor” norteamericano que se mantuvo vigente desde entonces hasta su crisis en los 1970. Para esta fecha, y con el ala más conservadora de los republicanos de nuevo en el poder, la política norteamericana no buscó la reforma de ese “Estado Benefactor” sino desmantelarlo y sustituirlo por un “Estado Mínimo” que no estorbara la supuesta creatividad de las fuerzas del mercado. De esta forma, Estados Unidos sería la sociedad que guiara al mundo a una era dominada por un capitalismo global y sin cortapisas. En la práctica esa política desembocó en una sociedad donde el predominio de la “razón del mercado” concluyó con la actual crisis general de la economía y con una desigualdad social que se asemeja a la de hace un siglo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En materia de política internacional, el acompañante del New Deal fue la Política de la Buena Vecindad (en realidad, el lema fue de Hoover, pero nunca llegó a darle contenido). La idea central fue modificar el espíritu y la práctica que entonces dominaba en la relación de las dos américas –el unilateralismo imperial- y que se expresaba, por ejemplo, en la invasión norteamericana de Nicaragua y la guerra de seis años de los marines contra “los bandidos” sandinistas. En contraste, y no sin dificultades, Roosevelt y su “Buena Vecindad” buscaron la seguridad de la posición hegemónica norteamericana en el Hemisferio mediante la confluencia de intereses. El resultado fue una negociación entre el tiburón y las sardinas que llevó a la adopción del principio de la no-intervención unilateral de un país en los asuntos de otro como la base fundamental de la política interamericana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;México fue uno de grandes beneficiados por ese cambio, pues cuando sus intereses chocaron con los norteamericanos por las expropiaciones agrarias y petroleras del cardenismo, Washington se contuvo en su reacción, no desestabilizó al Gobierno de Cárdenas y la soberanía mexicana se fortaleció. Cuando estalló la II Guerra Mundial, y a diferencia de lo que había sucedido en la primera, México pudo cooperar de manera efectiva y genuina con su vecino del Norte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obama. Desde su independencia y hasta los 1920, Estados Unidos favoreció el unilateralismo como base de su política exterior. Con la II Guerra, e inmediatamente después con la Guerra Fría, Washington forjó alianzas y un cierto multilateralismo. Pero finalmente, tras la desaparición de la URSS, Bush y sus neoconservadores se declararon desafiantemente unilateralistas e invadieron Irak con pretextos falsos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En contraste, en su discurso de toma de posesión, el presidente Obama prometió que su país, aunque poderoso, no puede protegerse sin el auxilio de los demás ni su poder le autoriza a hacer lo que se le venga en gana. “Nuestra seguridad –dijo- emana de la justicia de nuestra causa, de la fuerza de nuestro ejemplo, de las cualidades atenuantes de la humildad y de la contención”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Humildad y contención son dos conceptos opuestos a la concepción agresiva y unilateral en extremo del grupo neoconservador que diseño la política exterior de Bush –Dick Cheney, Condoleezza Rice, Paul Wolfowitz, Donald Rumsfeld y el resto de los llamados “Vulcanos”. El fracaso norteamericano en Irak, el pantano de Afganistán, el prohibitivo costo de esas guerras para una economía estadounidense en recesión más la visión de Obama sobre cómo será su relación con el resto del mundo, permite hoy abrigar un cauto optimismo en torno a las posibilidades de un líder de buena voluntad y con gran respaldo social, para moderar la conducta del imperio americano en el futuro inmediato. Ojalá sea el caso.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-3941328237920220585?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/3941328237920220585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=3941328237920220585' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3941328237920220585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3941328237920220585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/01/obama-o-cambio-de-guardia-en-el-imperio.html' title='Obama o cambio de guardia en el imperio'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-3354083337648548359</id><published>2009-01-16T18:47:00.000-08:00</published><updated>2009-01-16T18:50:02.423-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gaza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Israel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palestina'/><title type='text'>Gaza</title><content type='html'>Por: Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;AGENDA CIUDADANA&lt;br /&gt;‘“Los infiernos en la Tierra’ como Gaza hoy, nos conciernen a todos porque a todos nos degradan”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Campana. El tema del conflicto en Palestina es un terreno política y moralmente minado. La prudencia aconseja evitarlo, pero incluso esa decisión conlleva un costo, pues la carnicería es ya espeluznante –alrededor de mil muertos, de los cuales un buen número es de niños y mujeres. Y siempre que doblan por muerto las campanas, doblan por cada uno de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La naturaleza de la lucha La violencia en Gaza, nos recuerda The Economist, es parte de una guerra que ya dura cien años. De un lado está hoy el ejército del Estado de Israel, pero del otro lado está un no-Estado: una sociedad que tiene una autoridad democráticamente electa, pero que sus instituciones no son parte de un Estado pues carecen de sus atributos esenciales: soberanía y control del territorio. Un cardenal, Renato Martino, presidente del Consejo para la Paz y la Justicia, definió a Gaza como un campo de concentración; ante la protesta de Israel, el Vaticano declaró “inoportuna” esa caracterización. ¿Conviene entonces definir a Palestina como un territorio ocupado? Sí, pero sólo de manera intermitente y, en cualquier caso, su ocupante no asume la responsabilidad de lo que hoy sucede ahí. Como sea, hoy Gaza es una sociedad bajo ataque, bloqueada y sin viabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es justamente la ambigüedad de la naturaleza política de los palestinos, de sus derechos y deberes donde reside una de las raíces del problema -de la tragedia-, que está teniendo lugar ante nuestros ojos y donde la comunidad internacional está jugando, básicamente, el papel de espectador, pues los pronunciamientos de la ONU para detener el fuego no tienen efecto práctico alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palestina. En los tiempos bíblicos Palestina fue el asiento del pueblo de Israel, pero desde el 722 a. C. la región ha sido dominada por asirios, babilonios, persas, macedonios (y sus sucesores), romanos, bizantinos, árabes, los cruzados, turcos y, finalmente, tras la Primera Guerra Mundial, ingleses. Se trata de una tierra de muchos soberanos, pero pocas veces soberana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La construcción de los estados nacionales modernos en el Oriente Medio es una historia muy complicada. Tras la destrucción del Imperio Otomano a inicios del siglo XX, la influencia colonial de Inglaterra y Francia en el Oriente Medio fue el detonante que llevó a la construcción de Estados nuevos en sociedades viejas, pero donde faltaban los elementos necesarios para que desembocara en entidades nacionales viables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Egipto sí tenía una “personalidad nacional” relativamente definida, pero incluso ahí fue difícil dilucidar si incorporaba o no al Sudán. En otros casos el problema ha sido mayor: la nación es aún algo muy frágil: una amalgama social que aún no acaba de cuajar, como es el caso notorio de Irak, un país donde aún son muy visibles y antagónicos sus componentes shiitas, sunitas o kurdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que Pudo Ser y no Fue. Tras la Segunda Guerra Mundial, los fragmentos del antiguo Imperio Otomano hicieron a un lado la tutela colonial de los sucesores de los turco: los imperios europeos –Francia e Inglaterra- y se lanzaron a la aventura de la creación y consolidación del Estado-nacional pese a no contar con algunos de los elementos esenciales para tamaña empresa. Por otra parte, en Europa había una auténtica nación, pero que carecía de asiento geográfico: la judía. Por ello desde 1917 los británicos, vía la llamada “Declaración Balfour” -James Balfour estaba al frente de la Foreign Office británica- habían declarado su aceptación al establecimiento de un “hogar nacional” judío en Palestina. Como es frecuente con los imperios, esa decisión del Gobierno de Londres no fue consultada en toda su profundidad con los afectados: los palestinos, y ahí quedó sembrada la semilla de un conflicto que ya había empezado a darse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La increíble, inaceptable y brutal política alemana de exterminio del pueblo judío hizo que al concluir la Segunda Guerra Mundial la comunidad internacional, en particular Estados Unidos, y vía las Naciones Unidas, aceptara las exigencias de la comunidad judía para hacer realidad ese hogar nacional que se veía como condición indispensable para que no volviera a ocurrir el horror del Holocausto. El problema fue que los palestinos no aceptaron ser los que pagaran las culpas de quienes se habían ensañado por siglos con los judíos: los europeos -desde los Reyes Católicos hasta los rusos para culminar con Hitler. Sin embargo, para los vencedores de los nazis resultó que la opción menos difícil fue usar a Palestina para satisfacer la necesidad de un territorio para el Estado judío. Con dos mil años de diferencia, los judíos volverían a donde habían salido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1947, las Naciones Unidas decidieron partir a la región palestina y crear dos entidades: por un lado estaría la judía y por el otro la palestina. Los afectados, apoyados por los nuevos estados árabes, se negaron a aceptar esa decisión y el resultado fue la proclamación unilateral del Estado de Israel en 1948, lo que ha dado lugar a tres guerras entre árabes e israelíes -1948, 1967 y 1979- y a numerosos incidentes. A la creación del Estado Judío no le siguió la de su contraparte: la del Estado Palestino; primero porque los palestinos no aceptaron y hoy porque tampoco los israelíes tienen interés en ello, ya que deberán devolver tierras ocupadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justicia Imposible. La satisfacción de la justa demanda de la nación judía de contar con un Estado engendró una nueva injusticia –despojar a los palestinos- y ya no fue posible encontrar una solución genuinamente justa. Así lo entendió el Gobierno Mexicano desde el inicio. En 1947 el delegado mexicano en la ONU se abstuvo de participar en los debates y en la votación en torno a la creación de un Estado Nacional Judío en Palestina. En abril de ese año nuestra Cancillería consideró que México saldría perdiendo si rompía lanzas a favor de judíos o palestinos. “A los primeros no les asiste la razón, pero tienen a su favor el sentimiento humanitario que despierta la persecución que han sufrido durante siglos… Los árabes, por su parte, cuentan a su favor con la poderosa razón de su derecho a unos territorios que ocupan desde hace dos mil años…” (citado por Arturo Magaña “México ante el conflicto árabe-israelí, 1932-1976”, tesis, El Colegio de México, 2006).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres guerras y muchos incidentes después, el corazón del problema sigue siendo el mismo: el sentido de injusticia y humillación de los palestinos y la necesidad de un Estado judío seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Problema del Estado. Israel justifica su invasión actual de Gaza -una zona pequeña, densamente poblada y en la que es simplemente imposible actuar con violencia sin dañar a la población civil- por la necesidad de desmantelar la capacidad de la organización Hamas de lanzar cohetes –no particularmente efectivos- contra territorio israelí. Pero la acción israelí también se inscribe en el contexto del estrangulamiento de Gaza y de la pequeña política: una elección en Israel y la conveniencia de confrontar a Estados Unidos, su aliado más importante, con un fait accompli antes de que tome posesión su nuevo presidente. Sin embargo, si bien las dos partes en conflicto reclaman para sí la justicia de su causa, es la combinación de la parte de razón que asiste a los palestinos con la asimetría de poder y la desproporción de la reacción israelí ante la provocación de quienes ya casi no tienen nada qué perder, lo que hoy hace inaceptable el tipo de ataque de Israel a Gaza, además de que, en un tiempo, fue Israel quien alentó el desarrollo de Hamas para debilitar a quien entonces fue declarado el enemigo Número Uno de Israel: Al Fatah, el brazo laico y armado del nacionalismo palestino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace mucho los responsables de la partición de 1947 -especialmente Estados Unidos- están obligados a presionar realmente a las partes a negociar para llevar adelante la creación del Estado Palestino, condición esencial para que la comunidad internacional pueda pedirle con legitimidad y efectividad una conducta responsable. Sólo la eliminación de los asentamientos judíos en los territorios ocupados y el ejercicio de la soberanía efectiva de los palestinos y la responsabilidad que eso conlleva, puede poner fin a la guerra de los cien años en esa parte del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente, es fácil formular la propuesta de un juego que no sea de suma cero, pero muy difícil implementarla, sin embargo es la salida realista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pasividad internacional ante la violencia en zonas marginales tiene lugar no sólo en Gaza sino ayer en los Balcanes o Ruanda y hoy también en Darfur o el Congo. Es la indiferencia ante los “infiernos en la tierra”; pero cada uno de esos infiernos es una situación que nos concierne porque nos degrada a todos, nos disminuyen como humanidad y nos obliga a encontrar la solución ya.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-3354083337648548359?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/3354083337648548359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=3354083337648548359' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3354083337648548359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3354083337648548359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/01/gaza.html' title='Gaza'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-8612136620577719912</id><published>2009-01-08T17:53:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T18:02:47.349-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relación México-Estados Unidos'/><title type='text'>La coyuntura y la relación con Estados Unidos</title><content type='html'>AGENDA CIUDADANA&lt;br /&gt;“México podría, si hubiera voluntad e inteligencia, redefinir su relación con Estados Unidos y el mundo” &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un Punto de Inflexión. En su número especial de fin de año, la revista británica The Economist publicó varios ensayos en torno al futuro inmediato. Entre los escritos aparece uno de Henry Kissinger, antiguo secretario de Estado norteamericano. Se trata de un ejercicio de humildad, aunque relativa, pues en él Estados Unidos sigue siendo “la nación esencial” para cualquier reconstrucción del orden internacional. Lo interesante del artículo no es sólo la idea de que ha fallado un orden impuesto por Estados Unidos sino que, de cara al futuro, ese país deberá “reducir sus horizontes”, dejar de actuar como tutor del mundo y negociar con otros las características del porvenir, pues cualquier nuevo sistema internacional sólo será viable si todos sus miembros se consideran participantes en el proceso de su construcción y preservación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cambio de enfoque sobre el papel de la mayor potencia mundial abre posibilidades al resto de los países, incluido México, pues en principio se trata de un juego suma cero, es decir, que los espacios de poder que pierda Estados Unidos los pueden y deben ganar otros, y entre ellos el nuestro. Ahora bien, en la política del poder cada actor debe de poner en juego su voluntad, inteligencia y recursos para aprovechar sus oportunidades. Y en el caso mexicano está por verse si hay voluntad e inteligencia y qué tantos recursos propios quedan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Punto de Partida. Para comprender el alcance de la recién adquirida modestia norteamericana hay que tomar en cuenta el punto de partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la práctica, toda política tiene contradicciones y éstas son particularmente evidentes en las acciones de las grandes potencias, especialmente cuando pretenden que sus acciones se entiendan como inspiradas en elementos éticos y no en el egoísmo nacional. Sin embargo, y como la de cualquier potencia imperial, la acción norteamericana en el exterior se ha guiado por el realismo político, es decir, ha sido una política del poder aunque no haya sido proclamada así por sus autores. Washington siempre ha justificado su actuar en el mundo no como una búsqueda exclusiva de su interés nacional sino como la promoción de los valores de su ideología: libertad, individualismo, democracia y capitalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace más de medio siglo Louis Hartz, un gran explorador de la ideología liberal norteamericana, señaló en The Liberal Tradition in America, (1955, pp. 58, 286-290) que una de las características de la ideología dominante en la relación de Estados Unidos con el resto del mundo -él la llamó “americanismo”- es su polaridad: el aislacionismo por un lado y el mesianismo en el otro. El primero busca alejarse de todo lo que le es extraño y el otro busca transformar lo extraño en algo familiar, pues simplemente no puede convivir con lo que le es extraño. Y esa tendencia mesiánica ha sido interpretada como una misión histórica –como una cruzada o un imperialismo mesiánico, otro término de Hartz- para hacer acceder al resto de la humanidad a un orden moral “superior” basado en el “absolutismo americano”, es decir, uno basado en normas morales que se consideran evidentes y que han hecho que Estados Unidos se considere a sí mismo como la “Ciudad en la montaña” (City Upon the Hill) de la que habló en 1630 el predicador puritano John Winthrop: un ejemplo de caridad cristiana para el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La contradicción entre la política del poder –propia de toda gran potencia- y los principios ideológicos del “americanismo”, se empezó a desplegar justamente en América Latina, particularmente los países geográficamente más cercanos: México, Centroamérica y El Caribe, aunque también se debe añadir a otra vieja colonia española: Filipinas. Con el sorprendente crecimiento del poder norteamericano en el siglo XX –el “American Century”-, la contradicción se extendió al resto del mundo –sólo así se explica la posición de Woodrow Wilson al final de la I Mundial. Cuando al final de la II Guerra se inició la “Guerra Fría”, se multiplicaron las dificultades norteamericanas por conciliar una política global de poder con sus principios ideológicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue con la “Guerra Fría”, cuando el papel del “factor norteamericano” en el proceso político latinoamericano implicó alentar o tolerar dictaduras, violencia extrema y una oposición cerrada a cualquier cambio que abriera posibilidades a quien no fuera anticomunista declarado, como fueron los casos de Arbenz en Guatemala, de Castro en la Cuba anterior a su viraje al socialismo, de Juan Bosch en Dominicana, de Allende en Chile, de los sandinistas en Nicaragua. También implicó para la región una pérdida del tiempo histórico del cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al concluir el choque URSS-USA sin una hecatombe nuclear y con el indiscutible triunfo norteamericano, Estados Unidos quedó como la única superpotencia. Su ala neoconservadora consideró que finalmente había llegado, con un “nuevo siglo americano”, el momento de remodelar al mundo a su imagen y semejanza. Nadie expresó este sentimiento de triunfo mejor que Francis Fukuyama: la historia como lucha entre ideologías había terminado y la humanidad entraba a una nueva etapa dominada enteramente por los valores norteamericanos convertidos en universales, (El fin de la historia y el último hombre, 1992). Era una visión no muy diferente del optimismo marxista, sólo que en esta versión el triunfo final correspondía al capitalismo y no al comunismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aparente triunfo global del americanismo implicó, entre otras cosas, un desinterés de Washington por tutelar en los procesos políticos internos de América Latina. Se mantuvo el bloqueo a Cuba, pero no hubo ya un intento serio por derrocar a Chávez en Venezuela o impedir el asenso al poder de Morales en Bolivia, de Correa en Ecuador o el retorno al poder del sandinismo en Nicaragua. Para Estados Unidos lo importante era entenderse con China, mantener rodeada a Rusia y, sobre todo, remodelar una de las áreas más problemáticas del globo: el Oriente Medio y, en el proceso, responder al desafío del Islam milenarista (Al Qaeda) dentro del marco del “choque de civilizaciones.” De ahí las invasiones a Irak y Afganistán y el campo de concentración en Guantánamo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Crisis y sus Efectos. Pero como ahora reconoce Kissinger, el gran plan tenía pies de barro: la economía norteamericana y la global no soportaron el peso del supuesto “nuevo siglo norteamericano”. Los indicadores así lo demuestran: la crisis hipotecaria norteamericana inició una crisis financiera global y Estados Unidos entró en recesión (crecimiento negativo de 0.2%), su déficit fiscal es ya equivalente al 7% de su PIB y pronto llegará al millón de millones de dólares mientras la deuda de sus hogares equivale al ¡123% del PIB! El nuevo Gobierno norteamericano está obligado a centrar su esfuerzo en la reactivación económica y por tanto tendría que salir lo más pronto de Irak y reconsiderar su presencia en Afganistán, esa vieja tumba de sueños imperiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Oportunidad. Cada vez que en el pasado Estados Unidos entró en problemas, los márgenes de independencia de México crecieron. Así, la elaboración y puesta en marcha de la Constitución de 1917 no se explica del todo si no se toma en cuenta la I Guerra Mundial; el éxito de la expropiación petrolera en 1938 no se comprende sin la aceptación de Washington del principio de no-intervención en América Latina como resultado de su necesidad de contar con el apoyo de la región ante la guerra que se avecinaba. El arreglo de la deuda, de las reclamaciones y del pago por la expropiación petrolera en términos muy razonables, sólo se entiende por la necesidad norteamericana de sostener la alianza con México durante la II Guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en la coyuntura actual todo indica que será Brasil el país latinoamericano que más aproveche las posibilidades del nuevo esquema internacional para ampliar sus márgenes de soberanía y desarrollarse con una gran independencia política y económica de Estados Unidos. México podría aprovechar la oportunidad para seguir un camino similar, pero es poco probable que lo haga. A diferencia de Brasil, en México falta el liderazgo presidencial, la clase política está profundamente dividida, las instituciones son incapaces de sobreponerse a retos como el del crimen organizado, la economía está más ligada que nunca a la norteamericana que la contagia con sus problemas y, sobre todo, no hay un proyecto nacional creíble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En suma, la oportunidad existe, pero hasta el momento no hay indicios de que México vuelva a ser puntero en el aprovechamiento que el momento internacional brinda a América Latina para expandir su soberanía y abrir un capítulo nuevo y positivo de su política internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado originalmente en el Siglo de Torreón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-8612136620577719912?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/8612136620577719912/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=8612136620577719912' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8612136620577719912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8612136620577719912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2009/01/la-coyuntura-y-la-relacin-con-estados.html' title='La coyuntura y la relación con Estados Unidos'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-6971830304526413922</id><published>2008-12-04T20:22:00.000-08:00</published><updated>2008-12-04T20:23:35.863-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fox'/><title type='text'>El foxismo, oportunidad perdida</title><content type='html'>El profesor y el presidente&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Irresponsabilidad. Explicar la esencia de una gran abdicación de responsabilidad política y describir sus consecuencias es el objetivo del último libro del profesor Rafael Segovia, “La política como espectáculo. El sexenio de Vicente Fox”. Lo que el Vaticano acaba de descubrir al declarar nulo el primer matrimonio de Fox —las características y efectos de su narcisismo e histrionismo— ya lo había detectado y analizado Segovia en sus artículos publicados en Reforma a lo largo de todo el sexenio del guanajuatense y recogidos en este libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una forma de entender la actual crisis económica mundial es verla como resultado de una enorme falla de responsabilidad. Los encargados de vigilar e impedir los juegos peligrosos de las estructuras financieras se escabulleron de su obligación y propiciaron que las grandes concentraciones de capital descubrieran que especulando con “derivados” sin sustento en la economía real podían hincharse de dinero. Esos abusivos abusaron hasta, literalmente, reventar ellos y el sistema mismo. En términos políticos, un fenómeno similar tuvo lugar en México a partir de 2000: los encargados de conducir los procesos de consolidación de la democracia simplemente abdicaron de su obligación; el presidente no se hizo cargo de dirigir al país y los abusivos —desde los gobernadores y la gran empresa, hasta el narco— aprovecharon el vacío de autoridad y proyecto para abusar al extremo, hasta echar por la borda la razón de ser de la transición a la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El modelo ideal del político. Cervantes en “El Quijote” decidió contrastar al hombre de armas con el hombre de letras. Más tarde, Max Weber, el sociólogo alemán, contrastó al político con el académico. En ambos casos, el hombre que se decidió por la vida activa —las armas o la política— salió mejor librado que aquel que optó por la reflexión. Sin embargo, en la empresa que emprendió entre 2000 y 2006 el profesor Segovia, y que consistió en someter a análisis las acciones de Fox como presidente, es el académico el que finalmente hace salir al político muy mal parado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ensayo crítico es el espacio donde mejor se mueve Segovia. En esta ocasión, ese análisis tiene como objetivo a la derecha ¡y vaya que si Segovia conoce a la derecha! Se trata no de un conocimiento personal —los de derecha no han sido sus círculos—, sino originado en el ámbito de la teoría política y la sociología. No es que el autor de “La política como espectáculo” haga fe de hombre de izquierdas y eso explique la ferocidad de su crítica. No es la ideología lo que mueve su reproche sino el alto costo de tener en el poder en México a una derecha superficial, ignorante, mal educada y sin sentido de la responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el inicio de su carrera académica, Segovia a utilizado la posición de Max Weber para analizar al poder. Ese gran teórico definió al político ideal como el hombre de acción obligado a observar la ética de la responsabilidad. Y es que el ejercicio del poder desde el Estado implica, en principio, imponer la voluntad propia sobre la de otros. Preferiblemente debe intentarse la imposición por el convencimiento, pero al final hay siempre un elemento de fuerza: el uso de la violencia institucional. Es por disponer de esa capacidad que el político está obligado a actuar con responsabilidad y Segovia demuestra que Vicente Fox y los suyos simplemente no cumplieron su obligación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Foxismo. ¿Qué implica definir a la política del foxismo como apenas un espectáculo? En principio, el concepto se refiere a una conducta absurda, inapropiada. Ahora bien, aunque el centro del libro lo ocupa el guanajuatense, lo absurdo y lo inapropiado no se reduce a Fox o a su entorno o a su partido, sino que también abarca a la oposición partidista —PRI y PRD— y a otros actores relevantes: instituciones privadas, líderes sindicales, empresarios, comunicadores o autoridades eclesiásticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segovia, como bien lo saben sus lectores, es un maestro de la ironía. Aquí, esa ironía es un torpedo que siempre da en la línea de flotación del foxismo. Sin embargo, la revisión de la política mexicana del sexenio termina por convertirse en un espectáculo deprimente. La exhibición de desatinos y deshonestidades resulta particularmente penosa porque se tiene claro que el proceso político mexicano reciente podía haber seguido un camino muy diferente. Y es aquí donde la incompetencia de Fox resulta históricamente abrumadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La decadencia del régimen autoritario priista abrió para México una oportunidad cuya importancia es difícil de minimizar, pero Fox y quienes le rodearon y apoyaron desde el poder económico, mediático, sindical o religioso prefirieron dejarla pasar. A estas alturas, casi se antoja explicar la oportunidad perdida como el resultado de una conspiración de las élites para frustrar en México un salto político y moral cualitativo similar al que dieron España, Chile, Brasil o Uruguay, por citar ejemplos cercanos. Sin embargo, del análisis de Segovia se puede concluir que más que resultado de una conspiración, lo que echó a perder la transición a la democracia en México fue la mala calidad de sus élites y su enorme corrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno “de empresarios y para empresarios” que anunció Fox, resultó el gobierno de un grupo con una enorme voracidad combinada con una tremenda falta de humildad y de realismo. Haber podido manejar una empresa privada no prepara a nadie para enfrentar con éxito el manejo del poder político. Dominar los elementos de la oferta y la demanda en el mercado poco o nada tiene que ver con manejar la complicada trama de intereses, conflictos y proyectos alternativos de que está hecha la política. Fox fue no sólo un mal político sino un advenedizo. Por eso, en vez del arquitecto de un nuevo y mejor régimen para México, terminó por ser simplemente un personaje sin grandeza que sobrevivió juntando y administrando los restos del naufragio priista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segovia concluye describiendo y analizando el sentimiento que dominó en la etapa final del sexenio foxista: el del miedo. El “miedo pánico” a Andrés Manuel López Obrador, a quien Fox y los suyos le atribuyeron todas las características que en otro tiempo y lugar se le atribuyeron a Atila: que venía a destruir y a quitar todo a las gentes de orden y de bien. El autor define a ese sentimiento en el foxismo más como uno de grupo que de clase, pero en este punto hay razones para el desacuerdo. Gracias a su control del gobierno y de los medios, más las visiones conservadoras del mundo que dominan en amplios sectores de la sociedad mexicana, el foxismo y sus aliados lograron contagiar de pavor a amplias capas de todas las clases sociales mexicanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la perspectiva de Rafael Segovia, la presidencia de Fox dejó el campo político mexicano en ruinas. En abril de 2006, por ejemplo, el autor concluía: “Jamás ha tenido México un Presidente con sus características, con su falta de cultura e incluso de ortografía”. Para Fox, señala Segovia, el nacionalismo resultó ser simplemente “uno de los obstáculos para el pleno desarrollo de México: el país ha vivido en el error desde el 16 de septiembre de 1810”. Finalmente, la incapacidad e indiferencia de Fox frente al crimen organizado dio por resultado que: “Nunca como ahora la barbarie, la saña y una brutalidad sin límites se habían apoderado del país... Las cabezas quedan ahí, como imágenes que nos vuelven a la memoria por haberlas visto en revistas de principios del siglo XX, en la rebelión de los boxer en China, cuando las potencias europeas mataron hombres hasta hartarse”. A unas líneas de concluir el libro, el autor anota con alarma que los crímenes que entonces le asombraban, pero que de 2006 a la fecha han escalado en cantidad y brutalidad, 'son la culminación de una descomposición total'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“México no se merecía, no se merece el liderazgo que ha tenido. Menos después del gran esfuerzo que una parte de su sociedad hizo para avanzar a una etapa mejor del desarrollo político. Hoy queda claro que la historia no suele ser justa y que la fortuna, para citar a Maquiavelo, jugó a los mexicanos otra mala pasada. Ya en noviembre mismo de 2000, en vísperas de la toma de posesión de Fox, Segovia advertía que el PRI podría aprovechar las debilidades que se adivinaban en el nuevo presidente y su proyecto para, a la vuelta de los años dar un vuelco a la situación política y retornar al poder. Bueno, más tarde de lo previsto pero por las razones previstas, ese vuelco está a punto de darse. El PRI puede ganar las elecciones de 2009 e incluso recuperar la presidencia. Es en esa posible vuelta al pasado donde reside la verdadera dimensión —y tragedia— del foxismo y del México contemporáneo”.— México, D.F.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ideasypalabras@prodigy.net.mx&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-6971830304526413922?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/6971830304526413922/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=6971830304526413922' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/6971830304526413922'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/6971830304526413922'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/12/el-foxismo-oportunidad-perdida.html' title='El foxismo, oportunidad perdida'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-8864571347144223800</id><published>2008-11-13T17:49:00.000-08:00</published><updated>2008-11-13T17:53:19.495-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Obama'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estados Unidos'/><title type='text'>Obama, esta vez puede ser para bien</title><content type='html'>Obama, esta vez puede ser para bien&lt;br /&gt;El “Nuevo Trato” y nosotros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Influencia Indirecta. La transformación que acaba de tener lugar en la casa vecina del norte —la “Casa Grande” para nosotros— es una de fondo que abarca no sólo lo político, sino también lo económico, social y cultural. En principio, la elección presidencial norteamericana es un asunto interno de esa nación, pero todo proceso de cambio sustantivo en una gran potencia tiene efectos más allá de sus fronteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo inmediato, la relación bilateral México-Estados Unidos ya está muy determinada por una gran red de arreglos formales —entre los que destaca el Acuerdo de Libre Comercio de la América del Norte—, de inercias y de intereses creados. Modificar formas y contenidos de la relación México-Estados Unidos siempre ha sido algo muy complicado y que, en todo caso, requiere la existencia de un interés político de parte de la dirigencia norteamericana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, intentar generar ese interés en este momento sería un empeño infructuoso por, al menos, dos razones. En primer lugar, porque las prioridades de la agenda del presidente electo Barack Obama la encabezan asuntos en los que poco tienen que ver México o América Latina, como son la gran crisis económica mundial, las intervenciones norteamericanas en Iraq y Afganistán, el casi intratable problema del Medio Oriente, el resurgimiento de Rusia como potencia dispuesta a reimponer sus intereses en su entorno geográfico inmediato o el calentamiento global, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, porque si bien a México como país le interesa discutir con los norteamericanos temas significativos —inmigración, narcotráfico, seguridad— el gobierno mexicano actual carece de un proyecto nacional real que le permita tener una agenda clara y el apoyo interno adecuado para sostenerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, por ahora México no tiene la capacidad para aparecer entre los temas importantes de la política norteamericana. En otras circunstancias, ese bajo perfil mexicano allende el Bravo sería una oportunidad para ampliar nuestros espacios internos de maniobra. Sin embargo, el mero cambio de rumbo en que se van a empeñar el gobierno y la sociedad estadounidense pueden generar procesos y desatar energías que lleguen a influir de manera indirecta pero importante en la forma como nosotros vamos a conducir nuestros asuntos internos en los años por venir. Y dadas las circunstancias, esta vez esa influencia puede ser positiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Naturaleza del Cambio. Hoy, cuando ya Moscú ni ninguna otra capital es el “Vaticano Rojo” y cuando ya se acabaron las ortodoxias dentro de la izquierda, cada sociedad define en sus propios términos lo que es izquierda y derecha. Dentro del actual esquema político norteamericano, el triunfo del partido Demócrata y de la plataforma electoral de Barack Obama significa que Estados Unidos ha dado un giro de la derecha dura a la izquierda moderada o, si se prefiere, al centro-izquierda. Y ese giro tiene el potencial para redefinir en México y en muchos otros países cuál es el mejor rumbo a seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando allá por los 1980 se impuso en Estados Unidos el conservadurismo de Ronald Reagan, el proceso terminó por lanzar al resto del mundo por el camino del neoliberalismo en lo económico y de la aceptación de la agresiva agenda norteamericana en el sistema internacional. Para México, eso significó ver como naufragaba en Centroamérica lo poco que quedaba del principio interamericano de la no intervención y ver cómo Carlos Salinas y su proyecto económico neoliberal eran presentados como ejemplo a seguir en el mundo periférico, sin importar para nada el origen fraudulento de su victoria electoral. Hoy, el gran viraje que ha experimentado y seguirá experimentando Estados Unidos, ha dejado de coincidir con la orientación política, económica y cultural que domina en México (herencia directa del salinismo a la que no afectó el cambio del PRI al PAN en el control de la presidencia). A la larga, ese cambio de rumbo en el país al que México está íntimamente ligado por una relación de poder asimétrica en extremo, puede abrir aquí posibilidades a las fuerzas que reclaman un cambio en la ruta de navegación. Virar en México de la derecha a la izquierda o incluso al centro, puede ser en el futuro menos difícil de lo fue antes del 4 de noviembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “Nuevo Trato” original. En 1933 tomó posesión como el 32o. presidente de Estados Unidos Franklin D. Roosevelt en medio de los estragos causados por la Gran Depresión iniciada cuatro años antes. Su plataforma política “El Nuevo Trato” (The New Deal), apenas sí se esbozaba, aunque su espíritu era claro: reanudar y llevar más lejos la “Nueva Libertad” que el anterior presidente demócrata, Woodrow Wilson, había definido desde 1912, como apartar al gobierno norteamericano de los grandes intereses creados para ponerlo al servicio del ciudadano común y corriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roosevelt tardó en encontrar los instrumentos y la ruta adecuadas, pero finalmente logró su objetivo que no era sólo sacar a su país de la crisis económica con la poderosa ayuda del gasto público, sino redistribuir cargas y beneficios por la vía fiscal y hacer al Estado responsable de servicios sociales que terminarían por dar a Estados Unidos el perfil de una sociedad menos injusta, menos desigual. Pese a sus errores, Roosevelt cumplió en lo sustancial su promesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo “Nuevo Trato”. En medio del estallido de otra gran crisis económica que si no se le controla con toda la fuerza del Estado puede transformarse en una tan dañina como la de 1929, Obama tiene la posibilidad y obligación de convertirse en el Roosevelt del Siglo XXI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De materializarse, el nuevo “Nuevo Trato” tendrá como sustento moral y cultural el hecho de que lo encabeza un afroamericano apoyado por una gran coalición multirracial. Pero eso no es todo. A diferencia de Roosevelt, quien será el 44o. presidente de Estados Unidos no proviene de los estratos privilegiados de la sociedad norteamericana, sino de un hogar de clase media y donde a falta de padre el futuro presidente fue criado por sus abuelos maternos. En fin, Obama y su esposa son resultado de su propio esfuerzo y de las oportunidades de movilidad social que aún existen en su país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La esencia del proyecto de Obama y del ala progresista del Partido Demócrata no consiste en volver al Estado rooseveltiano de mediados del siglo pasado pero sí construir una versión moderna del mismo. Esa variante tiene como premisa algo obvio pero que la derecha se niega a aceptar: que el ciudadano común —el de la clase media y, sobre todo, el que vive debajo de los niveles de pobreza— no puede, por propio esfuerzo, controlar los factores adversos de un mercado que, por su naturaleza, tiende a dar más al que más tiene, menos al que menos tiene y nada al que nada tiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo pronto, Obama se ha comprometido a dar forma a una política estatal donde las fuerzas del capitalismo no vuelvan a desbocarse en detrimento de la mayoría, una que evite que el tesoro público se use para rescatar a pudientes en detrimento de los intereses mayoritarios. Además, el presidente electo se ha comprometido a seguir políticas que detengan la galopante degradación del medio ambiente, que aseguren la calidad de los alimentos en el mercado, que establezcan los incentivos adecuados para lograr un aumento de las fuentes de energía no contaminantes, que garanticen servicios médicos adecuados para todos, independientemente de su clase social y que, de la misma manera, ofrezcan una educación de calidad a todos los niños y jóvenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hacerse realidad en un grado significativo esa oferta de protección a los que menos pueden protegerse por sí mismos, el tema de la migración indocumentada también tendrá que ser abordado con el mismo espíritu. Todo lo anterior hará más difícil que proyectos como el de la derecha mexicana mantengan la legitimidad o al menos la tolerancia que hoy encuentran en una parte de la ciudadanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En materia internacional, el compromiso de Obama no sólo con poner fin al intervencionismo unilateral norteamericano sino con cerrar el campo de concentración de Guantánamo y respetar los derechos humanos incluso de los enemigos más acervos, también puede tener un efecto indirecto pero benéfico en la preservación de la soberanía mexicana —justo como ocurrió con el “Nuevo Trato” original— y en un ambiente propicio para la observación de los derechos humanos en nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, tras decenios en que los vientos del norte empujaron las velas de quienes llevaron a México a navegar por la derecha se abre hoy la posibilidad —sólo la posibilidad— de que esos vientos sean propicios para los que quieren ir por la izquierda o, al menos, por el centro. Ojalá.— México, D.F.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado originalmente en el Diario de Yucatán.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-8864571347144223800?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/8864571347144223800/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=8864571347144223800' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8864571347144223800'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8864571347144223800'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/11/obama-esta-vez-puede-ser-para-bien.html' title='Obama, esta vez puede ser para bien'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-5762742655866712063</id><published>2008-11-13T17:46:00.000-08:00</published><updated>2008-11-13T17:49:32.099-08:00</updated><title type='text'>Jugar con fuego en un llano seco</title><content type='html'>Nota del Jueves 30 de octubre de 2008 )&lt;br /&gt;Jugar con fuego en un llano seco&lt;br /&gt;El movimiento social en México&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Democracia anormal. En una democracia normal, lo usual es que ningún actor político gane todo ni pierda todo. Sin embargo, México hoy no es precisamente una democracia normal: sus divisiones son profundas y la desconfianza es total, pues una parte del espectro político no le concede legitimidad a la otra y viceversa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado es la imposibilidad de la negociación de buena fe. La reforma petrolera refleja bien el problema: los que la apoyan aseguran que ya no tiene ni un ápice privatizador pero se han negado a incluir en el texto un párrafo que pedía la oposición para asegurar que no se darán concesiones exclusivas a empresas privadas —a las petroleras internacionales— en zonas predeterminadas del territorio para la exploración y explotación de nuevos yacimientos. La negativa de unos confirmó las sospechas de otros y, al final, el encono es igual al que había al inicio de la negociación. Así, la normalidad democrática es imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reforma petrolera ha dejado en claro que la dinámica del proceso político mexicano actual está determinada, en buena medida, por el choque entre los partidos y los intereses que realmente representan —básicamente los de las cúpulas políticas y económicas— y los movimientos sociales, en especial el más dinámico y con la agenda mayor: el que encabeza Andrés Manuel López Obrador (AMLO).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como muestran las encuestas de opinión, los partidos políticos no son vistos por el grueso de los mexicanos como lo que se supone que son: instrumentos eficaces para recoger y dar cause a las demandas y preocupaciones ciudadanas. Esos partidos, alimentados por cuantiosos recursos públicos —30,500 millones de pesos en los últimos 14 años— son hoy unas de las instituciones públicas más desprestigiadas, (véase “Confianza en las instituciones. Ranking nacional”, Consulta Mitofsky, www.consulta.com.mx, abril 2008). Pero el problema no es sólo la desconfianza en los partidos sino en la propia naturaleza del sistema: en una encuesta elaborada por la Secretaría de Gobernación, el 51% opinó no estar seguro de que México viviera en democracia o de plano negó que ese fuera el caso, (“Conociendo a los ciudadanos mexicanos. Principales resultados, 2005”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La alternativa. El fin del régimen autoritario priista, combinado con la mala calidad de las instituciones y el liderazgo que le sustituyeron, llevó a que la elección presidencial de 2006 funcionara no como un paso más en la consolidación de la recién nacida democracia mexicana sino como generadora de inconformidades que, a su vez, propiciaron el surgimiento de un movimiento político y social encabezado por AMLO que se presenta como una alternativa para organizar a los inconformes —a la fecha, ese movimiento ha registrado y credencializado a más de dos millones de ciudadanos— y dar voz y fuerza a demandas de naturaleza popular que las oligarquías partidistas no pueden o no quieren recoger.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El descontento de una parte de la sociedad mexicana por la falta de representatividad de los partidos, por la disfuncionalidad creciente del entramado institucional y por los pobres resultados de una economía que ahora está entrando de nuevo en crisis, forman el contexto en que se debe de entender no sólo al movimiento político-social lopezobradorista, sino al resto de los movimientos que puntean el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definición. Hace un par de siglos que se empezaron a estudiar los movimientos sociales modernos (MS) en Inglaterra, entonces el centro del sistema mundial. El disparador de ese fenómeno fueron los cambios y dislocaciones que produjo la revolución industrial. Las características de los MS contemporáneos arraigaron en Estados Unidos en los años 60 del siglo pasado, durante la lucha por los derechos civiles y oposición a la guerra en Vietnam y también en los movimientos estudiantiles en Francia, Alemania, Japón o México. Desde entonces se marcó aún más su carácter de movilizaciones sociales, políticas y culturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la perspectiva conservadora, los MS fueron y siguen siendo vistos como reacciones elementales, aunque pasajeras a los procesos de modernización. Esta perspectiva (propia de la Escuela de Sociología de Chicago, por ejemplo) supone que las sociedades nacionales modernas son conjuntos básicamente bien integrados, con valores compartidos y donde el conflicto es sólo una forma de adaptación. Por ello suponen que, tras el logro parcial de sus objetivos, los MS tienden a desaparecer. Sin embargo, hay otra perspectiva que ve a las acciones colectivas de descontento como un fenómeno que tiende a la permanencia mediante su evolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los MS se les puede definir como “formaciones políticas orientadas hacia el cambio”, con estructuras de organización laxas, con posibilidad de crear fuertes solidaridades entre sus miembros y cuyas tácticas, con frecuencia, se centran en la acción directa y la desobediencia civil. Los elementos de cohesión son, por una parte, un conjunto de ideas generales y, por la otra, la presencia de adversarios claramente identificados: la oligarquía, el gobierno, los patronos o una potencia extranjera. Todo lo anterior puede permitir a los seguidores de un movimiento adquirir una nueva identidad social (esta definición toma elementos de la que se encuentra en: Iain McLean y Alistair McMillan eds., Oxford Concise Dictionary of Politics, Oxford, 2003, p. 499-500).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque las estructuras de gobierno son los destinatarios inmediatos de las acciones de los MS, estos grupos pueden desarrollar objetivos más ambiciosos. Sin ser revolucionarios en el sentido clásico, suelen aspirar a la modificación e incluso la eliminación de ciertas estructuras y principios sociales. En 1960 Daniel Bell, un sociólogo norteamericano, señaló que los MS tienen la capacidad no sólo de influir en el proceso político, sino de transformar, en el curso de la acción, a sus propios participantes a condición de que logren conjugar tres elementos: presentar sus ideas centrales de manera llana, con sencillez, que tales ideas pueden ser vistas como verdaderas y, finalmente, que en nombre de esas verdades demanden un compromiso con la acción (The End of Ideology in the West, Nueva York, Free Press, 1965, p. 401). En una perspectiva más reciente, Alain Touraine en Francia ha visto a los MS como acciones colectivas organizadas, normativamente dirigidas y cuya lucha busca influir en la “dirección de la historicidad”, es decir, en la orientación cultural misma de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Lopezobradorismo. En principio, el MS lopezobradorista pareciera corresponder a lo señalado por Bell y Touraine: su afán va más allá de la búsqueda de votos, de conseguir una legislación específica (para el petróleo o para otra cosa) o de posiciones en la estructura gubernamental. Y eso es justamente uno de los elementos que más irrita y atemoriza a sus enemigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tensión social que dio origen al MS encabezado por AMLO se incubó con el proyecto de cambio neoliberal que se puso en marcha a partir de 1985. Esa tensión se intensificó al modificarse las reglas del juego político —del autoritarismo se pasó a la democracia—, para agudizarse con la violación de esas reglas —de su letra, pero sobre todo de su espíritu— a partir del intento de desafuero de AMLO en 2004 y de la forma como se condujeron las elecciones presidenciales de 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de un marco de polarización social y falta de dinamismo de la economía, la evolución de las contradicciones dio origen a la ruptura entre el PRD y AMLO, así como a la decisión de este último de usar su capital político para organizar un MS que hoy se centra en la disputa por la legislación y la renta del petróleo, pero que mañana puede poner el acento en algún otro tema de controversia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La élite del poder mexicana, acostumbrada a la política de las cúpulas —partidos, organizaciones corporativas, grupos de interés económico o religioso—, no ha sabido como cooptar o neutralizar a los MS como el organizado por AMLO. En el pasado autoritario, lo que no se podía cooptar se reprimía, como sucedió en 1968 y en 1971, o más recientemente con movimientos geográficamente y socialmente limitados, como han sido los casos de Atenco, en El Estado de México, y la APPO, en Oaxaca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero enfrentar al lopezobradorismo, un movimiento nacional, siguiendo la línea que acaba de recomendar el ex presidente Vicente Fox —“partirle el queso a López Obrador”— sería una gran imprudencia, jugar con fuego en un llano social muy seco, como es en el que hoy se desarrolla la protesta irritante pero pacífica. La represión quizá desactivará temporalmente la protesta, pero igualmente podría tornarla violenta y dejarla sin el control moderador que hoy ejerce AMLO sobre ella.— México, D.F.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado originamene en el Diario de Yucatán.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-5762742655866712063?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/5762742655866712063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=5762742655866712063' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5762742655866712063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5762742655866712063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/11/jugar-con-fuego-en-un-llano-seco.html' title='Jugar con fuego en un llano seco'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-5477173118999317644</id><published>2008-11-13T17:42:00.000-08:00</published><updated>2008-11-13T17:46:27.786-08:00</updated><title type='text'>De la política como abuso al desastre</title><content type='html'>Nota del Jueves 16 de octubre de 2008 )&lt;br /&gt;De la política como abuso al desastre&lt;br /&gt;El ejercicio del poder&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Clásicos. En la Grecia de Aristóteles se llegó a suponer a la ciencia política como el área más importante del conocimiento pues su objeto de estudio era la expresión más noble de la actividad humana, ya que de ella dependían la virtud y la felicidad colectivas. 2,500 años más tarde es muy difícil entender ese punto de vista y, sin embargo, en el terrible siglo XX, perdida ya toda inocencia como resultado de sus guerras, campos de exterminio y gulags, la gran Hannah Arendt planteó reconsiderar la validez de la propuesta. En “La condición humana” (Barcelona: Paidos, 1993, ed. original, 1958), Arendt argumentó de manera convincente que seguía siendo posible vivir la actividad política como la oportunidad de participar en el quehacer público con un propósito noble, ético.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los tiempos que corren, el ejercicio del poder político es sinónimo de abuso extremo, criminal, que ha desembocado en desastre mayúsculo a nivel planetario. Ahora bien, justamente porque el panorama es así de desesperanzador, conviene, casi como un último recurso, intentar darle alguna posibilidad a los dos grandes filósofos políticos nacidos en Grecia y Alemania respectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La política como desastre. El ejercicio del poder como una actividad contraria al deber ser, a la ética, se ha practicado desde el inicio de los tiempos y en todas partes. Sin embargo, normalmente se ha combinado con un cierto grado de inteligencia y sentido de las proporciones para hacerlo más o menos tolerable para su víctima: el individuo común. No obstante, de tarde en tarde las élites del poder —los líderes políticos, empresariales, militares, religiosos e intelectuales— pierden piso, abandonan todo sentido de la realidad y toman sus decisiones influidas por una mezcla de corrupción desbocada, cinismo y egoísmo sin límites, irresponsabilidad e incapacidad intelectual y sin pizca de cordura. Es esta condición la que caracteriza a nuestro tiempo —el fracaso estrepitoso de los liderazgos— y la que ha desembocado en un ambiente generalizado de incertidumbre, desánimo y búsqueda de alternativas tanto en México como en el sistema internacional, particularmente en el país vecino del norte, centro de ese sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fracaso en el norte. George Soros, el multimillonario de origen húngaro nacionalizado norteamericano, a la vez beneficiario y crítico del capitalismo actual, explica la crisis en que hoy está sumida la economía mundial —situación, por cierto, que él mismo predijo de tiempo atrás— como el estallido de una burbuja hipotecaria en Estados Unidos dentro de otra burbuja financiera mundial creada por operaciones de crédito especulativo y desde hace tiempo fuera de cualquier control institucional. En esas condiciones, el derrumbe de las “hipotecas basura” en el país vecino desempeñó el mismo papel en el sistema financiero global que el estallido del disparador dentro de una gran bomba atómica: magnificó exponencialmente su poder destructivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nombre del libre mercado y por decenios las autoridades norteamericanas abdicaron conscientemente de su responsabilidad de regular la red de contratos y créditos “derivados” que los supuestos magos financieros de Wall Street —y de aquí— tejieron con éxito en términos de ganancias. Y ahora que ha estallado la megacrisis, algunos de los principales arquitectos de esa gigantesca especulación e irresponsabilidad simplemente se han retirado a disfrutar de sus fortunas. En un cuadro publicado por El País (12 de octubre) se enlistan los nombres de 16 ejecutivos de 14 grandes instituciones financieras que contribuyeron a crear el desastre actual. Ese puñado de irresponsables e inmorales extremos hicieron perder a sus propias empresas más de 250,000 millones de dólares y el trabajo a más de 73,000 de sus propios empleados. Obviamente el daño que han ocasionado en el mundo es por ahora inconmensurable. Y sin embargo, esa decena y media de especuladores a lo grande que desarrollaron sus esquemas de locura financiera dentro de un marco político “legal” y bajo la mirada tolerante de los responsables —en realidad, irresponsables— políticos norteamericanos, acaban de cobrar en conjunto por salarios e indemnizaciones la nada despreciable suma de ¡627.7 millones de dólares! Realmente algo está muy podrido en la Dinamarca global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Dinamarca mexicana. Entre los últimos ejemplos mexicanos de la política como incapacidad y corrupción destaca el uso del 10% de nuestras reservas en dólares en beneficio de un pequeño pero poderoso grupo de especuladores que en tres días de octubre dieron cuenta de 8,900 millones de dólares, sin que eso le reportara beneficio alguno al país como tal. Sin embargo, los responsables finales de la maniobra no fueron los especuladores —Comercial Mexicana, Cemex, Alfa, Grupo Industrial Saltillo y los bancos que les prestaron, que necesitaban dólares para solventar los llamados “derivados” a los que habían apostado para obtener beneficios extraordinarios—, sino quienes pusieron en subasta los dólares de nuestra reserva y les permitieron ejercer su instinto especulador: las autoridades monetarias, es decir, los dirigentes políticos. ¿Algún castigo para los responsables y abusivos? Con nuestra historia como antecedente, no hay que esperar alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviamente con los miles de millones de dólares que en un abrir y cerrar de ojos desaparecieron de nuestras reservas se hubieran podido construir, o casi, una de las varias refinerías que se están necesitando desde hace mucho, pero que hasta antes de que los efectos de la crisis mundial le obligaran a cambiar, el gobierno neoliberal de Felipe Calderón se había negado a emprender aduciendo que ante la falta de recursos sólo la inversión externa privada podía hacerlo. Convertido contra su voluntad al neokeinesianismo —hacer intervenir al Estado en el mercado para contrarrestar sus inevitables ciclos negativos—, Felipe Calderón acaba de anunciar que lo demandado por el líder opositor Andrés Manuel López Obrador desde la campaña de 2006 —construir varias refinerías con recursos públicos para no importar gasolinas ni exportar crudo— no es, después de todo, un peligro para México. Ahora bien, el tiempo perdido en este campo —varios años— lo lloran los santos y también el interés nacional mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la amplia agenda de los grandes problemas nacionales se inscribe claramente la última acción de esa notable representante de lo peor del corporativismo construido a lo largo del siglo XX mexicano: la presidenta nacional del SNTE, la maestra Elba Esther Gordillo. Como lo informó Reforma (12 de octubre), la señora Gordillo no tuvo ningún empacho en combinar su exigencia de una ampliación de 5,000 millones de pesos del gasto público en educación —que básicamente se destina al pago de sueldos y prestaciones de los profesores— con un espectacular regalo a los líderes seccionales a cargo de los fondos sindicales —una suma cuantiosa que nadie audita—: 59 camionetas Hummer modelo 2009, cuyo valor por unidad puede llegar al medio millón de pesos. Se comprende que al ver llegar la caravana de esos vehículos muy apreciados por los narcotraficantes, los líderes sindicales reunidos en Hermosillo primero se alarmaran pero luego exclamaran: “¡Es Santa Claus!”. Sin embargo, ante la reacción negativa, optaron por rifar los vehículos ¡en beneficio de escuelas pobres! Al final, el hecho es un indicador perfecto del tipo de cultura del corporativismo mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un país de pobre crecimiento económico, donde más del 40% de sus habitantes está clasificado como pobre y donde las pruebas muestran que el 70% de los estudiantes no logra el dominio mínimo aceptable de español o matemáticas, la sensibilidad y sentido de la responsabilidad de todo el liderazgo del SNTE resulta equiparable a la del emperador Nerón cuando desde su palacio vio arder a Roma y se puso a tocar la lira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, lo más revelador del incidente no es la conducta de los líderes sindicales, sino la naturaleza del gobierno que los aceptó como aliados estratégicos para ganar la elección de 2006 y sostenerse en el poder frente a una oposición que le niega legitimidad justamente por las circunstancias en que tuvo lugar esa elección y sus consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente. En el México actual que tanto en lo interno como en lo externo vive la política como abuso y desastre, es muy difícil imaginar el ejercicio del poder como lo consideraron Aristóteles o Hannah Arendt: como la expresión más noble de la voluntad e inteligencia del ser humano. Y sin embargo, y aunque sin ilusiones, debemos intentarlo, pues lo contrario es someterse a lo peor de esa misma naturaleza humana.— México, D.F.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado originalmente en el diario de Yucatán&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-5477173118999317644?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/5477173118999317644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=5477173118999317644' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5477173118999317644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/5477173118999317644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/11/de-la-poltica-como-abuso-al-desastre.html' title='De la política como abuso al desastre'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-9041235286560875555</id><published>2008-10-13T16:41:00.000-07:00</published><updated>2008-10-13T16:42:53.830-07:00</updated><title type='text'>Sin consolidar la democracia</title><content type='html'>Sin consolidar la democracia&lt;br /&gt;¿El pasado como opción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La textura de los tiempos. En el año 2000, y tras una larga etapa de decadencia de su viejo sistema político antidemocrático, México experimentó uno de esos raros y muy estimulantes momentos en que el futuro nacional aparecía preñado de grandes y buenas posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oportunidad colectiva que se abrió hace ocho años fue injustamente desaprovechada al punto de que hoy la voluntad ciudadana, desmoralizada, pareciera dispuesta a volver a entregar el mando al partido del ayer, al que nació, se mantuvo y persiste antidemocrático: al PRI, (véase, por ejemplo, la encuesta sobre preferencias electorales para 2009 publicada por El Universal el 6 de octubre). Así pues, el camino iniciado con entusiasmo hace ocho años pareciera estar dejando de ser la vía hacia un futuro de calidad para convertirse en un mero atajo de vuelta al pasado, al pantano político y moral del que se suponía que ya habíamos salido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las consecuencias negativas en nuestra economía de la enorme crisis financiera que ha estallado en Estados Unidos, nuestro principal mercado externo, fuente mayor de inversión externa y destino casi único de nuestros emigrantes —con esa potencia efectuamos el 81% de nuestro comercio global, de ahí procede el 61% del total invertido aquí por el exterior y para allá se dirigen alrededor de 400,000 trabajadores mexicanos al año— es sólo el último problema del conjunto de dificultades que hoy ensombrecen nuestro horizonte colectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es la actual, desde luego, la primera vez en nuestra historia en que escasea el optimismo sobre la cosa pública, pero eso no es consuelo, porque muchos de los males que nos afectan se hubieran podido evitar o disminuir si los responsables de conducir al país hubieran actuado con sentido de la responsabilidad, con honradez y hubiera organizado el respaldo social de las mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su célebre ensayo de 1947 titulado “La crisis de México”, Daniel Cosío Villegas concluyó que ningún gobernante del México revolucionario había estado a la altura de las circunstancias. Es posible llegar a la misma conclusión respecto del conjunto de responsables de guiar a México desde la posrevolución hasta el día de hoy. Sin embargo, la falta de altura de la clase dirigente y sus efectos negativos se hicieron más graves a partir de las elecciones de 2000, pues con éstas la sociedad mexicana abrió una oportunidad única, la que debió permitir al país dar un gran salto cualitativo, pero que finalmente se ha frustrado debido a la mediocridad, irresponsabilidad y pequeñez del nuevo equipo dirigente. En este sentido, la responsabilidad de quienes asumieron el poder al arrancar el siglo XXI es política y moralmente mayor que la de sus antecesores inmediatos, los priistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo perdido. La teoría de las transiciones del autoritarismo a la democracia subraya que en las sociedades que viven estos cambios hay un lujo que no se pueden dar so pena de fracasar: perder el tiempo, el impulso y el sentido de la transformación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez lograda la caída del régimen autoritario se debe proceder sin dilación a consolidar lo ganado, a consolidar la democracia. Ese afianzamiento requiere movilizar a la sociedad misma para, por un lado, derribar o modificar las instituciones o prácticas que sirvieron de base e instrumento al régimen que se acaba de derrotar. A la vez, es necesario reforzar o dar vida a instituciones, prácticas, actitudes y proyectos que sostengan el triunfo democrático. Y es aquí donde ha fallado el proceso mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no debió haberse hecho. En vísperas de las elecciones de 2000, las dos grandes fuerzas opositoras —PAN y PRD—, alentadas por quienes deseaban asegurar la oportunidad del cambio, consideraron la posibilidad de un gran frente democrático donde las diferencias entre izquierda y derecha quedaran temporalmente subordinadas a la gran tarea de asegurar una derrota aplastante y definitiva —histórica— del PRI en las urnas y de cara al futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente no hubo grandeza suficiente para ello y una vez en el poder, Fox y los suyos propusieron ¡al PRI de Roberto Madrazo, Elba Esther Gordillo y similares un gran entendimiento para “cogobernar el cambio”! En vez de aprovechar la coyuntura para limpiar la mesa de los muchos retales priistas, éstos se añadieron a la nueva argamasa que buscaba no consolidar el triunfo de la democracia sino apenas poner al día una coalición de derecha que asegurara lo que a partir del fraude de 1988 resultaba urgente para el PAN y para los grupos de interés que le rodeaban: que no se permitiera a la izquierda partidista asumir la presidencia a pesar de que ni el proyecto de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988 ni el de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en 2006 eran revolucionarios, sino apenas reformistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si en esos años se hubiera dejado establecida la regla de que no había ningún veto a la posibilidad de que en un juego electoral limpio pudiera encabezar el proceso político incluso un político con apoyo primordial en las clases populares, entonces se hubiera podido asegurar algo vital: la lealtad e identificación de los mexicanos situados en el fondo de la pirámide social con el régimen y la institucionalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al buscar Fox el desafuero de AMLO por razones baladíes y al haberle declarado no un adversario político sino un “Mesías tropical”, un “peligro para México”, un equivalente al “extraño enemigo” de la patria al que era obligación combatir, se derribó un puntal del espíritu democrático que apenas empezaba a fraguar: el de la tolerancia. Y ese es un problema grave en sociedades con grandes desigualdades, pues el mensaje implícito es que la exclusión social va irremediablemente unida a la exclusión política, que para los menos afortunados no habrá igualdad de oportunidades ni en la competencia económica ni en la política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los que consideraron trampeado el camino de las urnas tras la falla espectacular de los supuestos árbitros imparciales del juego electoral —el IFE y del TEPJF—, se abrió entonces la posibilidad de actuar menos mediante la vía partidista y más por el camino de la creación de los movimientos sociales, lo que significa tener que organizarse para tomar la calle y canalizar sus demandas mediante la desobediencia civil. Ese camino no se hubiera emprendido si el juego electoral hubiese sido percibido como limpio y justo. No fue el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que debió haberse hecho. La competencia justa abarca mucho más que el campo electoral. El supuesto nuevo orden nacido en 2000 pronto dejó en claro que no estaba dispuesto a cumplir la tarea de enfrentarse a los grandes intereses creados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La consolidación de la democracia requiere traducir votos en resultados como un nuevo conjunto de reglas que den contenido al interés mayoritario que, entre otras cosas, demandaba enfrentarse a los monopolios económicos que el viejo autoritarismo había fomentado y tolerado. En la práctica, el PAN prefirió sólo socavar que no reformar a los monopolios de interés público como la CFE y Pemex, y sin obligar a las grandes concentraciones monopólicas de capital y poder privados —teléfonos, televisión— a comportarse competitivamente como lo exigen la ley y el credo económico que el panismo dice abanderar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por decenios el PAN consideró al corporativismo priista uno de los grandes males de la vida política mexicana pero, una vez en el poder, descubrió las virtudes de contar con el apoyo del liderazgo del STPRM y del SNTE, sin importar que ello implica no sólo olvidarse de su programa histórico, sino tolerar la corrupción en grande y afectar directamente el interés público en áreas vitales para el desarrollo nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes sustituyeron al PRI en la dirección del gobierno federal prometieron honestidad, pero finalmente no tocaron a los “peces gordos” del corporativismo sindical, del tráfico de influencias, de la evasión fiscal o de cualquier otra de las peceras históricas de la corrupción mexicana. Tampoco llamaron a cuentas a los responsables de los grandes crímenes de Estado del pasado y sí en cambio se han dado, como lo señalara Miguel Ángel Granados Chapa al recibir la presea “Belisario Domínguez”, nuevos crímenes del poder público: presos políticos y desaparición de detenidos, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasado como opción. Al ambiente económico sin brillo, a la democracia sin espíritu democrático, a la persistencia de la corrupción e impunidad en gran escala, y a la incapacidad institucional para enfrentar a la brutalidad en ascenso del crimen organizado, se le debe añadir la irrelevancia y mezquindad de lo que queda de la opción partidista de izquierda. El resultado es que a sólo ocho años del cambio democrático, el PRI vuelve a ser opción para muchos. ¡Vaya fracaso histórico!— México, D.F.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado originalmente en el Diario de Yucatàn.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-9041235286560875555?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/9041235286560875555/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=9041235286560875555' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/9041235286560875555'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/9041235286560875555'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/10/sin-consolidar-la-democracia.html' title='Sin consolidar la democracia'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-3861653550671188650</id><published>2008-10-06T05:51:00.000-07:00</published><updated>2008-10-06T05:52:49.866-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='movimiento estudiantil de 1968'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sistema político mexicano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crimenes de Estado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='impunidad'/><title type='text'>De nada sirvió el sacrificio</title><content type='html'>Cuarenta años&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Miguel Ángel Granados Chapa, esta vez, la medalla “Belisario Domínguez” encontró a un receptor a la altura de la causa 2 de octubre. No hay un sólo México sino varios. Así, mientras las encuestas nos dicen que uno es aquel donde “El 2 de octubre no se olvida”, también hay ese otro al que la fecha le importa poco y, finalmente, existe un tercero que ni idea tiene de que el 2 de octubre pudiera significar algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este último es el problema de más fondo, pues está conformado por mexicanos que, como resultado de su marginación social, no han tenido la oportunidad de enterarse de que algo significativo sucedió en la fecha que otros no olvidan. Justamente para que no vuelva a ocurrir algo similar a lo acontecido hace cuatro decenios es preciso que, si finalmente alguien desea ignorar hechos como los que tuvieron lugar entonces en Tlatelolco, lo haga conscientemente y no porque su condición social lo mantiene ajeno a un acontecimiento clave en la memoria colectiva ciudadana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho histórico es inamovible, pero no su significado. Todo aniversario es una oportunidad para renovar nuestra comprensión y compromiso no sólo con el evento que se rememora, sino con su significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En más de un sentido, volver la vista al pasado común nos pone frente a una imagen que combina lo que fuimos con lo que somos y lo que deberíamos ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién? ¿Por qué? Desde luego, todo lo acontecido en el México del 68 —particularmente esas dos horas de fuego de la tarde del 2 de octubre en La Plaza de las Tres Culturas— lo examinamos y lo interpretamos desde lo que hoy nos preocupa, como resultado de los logros y fracasos que desde entonces hemos tenido como nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este nuevo aniversario sobre ese día trágico en vísperas del inicio de la olimpiada en la que México era el anfitrión —la primera del siglo XX que se llevó a cabo en un país no desarrollado— tenemos que empezar por considerar por qué se nos sigue negando la información básica: ¿Quiénes y de que manera murieron? ¿Dónde están sus restos? ¿Cuál fue la verdadera cadena de mando y el grado de responsabilidad de cada individuo?, y sobre todo, ¿por qué se decidió recurrir al asesinato colectivo para reimponer una autoridad? ¿Por qué una manifestación pública de estudiantes desarmados fue enfrentada por el ejército como si se tratara de un enemigo que se hubiera apoderado de un sitio estratégico? ¿Por qué el gobierno encabezado por Gustavo Díaz Ordaz definió a los jóvenes estudiantes que protestaban por las obvias contradicciones del régimen priista como agentes externos, como enemigos mortales? ¿Cómo explicar la conducta de los actores no gubernamentales más importantes: empresarios, iglesia, medios de comunicación? ¿Por qué los líderes de esos grupos no sólo no cuestionaron las explicaciones del gobierno sino que le ofrecieron su respaldo incondicional? ¿Por qué la comunidad internacional que tan duramente criticaría al gobierno chino por la masacre de la plaza de Tienanmen no hizo entonces lo mismo con la masacre de La Plaza de las Tres Culturas? Herida abierta. El hecho mismo de que sigan sin respuesta las preguntas básicas y a pesar de que supuestamente el régimen responsable de la matanza ya dejó de existir, dice mucho sobre la naturaleza del presente y, sobre todo, de la complicidad del régimen actual con el régimen responsable de los crímenes del pasado. Tras las derrotas electorales del PRI en 1997 y en 2000, el presidencialismo autoritario culpable de lo ocurrido en Tlatelolco dejó de existir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Investigar los crímenes del autoritarismo y llamar a cuentas a los responsables fue un compromiso más o menos claro de quienes asumieron la dirección del país tras la salida del PRI de “Los Pinos” a quienes se supuso movidos por el afán de inaugurar una era auténticamente democrática, comprometida con la instauración de una justicia real. Es cierto que se abrieron entonces los archivos de las dependencias oficiales como parte de una política general de “transparencia”, pero finalmente las nuevas autoridades no quisieron o no pudieron enfrentarse al pasado. Hicieron a un lado el camino de Sudáfrica —una comisión que hiciera comparecer a los verdugos ante la ciudadanía antes de cerrar la página del “Apartheid”— y se optó por uno a la española: mejor no averiguar para no provocar a aquel con quien se ha decidido convivir —el PRI— y cuya colaboración se busca para sobrevivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 27 de noviembre de 2001 Vicente Fox creó no una comisión de la verdad, sino una pomposa Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMSPP) que finalmente desapareció en 2006 sin haber dado respuesta a las grandes interrogantes, sin haber procedido con éxito contra Luis Echeverría —uno de los grandes responsables de las matanzas de 1968 y 1971—, pero no sin haber ocasionado un gasto de por lo menos 300 millones de pesos, aunque el verdadero monto es cifra confidencial (La Jornada, 13 de marzo, 2006). Finalmente, el supuesto nuevo régimen no logró en este campo —como en muchos otros— lo sustantivo: cerrar con un acto de justicia ejemplar algunos de los muchos actos criminales del Estado autoritario priista. La herida sigue abierta. No la han querido cerrar ninguno de los gobiernos que sucedieron a los de Díaz Ordaz y Echeverría, incluyendo a los últimos, los panistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gusto amargo. Sería satisfactorio para los mexicanos actuales poder asegurar, a 40 años de distancia, que los jóvenes sacrificados en el 68 y el 71 están finalmente reivindicados porque la realidad que ellos cuestionaron ya no existe. Desafortunadamente no es el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, el fin del dominio del PRI sobre la presidencia se explica menos como resultado de un rechazo generalizado por lo que hizo en el 68, el 71 y en los años de la “guerra sucia” —que también tocó a sectores populares— y más como consecuencia de la gran crisis económica de 1982. El neopanismo que tomó el relevo de un PRI agotado y desgastado por un largo ejercicio monopólico del poder surgió menos como un reclamo contra el autoritarismo y más como un rechazo al pésimo manejo de la “economía presidencial”. La irresponsabilidad y la corrupción del priismo echaron a perder el famoso crecimiento promedio del 6% anual. La mediana y pequeña empresas se sintieron en peligro de muerte, sobre todo cuando el neoliberalismo salinista desembocó en el desastre de 1995 y en el Fobaproa. Fox se ofreció para encabezar “un gobierno de empresarios para empresarios” que pusiera orden. “Los Amigos de Fox” y parte de la clase media decidieron abandonar el barco priista y saltar al panista. Para ellos saldar las cuentas con el 68 no fue nunca una prioridad y el resultado de la FEMOSPP es la prueba objetiva de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar, la naturaleza misma del nuevo régimen no pertenece al género de la democracia política auténtica, que sigue siendo una meta por alcanzar. El aún PRI gobierna en 18 estados y algunos de ellos mantienen intacta su esencia original, justamente esa que llevó a los estudiantes del 68 y del 71 a la protesta pública y a los guerrilleros de los 70 a poner la vida en prenda en su intento por prender la llama que consumiera al régimen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, la corrupción que caracterizó al autoritarismo del pasado se mantiene como el signo de los tiempos. La demanda de un México socialmente más justo no es, ni de lejos, una de las preocupaciones efectivas de los responsables de dirigir la acción de un poder público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, está el problema de la opción, el problema de la izquierda. El movimiento del 68 fue la izquierda del México posrevolucionario en uno de sus mejores momentos. Una izquierda movida menos por una ideología coagulada y dogmática y más, mucho más, por la generosidad, la confianza en lo digno de la causa y la alegría de imaginar como posible un México muy distinto al existente: uno no autoritario, no corrupto, genuinamente soberano, capaz de hacer un esfuerzo para dar sentido al término solidaridad social y revertir la tendencia a la desigualdad. En contraste, la izquierda de hoy, al menos la que está en las estructuras de los partidos, en el Congreso, en los gobiernos de ciertos estados, en municipios y delegaciones capitalinas, es casi la antítesis de la que desde un movimiento sin burocracia retó a la estructura de autoridad de hace cuarenta años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En suma. El 2 de octubre no debe olvidarse porque la razón de ser del movimiento que entonces fue reprimido sigue sin cumplirse a plenitud. Los sacrificados del 68 continúan sin estar plenamente reivindicados y es justamente por eso que sólo nosotros aquí y ahora podemos dar un sentido positivo a la vileza que hace cuarenta años se cometió en nombre de una falsa razón de Estado.— México, D.F.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado originalmente en el Diario de Yucatán&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-3861653550671188650?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/3861653550671188650/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=3861653550671188650' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3861653550671188650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3861653550671188650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/10/de-nada-sirvi-el-sacrificio.html' title='De nada sirvió el sacrificio'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-2405340257848207792</id><published>2008-09-29T05:36:00.000-07:00</published><updated>2008-09-29T05:38:18.001-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crimen organizado'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corrupcion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='clase politica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='terrorismo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='impunidad'/><title type='text'>El verdadero peligro para México</title><content type='html'>El problema hoy es mayúsculo&lt;br /&gt;El verdadero peligro para México&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desviar la atención. El auténtico peligro para la viabilidad de México ha estado a la vista de todos y desde hace mucho tiempo: la profunda corrupción de sus instituciones públicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vicente Fox y la alianza conservadora que él encabezó encontraron muy útil concentrar el grueso de la energía y recursos del gobierno y sus aliados —medios de difusión, organizaciones empresariales, iglesias, el viejo corporativismo, etcétera— en difundir la idea de que el gran peligro para México eran la oposición electoral de izquierda y su proyecto. A estas alturas ya debiera de haber quedado claro que el auténtico enemigo de la sociedad mexicana ha sido otro: la gran corrupción pública y su inseparable acompañante, la impunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos factores, aunados a la falta de dinamismo de la economía y a la muy injusta estructura social, son las razones principales de que el crimen organizado haya alcanzado la posición dominante que hoy ejerce. Y lo peor es que quienes se supone que encabezan la lucha contra las organizaciones criminales son los que antes engañaron con el falso diagnóstico, pero que hoy se alarman porque la descomposición del entramado institucional ha llegado al punto de que ya apareció el terrorismo incipiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una definición. Una forma de empezar a entender las razones de un fenómeno complejo es formular una definición adecuada, y la profesora Cindy C. Combs propone una particularmente útil del terrorismo: “Una síntesis de guerra y teatro, una dramatización de la violencia más condenable —la que se perpetra contra gente inocente— que se desarrolla frente a una audiencia con la intención de crear un clima de miedo con objetivos políticos”, (Terrorism in the Twenty-First Century: Universidad de Carolina del Norte, 2003, p. 10).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo ocurrido el pasado 15 de septiembre en la celebración de la Independencia nacional en Morelia —el estallido de dos granadas lanzadas deliberadamente sobre una multitud que celebraba un aniversario más de la independencia—, se corresponde con la definición de Combs: una brutal puesta en escena de la peor de las violencias, aunque ya no para crear sino para exacerbar el miedo colectivo. A partir de ese atentado quedó claro que nadie se debe considerar a salvo de la violencia criminal: ni pobres ni ricos, ni niños ni ancianos, ni los comprometidos ni los indiferentes, ni los de izquierda ni los de derecha. Obviamente, el objetivo final de quienes actuaron en Morelia es político: mandar un mensaje a los responsables de formular e implementar la política estatal contra el crimen organizado para que no interfieran con su actividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En principio, la acción en Morelia pareciera diseñada para demostrar a todos que, no obstante la movilización militar ordenada por Felipe Calderón desde diciembre de 2006, su gobierno no es capaz de cumplir su función básica y razón de ser: proteger la vida y bienes de los ciudadanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quién exactamente decidió poner en evidencia la incapacidad de las autoridades mediante un ataque a gente absolutamente al margen de cualquier acción contra las bandas criminales? No lo sabemos aún, pero queda claro que esa acción es simplemente el eslabón más reciente de una cadena que empezó con el reguero público de cadáveres de narcotraficantes rivales, policías e incluso de algunos militares (¡más de 3,300 en lo que va de este año!). Esa mezcla de teatro y guerra subió de tono con las mutilaciones y decapitaciones de algunas de las víctimas, con los mensajes a las autoridades en sitios públicos y dio un paso más con las ostentosas matanzas colectivas, como las recientes en Yucatán y en La Marquesa —de una docena pasaron a dos docenas de ejecutados en una sola acción y sin que quede claro por qué se les ejecutó— para concluir con lo ocurrido el pasado día 15: el asesinato de ocho inocentes frente al gobernador del Estado, en una plaza supuestamente vigilada y en la tierra natal de quien está al frente del Poder Ejecutivo. Hasta ahora seguimos sin saber quién fue responsable del salto cualitativo en la inseguridad ni el motivo preciso de la acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El crimen organizado es una fuerza dominante en muchos municipios del país, pero recurrir al terrorismo es retar no sólo a un gobierno local, sino al federal y a sus poderosos aliados (a empresarios, a Washington, a la iglesia). ¿Para qué el desplante? ¿Se quiso dejar en claro ante todos que los criminales pueden imponer sus agendas por sobre las del resto de los actores políticos? ¿Buscaron cobrar el rompimiento de acuerdos ya pactados o inducir a buscar uno nuevo? Se pueden formular éstas y otras preguntas similares o diferentes —por ejemplo, ¿pudiera ser una acción llevada a cabo por algún grupo político para crear un clima de mano dura?—, pero de momento no hay respuesta. Sin embargo, la falta de información no impide abordar otros aspectos del fenómeno violento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Un pago diferido? El régimen autoritario que caracterizó la vida política mexicana de casi todo el siglo XX presumió de haber construido el sistema de poder más sólido de América Latina y uno de los más estables del mundo. Pero esa estabilidad no democrática tuvo un costo muy alto que hoy seguimos pagando todos. Parte central de ese costo fue la institucionalización de la corrupción y de la impunidad y hasta hoy nada efectivo se ha hecho por poner fin a esa herencia infame.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la etapa clásica del dominio del PRI sólo el presidente podía llamar a cuentas a los grandes corruptos. En las pocas ocasiones en que se puso a uno de ellos ante un juez, la acción poco o nada tuvo que ver con la justicia real y sí mucho con la “justicia selectiva”, tan útil al poder presidencial para mantener la disciplina entre la clase política; un buen ejemplo fue el encarcelamiento del líder petrolero Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, por Carlos Salinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, frente a cada “quinazo” hubo centenas de casos conspicuos de impunidad. Manuel Ávila Camacho, por ejemplo, dejó hacer y deshacer a Maximino, su hermano; el círculo íntimo de Miguel Alemán empleó a fondo sus posibilidades de corrupción sin límites; Carlos Hank González se convirtió en símbolo de cómo un político pobre se transformaba en lo opuesto gracias a la protección presidencial. Arturo Durazo Moreno hizo de su amistad con José López Portillo la palanca para convertir a la policía capitalina en una estructura del crimen organizado. Las cuentas suizas de Raúl Salinas o la buena fortuna de los hijos de Marta Sahagún no se explican sin una relación directa entre poder presidencial y negocios privados. La lista de casos se podría extender hasta dar forma a un volumen similar al directorio telefónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no hay crimen organizado exitoso —y el mexicano vaya que lo es— sin algún tipo de complicidad entre criminales y autoridades, el ambiente de corrupción generado por el sistema autoritario del siglo XX resultó un excelente caldo de cultivo para que nacieran y prosperaran las organizaciones criminales hasta llegar a convertirse, de marginales y subordinadas, en rivales de la clase política. Lo anterior fue posible por la combinación de corrupción institucional con la cercanía geográfica del gran mercado norteamericano de las drogas. Como bien lo señalara Luis Astorga en su historia del narcotráfico mexicano —El siglo de las drogas, (México: Espasa Calpe, 1996)— esa actividad empezó a echar raíces en México hace ya más de medio siglo, protegida por algunos gobernadores y militares en el norte del país pero, con las condiciones propicias descritas, esa actividad creció hasta salirse del control del poder político e imponer sus propias reglas, que es la situación actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacer? No hay respuesta fácil, pero cualquier intento por romper el círculo vicioso requiere abrir varios frentes de lucha contra los auténticos enemigos de México. Hay que empezar por la difícil pero indispensable tarea de crear una policía auténtica. Perseguir seriamente no sólo a los narcotraficantes de base, sino a sus socios indispensables y que además de los policías corruptos es toda la red de empresas y empresarios lavadores de dinero y los miembros de la clase política que dan protección al crimen organizado: presidentes municipales, gobernadores, altos funcionarios del aparato de seguridad. Y finalmente, abrir oportunidades reales de trabajo a los jóvenes. Miguel de la Madrid anunció pero nunca se llevó a cabo la renovación moral de la política mexicana y desde 1982 la economía no tiene vitalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En suma, que el verdadero enemigo de México es la combinación de corrupción pública con una economía formal sin brío. Si ambos problemas no se enfrentan con inteligencia y voluntad, no es imposible el retorno del Estado fallido del siglo XIX.— México, D.F.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado originalmente en el Diario de Yucatán.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-2405340257848207792?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/2405340257848207792/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=2405340257848207792' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/2405340257848207792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/2405340257848207792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/09/el-verdadero-peligro-para-mxico.html' title='El verdadero peligro para México'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-1094222324688616782</id><published>2008-09-10T15:55:00.000-07:00</published><updated>2008-09-10T15:56:55.651-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='inseguridad'/><title type='text'>Nos han declarado la guerra</title><content type='html'>El “extraño enemigo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con nosotros de tiempo atrás. Nuestro himno nacional es una convocatoria a la guerra contra un “extraño enemigo” que pone en peligro a la patria. En los tiempos que corren, y como sociedad nacional, nos suponemos empeñados en una guerra contra un enemigo que si bien pareciera extraño —el crimen organizado— en realidad no lo debería ser puesto que ha surgido de entre nosotros mismos, de nuestras brutales contradicciones sociales y rampante corrupción institucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caldo de cultivo. México, como sociedad nacional, nació teniendo como uno de los grandes enemigos de su viabilidad a la dura herencia de un sistema colonial de explotación: las enormes diferencias de intereses entre sus grupos y clases sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La diferencia interna fundamental y raíz de casi todos los males de la joven nación no serían el choque entre monárquicos y republicanos, centralistas y federalistas o liberales y conservadores, sino el abismo que existía entre el puñado de ricos y la multitud de pobres. Se trataba de un abismo donde una relativamente pequeña e insegura clase media no podía servir de puente o intermediario entre los extremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pobreza extrema de la mayoría de sus habitantes fue una de las características de México que desde el inicio impactó a los viajeros extranjeros y, sobre todo, fue una de las razones que por mucho tiempo impidió a esa mayoría reconocerse como mexicana, como parte de un proyecto nacional. En realidad, hay razones para sostener que, incluso hoy, la identidad como mexicanos de algunos de los sectores más pobres es débil o de plano inexistente. Esa miseria y rupturas sociales resultaron un buen ambiente para que floreciera la criminalidad y el desorden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pasado inicial. El México colonial había sido gran fuente de riqueza para su metrópoli y sus clases dominantes —comerciantes y mineros, sobre todo— pero no para las masas indias y mestizas. Humboldt, en su Ensayo Político, de inicios del XIX, recogió unas observaciones hechas por las autoridades de Michoacán al rey de España en 1799 y en la que se advertía de “este odio recíproco que tan fácilmente nace entre los que poseen todo y los que nada tienen”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la independencia y la caída de la actividad económica, la miseria de los muchos resultó la “marca de la casa”. A fines de los 1830, la marquesa Calderón de la Barca, quien puso énfasis en la descripción de todo lo mexicano, no pudo dejar de retratar a esos miserables cuyos harapos apenas se sostenían por la fuerza de la atracción que unos jirones ejercían sobre los otros. Los años pasaron pero las condiciones no. En 1870, José María Castillo Velasco generalizó: “El indio sigue sirviendo de bestia de carga, continúa viviendo en la esclavitud, hundido en la ignorancia, víctima de la miseria, legando a sus hijos un porvenir de dolores”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su libro “City of Suspects”, (Duke University Press, 2001), donde se examina el problema del crimen en la capital mexicana, Pablo Piccato cita a un criminalista que en 1900 explica la persistencia del crimen a pesar de la dureza del castigo en el régimen porfirista —la deportación a los trabajos forzados en Valle Nacional—, por la combinación de inmoralidad, miseria y salarios tan magros que para un pobre era racional arriesgarse y tratar de sobrevivir, de una manera bastante mejor que la mayoría, por medio del desafío individual o del pequeño grupo organizado al orden establecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siglo del PRI. La caída del régimen porfirista en 1911 y la revolución social que siguió, fue explicada entonces y después como resultado de la enorme injusticia social que imperó en el porfiriato. Un sistema político cuyo verdadero lema no era “orden y progreso”, sino orden más o menos efectivo para todos vía la negociación o la represión, mejoría relativa para algunos y progreso rápido y efectivo apenas para una oligarquía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El discurso del orden revolucionario se centró en su proyecto de cerrar la brecha histórica entre pobres y ricos, en su compromiso por hacer de México un país menos injusto y disminuir de manera sustantiva ese caldo de cultivo del crimen: la miseria. Uno de los hombres de la revolución, el ingeniero Alberto J. Pani, escribió en su libro de 1916, La higiene en México, que las vecindades donde moraban los pobre urbanos eran auténticos focos de enfermedad física y moral, el escenario de todas las miserias, vicios y crímenes urbanos. Para quien sería ministro y uno de los primeros tecnócratas del nuevo régimen, estaba claro que la tarea de la revolución en materia de combate a las raíces del crimen estaba clara, al menos en teoría: combatir la pobreza para cambiar las actitudes y formas de vida antisistémicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como bien sabemos, finalmente la revolución no cumplió su promesa. Pasada la etapa cardenista, perdió fuerza el compromiso por llevar adelante el cambio social. Tras la II Guerra Mundial, el proyecto fue centrar las energías del gobierno y del país en lograr una industrialización protegida como idea general y, sobre todo, en hacer del ejercicio del poder autoritario un instrumento eficaz para el enriquecimiento descarado de la alta clase política y de sus aliados o socios empresariales. La corrupción y la desigualdad se acentuaron —véase la obra de Stephen Niblo, Mexico in the 1940's. Modernity, Politics and Corruption, (1999)— y se consolidaron los rasgos de la geografía de la marginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1964 apareció en español la obra de un antropólogo norteamericano Oscar Lewis, bajo el título de “Los hijos de Sánchez”. Autobiografía de una familia mexicana, examinó la penuria urbana mexicana y uno de sus resultados más negativos: la cultura de la pobreza. Una cultura resultado de la escasez de oportunidades de trabajo digno, de educación, de intimidad, de salud, de desarrollo personal y de un exceso de violencia en todo el entorno que rodeaba a esta miseria. La pobreza y su cultura se heredaba de padres a hijos en un ciclo casi imposible de romper.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las características de esa cultura de los pobres —en muchos puntos la antítesis de la cultura de la clase media—, Lewis enumeró la baja autoestima, la imposibilidad de imaginar un futuro distinto, la ausencia de un sentido de la historia, una profunda desconfianza de toda la estructura de autoridad pública y un enorme potencial de violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El factor detonante. Esa cultura de la pobreza descrita por Lewis —que en su momento le valió ser declarado un enemigo de México por “denigrar” al país— es un medio ideal, perfecto, para dar forma a las personalidades y vocaciones de quienes hoy integran a las organizaciones criminales que dan el tono al tiempo mexicano. Las filas de quienes se dedican al robo, al secuestro, al narcotráfico y conforman el violento ejército de “extraños enemigos” que mantienen en jaque a la sociedad mexicana se nutren mayoritariamente de jóvenes socializados en este tipo de desesperanza e injusticia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, aunque las masas de destituidos han estado con nosotros desde el inicio de los tiempos nacionales, no siempre ha existido el alto grado de violencia que hoy ahoga a la sociedad mexicana. ¿Cuál ha sido el factor que ha llevado a que un buen número de “los hijos de Sánchez” ya no mantengan la resignación que aquellos examinados por Lewis hace sesenta años y hayan decidido poner en juego su potencial de violencia para declarar la guerra al resto de la sociedad? La respuesta es muy compleja, pero sin duda parte de ella se encuentra en el fracaso de la política. Fue justo aquel presidente al que se le quebró entre las manos el delicado sistema de equilibrios autoritarios priistas, José López Portillo, quien poco antes había puesto a Durazo Moreno, un amigo y criminal ¡a cargo de la policía en la ciudad de México! Cuando se inició la crisis final del sistema priista, la diferencia entre criminales y policías se había borrado al punto que Miguel de la Madrid tuvo que desaparecer a la Federal de Seguridad porque esa policía y los narcotraficantes ya formaban una unidad. Y mientras se seguían perdiendo los hilos del control policiaco sobre el mundo criminal, se disparó la corrupción en las altas esferas. Cuando el PAN tomó el poder en 2000, la situación estaba ya fuera de control pero la frivolidad, incompetencia y corrupción del nuevo grupo no hicieron nada efectivo por enfrentarla. El resultado está a la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En conclusión, sabemos a grandes rasgos cómo se gestó el gran problema de inseguridad que hoy enfrentamos, pero no tenemos ninguna claridad de cómo, en tanto país, podemos enfrentar con efectividad al no tan “extraño enemigo” que de tiempo atrás nos declaró la guerra; no hay voluntad política para enfrentar las causas de fondo de la pobreza y su cultura.— México, D.F.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado originalmente en El diario de Yucatán&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-1094222324688616782?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/1094222324688616782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=1094222324688616782' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/1094222324688616782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/1094222324688616782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/09/nos-han-declarado-la-guerra.html' title='Nos han declarado la guerra'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-8143315454185458486</id><published>2008-09-02T21:05:00.000-07:00</published><updated>2008-09-02T21:09:06.130-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='yucatán'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='suprema corte de justicia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='aborto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='iluminemos méxico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='seguridad'/><title type='text'>Sobre la marcha Iluminemos México</title><content type='html'>LORENZO MEYER: Muy buenas noches. Bienvenidos a un programa más de Primer Plano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta ocasión realmente tenemos abundancia de temas. Vamos a tener que dejar fuera varios que son importantes porque la semana realmente fue rica en temas, pero no justamente por buenas razones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El que decidimos usar para abrir el programa es el de las marchas. La marcha que tuvo lugar el sábado y la que tuvo lugar el domingo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con distintos signos la primera es una nueva edición de algo que ya ha pasado antes. Esa marcha de gentes vestidas de blanco que al final alumbran a México con sus veladoras. Que en realidad es una muestra de la frustración, el coraje, la impaciencia, el temor ante la ola, la ola de inseguridad que azota a México, que si en el pasado hubo cosas similares, momentos, años, tiempos largos, difíciles, era porque no había Estado; pero ahora que se supone que hay un Estado, que incluso hasta un régimen nuevo las cosas siguen marchando por el lado negativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien me hacia ver, hace unas horas, que en realidad todo México está secuestrado, todos se sienten secuestrados. Se sienten secuestrados unos porque no pueden salir al parque, porque no pueden andar en la ciudad. Otros se sienten secuestrados porque Elba Esther secuestra la educación. Otros se sienten secuestrados porque todo lo que es la impartición de justicia simplemente no funciona. En fin, ustedes digan con cuántas cosas se sienten secuestrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la otra marcha, la marcha de ayer es el prolegómeno de algo que va a venir el día 15 de septiembre y que puede venir después, que es la, llamémosle así: El reto en relación al petróleo. El petróleo convertido en centro de la discusión política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el momento la inseguridad, el petróleo volverá a ser el tema de conflicto derecha-izquierda sobre el futuro de México. En fin las marchas son una muestra de la enorme irritación que existe en México y de la falta de dirección del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Yo me quisiera referir a la marcha del sábado primero, en orden cronológico, para decir que la marcha en sí misma no es para nada una solución, como algunos la pudieron ver. De hecho eso me quedó muy claro hace cuatro años cuando hubo una marcha en 2004, se hizo la marcha con mucha gente que fue una mañana de un domingo soleado y protestó contra la inseguridad, contra los secuestros, contra el crimen organizado y llamó la atención de las autoridades para que pusieran mayor atención. No pasó nada, siguió incrementándose la delincuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La de ahora, la de este sábado, creo yo que tiene otra promesa u otra posibilidad, que es la de no resolver con una marcha o solucionar con una marcha nada, ni siquiera asustar a los delincuentes, sino ser un disparador de una serie de acciones, de la conciencia ciudadana que tiene que organizarse para colaborar y combatir o protegerse o prevenir el delito; de una serie de medidas en las cuales la autoridad debe tener una serie de responsabilidades y también la ciudadanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y creo que esto es lo que la hace más prometedora, me refiero a la marcha del sábado contra la inseguridad, sin caer en esta guerra de cifras que siempre se organiza en cada marcha, que si fueron 80 ó fueron 2 millones. Éstas son, creo que cosas irrelevantes. En realidad fue un núcleo muy importante de la población que nos está haciendo un llamado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En relación con la segunda, es una pelea que viene de atrás y que va a tener un episodio nuevo en donde se está anunciando que puede ser aprobada una ley del petróleo por el PRI y el PAN, y entonces va a haber una protesta y una serie de bloqueos o de cuestiones generalizadas en la sociedad que va a promover López Obrador y el Frente Democrático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que ésta será una más de las instancias de la lucha que López Obrador ha emprendido, pero no es ninguna novedad. Yo no sé qué tanto éxito vaya a tener.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Yo haría una diferencia entre las dos, de las muchas que se puede hacer, desde luego, el objetivo, el propósito era muy diferente, pero me enfocaría en lo siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La del sábado es una marcha, una revisión de otras que ha habido, efectivamente como la del 2004, había habido una también en 97 protestando ante el Presidente Ernesto Zedillo, también sobre problemas de inseguridad. Que tengo la impresión de que la gravedad no había llegado a los niveles de ahora; pero en fin, son marchas que de pronto reflejan la protesta, el malestar de la ciudadanía frente a la incompetencia, digamos, de las autoridades para protegerla, que la razón de ser del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero son grupos ciudadanos los que convocan, son grupos ciudadanos los que dirigen, son liderazgos, digamos, sociales pero en el término de no estar vinculados con ningún partido político. Mientras que lo del domingo sí hay ahí una figura, hay un liderazgo muy claro vinculado con un grupo de partidos o con una parte del PRD, se puede decir que ya casi, casi son dos, pero una figura política que es López Obrador y que ejerce un fuerte liderazgo desde hace mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ése sí puede tener, en todo caso, porque lo del sábado, es decir, puede ser un llamado, una protesta. Las autoridades están reaccionando con acuerdos y con programas y proyectos que a ver cuánto tiempo dura esa tensión y a ver si los resultados y dentro de cuánto tiempo podríamos ver algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de López Obrador en defensa del petróleo, obviamente desde su perspectiva y desde la interpretación que le da a la Reforma Energética, sí está convocando a movilizaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo ha dicho de muchas formas constantemente y mucha de la gente cercana a él dice: Sí vamos a movilizarnos, sí vamos a hacer actos de resistencia civil. Con lo cual yo entiendo actos no necesariamente legales pero no violentos, pero que eventualmente puedan romper la legalidad, por ejemplo, la toma de carreteras, el cerco de aeropuertos y del Congreso mismo. Sí tiene, digamos, un desenlace específico, un llamado específico que es esa movilización, quién sabe cómo lo van a desplegar, no sabemos tampoco la intensidad, pero sí hay algo ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo otro puede fácilmente esfumarse. Es decir, la canalización de esta protesta ciudadana no se ve tan clara en relación con la seguridad, sobre todo porque no tenemos los mecanismos para obligar a los gobernantes a rendir cuentas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha hablado mucho de eso en estas semanas, si no pueden renuncien. ¿Y quien los hace renunciar? Nosotros no tenemos los mecanismos y ellos, ya sabemos que por voluntad propia no van a renunciar, primero se aferran. Entonces nosotros no tenemos los instrumentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento de López Obrador tiene liderazgo y eventualmente va a tomar acciones que muchos van a condenar, por supuesto, pero hay acciones y hay un liderazgo que sí se puede aterrizar a diferencia del movimiento ciudadano del sábado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Es que uno es un movimiento político y el otro es un movimiento disperso, o sea le falta dirección política y le falta, creo también como cierta orientación cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo veo muy bien que la gente esté indignada por la situación de inseguridad que vive este país y salga con velas o con linternas y que diga: Ya no aguantamos más y si no pueden que se vayan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no tiene ninguna consecuencia porque, y déjenme ser muy cauto en esto, no veo que la sociedad tampoco se esté involucrando a fondo en este tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cosa es decir yo estoy indignado porque mataron a un muchacho de 14 años, lo cual es terrible y, por supuesto, a todos nos debe interpelar, y otra cosa es que esto se convierta en una actitud diferente de sociedad hacia la corrupción y hacia los graves problemas de inseguridad que tenemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En países como Italia, como Colombia, donde verdaderamente el fenómeno criminal llegó a penetrar de una manera muy similar a lo que hoy tenemos. Círculos, por supuesto, de la vida policíaca, pero ta de la vida política del país, la gente echaba a pedradas a los políticos y le decía: Usted no tiene derecho a estar con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdón que reedite el asunto, pero un individuo que ha sido acusado de un quebranto de mil millones de pesos al erario público con el Pemexgate, no puede ir a firmar ningún acuerdo en nombre de ninguna sociedad sin que la sociedad lo apedree en ese momento y le diga: Usted no tiene ninguna, en el momento que usted firme ese documento ese documento se quema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así como si el demonio entrara a la Catedral. Es decir, usted no puede entrar aquí. Mientras la sociedad, perdón que lo diga así, mientras la sociedad no diga: Socialmente rechazamos ese cinismo no vamos a avanzar mucho por más velas que pongamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no soy muy partidario de las marchas ni de este tipo de cosas y pueden ser 400 mil, 500 mil, 2 millones ó 9 millones, el tema es que esa sociedad no se hace cargo de su responsabilidad para poner un alto a los niveles de abuso que hoy tenemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E insisto, me parece bien que lo hagan, incluso catárticamente creo que una sociedad lo debe hacer; pero eso es un asunto que en fin, no sé si tendrá consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respecto a lo otro, creo que ya me alargué, pero sí creo que hay ahí un problema político serio porque el movimiento que lidera López Obrador, ahora tiene que jugar en dos pistas simultáneas; la que anunció el día de ayer y el hecho de que una buena parte de su grupo también participó en la confección de la propuesta energética que hoy tiene el Senado para dictaminar. De tal manera que están las dos vías abiertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Una, no respuesta a lo que dijo Francisco José, pero casi, dices tú que la marcha del sábado como que te emocionó porque la sociedad puede de ahí dar pasos hacia delante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que la sociedad no puede tomar el papel del gobierno por más que quiera. El encargado de la protección es el gobierno y el gobierno ha fallado. Y el gobierno en buena medida no tiene ya razón de ser por ese brutal fracaso que ha tenido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿La sociedad qué puede hacer? Crear comisiones, estar pidiendo cuentas. Su papel no era ése, el papel de la sociedad es ser sociedad; cada quien nosotros tenemos nuestro trabajo, nuestra responsabilidad y tener que hacer el trabajo del gobierno, pues entonces para que está el gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: A mí me gustaría responder a esto que dices, Lorenzo, que creo que tiene mucha coherencia, de la siguiente manera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente la sociedad no puede asumir el papel que le toca jugar al gobierno, pero cada día se ha visto más claro que es muy difícil gobernar, que los factores de delincuencia, de violación de la ley, de poderes fácticos son tan fuertes que sin la colaboración de la sociedad, de partes importantes y organizadas de la sociedad, el gobierno no puede cumplir adecuadamente con la tarea que tiene propuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a poner un ejemplo de otro tipo. No hay país en donde se pueda mantener limpia una ciudad si no hay la colaboración de la cultura de la limpieza, de tirar los papeles donde corresponde, etcétera, por parte de la sociedad. Tiene que haber una formación de la conciencia cívica, tiene que haber un civismo actuante y también en materia de protección y de seguridad. Cada quien tiene que jugar su papel. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudadanía tiene que coordinarse mejor con la autoridad, tiene que denunciarla, tiene que presionarla y ésta es una tarea que no ha hecho suficientemente. Eso es lo que yo diría. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que efectivamente uno no debe jugar o sustituir…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Es cierto, yo coincido básicamente, la sociedad tiene que estar presionando dentro de lo posible, no puede hacerlo de tiempo completo, no tiene la misma estructura de organización que pueda tener el gobierno y ni siquiera un partido político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por eso pese a los números, decía Felipe Calderón, a la hora de firmar el acuerdo éste por la legalidad, decía: Tenemos que derrotar y vamos a derrotar al crimen organizado, ahí incluía al narcotráfico, porque somos muchos más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es cuestión de números, si no ya hubieran desaparecido desde cuando. Se calcula que en el narcotráfico en México están reclutados 500 mil de los cuales 300 mil son cultivadores, que son los más inofensivos, en todo caso. Los sicarios y demás serían como 200 mil con sus jerarquías. Nosotros somos como ciudadanos 70 millones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es cuestión de números, es cuestión de organización, es cuestión de inteligencia de quienes están armados; de tal manera que eso es totalmente absurdo, incluso haberlo dicho, es totalmente falso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquí yo veo dos aspectos. La dificultad del gobierno para combatir la delincuencia de secuestros y demás, y la facilidad, pero la falta de voluntad, retomando lo que decía Leonardo Curzio, para castigar a los grandes corruptos que están a la mano y que en lugar de llamarlos a cuentas los invitas a firmar un acuerdo por la legalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Yo creo que a la sociedad no le puedes pedir ni que sea ministerio público, ni que sea policía, ni que sea Ejército.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que sí le puedes pedir es: Oiga, a la hora que lo sienten al lado de un delincuente confeso por lo menos indígnese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En televisión una lidereza sindical le preguntaron cuánto dinero tenía, y se dio el lujo a las cámaras de televisión, así como estamos nosotros, yo no tengo por qué rendir cuentas de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, en el momento en el cual se puede decir eso de la marcha de ayer, López Obrador, salió y dijo que había un sobreprecio en la compra de un buque de 500 y pico de millones de pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: De dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: De dólares, de dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Peor me lo ponen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, esto puede pasar y que se diga, hombre, pues sí, mire, pasa de pronto. Ves las fotos en los periódicos y los delincuentes salen al lado de los líderes políticos y tú dices: Qué barbaridad, me debo indignar o debo ser una comparsa de todo este ejercicio de simulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que la sociedad sí tiene que ir diciendo: Perdone, no todos somos iguales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: El tema da para mucho más pero el tiempo se acabó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos vemos en el siguiente segmento.&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: En este tema del segundo bloque vamos a plantear una serie de reflexiones e informaciones sobre la sentencia que dictó la Suprema Corte en función de las dos acciones de inconstitucionalidad que había presentado, por una parte la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y por otra parte la Procuraduría General de la República, respecto de la despenalización del aborto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta despenalización se había planteado en la ley del Distrito Federal, como corresponde, por la Asamblea había sido aprobado con una votación muy amplia que tuvo sesenta y tantos votos a favor, ochenta y tantos votos a favor contra 19.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y también se planteaba que se estaba atentando contra la vida, contra el derecho a la vida que está protegido en la Constitución. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las argumentaciones formales, jurídicas de la Procuraduría y de la Comisión de Derechos Humanos era que en las constituciones está protegida el derecho a la vida, y que el Estado tiene que protegerlo, y una de las formas para protegerlo es penalizar a quien atenta contra la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el otro lado está la idea de los católicos o de los católicos más ortodoxos, en el sentido de que la vida humana empieza cuando se fecunda un óvulo con un espermatozoide, y que desde ese momento el Estado tiene obligación de protegerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una discusión sumamente delicada que toca lo religioso, que toca las creencias, que toca la conciencia. Pero lo que la Corte resolvió, y es lo que a mí me interesaría plantear en un primer movimiento, es una acción de tipo jurídico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Corte fue invocada para que determinara si aquella ley del Distrito Federal es o no constitucional. Esto es lo que la Corte decidió, no es un asunto que entra al fondo del asunto, al asunto que estaba yo planteando de si se protege la vida o no se protege la vida. Es: la Corte decide que no hay un artículo expreso de la Constitución que obligue al Estado a proteger la vida humana desde la fecundación, por tanto da toda la carta de aceptación a la ley del Distrito Federal, que ocho ministros de once dijeron: No hay violación constitucional, esta ley es constitucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que hay una decisión extra limitada de los ministros, sobre todo de los obispos, de algunos obispos muy declaradamente que está haciendo un escándalo un poco más grande de lo que corresponde, aún desde el punto de vista de la fe religiosa, eso me gustaría plantearlo en otro momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero creo que si se ciñeran a decir fue una resolución, que además tomaron varios ministros que son católicos, y que no entraron más que a juzgar si aquella ley es constitucional o no es constitucional, y consideraron que sí es constitucional. No es para hacer una señal de alarma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los obispos pueden seguir predicando que la vida hay que protegerla, hacer fundaciones para lograrlo, poner becas, poner estímulos. Hoy en la mañana la Presidenta del PAN en el Distrito Federal dice que va a lanzar una ley para proteger a todas las embarazadas para que puedan tener derechos y privilegios para dar a luz adecuadamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ese tipo de cosas se pueden seguir haciendo, no son violatorias de la ley. En fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Yo creo que fue un aprendizaje republicano y me congratulo que el Estado laico funcione en este país, incluso entre las personas que públicamente han dicho profesan una religión. Una cosa es tener convicciones personales y otra cosa es ejercer tu función como servidor público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y veo que ha sido muy positivo para los que han seguido este debate, porque en la Asamblea Legislativa, una mayoría progresista de la Asamblea Legislativa en esta ciudad toma el asunto, hay presiones en las calles, presiones de la iglesia, presiones de distintos grupos diciendo que se está lindando con un asunto delicadísimo, y pesar de eso avanza la mayoría, la Procuraduría General y la Comisión de Derechos Humanos en contra de lo que su Consejo le dijo a Soberanes, interpusieron el recurso de inconstitucionalidad, lo cual fue muy útil para ver el asunto de los contrastes, y que la Suprema Corte ha dicho: Perdón, la Asamblea Legislativa tiene facultades para legislar sobre temas de salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y una cosa es el Estado laico, o sea una cosa es la legislación sobre la vida de los hombres, y otra muy diferente son las convicciones religiosas de cada cual, yo creo que es un gran triunfo de la República, o sea del Estado laico y de los derechos de las mujeres en esta ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Dice Leonardo que se congratula de que funcione el Estado laico. Pues yo creo que el Estado no funciona, pero lo laico es lo que funciona. Sigo sin ver cómo funciona el Estado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo también me congratulo de la decisión de la Corte. No esperaba que fuera tan contundente, había señales de que podía ser casi lindando, que no sabíamos por dónde iría la Corte al final. Realmente pasó con mucha holgura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, aquí tiene razón Francisco José, vamos a ver que se va a sacar mucha tela y la decisión de la iglesia de insistir en la excomunión de las mujeres, no sólo de las mujeres, sino de los médicos que participen en eso, da muchísimo el recuerdo de otras épocas en donde también se excomulgaba a los que juraran la Constitución de 1857, y vaya que puso a un brete a una cantidad de buenos señores que estaban entre su trabajo en el gobierno, cuando no había trabajo, ni en el gobierno ni fuera del gobierno, porque estábamos hecho una desgracia, y tenían que llevar el dinero a su casa o ser excomulgados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final la excomunión no funcionó en la Constitución del 57, y yo me sospecho que aquí tampoco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Lo que pasa es que me parece que la iglesia no acaba de distinguir lo que es el Estado laico, desde luego no es algo que le convenga, pero pese a que llevamos ya varios años con un Estado laico, la iglesia no es solamente de que vaya en contra de él en muchas ocasiones, sino que no acaba de percibir que, por ejemplo, las funciones de la Suprema Corte están perfectamente delimitadas, no es entrar al terreno de la discusión teológica, filosófica, metafísica o religiosa, ni siquiera ética, sino estrictamente jurídica y constitucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de los legisladores sí podríamos decir que la función era otra, y que a la hora de legislar sí podrían incorporar elementos de este otro tipo, y no debería de sorprendernos en todo caso que en estados gobernados por el PAN y donde mayoritariamente los legisladores son panistas, que incluso está eso en sus principios partidarios y demás, pudieran decir: Estamos en contra del aborto, porque desde nuestra perspectiva y nuestra visión de las cosas se atenta contra un ser vivo en su concepción o desde la concepción, porque así lo creen ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que los legisladores sí pueden eventualmente incorporar este tipo de elementos, pero, por lo mismo, una ley que se da en el Distrito Federal, donde la mayoría no ve las cosas de esa forma, pues simplemente la Corte tenía que decir es o no constitucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se quisiera que cayera que en la inconstitucionalidad se tendría que cambiar la Constitución con la mayoría calificada, en donde expresamente se dijera en alguno de los artículos: La vida empieza desde la concepción. Ahí habría una influencia ya metafísica de la mayoría de legisladores, y entonces sí, por lo tanto, las leyes secundarias que contravengan esto son anticonstitucionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, una cosa más sobre la iglesia. Creo que tiene todo el derecho la iglesia desde su perspectiva de llamar a sus fieles y a sus feligreses a decir: Aunque sea legal no incurran en ello. Desde la perspectiva religiosa sí están incurriendo, por ejemplo, en pecado. Incluso el uso de la comunión, que sí le veo un poco la diferencia respecto de la Constitución del 57, que era un asunto totalmente civil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, ellos sí pueden decir: A los católicos que, por lo tanto, crean en el dogma digamos de la vida, de la concepción misma atenten contra ello podemos aplicarles sanciones religiosas, y ya decidirá cada persona si lo hace o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, las mujeres que sean católicas y digan: Sí quisiera o sí necesito el aborto por razones económicas, pero no quiero ser excomulgada o no quiero, en fin, pagar las penas eternas. Pues eso ya dejarlo a la conciencia individual, que de eso se trata esta ley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Este asunto es un asunto ciertamente delicado. Va a seguirse discutiendo independientemente. Se discute no, planetariamente se discute. Ahora la nueva candidata a Vicepresidenta sostiene una posición contra la despenalización del aborto, contra el aborto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Candidata a Vicepresidenta de los Estados Unidos, para decirles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: La fórmula de McCain, de los republicanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo digo como una referencia a que esto va a seguirse discutiendo, sobre todo en cuanto al fondo, porque efectivamente lo que estamos, por lo menos todos los católicos de acuerdo, es en que hay que proteger la vida humana. ¿Pero cuándo empieza la vida humana? Esta es una discusión muy fuerte, porque tiene ingredientes científicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien dice que desde el momento mismo de la concepción, hay quien dice que a la décima semana; hay quien dice que a la doce semana, cuando está formándose ya el sistema nervioso y puede haber señales de que ahí hay un ser que va a tener conciencia, que va a pensar, que es lo que distingue a los seres humanos de la vida animal, porque no se está protegiendo con esta disposición la vida animal, si no tendríamos que cerrar los rastros y muchas otras muchas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Pero está muy bien que se discuta constructivamente. Uno, educación sexual. Dos, que efectivamente ninguna mujer tenga que llegar a la interrupción voluntaria del embarazo, porque puede parecer obvio, pero déjenme subrayar un punto, esta ley lo que hace es no penalizar la interrupción voluntaria del embarazo, ni promueve el aborto, ni obliga a nadie a abortar ni va en contra de su conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simple y llanamente lo que dice es no se penaliza aquí una mujer por alguna razón, la que ella considere va a interrumpir voluntariamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Pero, Leonardo, es hasta las doce semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Sí, hasta las doce semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un país católico como Portugal no se puede hasta las diez semanas, porque ahí privó la tesis científica o con evidencias de que llevan de que antes de diez semanas no había vida humana y después sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Esto tiene un montón de puntos que nos podríamos pasar horas en esto. Qué insistencia de la protección de la vida humana al momento de la concepción, etcétera, cuando la verdad es que se podría proteger a la vida humana ya más bien formadita cuando ya nacieron y cuando hay una enorme, enorme necesidad de proteger a la vida humana de mexicanos que ya están aquí, sobre todo en la niñez y no veo a la iglesia tomando esas medidas tan estrictas: Voy, voy a excomulgar a aquellos que estén atentando en contra del bienestar de los niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay mil cosas en donde la energía se podría poner a trabajar de una manera mucho más efectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: De los pederastas, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Esa es una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Prostitución infantil, en fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Y la simple desprotección de los pobres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo los estamos educando a los niños? Proteger la vida de los niños es educarlos, y vaya que si estamos maleducando en muchos sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí debía de ir la energía, pero en fin, cada quien la pone donde Dios literalmente le da a entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que nos tenemos que despedir en este segmento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Volvemos, volvemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Regresamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: En este tercer bloque vamos a hablar de los lamentables hechos ocurridos en Yucatán. Doce personas decapitadas, y me permito poner sobre la mesa la forma en que la gobernadora de aquella entidad ha planteado el asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice ella que empezó a recibir el gobierno amenazas hace algunos días, diciendo que quitaran los retenes; que había una serie de retenes que estaban obstruyendo el funcionamiento del crimen organizado. Y que le pedía efectivamente que lo hiciera, que lo retirara, si no se tenía que atener a las consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y las consecuencias era que se movilizaría a la sociedad quitándole a Yucatán esto de que es un estado tranquilo. Y por otro lado darían una noticia que tendría impacto en todo el mundo, y vaya que tuvo impacto en todo el mundo, los 12 decapitados han estado en todos los noticieros y en todos los periódicos del mundo por ser un crimen particularmente horrendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pongo sobre la mesa dos consideraciones que me inquietan. Por un lado, la estructura de protección policíaca y política que hay en nuestro país. Es decir, un sector muy amplio de la delincuencia opera en nuestro país porque tiene acuerdos de algún tipo con autoridades del estado, de la Federación, del municipio, no lo sé, que les permite seguir haciendo sus negocios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento que los poderes del Estado se alineen para evitar que esos negocios se den, de pronto vienen estas represalias, lo cual nos deja ver efectivamente que hay una estructura de protección pasiva o activa. No lo sé si los políticos se beneficien o no de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, por supuesto, me lleva a la segunda reflexión que conecta con el primer bloque que platicábamos en este programa de Primer Plano, y es que para llevar adelante una cruzada que efectivamente extirpe el problema de inseguridad que tenemos en este país se tiene que hacer una purificación, primero política y después policíaca de toda esa estructura de protección que permite que el crimen organizado exista, porque el crimen organizado no nada más es el Chapo Guzmán o los Zetas o el Cártel del Golfo. Es toda esta estructura que ahora se vio amenazada, e incluso golpeada porque no cumplió con su parte, según nos ha dicho la gobernadora de Yucatán, y ha quedado exhibido lamentablemente con doce cabezas de por medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Hay un título que se refiere a otra cosa, el “México bárbaro”, el título de un libro de principios del siglo XX en donde se criticaba la forma como el gobierno de Porfirio Díaz trataba a una de las partes más débiles de la sociedad mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero México bárbaro queda también para esto. En fin, eliminan a doce, lo de la decapitación ya nada les hace a los muertos, pero sí a los vivos. Es un mensaje, es un tipo de mensaje que en realidad tiene dos vertientes. Por un lado le está diciendo a la sociedad, a ésta, a la que marchó el sábado, a la que se está movilizando, etcétera: Miren, les mandamos sus decapitados como una respuesta a su marcha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la otra es sobre todas las autoridades, es un mensaje a ellas. Nos importa muy poco lo que ustedes estén haciendo y suscribiendo, etcétera, ahí les van los cuerpos decapitados, y además los vamos casi a desnudar ante el resto del mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta fotografía de los cuerpos desnudos, decapitados y torturados apareció en la prensa internacional. Entonces ante el mundo se está haciendo, desde la parte criminal, alarde de su poder y de la ineficacia del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es realmente un mensaje terriblemente brutal el que lanzaron desde Yucatán, sabiendo todas sus consecuencias. Lo hicieron porque se sienten fuertes, sino no tiene ninguna razón, no hay ninguna lógica que lo hayan hecho. Es simplemente porque están seguros de que no les va a pasar nada, de que lanzaron el guante y van a quedar impunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Pues yo creo que en este tema a mí que soy yucateco de nacimiento y yucagachs de realidad, porque he vivido la mayor parte de mis años en el Distrito Federal. Me toca muy de lleno, porque Yucatán efectivamente presumía y se presumía y se disfrutaba de una paz, de una tranquilidad para andar por las calles a altas horas de la noche sin ningún problema o con problemas menores. Era una sociedad pacífica, que ahora ha quedado alarmada, en primer lugar; erizada, muerta de miedo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por otra parte, ha vuelto a surgir esta conseja o leyenda que circulaba de que en Yucatán no iba a pasar nada porque había un pacto para que vivieran las familias de los narcotraficantes, por un lado, respetadas, y el pequeño comercio que hubiera no fuera mayormente estorbado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto tiene otro ingrediente, el jefe de Seguridad Pública del estado de Yucatán antes fue jefe de Seguridad Pública de Quintana Roo, y antes había sido del gobierno de Cervera Pacheco, miembro de la Policía, Director de la Policía, Jefe de la Policía. Es un señor Luis Felipe Ceiden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las mantas del que fue arrojado, no en la Hacienda Chichi de Suárez, sino en el pueblo de Buctzotz, que está a más de 100 kilómetros de Mérida, tenía leyendas en el sentido de que iba a ser afectado este policía Ceiden, este jefe de la Seguridad Pública porque no ha cumplido con el pacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí lo más grave, subrayando lo que decía Leonardo, a mi juicio es este pacto que sale a flote entre autoridades y crimen organizado, que tiene un cierto nivel. Es decir, mientras tú no hagas esto, yo no haga esto. Pero ahora se está rompiendo, y por otra parte está surgiendo la responsabilidad enorme que han tenido los gobiernos que pactaron y que dejaron desarrollarse de esta manera tan brutal al crimen organizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto no es de un día, no es de un sexenio, es de decenas de años, por lo menos de los últimos 20, 25 años en que se ha desenrollado tanto el crimen organizado en nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Pero esto que dices de Yucatán en realidad se puede decir ya en los últimos años de otros muchos otros lugares y otras zonas del territorio. En Aguascalientes no pasaba antes nada, en Puebla hasta hace poco estaban diciendo que tampoco y ya han tenido algunos casos también de muertes vinculadas con el narcotráfico. Es decir, se está expandiendo, no solamente es más intensa la violencia, sino que también territorialmente ya no está dejando ningún rincón libre de esta violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, insisto, en que la estrategia no es la adecuada. Que esto es producto de un mal enfoque del problema, que es muy complejo el del narcotráfico, y hay dos indicadores de encuestas de cómo estaría percibiendo el público este asunto que parece que cada día se sale más del control por parte del gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, en el Reforma la semana pasada sale una evaluación de distintas instituciones de la confianza y viene el Ejército. El Ejército que goza de mucha confianza en México tradicionalmente, pasa del 70 por ciento del año pasado al 63 por ciento en este año, en un año. Claro 63 por ciento sigue siendo bastante elevado, pero hay va a la baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí no se me ocurre ninguna otra cosa que pudiera estar mermando la confianza en el Ejército que su involucramiento directo en esta lucha contra el narcotráfico, porque por un lado vienen los excesos, las equivocaciones, los errores, el confundir a ciudadanos normales con sicarios en los retenes muchas veces; injusticias, violaciones a los derechos humanos, y también esta idea que va quedando que era parte del peligro que muchos especialistas señalaban de involucrar de lleno al Ejército en esta lucha, que es en la medida en que se ve que los otros siguen como si nada, es decir, los capos, son ellos los que no están dando tregua al gobierno, no el gobierno a ellos, porque Eduardo Medina Mora dijo: no les vamos a dar tregua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues tengo la impresión de que son los capos los que no le están dando tregua al gobierno en sus distintos niveles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces queda la sensación de que el Ejército tampoco pudo. No que haya sido derrotado o que vaya a ser derrotado en términos de una rendición completa. Pero en la medida en que la violencia continúa e incluso se incrementa puede ir permeando la sensación de decir el Ejército no pudo. Y eso, desde luego, que le pega a su prestigio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y otro indicador que sale el día de hoy en el diario Reforma, en relación con la política de Calderón hacia el narcotráfico. El año pasado estaba quienes estaban de acuerdo y que estaban más o menos apoyando y respaldando esta estrategia en un 54 por ciento, ahora está en un 35 ó 36 por ciento. Es decir, también ha bajado. Lo cual nos lleva a pensar que este argumento también utilizado por la PGR de que si se incrementa la violencia es porque estamos ganando, aunque no parezca, pues no está resultando convincente ante la ciudadanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez hay más la percepción de que el incremento de la violencia y la baja de la seguridad pública derivada de ese problema en particular es por un fracaso de esta estrategia y no es un preludio de un triunfo o de éxitos que se puedan presumir en los años por venir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Yo creo que ni el más optimista cree que esto es un preludio de éxito. Yo creo que el tema lo han explicado bien algunos teóricos. Yo escuchaba a Edgardo Buscaglia explicarlo con una gran precisión, dice: En cualquier guerra si tú presionas en un frente y no le golpeas al enemigo ni la parte económica ni la logística, el va a ubicarse en otra parte y va a golpear. Es decir, si tuviésemos que pensar, a ver el Ejército está golpeando en Sinaloa y en Michoacán, es normal que éstos se reagrupen en otras partes del país. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras no rompas la estructura patrimonial de los cárteles. Desde que agarraron al chino no hemos vuelto a ver ningún decomiso importante en materia de dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni tampoco rompas la estructura de protección política, que ésta es la parte durísima del sistema político mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras no llames a los tres partidos y digan: A ver, todo mundo va a guardar a sus perros, y vamos a procesar a toda la estructura criminal que tengamos en todas las policías municipales, en todas las policías estatales y federales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a empezar a procesar a todos, no diré exactamente al mismo tiempo, pero como parte del gran pacto político que se debió haber dado. Tú tienes el narcotráfico que de pronto se expande a Yucatán, pues por supuesto es una lógica de guerra simple, que lo que te hace es adonde se mueva la fuerza del Estado tú buscas otra parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que va a haber es más violencia y te va a costar más dinero corromper a las autoridades. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, insisto, si no le rompes ni la estructura patrimonial ni la parte logística o estructura de protección policíaca y política, es decir, el mensaje de Yucatán es: No nos cumplieron y por eso los decapitamos; no nos cumplieron, estamos en la misma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces tú puedes mandar al Ejército a cinco estados, si no rompes esa estructura se te va reproducir en los demás. Digo, me parece bastante obvio cuando lo veo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Sí, es una pena que este traslado a la península de Yucatán, ahora esté pegando muy fuerte en el estado de Yucatán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: ¿Y tú qué harías si fueras narco y te están pegando en Sinaloa? Buscar otro lado donde plantarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Voy a explicar un poquito esto, rapidísimo. Donde el narcotráfico realmente tiene fuerza y mercado importante es en Cancún y en donde hay una compra enorme. En Yucatán no tanto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entonces ahora lo que están haciendo es hacer un nuevo reto en un estado donde se veía que había una gran tranquilidad para decir: Nadie se salva aquí, o están conmigo o están contra mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Y si te persiguen en Michoacán te pasas a Aguascalientes y ahí te ayudan, ahí te quedas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Y si lo quieren llevar ya más lejos, el Financial Times del día de ayer, en su revista semanal abre con un artículo de un antiguo policía egresado sociólogo, egresado de Harvard, que se metió a ser policía varios años y ahora regresa al mundo académico en Estados Unidos, y señala que sus años como policía, éste y ahora doctor en Sociología, dice: No vi que le hubiéramos hecho ninguna mella al narcotráfico en el distrito donde yo estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiere decir que si en el país central del narcotráfico la policía no hace nada, confesión de un policía que estaba en la parte más baja. Entonces quién. Es una pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Pero se nos terminó este bloque. Tendremos que regresar al siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Regresamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TERMINA TERCER BLOQUE.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INICIA BLOQUE CUATRO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Hoy es primero de septiembre, día del Informe Presidencial, pero estamos estrenando un formato. Un formato que ya desde varios años atrás se decía que tenía que cambiar, porque en realidad desde 1988 la fiesta del Presidente, el gran boato, el besa manos, los aplausos interminables se acabaron y empezó la otra lógica, la contraria, la de la confrontación, la de las interpelaciones, la de los abucheos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se continuó, se ha ido deteriorando cada vez más y ya no se le encontraba sentido a que fuera el Presidente a no dejarlo pasar o a permitir que pasara pero para abuchearlo y para expresar todos los descontentos de manera, digamos, poco civilizada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y finalmente ya terminaron por separar este informe donde solamente se entrega al Congreso, que es algo que Benito Juárez quería hacer y que propuso una reforma en ese sentido. Tampoco le gustaba mucho la idea de ir a confrontar a los diputados, porque tampoco los tenía a todos con él, era un gobierno dividido. Pero el caso es que ya se logró finalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se presenta, y yo creo que efectivamente no tenía sentido tener el antiguo informe. Pero éste también quedó como muy separado y es una mera formalidad en el sentido de que no estamos en un sistema parlamentario en donde sí se discute, en donde el Primer Ministro o Jefe de Gobierno presenta sus logros y allí debaten de igual a igual, porque el Jefe de Gobierno siendo un parlamentario es un primus interpares, no hay esa distancia que hay en los sistemas presidenciales entre el Jefe del Ejecutivo y todos los demás funcionarios, o en este caso los legisladores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero como no estamos en un sistema parlamentario, esto se decidió simplemente que se presente el informe. Y eventualmente se dice, cosa que no creo que vaya a ocurrir, se podría invitar o demandar la comparecencia del Jefe de Gobierno para discutir algunos puntos en particular del Informe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así está planteado, no creo que vaya a ocurrir en la práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: No, no creo que vaya a ocurrir en la práctica. Y realmente hay algo que denota la fatiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al público mexicano le importa un pepino el Informe Presidencial, pero es por las malas razones ahora que estamos en esta situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo a los Estados Unidos, como siempre andamos volteando allá. No es un régimen parlamentario, un sistema parlamentario, pero el Presidente sí tiene cierto sentido el informe. No los rollos que se echaban aquí impresionantes en la época de Adolfo Ruiz Cortines, aquello era realmente para dormirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero un buen informe con un mensaje político, y luego en caso de que sea demócrata en Estados Unidos quien lo da, los republicanos contestan después, teniendo ya la materia en la mano responden por los medios televisivos, y sí tiene sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto de ahora, dice Gustavo Madero, es un avance del republicanismo. Bueno, pues está tratando de hacer de una necesidad una virtud. Eso no es una virtud. A mí me da la impresión de que es como un paso más en algo que se está deshaciendo; hay algo del poder que está volatilizándose y que no me da la impresión de que hayamos encontrado la mejor fórmula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra era mala, ésta de ahora me parece como light, una cosa que ni fu ni fa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Yo creo que eso es una solución, efectivamente a medias, es una solución tibia, pero no es una mala resolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente se tomaron algunos elementos de los regímenes parlamentarios, por ejemplo, el de las preguntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Presidente envía por escrito, como dice ahora la Constitución, debo aclarar que la Constitución fue aprobada en esta reforma del nuevo formato, el día 15 de agosto, o sea hace 15 días. De tal manera que no hubo tiempo para corregir la ley orgánica del Congreso donde se establecen ya más detalles de cómo debe procesarse esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y vamos a tener un primer asunto un poco raro, contrapuesto, no muy bien hilvanado en lo que está pasando hoy, porque está cumpliéndose lo que dice la Ley Orgánica, de que participan todos los grupos parlamentarios al principio, luego va a participar el Presidente del Congreso, pero no para responder nada, porque el Congreso lo que tiene ahora son facultades buenas, creo yo, de poder citar y con obligación de asistir, a los Secretarios. Ésta es una buena medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segunda buena medida. Tienen que producirse con verdad, pero si los encuentran en alguna mentira pueden tener responsabilidades. No quiero decir que sea muy fácil fijarlas, pero ahí está una amenaza de decir: Usted diga lo que tiene que decir pero que sea correcto, que lo pueda usted comprobar. Si le comprobamos que es falso lo vamos a meter en un lío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una especie de voto de censura pero muy magro y muy indicativo, no obligatorio; porque lo acusa el Senado o la Cámara de Diputados al ministro que mintió o que faltó a la verdad o que fue omiso, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el Presidente toma nota de que ese Secretario no está cumpliendo adecuadamente. Es una especie de voto de censura sin sanción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: De especie, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Por eso digo, por eso digo que es una especie de voto de censura sin sanción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otras medidas que creo que son positivas. Estar analizando el Informe y rebatiéndolo con preguntas que se formulan con anticipación, está tomada de los famosos question periods de Inglaterra, Canadá, en fin; donde, pero eso se hace en cada mes o cada dos meses con una Cámara y con otra y va todo el Gabinete, encabezado por el Primer Ministro y le responden a los diputados en breves tiempos de 45 minutos pero mes a mes, no una vez al año y con preguntas que se mandan por escrito, sino que ahí mismo se las formulan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces están tomando a medio camino, otra vez, algunas cosas del régimen parlamentario muy matizadas, muy rebajadas, que espero resulten mejor que lo que hemos tenido en los últimos 19 años, que era una agarrada de trenzas y un jaloneo y rasguño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Por lo menos no habrá borlote, pero es una no solución. Es decir, es una forma de decir: Mire, como no vamos a arreglar nada porque hay una mezcla de molestia política, de autismo entre los dos poderes del Estado y de protagonismo de otros sectores, que decían; Miren, mejor que no venga, entregue el documento, total no lo va a leer nadie, la glosa del informe ya la haremos como Dios nos da a entender y cada quien sigue por la vía que quiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que es lamentable y denota la estrechez de nuestra clase política no haber encontrado un diálogo eficiente entre dos poderes del Estado que es la esencia del republicanismo. La democracia si algo significa, es que se puedan elegir efectivamente cargos como diputados y Presidente y que haya una división de poderes, de tal manera que los abusos que cometa un poder puedan ser controlados por otro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Contrapeso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Contrapeso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este caso lo que hay son dos poderes que tienen legitimidades diferentes y cada quien camina por su lado. Y puede suceder que en toda la legislatura no se vean. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que eso es una pésima señal porque en vez de abonar a un diálogo medianamente republicano, hombre, hubiera sido tan sencillo como que dieran su brazo a torcer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, a ver el señor Presidente con todos los honores de Jefe de Estado se va a sentar y va a escuchar los posicionamientos de las fracciones parlamentarias, después de que diga lo que tenga que decir. Yo creo que eso no le quita ni un milímetro a la dignidad del Jefe de Estado. Ni eso logramos, ni eso logramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Pero el Presidente Calderón había dicho que él estaba dispuesto a ir y a contestar las preguntas; pero no fue posible porque no hubo suficientes votos para aprobar eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: …la clase política en general. Ni eso pudimos resolver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: El caso es que sin defender el formato anterior, porque efectivamente ya estaba totalmente viciado, el actual puede leerse, un poco lo que dice Lorenzo Meyer, como símbolo de la ausencia de diálogo entre los dos poderes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, en donde se sabe que estando diferenciados sí tienen que estar interactuando, sí tienen que estar contrapesándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces digamos que ante el agotamiento del antiguo formato la mejor solución que se encontró, por lo pronto, es probable que más adelante se empiece a pensar en algo más constructivo, digan: Olvidémonos simplemente de…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Pero fíjate que es algo más que la ausencia de diálogo, es la ausencia de proyecto. Pareciera que no hay un proyecto de nadie, es administrar el día a día y esos momentos simbólicos en donde, insisto, en Estados Unidos el Presidente sí tiene sentido, sí dice algo interesante en breve tiempo, significativo para sus ciudadanos. Aquí no hay nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Yo quisiera tomar estos últimos segundos que nos quedan, para mandar nuestro más sentido pésame a la familia de Gilberto Rincón Gallardo, un luchador importante social en nuestro país, que tuvo muchas batallas, que sufrió muchas prisiones y que impulsó muchas obras importantes, sobre todo para mejorar la igualdad, para combatir la discapacidad o apoyar a los que tienen capacidades diferentes. Y esto es un duelo que se presenta en nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aprovecho la ocasión para que otro amigo fallecido, otro luchador social, mucho menos conocido, Alfredo Gutiérrez, profesor sociólogo de la Iberoamericana, que también falleció el fin de semana, mandar un pésame a su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias, por su atención y buenas noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN DEL PROGRAMA.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-8143315454185458486?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/8143315454185458486/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=8143315454185458486' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8143315454185458486'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8143315454185458486'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/09/sobre-la-marcha-iluminemos-mxico.html' title='Sobre la marcha Iluminemos México'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-8438489648047260572</id><published>2008-08-20T03:18:00.000-07:00</published><updated>2008-08-20T03:23:05.730-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Elba Ester Gordillo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='PRIAN'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Educación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='seguridad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Miguel Angel Granados Chapa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Exámen a profesores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='SNTE'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sosa Nostra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Manlio Fabio Beltrones'/><title type='text'>Primer plano 18 agosto</title><content type='html'>México, D.F., 18 de agosto de 2008. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Versión estenográfica de los comentarios y opiniones vertidos por José Antonio Crespo Mendoza, Leonardo Curzio Gutiérrez, Lorenzo Meyer y Francisco Paoli Bolio durante la transmisión del programa Primer Plano de XE IPN TV Canal Once de Televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Muy buenas noches amigas y amigos de Primer Plano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a empezar el programa de esta noche con el tema que fue objeto de ocho columnas en un periódico, en el periódico Reforma sobre el examen que presentaron los maestros para lograr posesionarse de 8 mil y pico de plazas, y que fue reprobatorio para el 68 por ciento de los maestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta reprobación más de dos de cada tres profesores quedaron reprobados; nos habla, en primer lugar, como es muy obvio de la mala formación que están teniendo los profesores normalistas, la mala calidad de su propia formación con lo cual no pueden transmitir más que mala calidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos de una tercera parte de los profesores lograron aprobar y algunos de ellos aprobaron mal, aprobaron de panzazo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debíamos tener pruebas en las que los profesores no sólo aprobaran con el mínimo, si se quiere, sino que un buen número de ellos pudieran aprobar con una calidad que puedan transmitir con entusiasmo. Pero el que no conoce las cosas no puede ni trasmitirlas y mucho menos con entusiasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos ante una crisis verdaderamente nacional, verdaderamente grave. Ningún país, como hemos dicho muchas veces en este programa y en otros, puede progresar si no tiene una buena educación, ni en trabajo, ni en ciencia y tecnología, ni en desarrollo en muchas facetas, en muchos ámbitos y estamos teniendo un drama enorme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que hay una buena noticia, decía algún periódico por ahí comentando esto, por primera vez en la historia del magisterio se hace un examen de este tipo que nos deja ver puntualmente cuál ha sido la calidad y la formación de los profesores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es un poco reducida la buena noticia, es pequeñita comparada con la tremenda mala noticia, la sepultal, que nos sepulta esta mala noticia del 68 por ciento de reprobados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Sí, si fuera con otras buenas noticias como ésta nos hundíamos, dos o tres igual y ya estamos hundidos. Sí entendí lo de la ironía, desde luego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la época en que el conocimiento es lo fundamental, la economía del conocimiento. Hemos visto, por ejemplo, sociedades como Taiwán que de estar en una situación muy similar a la nuestra, no hace muchos años. En nuestra propia generación quizá Taiwán estaba un poco más abajo que nosotros y, sin embargo, hizo una gran inversión en educación y ahora sí ya nos dejó. Y podemos poner varios ejemplos similares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si en algún momento México pudo ser una sociedad que tenía posibilidades de riqueza por la vía de exportación de bienes tangibles en la Colonia la plata y un poco de oro; luego en el Porfiriato productos agrícolas, mineros, etcétera, ahora el petróleo que ya no da para tanto. Es el siglo XXI un momento en que no podemos negar que la única manera de desarrollarnos, de salir de la mediocridad en la que hemos estado metidos durante mucho tiempo es por el capital humano, no es ninguna otra, no hay ninguna otra salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el capital humano requiere, en primer lugar, de educación de excelencia, ya no buena, de excelencia para recuperar el tiempo perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos a la Proust, vamos a la búsqueda del tiempo perdido. El único punto es la educación y la educación está como está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos dirán, los profesores: Oigan, es que el examen no fue justo, nos pusieron unas preguntas absurdas. No nos han dejado ver las preguntas, exigimos ver qué le preguntaron a los profesores para ver si su defensa es cierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en un grupo que el 68 por ciento reprueba, si en una escuela normal reprobaran el 68 por ciento de los alumnos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Hay que cerrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Habría que cerrarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aquí, y con esto dejo mi intervención, tiene mucho que ver el tipo de organización que tienen los profesores en donde la política es lo primario y convertirse en buenos profesores es secundario, hasta innecesario, diría yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Sí, yo no veo que tenga mucho que ver, yo creo que es el centro precisamente que explica esta zona de desastre que tenemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo diría que esta evaluación nos pone sobre la mesa una situación dramática, es decir, realmente los profesores en nuestro país están reprobados y viene a complementarse con un montón de evaluaciones internacionales, la Pisa famosa de OCDE, etcétera, que nos decían: Oigan, su sistema educación está efectivamente en zona de desastre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo lo que me pregunto, tratando de ver hacia delante, es si hay voluntad de enmendar esta situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que en materia de diagnóstico ya tenemos suficientes elementos internos, ahora tenemos un mapa preciso del desempeño de los profesores, si hay voluntad yo supongo que pasa primeramente por el tema político de romper ese nudo gordiano que ha sujetado el sistema educativo de este país a criterios político electorales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que haya esa voluntad creeré que estamos empezando a dar el paso para salir de ese atraso. El capital humano simplemente arroja un dato sobre la mesa, porque me pareció muy relevante, es fundamental para que un país crezca, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este país, por ejemplo, me decía René Drucker, el doctor Drucker, mete 600 patentes en un año, mientras que un país asiático mete 200 y pico de miles de patentes en un año…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: ¿200 mil?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Más de 200 mil, Japón, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tú dices: Bueno, tienes un montón de creadores o gente que está aplicando ese espíritu científico a la producción. Lo digo porque la última encuesta de empleo decía que hay más o menos 2 millones de mexicanos que están dedicándose a la cuestión esta de, creativa, ¿no? De decir: Vamos a desarrollar empleo para los otros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un país de ciento y pico de millones evidentemente te tienes que plantear el tema de la formación de la gente como un asunto central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo espero que todos estos datos, aparte de por supuesto generar la inquietud natural en la sociedad que deben generar, sí empiecen o vayan forzando a que se tomen decisiones para cambiar esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Retomando un poco lo que decía Lorenzo, de la educación y la inversión educativa en la población como eje del desarrollo, si tomamos a cualquiera de los países que hoy consideramos como del primer mundo desarrollados, vamos a encontrar en algún momento de su historia, entre el siglo XIX y XX, que efectivamente se hizo una inversión brutal de recursos, una estructura formal de la educación, porque de la educación se derivan, es decir, el desarrollo es un síndrome, digamos, de muchas variables que están interactuando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero uno de los ejes fundamentales es la educación. Si en la educación no hay un avance significativo, si no hay realmente una inversión pero con propósitos de educar a la población en diferentes habilidades y aptitudes que a su vez se empiece a traducir en mayor productividad, mayor organización, mayor eficacia, etcétera, ese país va a estar atorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que la gran oportunidad que tuvimos, no sé hasta dónde, en el Porfiriato se haya hecho un esfuerzo en ese sentido o sólo también como un instrumento de socialización política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero creo que con la Revolución y con Vasconcelos al frente había la posibilidad y la voluntad, por lo menos de Vasconcelos, de dar el gran salto en materia educativa y poco a poco se fue esto desvirtuando y se le fue dando un sentido político a la educación y al propio magisterio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en eso también yo diría que sí es muy importante que veamos las preguntas para ver con qué los están evaluando. Sabemos que a veces dependiendo del tipo de examen pueden ser las respuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo, a lo mejor podrían ellos también quejarse, los profesores, de que se les está preguntando de física o de matemáticas, pues no pueden salir muy bien, que les deberían de preguntar del alquimia electoral y entonces van a salir sobresaliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Vamos a mandar a Crespo a que haga la batería de preguntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: La educación en México, el sistema educativo está lastrado, está lastrado por varias cosas, no por una sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo yo que está lastrado, desde luego, por el sindicato que tiene un peso enorme en cuanto a que lastra a la educación porque muchos de sus profesores están comisionados, muchos profesores han cometido faltas, etcétera, que no se sancionan por el poder que tiene el sindicato. Hay muchas plazas que se llaman de aviadores o personas que tienen varias plazas, claro, asignadas a distintos nombres de sus parientes, sus hijos o cualquier testaferro que les permite el uso de nombre y tienen varias plazas. Entonces hay toda una inequidad que está protegida por el sindicato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por otra parte, hay una filosófica populista, creo yo, detrás de esta baja en la calidad de la educación, porque se fue diciendo que a pesar de que la educación de hace muchos años, de nuestros padres y abuelos fue muy buena o llegó a ser muy buena en la primaria, que tenían realmente toda la capacidad para hacer sus operaciones básicas, escribir con corrección, leer, hacer sus operaciones aritméticas, etcétera, que les permitía entrar a los trabajos, sobre todo en aquel tiempo en donde no era necesario tan gran cúmulo de conocimientos como ahora es necesario para trabajar en muchas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero se empezó a filtrar una filosofía que era la que podemos reducir al pase automático. Ésta que era una filosofía de decir: Bueno, que pasen por ahí, ya les darán una untadita, pero que no reprueben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si realmente se aplicaran exámenes serios en nuestros colegios, en nuestras escuelas públicas y privadas, reprobaría mucha gente y entonces habría que hacer eso, cerrar la escuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también traería problemas graves de rezago, como hay en los juzgados con los juicios pendientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces van pasando a la gente de una a otra sin que tenga los conocimientos. Y ahí hay un lastre terrible porque el conocimiento se construye sobre conocimiento. Si no está la base sobre la que se va a sentar es la siguiente parte, se cuela como el agua entre los dedos el conocimiento que depositan los profesores, aunque esto pueda ser bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces yo creo que hay este lastre terrible, este defecto del sistema educativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Yo estoy, un tanto cuestionaría lo que dices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sí creo que el nudo gordiano, como se dijo aquí, es Gordillo, ahí está. Ya no hay para dónde…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el punto de la excelencia, yo como parte de una institución de educación superior donde hacemos exámenes y colamos y vigilamos mucho la calidad, estoy de acuerdo en que esa masa que viniera sin preparación y, sin embargo, qué haces con ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, ¿de quién es la culpa? Si un estudiante llega y no puede con los exámenes, ¿hasta qué punto es culpa suya y hasta qué punto? Y la pregunta no tengo la respuesta. Pero también de entrada ser muy exigente, ¿qué haces con los otros, cuál es su, adónde los mandas? ¿Al mercado informal, al crimen, a dónde? Porque ni modo que desaparezcan del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces sí una universidad hace sus exámenes y dice estos 100 mil no entran, no tienen la calidad. Y el drama, ¿de quién es la responsabilidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ser que sí hay algunos que sí son unas, se niegan, pero la mayoría es porque no se les dio la oportunidad cuando son niños y cuando son jóvenes. ¿Y entonces qué se hace?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Sí, pero lo que es un crimen, Lorenzo, es dejarlos en un sistema educativo que les da pésima educación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces dices lo voy ir pasando, usted va a pasar a sexto, va a pasar a secundaria, va a pasar a prepa. ¿Oiga, es usted capaz de hacer una operación aritmética? No. ¿Es capaz usted de expresarse? Tampoco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, los empobreces brutalmente aunque los hayas tenido en el sistema educativo 12 años o más. Ése es el gran drama del Estado mexicano…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: ¿Cuál es la alternativa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Yo creo que reorganizar el Estado. Y déjenme ponerlo en pesos y centavos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay tres temas centrales de este país, lo digo muy brevemente, en los cuales hemos gastado más dinero, pero además de manera sustantiva en los últimos 10 ó 15 años, que son educación, deporte y seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En seguridad nos hemos gastado más de 100 mil millones de pesos. En educación hoy según la OCDE gastamos en ciertos niveles educativos un promedio razonable por estudiantes, y en deportes gastamos cerca de 2 mil millones y ahí están los resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que hay que empezar a tirar ya caretas, empezar a denunciar ciertas cuestiones que además de estar chupando y succionando una gran cantidad de recursos públicos se están convirtiendo en un tumor cancerígeno para que este país funcione, porque lo que no puede ser es que esos profesores reprobados les den a los muchachos de escasos recursos una educación para que reprueben en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente no serán delincuentes, pero no podrán salir de los dos salarios mínimos nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Es que esa política del pase automático en general, desde la primaria o desde el kínder a todo sistema educativo es parte del problema efectivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo nada más terminaría con una anécdota reciente también que refleja muy claramente esa simulación que es el gobernador Mario Marín dando el banderazo a varios camiones que iban a repartir presuntamente 11 millones de textos gratuitos y que resulta que estaban vacíos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces refleja de alguna manera…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Ellos dirían que en realidad los textos se repartieron antes, o sea que tuvieron que hacer la faramalla de los camiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Volvemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: En este segundo bloque les propongo que hablemos de la cúpula, cúpula del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en el periódico El Universal, se pública una entrevista que le hicieron a Manlio Flavio Beltrones, el coordinador de los senadores del PRI, en donde despotrica literalmente contra el gobierno de Calderón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Plantea tres grandes temas. Uno es que estamos en los albores de una crisis, dice que es una crisis peor que la de 1994. Vaya que el PRI sabe de crisis, y dice que en este caso estamos en la antesala de una crisis económica brutal. Hay una serie de datos, inflación, el precio de los insumos, etcétera, que anticipan que ciertamente no tendremos una buena temporada económica. Critica al gobierno de Felipe Calderón, dice que es un gobierno de jóvenes improvisados que no están atendiendo los grandes asuntos del país y dice que en materia de seguridad no ha dado buenas cuentas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, por supuesto, rompe, por lo menos discursivamente, habrá que analizar qué impactos tiene, una alianza, una especie de coalición gobernante que habíamos tenido por lo menos en estos últimos dos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El coordinador de los senadores del PRI, se había convertido en un interlocutor, digamos privilegiado, en la Presidencia de la Republica, cosa que irritó a muchos panistas, incluido a su dirigente Manuel Espino. Y ahora se plantea antes de que se apruebe la reforma petrolera, que se supone que era el pacto que tenía Manlio Flavio Beltrones y Felipe Calderón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que esta reforma se apruebe se rompe esta alianza, se había dicho, se había anticipado que una vez aprobada la reforma petrolera el PRI y el PAN seguirían cada uno en su camino y se confrontarían en el 2009, la madre de todas las batallas. Pero algo pasó, se adelantó o son los prolegómenos de la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Hay algo en esto. Quiero nada más enfatizar una cosa que dijo Leonardo. La coalición gobernante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí me parece que esta coalición viene realmente de atrás, viene del momento crítico de 1988 cuando la soledad del PRI lo lleva al fraude del 88 e inmediatamente después cuando la oposición es una oposición de izquierda y una oposición de derecha el PRI decide que lo mejor que puede hacer para salvarse, y el salvar el proyecto de Salinas es irse cada vez más uniendo al PAN.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una decisión bien pensada, bien llevada y en efecto ahí está ya la coalición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento iba en las riendas las tenía un cochero que era del PRI. Va a cambiar luego, va a cambiar en el 2000 y tiene momentos duros pero se vuelve a la misma coalición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez el cochero es el PAN, pero van los dos juntos. Hay una decisión del centro y la derecha de entre ellos irse más o menos intercambiando las posiciones de liderazgo pero van los dos unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta entrevista en El Universal, en toda una página, está fantástico, “La tormenta perfecta”, es en realidad una ruptura o es una manera de negociar, porque son buenísimos para negociar los priístas. Han aprendido a lo largo de mucho tiempo, y entonces ponen las cosas así terriblemente difíciles para luego encontrar la manera de llegar a un acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No descuidemos esta segunda posibilidad porque no veo ninguna razón por la cual la coalición gobernante, victoriosa vaya a dejar esta posición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Yo creo que vale la pena matizar esta afirmación de mi querido amigo don Lorenzo Meyer, porque esto de la coalición desde 89 no resiste una análisis así muy amplio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una coalición de gobierno se hacen dos tipos de coaliciones políticas; parlamentarias para sacar adelante, ésa sería mucho más sostenible, para sacar adelante reformas, leyes, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre el PRI y el PAN fueron las grandes reformas de los años 90, de principios de los 90 una coalición parlamentaria que efectivamente se logró. La de gobierno yo no la veo como una coalición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, porque haber reconocido unas elecciones, por una parte…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: ¿Las de 89, dices?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Las de 89, las del primer gobernador panista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es producto de una situación que efectivamente viene del 88, creo yo, como bien planteas, pero yo tengo otra interpretación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo una decisión dentro del PAN, que incluso se publicó en un desplegado muy amplio de que había dos tipos de legitimación, la legitimación de las urnas y la legitimación en proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el PAN decidió hacer una legitimación en proceso de las elecciones de 1988 en las que fue apoyando varias de las posiciones pero no con una coalición de gobierno. Creo que la coalición de gobierno hubiera implicado, si hablamos más seriamente, reparto de ministros en las carteras, en el gabinete, etcétera…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Que conste que yo sí hablo seriamente y sí hablo de… ¿Quién era el procurador?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: De Zedillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: De Zedillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Fue pero hasta Zedillo, no en Salinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Pero la reforma electoral de Salinas la aprobaron con el PAN, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: La reforma sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: La de 89 ó 90.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Y también la de…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la del 96 la aprobó con el PRD, pero sería muy difícil hablar de una coalición. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Con todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Con todos. También con el PT y con el Verde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Una coalición episódica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Pero quiero decir que eso no da para coalición, por lo menos en lo que yo he analizado como coaliciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio yo creo que sí vale…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Sí es la clase política que ha gobernado a este país en los últimos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Un entendimiento entre ellos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Los acuerdos entre ellos han hecho posibles varias cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Con algunas rupturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Cambios que algunos han sido muy positivos, como la reforma del 96 y otros que sería largo enunciar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no ha habido una coalición de gobierno ni a nivel del poder nacional ni en los estados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha mantenido una posición de gobierno dividido, como se ha llamado, o en algunos casos de gobierno compartido, pero son muy escasos. Como el Procurador Antonio Lozano Gracia, en el sexenio de Zedillo, pero es la única posición que se puede pensar como de coalición de gobierno, del Ejecutivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Yo coincido con Paoli en lo que se refiere a la formalidad, es decir, un gobierno de coalición formal no lo ha habido. De hecho Felipe Calderón lo propuso ahora también al PRI como gobierno de coalición formal al estilo de Chile, por ejemplo, los priístas hicieron su cálculo y dijeron: No, creo que podemos sacar más y podemos negociar mejor desde afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí hablaría yo de una alianza táctica desde el 89, que sin embargo, ha tenido interrupciones, por ejemplo, cuando en 97…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces se reanuda y a veces se rompe y a veces reconfrontan el PAN y el PRI, por ejemplo. Cuando en 97 el PAN logra hacer una, o promover una coalición con los demás partidos contra el PRI para quitarle al PRI el mayor número de comisiones legislativas, porque el PRI ya había perdido la mayoría absoluta en la Cámara Baja. Ahí el PAN claramente estuvo vinculado con el PRD y con los otros partidos, incluido el Partido Verde, en contraposición al PRI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya en el 2000 se exploró muy levemente y fallidamente la alianza PAN, PRD para también destronar de la presidencia al PRI y falló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí hubo bastante tensión durante el 2000 entre el PAN y el PRI e incluso el PRD con Cuauhtémoc Cárdenas como candidato, estaba más cerca del PRI que del PAN en ese momento. Y ahí sí hubo más tensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora después Fox tenía la posibilidad de haber continuado, digamos, una postura dura frente el PRI, pero decidió que era más fácil y que podría ser más conveniente, a la larga no lo fue, para él establecer un borrón y cuenta nueva con los priístas en términos de rendición de cuentas. No los llamó a cuentas a nada de todo lo que hubiera pasado antes de él en materia de corrupción, incluso casos recientes como el de los líderes petroleros, a cambio de que lo apoyaran en reformas que a la mera hora no lo apoyaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí se estableció esta relación que hasta ahorita fue heredada por Calderón con Elba Esther Gordillo como interlocutora, que sin embargo tuvo problemas dentro del PRI y no le permitieron aprobar lo que era el eje probablemente del gobierno de Fox que era la reforma fiscal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí tenía la aprobación de Elba Esther Gordillo y de algunos otros priístas, sobre todo de corte tecnocrático, diría yo; pero ahí se le revelaron, con el visto bueno de Madrazo, los demás diputados y la defenestraron como coordinadora; sin embargo, la relación entre Elba Esther y Fox permaneció. Pero ahí también hubo, digamos, algún tipo de confrontación entre el gobierno de Fox y el resto del PRI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volviendo a la actualidad y a lo que puede representar esta entrevista, Lorenzo plantea dos posibilidades. Una es la forma de negociar de los priístas, elevar los costos; que sí es cierto, así lo han hecho sistemáticamente son muy buenos para ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra es la que perfilaba Leonardo, sí va a haber de todas maneras un nuevo choque, en fin, no brutal pero sí político entre los dos, porque el año que viene se van a disputar la mayoría de la Cámara Baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí hubo un adelanto muy imprudente de Germán Martínez Cázares, que cuando todavía estaban platicando sobre la reforma energética con el PRI, pues él dijo públicamente ante los panistas: Éste es nuestro enemigo, porque que el PRD ya está en el piso y contra quienes vamos a competir y, por lo tanto, es nuestro enemigo electoral es el PRI. Anticipándose a las circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora esta respuesta de Beltrones, quizá yo sí acepto en todo caso como posibilidad el hecho de que por ahí va a venir el discurso del PRI para tratar de ganar el primer lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, viene una crisis, no han sabido gobernar. De cualquier priísta que uno lee en alguna columna, por aquí, declaraciones, va mucho en ese sentido de destacar la ineficiencia del PAN, de los gobiernos del PAN, pero en este caso el de Calderón, y ahí curiosamente habría, para terminar, una coincidencia entre algo que dice Beltrones y lo que ha venido diciendo Espino, por otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que es que el equipo de Calderón son verdaderamente un grupo de imberbes que no saben de qué se trata esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Bueno, Manlio Fabio tiene bigote y saben mucho de crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que también hay un componente, agregando a los que ustedes planteaban, que tiene que ver con el PRI, es decir, la lucha interna al PRI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manlio Fabio Beltrones lo acusan, como en su momento a Diego Fernández de Cevallos, de estar muy cerca de Los Pinos. Y decían: Usted se la vive más tiempo pactando con el Presidente que con los miembros de su partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y hay sectores del PRI que esto no les ha gustado, y él por supuesto tiene sus ambiciones personales, y supongo que se está tratando de reposicionar con un discurso duro al interior del PRI como un priísta que sí puede sacar adelante las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más dígame una cosa, a lo mejor no es coalición gobernante, no es coalición de gobierno, pero sí coalición gobernante, algo así como una clase política a la mosca. ¿Me aceptarías eso? Es decir, una clase que ha venido ejerciendo el gobierno con elementos de confrontación que son los periodos electorales en donde hay una distancia pero es una, digamos, grupo que ha venido operando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Por supuesto que es aceptable formularlo como ustedes quieran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: ¿Y me dejas completarlo nada más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: No, si me lo preguntaste tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: No, no, completarlo. Por la ausencia de una izquierda que no ha querido o no ha podido formar una coalición gubernamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Sí, yo digo que es aceptable formularlo de distintas maneras siempre y cuando se diga aquí hubo coincidencia, sacaron adelante esto, este periodo de gobierno, estas acciones de gobierno, estas políticas públicas, estas leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces es cuestión de documentar en cada caso dónde estuvo la unificación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a mí me gustaría decir que efectivamente Manlio Fabio, en esta entrevista está matado varios pájaros de una sola declaración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está matando el pájaro del 2009, porque está yendo claramente hacia allá, como ya lo insinuaron ustedes, pero yo creo que habría que decirlo con mucha claridad. El PRI va a ganar la primera porque se opone a todas tonteras, está aprovechando cosas que ya dijeron algunos panistas como Espino, de que puros imberbes inexpertos, etcétera, bueno, porque se está apoyando. Y está también subiendo su costo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, yo creo que no sólo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: No son excluyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: No son excluyentes, al contrario, es un mismo balazo pero está atravesando a varios pájaros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Ahora, todas las políticas importantes se han aprobado PRI, PAN, todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos faltó decir esa invitación de Fox en Los Pinos a Madrazo, vamos a cogobernar el cambio. Pues ya lo venían cogobernando y lo siguen cogobernando, pero en fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que ya se nos acabó el tiempo y nos vemos en el siguiente segmento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Volvemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Y seguimos discutiendo en estos días en todo el país el problema, la crisis profunda de la seguridad pública. Ahora se ha convocado al Consejo Nacional de Seguridad Pública para reunirse el día jueves, y desde luego muchas de las preguntas que surgen es si realmente va a haber cambios de fondo, si va a ser la cosa meramente declarativa y cosmética. Y habrá que estar muy al pendiente para que efectivamente cualquier cosa que surja de ahí sea algo que dé elementos, por lo menos, razonables de esperanza de que las cosas puedan mejorar significativamente, porque se puede presentar mucho a promesas, a declaraciones, a la retórica. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, en la cuestión de la relación con los gobernadores, me imagino que pueden haber declaraciones de: Ahora sí nos vamos a coordinar. Algo que tendría que ser ni siquiera cuestionable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero que además yo no lo veo tan fácil de llevar a cabo cuando las policías están fragmentadas a nivel de estado y a nivel de municipios, y donde las responsabilidades fácilmente se diluyen y donde también los códigos penales operan de manera distinta de un estado a otro. Y unos secuestradores pueden hacer o cometer ese delito en un estado y llevarse a sus secuestrados a otro estado, entonces ahí de quien es la responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, esa fragmentación no se va a resolver con una declaración unánime de que ahora sí nos vamos a coordinar e intercambiar información. Eso lo han dicho en multitud de ocasiones y no ha servido de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces habrá que ver si realmente de ahí va a haber cambios estructurales y no meramente cosméticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Yo creo que uno de los temas que va a volver a surgir, es un tema recurrente, es el tema de una serie de figuras que se hagan nacionales y una serie de autoridades o una autoridad policíaca que se haga nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo se que, por ejemplo, Leonardo, porque lo he oído en tus programas siempre dices: ¿Bueno, y dónde quedaría el Estado federal? Yo te quisiera responder a esto porque me parece una preocupación muy seria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Federación es una forma de organización política que tiende a unir lo que está desunido. El fedus, en latín, quiere decir lo que une, quiere decir unión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando hay elementos que permiten unir lo disperso, sin quitarle su, lo distinto quiero decir, sin quitarle su caracterización, y esto es posible, es conveniente que así sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cuando hay que caracterizar algo como nacional, porque la fuerza que está atacando es nacional, como el Ejército, para decirlo; como la moneda, que es una unidad de valor nacional, no puede atender a valores de la localidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces yo creo que hay varios elementos. El secuestro tiene que convertirse en un delito federal, creo yo. Y otros que son tan agraviantes para toda la sociedad en su conjunto. Había un grito social muy fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene que haber una policía que se encargue de cuestiones nacionales, como existe en varios países federales, no de todos los temas, pero sí de algunos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que ha habido un crecimiento de lo que es federal, igual nacional en varios aspectos. Incluso ha habido un contrasentido y una contraposición. Por ejemplo, se habló, en tiempos de Vasconcelos se habló de federalizar la educación, y lo que realmente se estaba haciendo era centralizarla, centralizarla en manos del ejecutivo federal, y por eso se llamó federalización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en realidad no era federalización, la federalización en el sentido que se usa normalmente es que se entrega a cada uno de los estados miembros de la Federación la responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En materia educativa se federalizó, es decir, todos los planes y programas de estudio son aprobados centralmente por la SEP, para decirlo rápidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Yo me pregunto si efectivamente habrá grandes cambios, y la respuesta que se me ocurre después de ver las constantes y las tendencias de este país, José Antonio, es que no habrá grandes cambios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor parte de los actores políticos reproducen lo que ya nos dijeron en la grave crisis de seguridad pública que tuvimos en 2004, pero idéntico. Tú escuchas a una derecha empresarial decir: Endurezcan las penas, hace falta tal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;López Obrador sigue leyendo en su pentagrama de fraude electoral y PEMEX, en el pentagrama político y económico todo el tema de la seguridad pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ves que los gobernadores aprovechan a un nivel de oportunismo digno de mejor cauce, en Oaxaca, en Veracruz, en Puebla, penas más duras. Y la verdad es que estás viendo conductas que se reproducen. Ves el ídolo de la caverna reproducirse ante la gran crisis. Es decir, nos repiten lo mismo que ya oímos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lastimoso, porque ciertamente el decir que en este país se debe coordinar el Sistema de Seguridad Pública es una bobada. Se supone que hace 14 años que se debe coordinar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacer un acuerdo para que la legalidad funcione en este país, dice: Uno, bueno. Es que es increíble que estén llamando a todo mundo a respetar la legalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que tenemos una crisis, hace años se hablaba también del dinero. Ahora hemos gastado carretadas de dinero en el tema de la seguridad pública, y los resultados son paupérrimos. No creo que haya grandes cambios. Es de esperarse, y simplemente lo planteo así, que la reforma constitucional que aprobaron todas las fuerzas políticas y el Constituyente Permanente, o sea los congresos de los estados sí empiece a generar en los próximos seis meses un proceso de coordinación obligatoria entre las policías, y que eso empiece a dar no grandes cambios, cambios incrementales que empiecen a efectivamente a través de resultados y no de discursos o grandes diagnósticos empezar a recuperar un poquito la tranquilidad de la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo empezaría por un punto singular, que es tratar de ir ganando milímetros de confianza entre la comunidad y la policía. Creo que es el gran tema, aquí en el Distrito Federal se ha desgarrado con los últimos escándalos. Y no puedes tejer, retejer un clima de seguridad si la comunidad no confía en su policía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: El tema de la seguridad y de los agentes que la van a restituir, es en cualquier país un tema de largo plazo. Sobre todo cuando está tan mal como el nuestro. No hay forma de que en seis meses, ni siquiera en este sexenio tenga una respuesta adecuada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que se podría hacer es que en este sexenio, pero lo dudo, se tenga la voluntad de crear esa policía, para que probablemente dentro de diez años tenga ya una base real y actúe como policía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otros países donde sí se tienen buenas policías, y que tienen los mismos problemas de subdesarrollo que nosotros, se hizo en un largo plazo. Fue alguien que era estadista y que se echó la tarea de crear una estructura, que tiene que ser muy lenta. No puede dar resultado inmediato, y sin embargo aquí necesitan el resultado inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe Calderón, lo primero que hizo cuando llegó fue sacar al Ejército a la calle. Claro que los niveles de popularidad se fueron hacia arriba, pero eso y la nada era muy similar. Ahí no está el problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que pensarlo bien y crear una policía nacional profesional. Pero eso como crear un Instituto de Geofísica tarda mucho. Tienes que primero tener los estudiantes, mandarlos al exterior, que saquen sus doctorados, que empiecen a hacer su investigación, ¿y luego cuánto tarda en hacerse un investigador? Diez años, más o menos. No hay forma de acortar los tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esto probablemente haya alguna manera de acortarlos. Pero no va a ser de inmediato. Entonces el discurso que venga con que los resultados por la voluntad, hay la voluntad de gobernadores, del Presidente, etcétera, es un discurso carente de realidad. Digamos: demagógico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es una tragedia, porque mientras van a seguir ocurriendo secuestros, van a seguir ocurriendo asesinatos, y alguien va a perder la oportunidad totalmente, porque estas maquinarias debieron de haberse echado a andar hace mucho tiempo, y esto es una responsabilidad del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde Fox, Zedillo, Salinas, ahí está su gran responsabilidad. Fueron unos absolutos irresponsables en esta materia de seguridad. Lo que venga, realmente la tormenta que se nos viene aquí no la vamos a poder evitar, aunque tengamos las mejores intenciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Compartiendo el escepticismo de ustedes, creo que de todas maneras el hecho de que se hicieran propuestas y se llevaran a cabo, que más o menos empezaran a enfilar la solución del problema, aunque tardara no va a ser inmediato, no es posible, ya estaríamos ganando, porque en esto que se llama crimen organizado, en realidad hay distintas facetas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está lo del narcotráfico, que tú mencionabas, la salida del Ejército para combatir al crimen organizado. Bueno, ahí no se ve que vaya bien encarrilado. Es decir, ya no es ni siquiera cuestión de tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las mediciones que hay al respecto en términos de violencia, pero en términos, incluso, de producción de drogas y de trafico de drogas, manejadas incluso por la PGR apuntan que durante el gobierno de Felipe Calderón, ya iniciado estos operativos macro militares, etcétera, se han incrementado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces pareciera que ahí el problema es de concepción de la propia estrategia, y por eso en lo que se refiere a los secuestros y otro tipo de delitos que afectan directamente a la ciudadanía, por lo menos si hubiera un plan bien trazado que pueda llevarnos poco a poco a obtener o a esperar resultados positivos, creo que ya sería una ganancia, que en el caso del narcotráfico yo veo que, por el contrario, ha sido más bien contraproducente la estrategia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Yo tengo la impresión, José Antonio, que el tema no es tanto la estrategia o el plan, sino los instrumentos que el Estado tiene para enfrentar el asunto, están o son visiblemente ineptos, como lo vimos en el caso del News Divine, que dices tú: ¿bueno, y qué haces con esos policías? ¿Qué haces, no es un problema de plan?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Había un problema de concepción ahí también, lo platicamos aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Sí, claro. Pero la propia formación de los policías es deficiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la otra, el tipo éste que presumiblemente mató al muchacho Martí era comandante de la policía judicial. Es decir, tú puedes desplegar todos los planes que quieras, si tienes un instrumento tan contaminado, como son las policías en este país, tienes un problema muy serio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo diría, Lorenzo, sí es un asunto de largo plazo. Pero tengo la impresión de que tenemos que ir o de mediano plazo, o de diez años, se tienen que ir liberando milimétricamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho el tema que planteaba, por ejemplo, el Jefe de Gobierno de la ciudad de decir: oiga, cuadra por cuadra hay que empezar a liberar esta ciudad del crimen, y hay que ir ganando, retejiendo confianza en que la gente cada vez que ve al policía no salga corriendo. Es un asunto casi milimétrico, porque estar esperando eso. Mientras tanto a qué santo nos encomendamos, tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Es posible que en la reunión que va a tener el próximo jueves el Consejo Nacional de Seguridad se vuelva a salir con la canción de que hay que coordinarse…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Y ahora sí nos vamos a coordinar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Si esto pasa, yo me atrevo a pronosticar que no va a salir nada nuevo. Yo creo que hay que ir mucho más allá. Hay que integrar y hay la autoridad, el derecho, tendrían que ponerse de acuerdo para lanzar una iniciativa, porque los instrumentos que hay hasta ahora, que aparentemente valdrían la pena, fueron aprobados a nivel constitucional y por todas las fuerzas políticas, son absolutamente insuficientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces una policía nacional tiene que construirse con la conciencia de la sociedad que dice: Oigan, necesitamos que nos defiendan. Cuando llega el Ejército, que es lo único que hay, pues hasta vítores tiene el Ejército, y no se vayan, porque hay una necesidad muy fuerte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si esta necesidad se ataca seriamente, ahí tendría que haber acuerdo, y no nada más volver a decir: Nos vamos a coordinar los 2,500 municipios con los…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: No, eso no sirve de nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: No va a salir nada de ahí, con una coordinación reforzada, nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Yo estoy de acuerdo contigo, Leonardo, en que desde luego el problema está en la propia estructura de la policía, pero a eso me refería al decir tiene que haber un planteamiento de fondo que incorpore precisamente los distintos problemas. Uno de los cuales, de los más importantes es precisamente el hecho de que son las propias policías las que cometen este tipo de delitos, y en otros casos hay complicidad y hay protección de parte de la policía hacia los criminales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, a eso me refiero, si no salen con un planteamiento para decirnos de manera creíble y convincente cómo van a resolver ese asunto que sabemos que está penetrado hasta la médula, pues entonces de ahí no va a salir nada bueno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Y que conste que hubo un tiempo en que se hizo una reunión internacional, en el 2003, donde se trajeron a colombianos, franceses, norteamericanos, etcétera, y el empresariado estaba ya, como ahora, en ascuas, si los más fuertes de este país, que no son los del gobierno, sino es el gran capital no pudo entonces ¿qué pasó?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Se trajo a Guli Giuliani. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Se trajeron a todos y se hizo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Lo trajo López Obrador, con Marcelo Ebrard es lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: …la gran reunión y nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Pausa. Volvemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TERMINA TERCER BLOQUE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INICIA CUARTO BLOQUE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: En ese último bloque decidimos dedicarlo a una persona cercana a nosotros, parte del gremio, que creemos que está siendo hostilizada de manera ya y hace tiempo inaceptable, pero ahora ya imperdonable, y es el periodista Miguel Ángel Granados Chapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha sido sometido a un juicio que lleva cuatro años y no se le ve cuándo se termine. Se puede decir que la justicia mexicana es muy puntillosa. Todo, todo lo siguen milimétricamente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es que hizo el prólogo de un libro que se titula “La Sosa Nostra”. Está dedicado a examinar algo que Granados, desde hace tiempo, venía señalando en su estado, el estado de Hidalgo, lo siente muy personal, un cacicazgo, el cacicazgo del señor Sosa Castelán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este empeño del periodista por denunciar lo que hacemos todo el tiempo en este espacio, y en todos los espacios en donde el análisis libre existe es fijarnos en las grandes fallas de este país, y el cacicazgo es una de ellas bien vieja, por cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces se sintió difamado. Empieza el juicio y el juez ha tardado cuatro años, lentamente. A Miguel Ángel, que es quizá uno de los periodistas más interesantes, más quisquillosos, más puntillosos en el ámbito mexicano, y creemos que ya conviene hacerlo esto un tema nacional, así el de Lydia Cacho, exactamente por las mismas razones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre otras cosas se le ha pedido a Miguel Ángel que se someta a un examen psicológico para descubrir por qué está interesado en tomar este caso de Sosa Castelán, como uno que importa. Qué mecanismos psicológicos están ahí atrás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces nosotros tendremos que estar todos locos, porque la verdad es que la razón por la cual un periodista se mete con uno de los cacicazgos fuertes, insisto, vaya que si Hidalgo lo tiene, es por una razón de interés público, de salud pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, ahí lo dejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: A mí me gustaría destacar varias cosas en este asunto, que me llega muy cerca por el afecto a Miguel Ángel Granados, y también a Alfredo Rivera, el autor del libro “La Sosa Nostra”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una vieja pelea contra un cacicazgo, como bien apuntas, pero lo que es terrible, lo que es más dramático es que es un cacicazgo no arraigado del agro mexicano, como se da, sino arraigado de la universidad, del saber, de la pluralidad, de la tolerancia que debe prevalecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, ahí hubo un cacique que se prolongó muchos años en la rectoría de la universidad, que derivó muchos recursos, que formó grupos de choque, de porros, que mantuvo en un puño a el estado a través de la fuerza que derivaba de la universidad, que no era una fuerza de la razón, de la enseñanza, de la investigación, de la tolerancia. Era la fuerza de un cacique, que usando los medios de una universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto ha sido denunciado por Miguel Ángel Granados Chapa desde hace muchos años. Hace aproximadamente cuatro, un poco más de cuatro hizo el libro Alfredo Rivera sobre “La Sosa Nostra” denunciando muchas de las acciones que ha tenido Sosa Castelán. Gerardo Sosa Castelán es el nombre del rector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después quiso ser candidato a gobernador, no pudo, y sigue siendo ahora, ahora es diputado del PRI, y sigue siendo un cacique que se apoya en las estructuras de poder tradicionales, autoritarias como la que él desarrolló en Hidalgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y está sometiendo a Miguel Ángel a un sobajamiento por razones de tipo procesal, ya que para poder llevar este caso a los tribunales internacionales, que es a donde hay que llevarlo, porque es una violación flagrante de derechos humanos, tiene que someterse a todos los procedimientos que se están planteando a nivel local, porque el delito es un delito local que se gesta en las leyes de Hidalgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo que Sosa Castelán quiere no es que se resuelva el asunto, sino que se prolongue para mantener demandado bajo juicio, sometiéndolo a pruebas, aunque sean infamantes a estos dos, y no una sentencia que probablemente lo absuelva, o aunque no lo absuelva a ser impugnada y vendría una resolución que lo dejara absuelto. Pero no quiere que esto pase, lo quiere tener sometido a juicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es lo que es terrible, la utilización de los recursos legales para someter a una persona violando todos sus derechos en función de un procedimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Para ustedes es obvio, pero déjenme compartir algo con el auditorio. Por qué una persona que es sometida a juicio en este país puede tener efectivamente tantos problemas o puede resultar tan profundamente complicado, aunque en última instancia, como lo creo finalmente el juez tendrá que decir que el autor y Miguel Ángel Granados tiene razón, porque hay un problema económico detrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que un gandul de éstos te amenaza con demandar a ti por un delito de opinión, o entrar a cualquier juicio lo primero que te dice el abogado es: Usted ponga de lado 400 mil pesos. Defenderte en este país te cuesta una cantidad de dinero brutal. Digo, lo agrego a la infamia que resulta. Es que de entrada un juicio esos cuatro años tiene que mantener a tu abogado. Eso, por supuesto, te genera una desigualdad de acceso a la justicia. El que tiene dinero se puede defender, el que no tiene dinero tiene que aguantar eso, y el que vive de su trabajo honorablemente, como Miguel Ángel Granados, seguramente tendrá que estar distrayendo una parte de los recursos que legítimamente ha ganado para defenderse de un individuo así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo haría dos apuntes sobre esto: Uno, en qué país tenemos en la que, además del gran periodista que es, todos lo reconocemos un gran magisterio, es un académico de la lengua. Es sobajado y presionado públicamente por un cacique, y qué sistema de justicia tenemos. El Presidente de la Suprema Corte decía el otro día: Qué barbaridad, debería de haber mejores leyes, y debería funcionar mejor el Ejecutivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él es el Presidente, el órgano, el gobierno de los jueces está ahí, y por supuesto tiene una implicación general revisar procedimiento. No es posible que en un país un juicio se puede llevar cuatro años, y se someta como una especie de instrumento de tortura en contra de una mente brillante, que hace tantas cosas buenas por este país como Granados Chapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Es que éste es uno de los caso más de muchísimos que hay en México de cómo la justicia se utiliza precisamente en manos de los poderosos para hostigar, para amedrentar, para a final de cuentas no para procurar justicia sino injusticia a partir de favores políticos, a partir del dinero que pueden aportar este tipo de personajes como Sosa Castelán, frente a periodistas que están haciendo su trabajo, y que están denunciando. Que sin eso no hay posibilidad si quiera de imaginar algún tipo de democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero además las figuras y los argumentos que surgen de nuestra justicia son verdaderamente mitológicos y surrealistas. En este litigio ha surgido como uno de los elementos para irlo retrasando, tú me corriges, pero una especie de argumentación en la cual creo que un abogado o abogada de Miguel Ángel Granados Chapa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Es una asociación civil que le está aportando asesoría jurídica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Los han estado acusando, bueno el juez, en este caso, de haberse autofalsificado su firma. Es decir, en esas condiciones en este país si tú firmas uno de los papeles te pueden acusar de autofalsificar tu firma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Hicieron un peritaje para decir que la firma era falsa, que ella había autorizado y reconocido la…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: O sea, que la firma de Granados Chapa no era la…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: No, no, la firma de la abogada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Ah, de la abogada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Sí, esto es metafísico. Es realmente metafísico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, no nos extrañemos de que en las encuestas de opinión precisamente publicadas por la Secretaría de Gobernación del sexenio pasado, varias de ellas, y que son bien interesantes, la opinión sobre la justicia es francamente mala. Y otras encuestas nos dicen cuando se le pregunta al ciudadano para qué sirve la justicia, la respuesta más alta es para beneficio de los poderosos, no para hacer justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, yo creo que con el caso de Miguel Ángel están justificándose absolutamente estas opiniones negativas sobre la justicia en México. Pero nos tenemos que ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Nada más un dato de una encuesta que se pública hoy: Ocho de cada diez mexicanos creen o han oído hablar de corrupción en el Poder Judicial, en los jueces. Dato que se pública hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ANTONIO CRESPO MENDOZA: Bueno, pues buenas noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LEONARDO CURZIO GUTIÉRREZ: Nos vemos la semana próxima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN DEL PROGRAMA.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-8438489648047260572?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/8438489648047260572/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=8438489648047260572' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8438489648047260572'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8438489648047260572'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/08/primer-plano-18-agosto.html' title='Primer plano 18 agosto'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-3088624381823921859</id><published>2008-08-15T03:42:00.000-07:00</published><updated>2008-08-15T03:43:10.988-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='seguridad'/><title type='text'>Nuestra tercera ola</title><content type='html'>Por:  Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;AGENDA CIUDADANA&lt;br /&gt;Hobbes. Thomas Hobbes (1588-1679), filósofo y teórico político inglés, legitimador del absolutismo, puso el tema de la seguridad pública en estos términos: la obediencia a un Gobierno sólo se justifica si éste es capaz de cumplir con su obligación central: proteger de manera efectiva la vida y los bienes de todos y cada uno de sus habitantes. Un aparato estatal que falla en esa responsabilidad central, carece de sentido. En este tiempo mexicano, Hobbes cobra gran significado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como concepto, el de “Tercera Ola” lo acuñó el profesor Samuel Huntington en relación a los sucesivos procesos democratizadores en el mundo moderno. La tercera ola a la que aquí se hace referencia es muy diferente: se trata de la criminal que hoy envuelve a toda la geografía y sociedad mexicanas. La prensa lleva la contabilidad de los asesinatos y muertes relacionadas con el narcotráfico; en lo que va del año la cifra ya superó los 2,500. Y está el aumento de los secuestros que, según las cifras oficiales, es vertiginoso: en Guanajuato, por ejemplo, aumentó en 66% entre 2006 y 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Históricamente, vivimos en México la tercera ola de inseguridad pública a partir de la independencia. Las dos primeras se explican como resultado del derrumbe violento de las estructuras política y de autoridad a inicios de los siglos XIX y XX respectivamente, pero la actual tiene un origen muy distinto: en la corrupción endémica que ha carcomido desde dentro y desde hace mucho a la esencia del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Primera Ola. La vida colonial de la Nueva España no fue, ni de lejos, tranquila, pero el sistema nunca escapó del control de la autoridad virreinal. Todo cambió a partir de la gran rebelión indígena y mestiza que estalló en septiembre de 1810 encabezada por un cura y un puñado de oficiales criollos en la zona más rica del reino. No hay mejor descripción del brutal colapso de las estructuras de autoridad que la hecha por Lucas Alamán en torno a la toma por las masas insurrectas de la ciudad de Guanajuato al inicio de la insurgencia. Los años de guerra civil que siguieron terminaron por sepultar el viejo orden y el nuevo tardó mucho en aparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la desastrosa guerra con los Estados Unidos, Mariano Otero, y tras examinar las condiciones de la estructura social y política de México, concluyó que el problema de fondo era que había Gobierno, pero no nación. En esa “no nación” mexicana la economía se había derrumbado, la mayoría de sus habitantes estaba sumido en la miseria total y, citando de nuevo a Otero, el grueso de los indígenas ni siquiera se había enterado de la Independencia. En tales condiciones, y según Dubois Saligny, ministro de Francia en México, la única institución que funcionaba con regularidad y que podía y debía tomarse en serio, era la del bandidaje. Paul Vanderwood, en su estudio sobre el tema -Desorden y progreso, bandidos, policías y desarrollo mexicano, (1981)-, sostiene que justamente por su efectividad, los bandidos ganaron un estatus social elevado, (p.19).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Guerra de Reforma y en la lucha contra el Segundo Imperio, los liberales habilitaron como guerrilleros a buen número de gavilleros a los que, tras la restauración de la república, tuvieron que combatir o incorporar como parte de las fuerzas de seguridad. En no pocas ocasiones esos peculiares guardianes del orden simplemente volvieron a sus antiguas costumbres. León Ugalde o Antonio Carvajal, destacan entre los ejemplos de ambivalencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue durante la dictadura liberal de Porfirio Díaz cuando la nación empezó a cuajar y el Estado introdujo un grado aceptable de seguridad en ciudades y campo. Desde luego, la biografía de Francisco Villa antes de 1910 prueba que ni en su momento de apogeo los porfiristas y sus fuerzas rurales pudieron acabar con el bandolerismo, pero esa misma biografía demuestra que sí lo acotaron lo suficiente como para que ya no fuera un factor característico de la vida cotidiana de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Segunda Ola. La caída de Díaz en 1911 y la total destrucción de su Ejército por las fuerzas revolucionarias en 1914, abrieron un nuevo período de “estado de naturaleza” -de lucha de todos contra todos- en el país. La inseguridad volvió a reinar y todo México fue territorio de la inseguridad. Los ejemplos abundan, desde la “Banda del Automóvil Gris” en la Ciudad de México hasta Inés Chávez García, uno de los ejemplos más acabados de la ferocidad criminal e indiscriminada en Michoacán, y que lo mismo se dijo maderista, que zapatista, villista o carrancista, pero que sin mayor miramiento saqueó y quemó pueblos y lo mismo secuestró a ricos que sacrificó a pobres (hasta que murió de gripe y no a manos de justicia alguna). El retorno a la normalidad tomó tiempo –llegó a fines de los 1930 o inicios de los 1940- y se cobró muchas vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Tercera Ola. Un régimen autoritario, como el de Francisco Franco en España, hizo de la Guardia Civil -heredada del reinado de Isabel II- un brazo represor, pero a la vez, una Policía profesional. Otro Gobierno autoritario, como el de Augusto Pinochet, repitió la experiencia: los carabineros apoyaron a la dictadura, pero sin perder su carácter de Policías profesionales. En México se siguió un camino diferente. Los Rurales de la Federación desaparecieron y los sustituyó una Policía que nunca llegó a ser realmente de carrera. Desde luego que siempre se usó a esa Policía para actuar contra de los enemigos políticos del régimen y del Gobierno, pero nunca se le obligó a ser profesional en su relación con la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nuestro caso, el autoritarismo priista no puso interés en construir un cuerpo de Policía digno de tal nombre. Desde el inicio puso al frente de los cuidadores del orden a jefes revolucionarios que se contentaron con una Policía mediocre, pero que sirvió bien a sus intereses personales y políticos. Esa Policía, mal educada y mal pagada, actuó siempre y sin límites legales contra los opositores del régimen y a cambio se le permitió administrar en su beneficio la actividad criminal, pero dentro de límites. El extremo del modelo tuvo lugar cuando el frívolo e irresponsable José López Portillo puso a un inescrupuloso policía de tránsito, pero amigo de la adolescencia, Arturo Durazo, como jefe de la Policía capitalina y le hizo “General de la Policía”: el reinado de la Policía criminal se inició.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La corrupción extrema de los cuerpos de Policía coincidió con el fin del período de alto crecimiento de la economía y el inicio de una “Gran Depresión” que ya dura más de un cuarto de siglo. El fracaso económico significó, entre otras cosas, el estrangulamiento de la movilidad, el cierre de oportunidades materiales para millones de jóvenes. Por ese solo hecho, algunos de ellos se convirtieron en reclutas potenciales de todo tipo de bandas criminales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mediocre creación de empleo aunada a la impresionante concentración de los ingresos en una capa muy reducida de la población se ha combinado con unas instituciones de justicia que apenas son capaces de llevar ante la justicia al 1% de los culpables de los 12 millones de delitos que, se calcula, se cometen anualmente en nuestro país. En tales circunstancias, cualquiera que opte por el crimen como forma de vida, sabe o intuye que vive en un ambiente socialmente injusto y que la ley de las probabilidades está de su lado, pues las posibilidades de que su delito sea castigado, son mínimas. Y quien tiene mayor conciencia de esa absurda y brutal realidad mexicana, son justamente los policías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hacer? Felipe Calderón no puede creer que su propuesta de castigar con cadena perpetua crímenes particularmente execrables, sea una manera de atacar las raíces del problema, sino apenas una respuesta de “sonido y furia” (demagógica) al clamor de protección de las bases sociales del PAN –las clases medias y altas- ante grupos criminales que ya les perdieron el respeto, justamente como ocurrió en las dos olas de criminalidad anteriores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La solución real está en dos arenas, a cual más de difíciles. Por un lado hay que rehacer de principio a fin la estructura institucional de seguridad (¡mandar al diablo a las actuales instituciones de Policía y procuración de justicia!) como parte de la pospuesta reforma del Estado. Por el otro, reactivar el mercado interno y revertir la tendencia a la concentración creciente del ingreso y al aumento de la injusticia social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enunciar las dos grandes tareas para recuperar la seguridad es sencillo, pero no el llevarlas a cabo. Para ello se requiere una ciudadanía capaz de movilizarse en su autodefensa, una clase política de calidad y un Estado con claridad de metas, una autoridad con voluntad política, legitimidad y confianza en sí misma. ¿Contamos con eso?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-3088624381823921859?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/3088624381823921859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=3088624381823921859' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3088624381823921859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/3088624381823921859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/08/nuestra-tercera-ola.html' title='Nuestra tercera ola'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-8522438974362189102</id><published>2008-08-07T04:08:00.000-07:00</published><updated>2008-08-07T04:11:50.908-07:00</updated><title type='text'>Muñoz Ledo: ideas y política</title><content type='html'>Por:  Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;AGENDA CIUDADANA&lt;br /&gt;“Proyecto sustantivo lo había, pero faltó lo principal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorenzo Meyer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guanajuatizar. El 26 de julio, el presidente del Partido Acción Nacional (PAN), anunció en Guanajuato y con gran entusiasmo que el propósito de su partido es, ni más ni menos, que la guanajuatización de México. Como proyecto nacional de un partido en el poder, la propuesta muestra que, por lo que a pobreza de ideas se refiere, el PAN es radical y va a fondo. Por la circunstancia en que el proyecto del PAN fue anunciado, se puede colegir que guanajuatizar incluye foxizar: hacer de México un territorio compatible con las formas e intereses que representa el ex presidente Vicente Fox.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Contraste. En general, en México el político es percibido como un personaje que concibe al poder como un medio para servir, en primer lugar, a sus intereses personales y de grupo. Al político profesional se le considera un individuo de relaciones y conexiones, dispuesto al compromiso, de buena memoria, pero capaz de olvidar al instante, gente de palabra fácil, espina dorsal flexible y principios éticos desechables. En cualquier caso, rara vez se le percibe como una fuente de ideas aunque sí propenso a ocurrencias, como la guanajuatización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre nosotros abundan los personajes públicos decididos a no perder el tiempo buscando y analizando los “grandes textos”. Prefieren invertir su energía en “hacer política” y no en la ciencia política. No le ven sentido a dominar la teoría ni a aprender de lo sucedido en otras partes o épocas. En tales circunstancias resulta fuera de lo ordinario toparse con un político profesional, como es el caso de Porfirio Muñoz Ledo –secretario de Estado, presidente de partidos, legislador, candidato presidencial, embajador, etcétera- que también se mueve con soltura en el campo de las ideas de la teoría política y que vía el ensayo, es capaz de formular un diagnóstico del proceso político mexicano y que contiene explicaciones de fondo sobre la realidad en que estamos inmersos así como propuestas para modificarla positivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Libros a Libros. No es Porfirio el único político que ha publicado un libro en estos días, pero La ruptura que viene. Crónica de una transición catastrófica, (Grijalbo, 2008), se hace más notable justamente porque se le puede comparar con las obras recién aparecidas de Vicente Fox, Carlos Salinas o Manuel Espino. La distancia que separa a uno de los otros es enorme. En los ensayos de Muñoz Ledo hay elementos de justificación personal, pero finalmente éstos son secundarios, lo central es un diagnóstico del poder en México que obliga al lector a la reflexión y a definirse. En contraste, los otros libros son justificación pura, obras pequeñas en su espíritu y cuya lectura sólo se justifica por obligación de periodista, investigador o por lealtad personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porfirio es un personaje controvertido. Los caminos de su biografía lo han llevado a asumir conductas que parecieran contradictorias. Ha cambiado de adscripción varias veces y ha chocado con numerosos actores y herido algunas susceptibilidades. Sin embargo, eso no debe contar al juzgar sus ideas, de la misma manera que, por ejemplo, es improductivo analizar las ideas pedagógicas de Juan Jacobo Rousseau en torno a la educación moral y “natural” del niño que propone en su Emilio, en función del despego que el autor mostró frente a sus propios hijos. Lo útil es examinar los argumentos de Muñoz Ledo considerando su capacidad para explicar la situación en que se encuentra México y las soluciones que ofrece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juicio. Es obvio que la publicación de los ensayos de Muñoz Ledo no se pensó como alternativa al proyecto panista de guanajuatizar a nuestro país, pero en los hechos puede funcionar como tal, al proceder a contrastar las formidables posibilidades que se abrieron para México con el triunfo electoral de Vicente Fox en el 2000 y la manera tan irresponsable, absurda y torpe como éste las desperdició.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese desperdicio de la oportunidad para poder introducir cambios sustantivos en las instituciones y en sus contenidos, tan largamente esperada y trabajada por muchos, va a pasar a la historia como la gran responsabilidad de Fox, de su grupo y de los intereses económicos que lo respaldaron y alentaron a seguir por el camino que finalmente siguió. El 2000 fue un momento histórico con características que difícilmente se podrán replicar en el futuro previsible. En la pérdida de esa oportunidad no sólo entró en juego la ignorancia política y la falta de visión histórica de Fox sino también la pusilanimidad y un terrible fallo moral, pues no fue otra cosa la decisión de él y los suyos de poner el poder y la legitimidad recién ganados al servicio no del cambio constructivo sino de sus intereses personales y de los grandes grupos empresariales, sin importar que en el discurso que les ganó el voto hubiera un compromiso con el “bien común” de largo plazo, tal como ellos mismos lo habían definido en documentos y discursos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porfirio Muñoz Ledo, que ha vivido en el ojo del huracán de la transición mexicana, ha logrado destilar, en La ruptura que viene, su experiencia personal combinada con una visión del conjunto. Gracias también a su capacidad para fundamentar sus explicaciones en términos teóricos, su libro resulta, entre otras cosas, una cadena bien argumentada de donde estamos, de las tareas incumplidas y de las salidas posibles. Es además un juicio muy severo sobre Fox como hombre público, sobre el foxismo y sobre la guanajuatización de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Tarea que no se Acometió. En La ruptura que viene, el autor da testimonio que al momento de su victoria, Fox y su círculo contaban ya con la información y los elementos teóricos y prácticos, para saber que su tarea central era llevar a cabo el gran cambio del andamiaje constitucional para acelerar la cancelación del pasado y ganar el futuro. Muñoz Ledo, desde el 2000 propuso que: “[t]oda transición culmina en una nueva Constitución” y luego sentenció: “sería anómalo que una transición democrática que por definición es una ruptura pactada, no culmine en una Nueva Constitución”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya con Fox en la Presidencia, nuestro autor se colocó a su lado para insistir y proponer que la extraordinaria energía política surgida de la nueva legitimidad se encauzara al logro de una gran meta: la reforma del Estado. De inmediato, Muñoz Ledo se puso, y puso a muchos otros, a trabajar en una comisión plural para trazar el objetivo y el plan de ruta de una tarea que debería consistir en “algo…de demolición y mucho de reconstrucción”. Se trataba de destruir así como de construir otras reglas del juego para facilitar el arranque de una etapa histórica con una nueva estructura constitucional que girara en torno a un puñado de temas, todos sustantivos: los derechos humanos, los deberes fundamentales, la soberanía y el poder ciudadano, los objetivos económicos y sociales del Estado, los poderes públicos y las disposiciones generales cuyo meollo sería lograr y sostener el Estado de Derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad Fox nunca tomó en serio la comisión y sus 180 propuestas. Sí, en cambio, vio a Porfirio Muñoz Ledo como a un aliado incómodo al que se quitó de encima dándole un cargo diplomático en Europa. Al final, el cambio de Fox resultó pobre, huero y desembocó en lo que ya a inicios del 2001 sentenciara el autor de La ruptura pactada: “Una transición que no desemboca en una nueva legalidad no es una transición. Es un cambio de autoridades o de partido, pero no una transición”. Eso fue lo que pasó, eso es lo que hoy tenemos, ésa es la guanajuatización, uno de cuyos productos ha sido la parchología, es decir, continuar con un arte dominado por el PRI: parchar (la constitución, las instituciones y las prácticas) para no cambiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Suma. El fracaso de la reforma del Estado lleva a concluir, entre otras cosas, que hoy “la sociedad no está en el poder, pero el poder tampoco está en el Estado. La concentración del ingreso produce invariablemente la concentración del poder, pero éste ya no se encuentra esencialmente radicado en los poderes constituidos, sino en instancias ajenas a la república”. México, en vez de consolidar su democracia va en camino de convertirse en un Estado fallido caracterizado por “la descentralización del autoritarismo y la metástasis de la corrupción”. El resultado es un país donde “el Estado se vacía de poder y la sociedad de confianza”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No ha habido cambio de régimen: “[r]ompimos con un sistema, pero no acertamos a crear otro nuevo… el autoritarismo no se terminó, sino que se repartió, y la venalidad no se extinguió, sino que se pluralizó”. Una ruptura con lo caduco fue posible, pero quienes debieron conducirla se negaron a aprovechar la oportunidad. Por tanto, el pasado no ha pasado y la tarea sigue pendiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;publicado originalmente en &lt;a href="http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/370239.munoz-ledo-ideas-y-politica.html"&gt;El Siglo de Torreón&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1581318441300413263-8522438974362189102?l=laopiniondemeyer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/feeds/8522438974362189102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1581318441300413263&amp;postID=8522438974362189102' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8522438974362189102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1581318441300413263/posts/default/8522438974362189102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://laopiniondemeyer.blogspot.com/2008/08/muoz-ledo-ideas-y-poltica.html' title='Muñoz Ledo: ideas y política'/><author><name>german</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1581318441300413263.post-3167842060269124733</id><published>2008-08-04T04:26:00.000-07:00</published><updated>2008-08-04T04:30:16.840-07:00</updated><title type='text'>Primer Plano 28 de Julio</title><content type='html'>México, D.F., 28 de julio de 2008. &lt;br /&gt;Versión estenográfica de los comentarios y opiniones vertidos por Sergio Aguayo Quezada, María Amparo Casar, Francisco Paoli Bolio y Lorenzo Meyer, durante la transmisión del programa Primer Plano de XE IPN TV Canal Once de Televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INICIA PRIMER BLOQUE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SERGIO AGUAYO QUEZADA: Muy buenas noches. Bienvenidas, bienvenidos a esta nueva emisión de Primer Plano que entra directamente en el tema obvio, la consulta, la primera fase de la consulta sobre la reforma energética, y a propósito de ella voy a hacer tres breves comentarios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero, se ratifica que estamos profundamente divididos, porque mientras para algunos fue un éxito, para otros fue un ejercicio diabólico, y lo digo por unas monjitas que en un atrio de Hidalgo decían a quienes iban a opinar que no fueran porque era un ejercicio diabólico impulsado por las fuerzas del mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Belcebú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SERGIO AGUAYO QUEZADA: Por supuesto es parte del anecdotario de este México profundo, pero que ilustra la polarización que hay en la sociedad sobre la consulta del día de ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido quisiera hacer un par de comentarios adicionales. El primero que si uno compara la organización de la consulta con la elección interna del PRD estamos ante algo totalmente diferente, porque los organizadores hicieron un esfuerzo enorme por transparentar todas las etapas del proceso y reconocer todo aquello que no estuvo bien y corregir en la medida de sus posibilidades esos problemas que se presentaron, y creo que debe reconocérseles así como lo pacífico que resultó el ejercicio y lo legítimo que resulta hacer consultas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo negativo, o en lo no tan positivo estaría un aspecto que me parece el más grave de la organización, la incapacidad de votar en privado y secreto, porque quienes fuimos a opinar lo hicimos en la plaza pública, es decir, a la luz de todo mundo. Era muy difícil esconder la mano cuando todo mundo estaba observando. Inevitable, sería por razones de dinero, por lo que fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero al mismo tiempo y ya como última reflexión ahí está reflejada en esa consulta lo que es la izquierda mexicana con todas sus virtudes y todos sus defectos, porque lo desigual de la participación y de la organización en las 10 entidades reflejan lo que es la izquierda en este país: fuerte, sólida, animosa en la capital; débil, rala, desorganizada en algunas otras entidades. Pero cuya presencia política en este momento ya es una realidad que no puede ignorarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Una de las, también de las posibles vetas para comentar sobre esta consulta es el futuro, lo que viene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice Sergio Aguayo que muestra que la sociedad mexicana está dividida. Para muestras tenemos una buena cantidad desde hace tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo yo que el momento, un momento fantástico de cierta solidaridad fuera del sistema se dio en el año 2000. Ahí se conjugaron muchas voluntades pensando en el futuro del país. Se desperdició eso muy rápidamente, ya lo veremos también en estas sesiones en otro contexto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto es que para el 2006 ya se veía que las cosas estaban terriblemente complicadas y que la fragmentación, sobre todo la división, una división profunda en la sociedad política mexicana era nuestra herencia, y entonces con esta consulta la pregunta es ¿y después qué? ¿Van a hacerle caso a la consulta? ¿Van a decir: después de todo fue apenas, como se dice ahora, un millón y medio de mexicanos? ¿Fue obra diabólica? No, es la voluntad popular. Hay dos proyectos de reforma petrolera, están los dos impugnados por el PRD. Si siguen adelante los proyectos, es muy probable que el Congreso los apruebe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PAN y PRI juntos se asegura la aprobación. ¿Pero aprobados se resuelve el problema? O es un paso más en una cadena de desencuentros que puede terminar muy mal. Es una pregunta que me hago nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Yo quisiera comentar una nota que me pareció muy simpática planteada en La Pirámide de Fray Bartolomé, que dice que la consulta resultó muy positiva porque a todos les vino bien, a todos les gustó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los que están en contra de la consulta y que consideran que fue muy poca gente a votar. Dicen, pues les da ocasión de decir que fue un fracaso, que hay muy poco interés, que la ciudadanía, que no tiene apoyo el PRD, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los que fueron a votar por el No, y que apoyan fundamentalmente a López Obrador y su impugnación de estas iniciativas, pues les viene bien porque les da una base social para seguir impulsándose. Y así cada quien va encontrando en los resultados de la consulta un ángulo en el que pueden llevar agua a su molino. Eso es interesante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que vale la pena destacar dos cosas. Una, que sí fue un esfuerzo interesante que nos deja ver la voluntad, la posición que tienen grupos importantes de la sociedad en la capital y en la provincia también, aunque cuando es notable la diferencia que ya apuntaba Sergio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero finalmente se trata de una fuerza nacional que se expresa, y eso en términos civilizados siempre es de apreciarse, creo yo que vale la pena tenerlo ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra cuestión que quisiera resaltar es que hubo una serie de irregularidades, que tal vez no fueron tan masivas como en otras, como las que ocurrieron en la elección propia del PRD, en donde el 18 por ciento de las casillas fueron impugnadas o fueron declaradas inválidas, y finalmente declararon inválida la elección, porque se hizo un cochinero por ambos bandos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sino que aquí hubo algunas gentes que votaron sin credencial de elector, unas que estuvieron documentando en Televisa, por ejemplo, de una gente que votó varias veces o que rellenaba o que ponía varias veces un voto o distintos votos en la urna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y algunas irregularidades que hasta donde se ha visto en este momento no son mayores, pero hablan de una participación escasa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oía a un dirigente del PRD que decía que el 30 por ciento de la población, de los militantes o de los miembros del PRD habían ido a las urnas, lo cual es poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Distrito Federal es muy poco, 30 por ciento de quienes están impulsando la negativa en esta consulta es realmente poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: Sí habría que decir a quien sea que haya dicho que esto era un ejercicio diabólico no entiende nada. Y habría que decirle a esas personas que en la gran mayoría de los países tienen estos ejercicios diabólicos de manera cotidiana y son mucho más democráticos que nosotros, y valdría la pena emular muchas de sus partes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo retomaría un comentario que hacíamos la semana pasada, cuando decíamos que ojalá PRD, PAN y PRI, porque los tres partidos tienen sendas iniciativas en el Congreso sobre iniciativa, referéndum y plebiscito, ojalá y la empujaran ¿para qué? Para que realmente la próxima vez que haya una consulta, un referéndum o un plebiscito, sea un plebiscito previsto por la ley, y por lo tanto también los que organicen, ya sea el Congreso, ya sean los ciudadanos, ya sea el Ejecutivo tengan, se puedan allegar los recursos necesarios que, desde luego, no se los pudo allegar el PRD, el Gobierno del Distrito Federal o los gobiernos de los estados o municipios donde se llevaron a cabo, y por eso no se pudieron prestar las condiciones de seguridad de las que hablaba hoy precisamente Rogelio Gómez Hermosillo, uno de los líderes de las asociaciones cívicas que cuidaron las casillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si queremos hablar del anecdotario yo puedo dar fe de que ayer una persona que estaba a mi lado en una urna, pidió un muchacho, pidió votar, no traía su credencial de elector y no se le permitió votar. Digamos, eso estuvo bien, habla bien de quien cuidaba las casillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que en términos de polarización lo que nos muestra los resultados es que hay prácticamente una total unanimidad en todos aquellos que fueron a votar. Estamos hablando de 86 por ciento en una pregunta y 83. Ahí lejos de ver una polarización. La polarización lo sé, no lo están diciendo ustedes con respecto a la votación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta más pertinente, me parece, la acaba de hacer Lorenzo en el sentido de decir ¿bueno y después qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de que, porque no tenemos la figura, no es vinculatoria, etcétera, etcétera, vale la pena preguntarnos. Yo creo que la respuesta está en el aire, a mí me preocupa esa respuesta, esta respuesta que yo le doy, ahora la expreso, y es independientemente de lo que ocurra el día de mañana una parte del PRD, el movimiento de Andrés Manuel López Obrador, si se llega a dictaminar y a pasar una iniciativa se van a utilizar métodos, digamos, de resistencia civil, ya nos los ha dicho muchas veces pacifica, pero con toma de aeropuertos, etcétera, etcétera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso probablemente se vuelva a interrumpir el trabajo parlamentario, haya toma de tribunas, también ya lo dijo. Esa es la respuesta que yo encuentro, la respuesta explícita que me ha dado una parte del PRD en contra de otra parte del PRD que dice vayamos y pongamos en suerte las iniciativas y discutamos en el Congreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierro con esto decir que la gente que dijo no, me parece que es engañarnos. No podemos decir que los 830 del Distrito Federal, y los 750 que votaron en el resto de los estados podamos, de ninguna manera, decir esa es la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podríamos también decir que todos los que han respondido en las encuestas es la gente y es mayoritaria, o podríamos decir que los 628 legisladores representan, no nos gustan nuestros legisladores, pero representan a tantos millones, 30 millones o más, 46 millones que votaron en las elecciones del 2006. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces nada más no equiparemos la gente con la consulta de ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SERGIO AGUAYO QUEZADA: Sobre el después, que creo que es una pregunta que todos nos estamos haciendo. Primero, se confirma que el movimiento de protesta dispuesto a actuar es real, ahí está, y saldrá a las calles si es convocado por sus dirigentes, y si considera que hay un agravio que así lo amerite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, sobre eso creo que es una primera lección. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo, que se abre el año electoral. Me permito decir que el día de ayer, el 27 de julio se inician las campañas que culminarán en julio de 2009, las campañas intermedias, que además hay elecciones en una multiplicidad de estados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Seis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SERGIO AGUAYO QUEZADA: En seis estados, y que por tanto, en el mismo día, vamos. Y que por tanto preparémonos, nos guste o no nos guste se viene un año muy intenso en el cual de entrada las encuestas de opinión parecieran indicar la izquierda, los partidos de izquierda están en una situación de inferioridad frente al PRI y el PAN, pero falta un larguísimo año, durante el cual el debate sobre la reforma energética y sobre un número de temas, no sólo sobre eso, se va a imbricar una vez más con el llamado de las urnas que se hará a la sombra de las movilizaciones sociales y con el recuerdo del 2006. Lo siento mucho pero es inevitable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Sí, es parte del 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decías Paoli que es realmente bajo el número. Yo nada más pienso ¿cuánto nos gastamos en las elecciones del 2006? 10 mil millones de pesos, ¿no es así? ¿Y en éstas cuánto nos gastamos? Cuatro millones. En realidad si los ponemos en pesos es un exitazo lo que pasó ayer o un fracaso lo que pasó en el 2006, porque si con todo el peso del aparato del Estado, de la televisión y con 10 mil millones de pesos tuvimos esos 40 millones de votos, con cuatro millones, es decir con nada prácticamente de dinero se pudo sacar a un millón y medio. Es interesante ponerlo también desde esa perspectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Sí, yo creo que indudablemente el no dinero trae también la baja participación, como ya lo apuntaba María Amparo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: Bueno, sí si jugamos con cifras en efecto, o sea no se gastó nada. Pero si jugamos con cifras y pensamos que 15 millones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Pero tenemos que irnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: Nos tenemos que ir a corte. Nos quedamos con el comentario para el próximo bloque de los 15 millones. Regresamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Pues bien amigas y amigos de Primer Plano, vamos a continuar en este bloque con otro tema que también hay que enfocar desde la perspectiva de qué viene, que son las elecciones del 2009. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Partido Acción Nacional tuvo su reunión de Consejo Nacional el fin de semana, y previa a ella hubo varias operaciones cicatriz, una reunión entre el Secretario de Gobernación, Mouriño; el Presidente del PAN, Germán Martínez, y Manuel Espino. El cual, por cierto, creo que ya consiguió su objetivo principal, que era abrirse un espacio, ya lo tiene, ya fue aceptado, ya se hizo una operación cicatriz, en donde se integra todo el mundo. Aquí no sobra nadie, dijo Martínez, y están tratando de integrar a todo el que puedan con rumbo a las elecciones del 2009 para no llegar divididos, primero a la selección de candidatos y luego diciendo aquí hay para todos. Porque Espino ha manifestado de diversas maneras, incluso en alguna entrevista de prensa que quería ser diputado en esta ocasión, y que no era objeción ser Presidente de ODCA, para ser diputado, que al contrario eso podía ser perfectamente posible, porque lo que está buscando es tener un espacio político y esto es lo que han logrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, ahí hubo varios desaguisados, entre ellos el más destacada es esta expresión del Presidente del PAN diciendo que hay que guanajuatizar a México, no al partido, a México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y creo que es una exageración porque cada estado tiene sus características, cada estado tiene su participación, y el estado de Guanajuato puede tener muchas cosas positivas, pero no tiene por qué se el espejito espejito donde nos miremos todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: Yo creo que una de las cosas preocupantes de la guanajuatización, pero ahorita podemos comentar algunas otras, es lo que significa el PAN de Guanajuato, y la región del Bajío. Desde mi punto de vista, no siendo una experta en el PAN, entiendo que es la parte más retardataria, conservadora o yunquita del PAN, y hemos tenido además ejemplos muy recientes del gobernador de Jalisco, con las famosas narcolimosnas. Y ahora con el alcalde de León, también con los entrenamientos a los torturadores a través de torturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, vaya, podríamos hacer una historia de un montón de declaraciones y acciones de ambos gobiernos, que nos hacen pensar que la guanajuatización no sólo quiere decir el éxito del PAN, sino el éxito de un PAN que a muchos no nos gusta, que nos parece la extrema derecha dentro del PAN. Y para mí el Partido Acción Nacional es un partido que admite matices, en donde va desde centro, pasando por centro derecha, sí centro derecha hasta la derecha extrema. Me preocupa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo, me pongo a pensar que si la idea era unificar a las corrientes del PAN, qué estarían pensando los panistas de Nuevo León, o de Coahuila, que también son de cepa de hace mucho tiempo, que les digan los vamos a guanajuatizar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: De Chihuahua, digamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: De Chihuahua, por ejemplo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Don Manuel Gómez Morín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: Los vamos a guanajuatizar. Es decir, saben qué, yo no juego en esa cancha de la guanajuatización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece desafortunada, es la segunda intervención el líder nacional del partido en materia electoral. La otra la tuvimos hace tres semanas en el Toreo, en donde habla de su gran amigo el PRI, para pasar la reforma petrolera, pero es su gran enemigo, el enemigo a vencer. Y ahora ésta de la guanajuatización. Creo que no ayuda a la unidad del partido, y si es la unidad del lado de la extrema derecha me incomoda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SERGIO AGUAYO QUEZADA: Además que es una palabra que cuesta trabajo pronunciar: guanajuatización. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: Oye, lo hemos hecho muy bien los tres. Falta Lorenzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SERGIO AGUAYO QUEZADA: ¿Por qué no lo ponen en la Alianza para la Calidad de la Educación, una de las pruebas para los maestros, que repitan tres veces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: El que mejor guanajuatice será el mejor guanajuatizador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: Ya, nos van apagar eh, Sergio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SERGIO AGUAYO QUEZADA: Muy ligado a la guanajuatización estaría el ataque a la libertad de expresión en la política deliberada del gobierno de Guanajuato en contra del periódico AM, de León. Pero asociada a esta reunión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: Y la Ley de Acceso a la Información. Perdón, que también se nos olvidó, que también ésa es otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SERGIO AGUAYO QUEZADA: La Ley de Acceso a la Información. Guanajuato ahí trae un listado, un historial en el cual compite honrosamente con Querétaro y Jalisco en cuanto a los retardatarios y los reaccionarios, para decirlo con todas sus letras, pero tal vez otro aspecto que se desprendió de esa reunión fue el regreso del jinete. Vamos, regresa Fox, regresa Fox con sus spots y sus dichos a encabezar la cruzada estratégica. Vamos, una cruzada política para avasallar a los electores en el 2009 y lograr la victoria para el Partido Acción Nacional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdón, es un mensaje muy claro, es por un lado la guanajuatización que nos asociamos, ni modo, así somos los que vivimos en la capital mal pensados, asociamos a lo peor de ese estado, que hay cosas muy bellas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al mismo tiempo viene Fox con la trivialización de la política. Es decir, alguien que se distinguió durante su periodo por la frivolidad con la cual manejaba asuntos de Estado, y la forma irresponsable como desperdició una herencia democrática importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: No solamente desperdició una herencia democrática, desperdició una oportunidad histórica, que es todavía más terrible, más trágico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La foxización del PAN es ahora un tema bien interesante. Pensemos en sus orígenes. Pensemos en Gómez Morín, él leía, tenía una biblioteca, el gusto por el conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Fue rector de la UNAM, por Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Fue rector de la UNAM.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces ese es el origen del PAN, y ahora el PAN nos presenta como ejemplo. Ejemplo a seguir en materia política a Fox, que…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Que prescribe no leer los periódicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Que presume de no leer, que es capaz de escribir. Su último libro una belleza en español y en inglés. Pero que en realidad es obviamente producto de otra pluma. Él dio los temas y alguien se puso a escribir por él, que además viene citado en el libro para que diga, que no diga uno que realmente está presumiendo de lo que no es. Pero el hecho de que no pueda escribir un libro, de que necesita alguien que le ayude a escribir el libro, eso da una, es una caracterización del PAN en el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El PAN cuando no estaba en el poder, cuando era oposición y tenía ideas ayudó mucho, lentamente pero ayudó a la transformación de ese México autoritario salido de la Revolución Mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El PAN en el poder toma, asume como propia la posición de Fox, la herencia de Fox. Bueno, como yo le oí decir a un priísta ahí: qué bueno, salud por esa decisión de la dirigencia panista de poner a Fox al frente, como el espíritu que impulse al PAN en el 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no le pondría la salud que dijo el priísta, porque es posible que metidos con una buena cantidad de dinero y con un buen apoyo de los poderes fácticos sí se haga el milagro de una buena presencia electoral. Lo que yo creo es que será una desgracia para el país en su conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Yo creo que aún cuando estamos en una etapa en donde el poder, como decía Loracton corrompe. Y el PAN se ha visto pragmatizado, volcado sobre los distintos elementos que le permiten gobernar a cómo dé lugar. Se ha olvidado el partido que los fundadores, don Manuel Gómez Morín, don Efraín González Luna quisieron hacer, que era un partido de ciudadanos, no un partido de corporaciones o de alianzas con corporaciones, como estamos teniendo ahora, no un partido aliado con el partido que fue de Estado, y que ahora ya le quedan nada más algunas partes, pero no insustanciales, por cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Sí, sí, de acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Sino que quería un partido que transformara a México a partir de los intereses generales que representan la ciudadanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es lo que ha quedado atrás, y en esta integración que se logra, en este abrazo múltiple, no de Acatempan, sino de Guanajuato, en donde la vida, por lo visto, sí vale, está fraguándose el futuro y la elección de 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo celebro que haya alguna operación de unidad, de integración, pero la veo pegada con alfileres, la veo apenas posible de aquí al 2009.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: De parte del PAN, más allá de la opinión que cada quien tenga, y la ciudadanía sobre todo tenga sobre el desempeño del Presidente Fox, si nos ponemos desde la óptica panista, a mí me parece entendible que el primer Presidente, desde luego no hubiera sido el que Gómez Morín hubiese escogido si a él le hubiese tocado, pero que quien llevó al partido finalmente al poder fue el candidato Vicente Fox y después se desempeñó…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Al poder o a la impotencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: A la Presidencia de la República, para decirlo con toda claridad y que no se pueda decir que estoy siendo imprecisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo lleva a la Presidencia como candidato del Partido Acción Nacional, y en ese sentido, y dado el momento que está viviendo Acción Nacional, me parece solamente natural que lo hayan invitado, incorporado a Acción Nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que con esto simplemente es una foto. No se borran las fuertes fisuras que estamos viendo en el PAN día a día y que no se están pudiendo resolver, porque estamos viendo, por una parte, la situación del líder de la fracción, el ex líder de la fracción parlamentaria, Santiago Creel; Manuel Espino tiroteando al propio partido, Fox un personaje muy controversial, y Felipe Calderón, finalmente la misma situación que Fox, sin tener un partido como un soldado detrás de él. Perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SERGIO AGUAYO QUEZADA: No pues, qué panorama, me preguntaba ante este diagnóstico una izquierda desorganizada, vital en la capital y desorganizada en otros lados, enfrentada a sí misma, dividida. Un PAN enfrentado a sus contradicciones, entre las cuales, cuando enumeraban o enumerabas, Francisco José, evocabas un partido que se ha ido desdibujando pensaba en dónde quedó aquella humildad republicana que distinguía a los panistas, porque yo recuerdo algo que era muy grato, era dialogar con aquellos boticarios, lo digo en el buen sentido, aquellos líderes cívicos de los poblados que se paraban y decían lo que pensaban, y reivindicaban la dignidad individual frente a la arrogancia, porque creo que tal vez lo que más llama la atención es esta arrogancia de quien, prepotencia de quien se siente poseedor, si no de la verdad del poder, y del poder y del dinero, y que por tanto las ideas son innecesarias, y lo digo con lo que comentabas, Lorenzo, es la, no el menosprecio, la indiferencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, decir: ¿y para qué sirven los libros? Y para qué nos preocupamos por poner sobre el papel nuestras tesis, defenderlas y dialogarlas, cuando lo que cuenta es el dinero para pagar el spot y al asesor extranjero que venga a armarnos la frase lapidaria que va a destruir al contrario. Lamentable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: Y va para los tres partidos, pero más lamentablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Ya se nos fue el tiempo. Entonces volvemos enseguida para el siguiente segmento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: Regresamos aquí a este tercer y penúltimo bloque. Hablamos de partidos de ciudadanos o de política ciudadana y política de las corporaciones, que en efecto el padre del PAN luchaba por una política de cara a los ciudadanos, pero lo que estamos encontrando hoy es que, ya lo hemos dicho también en muchas ocasiones, Fox no solamente cometió el pecado de no hacer, no aprovechar una serie de circunstancias, sino nos dejó una deuda pendiente enorme que fue el no haber tocado en absoluto el corporativismo en este país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo que hoy estamos encontrando en esto de las corporaciones es que otra vez, y ya llevamos varios programas hablando de esto: PRI, PAN, PRD. Ninguno se salva. Todos apuestan y siguen apostando por las corporaciones, por los votos que dan, por el dinero que dan, por los privilegios que se llevan y por el atraso en el que ponen a nuestro país tanto en términos económicos, como sociales y políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por dar tres ejemplos, para que usted lo pueda ver muy ilustrativamente el PRI apuesta por el Sindicato Petrolero, y juega esa ficha para la reforma, pero también para las elecciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El PAN, contra todo lo que hubiésemos podido pensar hacer ocho años, apuesta con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. También un sindicato, como el de PEMEX, poco transparente, con mucho dinero, con mucha política adentro, con muchos privilegios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y finalmente el PRD también en su fase corporativa y clientelar, también los otros tienen su parte clientelar, con el Sindicato Mexicano de Electricistas o con varios de los sindicatos que están dentro de la UNT. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El punto es que los tres partidos pueden igualmente ser acusados y reprobados por las ligas que mantienen y la utilización política que ha, política y financiera, desde luego, que hacen de los sindicatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: María Amparo, permíteme que te refiera, porque te decía yo en corto que me había gustado mucho tu artículo de hoy en la mañana en Reforma, pero creo que tienes un punto que viene a cuento en este tema de la corporativización, en donde lo menos que puede decirse es que haces “wish full thinking”, hacen pensamiento de buen deseo. Dices que ya se presentaron las iniciativas del Presidente, del PAN y del PRI, y que ahora esperarías que se presentara la del PRD, ahí empieza el “wish full thinking”, porque yo no creo que va a haber ninguno del PRD.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que dices es para resolver algunas de las deficiencias que tienen las otras dos, entre ellas mencionas la de que se corrija la parte de tocar a los sindicatos, de tocar los privilegios, las prebendas, en fin, que tienen los sindicatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: Por tanto me estoy contradiciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO PAOLI BOLIO: Yo creo que ahí eres un poco ingenua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARÍA AMPARO CASAR: No sólo “wish full thinking”, me estoy contradiciendo en efecto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LORENZO MEYER: Yo apoyo la idea de María Amparo, si el PRD hace también el que le habla la virgen y que no toca el problema del sindicato cuando presente su iniciativa sobre la reforma petrolera, o energética, ojalá sea una reforma energética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces ciertamente que va a tener que responder históricamente también el PRD, porque ha criticado de una manera muy seria, muy, creo yo, justa las iniciativas que se han presentado hasta ahora; pero si él también da el esquinazo y hace como que le habla la virgen y no se met
